Desde Marrakech

¡Buenos días!

Hoy os escribo para contaros mi último viaje a Marrakech, en el cual he estado tres días con mis amigas de toda la vida para desconectar, disfrutar y celebrar mi pasado cumpleaños. Nos hemos alojado en un sitio que es un sueño, el Hotel Royal Mansour Marrakech. Llegamos el miércoles por la mañana y nos fuimos directas al hotel y pasamos el día allí.

Comiendo en la terraza del hotel, al solecito y nos relajamos y disfrutamos del spa por la tarde. No sabéis como es el hammamn. El tratamiento más famoso por excelencia, se nos quedó la piel como la de un bebé. Por la noche, fuimos a cenar a La Grande Table Marocaine, que es el restaurante marroquí del hotel. Como queríamos comer sanísimo nos hicieron todo tipo de verduras preparadas a la manera de allí mientras escuchábamos música tradicional  y el agua de las fuentes sonando, parecía las mil y una noches.

También hicimos una excursión por el zoco y la medina. Me encanta trastear por todos los puestos y comer en un oasis en medio de todo el bullicio que parece imposible. Elegimos Nomad porque es un café de comida sana con terracita desde donde se ven los tejados de la medina y tiene una tienda de cerámica monísima debajo. Por la noche, cenamos en el mejor italiano de Marrakech, Sesamo, está exquisito y si vais, no dejéis de probar las margaritas y las berenjenas con parmesano.

Antes de volvernos,  hemos visitado los jardines Majorelle y el museo YSL y hemos disfrutando de la última comida en el hotel, en el jardín, un sushi buenísimo antes de irnos al aeropuerto. Han sido tres días estupendos. Muchísimas gracias a todo el personal del hotel Royal Mansour y a Elena Taboada por hacernos sentir como princesas.

¡Muchos besos!