Sana toda la semana

Las cifras de obesidad en España se disparan en cada nueva estadística. Nuestro país, que presume de tener una de las dietas más saludables del mundo, aporta datos escalofriantes, más de la mitad de nuestra población tiene sobrepeso.

La obesidad se ha convertido en la última década en un grave problema de salud, ya que tiene consecuencias directas con enfermedades cardiovasculares, problemas renales, diabetes, hígado graso, hernias, incontinencia urinaria… Puede afectar también al sueño, a la fertilidad y al estado de ánimo. Sin embargo, las cifras continúan subiendo de forma alarmante. Muchos achacan este problema a la realidad de comer fuera de casa, un hábito que sin embargo, ya hacía mi padre y nunca engordó. En cualquier caso, somos dados a poner excusas.

El trabajo marca un horario y no siempre es posible hacerlo compatible con los almuerzos en casa. Esta premisa no significa que comer fuera suponga llenar nuestro cuerpo con calorías extra y grasa. Por un lado, por que en España podemos presumir de tener una gran variedad de pequeños restaurantes caseros que ofrecen menús a precios muy competitivos y con opciones sanas. Por otro lado, porque podemos llevar la comida preparada desde casa, eligiendo cada mañana aquellos productos que más nos favorezcan y que más nos gusten. Hoy, lejos de mi casa, os escribo desde Boston, añoro la saludable dieta mediterránea y os dejo una receta que podréis llevar a la oficina o preparar para toda la familia.

Lo más importante es mantener una dieta equilibrada, y seguir las peticiones que el cuerpo hace. Ya lo dijo Hipócrates, que el alimento sea tu mejor medicina. Así estaremos sanos toda la semana.

En Bulgaria me aficioné a uno de sus platos típicos, la “Shopska Salad”. Hoy os traigo una versión ideal para llevar a la oficina y suplir la necesidad de hidratos de carbono, por eso, esta versión lleva un poco de pasta.

La Shopska es una ensalada de pepino, pimiento, tomate y queso. En mi versión he añadido pasta de colores y brotes de espinaca. El queso búlgaro lo he sustituido por bolitas de mozzaella y para el tomate utilizo cherry que suelo tener plantado en el balcón. Hay que cortar todos los ingredientes en pequeños trozos.

Para calcular la cantidad de pasta, utilizamos el tupper que vayamos a llevar a la oficina, y lo llenamos por la mitad. La pasta le herviremos el tiempo que marque el envase.

Una vez hervía la pasta, la dejaremos que se enfríe, y entonces mezclaremos todos los ingredientes.

 

Ya tenemos la Shopska “Carla” casi lista. El aceite de oliva es fundamental, pero es preferible añadirlo en el momento de consumir, así que os propongo utilizar un pequeño envase y llevarlo por separado.

Para completar el almuerzo con un poco de proteína, nada como un poco de jamón, español y delicioso. Nos animará el resto de la jornada.

Lo guardamos en film transparente o papel de aluminio, para mantenerlo separado del resto de la ensalada.

Y todo lo mentemos en nuestro tupper, que será la envidia de los compañeros de oficina. Esta deliciosa, ofrece sabores variados y es muy saciante.

Ya me contaréis si os ha gustado.

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