Chester

 

No es un programa de televisión, tampoco el modelo de un sofá. Chester significa un lugar por donde pasaron los romanos y su origen etimológico viene de caester, el campo de la legión. De ahí que haya otros chester en Gran Bretaña.  Pero nuestra ciudad protagonista de Viaja con Carla es la más conocida y se encuentra muy cerca de Manchester y Liverpool.

 

 

Veamos este pintoresco pueblo, de visita obligada si estáis por esa bellísima zona de Gran Bretaña.

 

 

Efectivamente, su origen tuvo lugar cuando los romanos la fundaron en el año 78 d.C para dominar el navegable río Dee, que era frontera natural con Gales y además su ribera era muy fértil. Un enclave estratégico y privilegiado en el que se quedaron más de 200 años. De aquellos tiempos romanos, aunque un poco más tarde, data el famoso Muro de Adriano, que atraviesa Inglaterra de Este a Oeste.

 

 

En Chester quedan vestigios romanos, como alguna ruina y parte de la muralla, el anfiteatro de arenisca roja y con capacidad para 7.000 personas. Como otros anfiteatros, se descubrió durante unas excavaciones para hacer un colegio de niñas en 1929. Pero para mí lo más particular es el Jardín, pues en España tenemos muchos teatros y anfiteatros romanos, así como ruinas y restos de murallas, pero jardines diseñados por paisajistas romanos, con sus mosaicos y termas, no había visto tantos.

 

Lo más original y lo que hace de esta ciudad única, curiosa y pintoresca, es el centro del pueblo medieval, coronado por el famoso reloj del siglo XIX y el más fotografiado del Reino Unido después del reloj de Londres.

Durante la época medieva,l Chester fue una gran ciudad, influyente y rica ya que el río Dee era navegable para grandes barcos, y todo el comercio de la zona tenía allí su punto de encuentro.

 

La catedral es normanda es del siglo XIII, del XVI es su hipódromo, el más antiguo de Gran Bretaña y donde iban los comerciantes a apostar y comprar. El ayuntamiento es del siglo XIX y la estatua de Janya, el bebé de elefante indio es del año 2010. Fue un regalo del zoo de Chester, pionero en la conservación del medio ambiente. El realismo en bronce creado por la escultura Annette Yarrow, hacen que todos quieran fotografiarse junto a él.

 

 

Las casas entramadas y adosadas unas a otras, ofrecen un estilo arquitectónico muy diferente a nuestro medieval, de ahí su encanto especial. La mayoría comenzaron a construirse durante el siglo XIII y con el esplendor que fue adquiriendo la ciudad, se fueron remodelando, hasta llegar a la época Victoriana.

 

 

Siempre se respetó la estética de origen, por lo que la ciudad tiene una homogeneidad digna de aplaudir. Hay edificios más sencillos, seguramente los más antiguos, y otros más elaborados, y embellecidos con frisos y bajo relieves en madera o cristal, pero la armonía impera en todo el centro.

 

El famoso reloj Eastgate se encuentra, como su nombre indica, en la antigua puerta medieval del lado este. Fue instalado en pleno apogeo victoriano en 1897, y para celebrar precisamente que desde aquel año la Reina Victoria fue también Emperatriz de la India.

 

A principios del siglo XIX, el río Dee dejó de ser navegable para los barcos grandes que traían prosperidad. Os preguntaréis porqué dejó de ser navegable, la respuesta es fruto de la naturaleza y de la mano del hombre. El propio caudal del río iba depositando sedimentos en el fondo, año tras año, siglo tras siglo. El tránsito de tanto barco también favoreció la sedimentación de residuos, y llegó un momento en que ningún gran barco pudo volver a entrar hasta Chester. Fue entonces cuando se construyó el gran puerto de Liverpool que comenzó su carrera industrial y comercial contra Manchester, convirtiéndose ambas en iconos de la Revolución Industrial.

 

Chester quedó olvidada por el comercio fluvial y ahora el turismo es una de sus principales fuentes de riqueza.

 

Como curiosidad para quienes os guste la literatura, aquí nació Lewis Carol y varios hoteles y pastelerías de la ciudad le rinden homenaje con alusiones a Alicia en el País de las Maravillas. Su simpático gato sonriente, el gato de Cheshire, puede que tenga su origen creativo en esta región donde los quesos artesanos tenían forma de gato sonriente.

Chester en sí mismo es una maravilla para dejarse llevar por sus rincones, perderse y saborear uno de los pueblos más encantadores del Reino Unido.

 

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer