Siente Tokio sin salir de Madrid

Cerezos en Flor

La ciudad de Tokio promete todo tipo de diversión generando nuevos estilos que aúnan innovación y tradición. Una ciudad que se está convirtiendo en icono del turismo urbano y que cuenta con su propia marca: &Tokyo

Sus cinco letras se convierten en cinco valores fundamentales que la abalan con los colores tradicionales japoneses. El rojo define al Tokio único, recorriendo desde las artes tradicionales hasta la tecnología más avanzada, reflejando el amplio espectro cultural de la ciudad, que mantiene una fuerte conexión entre historia e innovación. El morado corresponde a la excelencia y es donde la sofisticación cobra vida en todo lo que se puede ver y tocar en Tokio: restaurantes con estrellas Michelin, locales de ambiente familiar, máquinas expendedoras que funcionan con las últimas tecnologías o el reconocimiento facial y el Kobido.

El amarillo es el color de la emoción: caminar por la intersección de Shibuya y observar la nueva arquitectura en constante evolución…. Un paseo que nos dejará boquiabiertos.

El color verde representa el disfrute y la forma de vivir el espíritu de amotenashi (hospitalidad); la experiencia cultural japonesa en sus danzas tradicionales o la ceremonia del té, y más allá de la ciudad, la visita a las islas cercanas que ofrecen lo que el turista no puede realizar en la capital nipona. El azul nos habla de confort, un aspecto en el que se destaca la puntualidad japonesa gracias en a su amplia red de transportes: un paisaje urbano limpio y un área rica en naturaleza, como el área de Tama Occidental.

Pero sin duda una de las actividades más atractivas de la ciudad de Tokio comienza ahora con el verano: ¡las luciérnagas de Fussa! Los vecinos las crían durante todo el año para soltarlas en el río Sumida en esta época. Más de 500 luciérnagas de genji iluminan el agua y cargan el rio de mágica fantasía. El Festival de verano, durante el mes de julio, impresiona con sus fuegos artificiales iluminando la torre Tokyo Skytree.

Tokyo Fireworks

Sin duda una ciudad con muchas opciones y atractivos, pero si por el momento Tokio tiene que esperar nuetra visita, podemos sentirla muy cerca en Madrid. El color morado nos habla del masaje facial japonés, el Kobido, una técnica milenaria para cuidar piel y alma en exclusiva a la familia real nipona. Kobido no es una técnica, sino el nombre de una familia, un linaje, y son ellos los únicos que pueden transmitir sus conocimientos.

Basado en la medicina tradicional china y ligado al concepto de salud, Natacha de Cortabitarte estudió durante varios años está técnica en Japón como discípula del maestro en Kobido, Shogo Mochizuki, hasta conseguir el certificado en  tercer grado. Además, es terapeuta. Se instaló en Madrid para compartir con nosotros la filosofía Kobido Original: La verdadera belleza viene del perfecto equilibrio de la salud, el cuerpo físico, el emocional y el espiritual.

El maestro Shogo Mochizuki con Natacha de Cortabitarte

El maestro Shogo Mochizuki con Natacha de Cortabitarte / Foto: Kobido Original Madrid

Un masaje vibracional que combina conocimientos ancestrales sobre puntos biológicos de cabeza y rostro. Fortalece los músculos faciales, estimula la circulación y sistema linfático eliminando toxinas e ilumina la piel. En definitiva, es como un lifting natural que solo muy pocas personas en el mundo pueden realizar. Tuve el inmenso placer, y nunca mejor dicho, de probarlo. Y doy fe que uno sale tras recibirlo, más sereno y radiante.

Ahora en Madrid y gracias a Kobido Original podemos sentir Tokio un poco más cerca, soñando con el día en que viajemos al país del sol naciente y a su hermosa ciudad de Tokio.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer