Rumbo a Tromso

TROMSO

Hoy navegaremos hasta la ciudad de Tromso. Aprovecho la mañana de navegación para grabar alguno de los vídeos para el canal Youtube de Carla Bulgaria Roses Beauty. Hace un día precioso y luce el sol.

Finnsnes nos recibe soleado y banderas noruegas por todos lados. Al parecer es buen lugar para comprar equipamientos de pesca.

El magnífico puente de Gisund abre sus enormes ojos para ver cómo bajo él pasa el Hurtigruten.

Los pesqueros saludan al pasar

Estamos llegando a Lenvik en  la isla de Senja

 En la costa vemos la Iglesia de la ciudad. Fue la más septentrional hasta que la frontera se extendió hasta la Iglesia de Tromso, en tiempos de Haakon Haakonson.

Vuelvo a imaginar la vida allí, tantos meses de frío y sin embargo tanta riqueza que les regala el mar.

Se ha nublado y la ruta se hace cada vez más estrecha, las montañas que rodean el fiordo de Bals, a más de 1.200 metros, se dejan ver entre las nubes. El mar ha cambiado, una vez más, de color.

Tromso nos espera bajo un manto de nieve. Por algo es la capital de la Noruega ártica. La llaman el París del Norte. Pero su estratégico enclave la convierte también en un espectacular paraje de naturaleza sin igual.

Desde aquí partieron las primeras expediciones árticas. Amundsen partió desde Tromso en su hidroavión en 1928 para rescatar a su competidor Nobile. A pesar de que consiguió salvarle, él nunca regresó y la ciudad ha dedicado un monumento a su heroico recuerdo.

Nada más bajar del barco, tenemos unas horas por delante para pasear la ciudad, entramos en Polaria, un parque temático volcado en la repercusión que el calentamiento de la tierra está teniendo en nuestros mares y cómo afecta a flora, fauna, mareas y por ende a nuestro propio futuro.

Aún hay tiempo y paseamos por esta peculiar ciudad. Curiosas casas de madera y muchas tiendas.

Iluminada la Iglesia de Tromso parece una postal.

Llegamos hasta el pub Olhallen, el más antiguo de la ciudad, para brindar con ¡la cerveza más septentrional del mundo!

Ya en el barco, aprovechamos para cenar en el restaurante a la carta que Finnmarken ha inaugurado hace pocos meses. Es el momento de probar el carpaccio de reno y las famosas lenguas de bacalao.

Cuando Niklas el chef del barco viene a saludarnos comprobamos que es el Chicote noruego.

Niklas

Le damos la enhorabuena, todo estaba exquisito y nos sorprende con una variedad de postres que endulzan aún más si cabe, la jornada que hoy termina.

La ansiedad por ver auroras nos lleva de nuevo a la cubierta de la sexta planta. No quieren venir a saludar pero el espectáculo nocturno sigue siendo intenso e inolvidable.

Cabo Norte nos espera al amanecer. Y yo espero en Viaja con Carla para recordar junto a vosotros otro día tan ártico como fascinante.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer