hola.com

 

octubre, 2012


25
octubre 12

CONSEJO DE GUADALUPE CUEVAS, DE FASHION ASSISTANCE

¡Hola!

Para el post de hoy le he pedido a Guadalupe Cuevas, bloguera de Hola (http://blog.hola.com/fashionassistance/) y Personal Shopper  (www.fashionassistance.com), que me escribiera un artículo sobre su trabajo.

A ver qué os parece:

“Me encanta asesorar a las novias. Ellas tienen una ilusión tremenda por todo lo que tiene que ver con su boda, sobre todo con su vestido.

Con toda seguridad la mayoría de las mujeres que se han casado aseguran que su traje de novia es el vestido más importante de su vida. Por esa razón hay que elegir muy bien.

Yo aconsejo en primer lugar que sea un traje que resista el paso del tiempo, es decir, que hay que evitar los diseños muy modernos, para que cuando veas una fotografía veinte años después, el vestido no se vea desfasado y fuera de lugar.

También hay que tener muy en cuenta el tipo de celebración y el lugar. No es lo mismo una boda civil en un juzgado o ayuntamiento que una ceremonia solemne en una catedral.

Es importante que el diseño favorezca la figura de la contrayente y para eso  lo mejor es asesorarse bien.  Por ejemplo, el corte imperio estiliza y alarga la figura, el talle bajo acorta las piernas; los ahora tan de moda “palabra de honor” evítalos si tienes los hombros caídos y los brazos rellenitos. También el color de la tela es importante, blanco para las morenas y más beige para las rubias.

Maquillaje, peinado, tocado, joyas, ramo… hay muchos detalles y no se puede dejar ninguno al azar.

Por eso, si tienes dudas, si no estás segura de lo que quieres o de lo que te sienta bien, déjate asesorar por una buena  profesional y no esperes a tener el vestido elegido para llamarla, porque entonces poco se puede hacer si no has acertado. Te lo digo por propia experiencia, en alguna ocasión “he llegado a tiempo” y con alguna corrección el vestido se ha “salvado” (por ejemplo eliminar vuelo de una falda o subir un escote), pero en otras ya no había nada que hacer.

Un consejo final: déjate aconsejar por expertos, tanto para tu estilismo, como para la organización del evento, estarás más tranquila y disfrutarás mucho más de los preparativos y de la ceremonia de tu boda.”

Estoy muy de acuerdo con todo lo que dice. A mí personalmente no me interesa seguir las modas. Creo que lo importante es encontrar un vestido que favorezca, con el que me sienta identificada, que me de seguridad, que vaya con mi personalidad, que no me vea disfrazada, que me haga sentir cómoda…

El trabajo de un buen Personal Shopper es fundamental.

¡Gracias Guadalupe!

Bss,

Rocío.


17
octubre 12

EL INVITADO PERFECTO

Para ser el invitado perfecto hay que:

-       Confirmar asistencia lo antes posible (con el número de personas).

-       No transmitir objeciones en cuanto a la fecha o lugar de celebración, en plan: me viene mal esa fecha, estoy de vacaciones y pensaba irme a Canarias, no creo que pueda ir…  Entristece mucho a los novios.

-       No rehusar la invitación con falsas excusas.

-       Si los novios optan por la lista de bodas, atenerse a sus deseos. Cuántos de nosotros nos hemos encontrado con 10 marcos de plata o 4 vajillas.

-       No esperar que en la boda sea todo de nuestro gusto, porque lo que es perfecto para los novios no tiene por qué serlo para nosotros.

-       Ser puntual. Esto es llegar 15 minutos antes de que comience la ceremonia.

-       Entrar en el lugar de ceremonia antes de que lo haga el novio. Le hará ilusión encontrarse con sus invitados dentro y no hacer el “paseíllo” sólo…

-       Ponerse de pie cuando entre la novia (no cuando entre el novio)

-       Cuando finalice la ceremonia, excepto las personas que vayan a firmar, salir del lugar y esperar a los novios fuera. Las fotos y los saludos se harán más tarde – no en el altar.

-       Cuando salgan los novios acercarse a ellos y no dejarles solos enfrentados a los invitados en plan corro. ¿Me explico?  En una ocasión una persona de mi equipo tuvo que gritar el ¡VIVA LOS NOVIOS!, por lo parada que estaba la gente…

-       En ese momento de besos y abrazos, no entretener mucho a los novios. Un: “¡Pero qué guapa, mi amor. Felicidades!” es suficiente (por ejemplo)

-       No dejar nunca solos a los novios. En alguna boda que he coordinado me tuve que acercar a uno de ellos porque estaban completamente solos.

-       Hacer caso a la gente de organización cuando dicen que hay que entrar, salir, subirse al autobús, etc.  ¡Hay que cumplir un horario!

-       En el momento de los posados novios/invitados, colaborar y no ir por libre. ¡Puede resultar eterno!

-       Durante el cóctel chequear la colocación en la mesa para no crear grandes colas a la entrada del salón.

-       Tener cuidado al levantarse de la mesa por si hubiera un camarero detrás. Algunas veces hacen malabares con los platos.

-       Si se da un discurso, ¡que sea breve! Y que no se centre solamente en la figura de uno de los contrayentes obviando al otro. ¡Qué mal!

-       Tener siempre una actitud positiva, ganas de pasarlo bien y comprensión ante cualquier imprevisto o pequeño fallo que pueda surgir.

-       No dar dinero a los novios el día de la boda, aunque obviamente, hay que respetar las tradiciones.

-       A la hora de escoger el vestuario de la boda, tener en cuenta los deseos de los novios, el protocolo o el lugar de celebración de la boda. Ojo, para las mujeres, nunca color blanco.

-       No levantarse de la mesa cada dos por tres a fumar. Por respeto al resto de la gente que no se levanta.

-       Si los novios pasan por las mesas a saludar o entregar algún regalo, no entretenerlos mucho. ¡tienen que saludar a mucha gente!

-       Si se llevan niños a la boda y los novios no han contratado servicio de guardería (claro error), tener en cuenta que quizás haya muchos otros padres que hayan decidido dejar a los niños en casa por no “aguantarlos”.

-       Ayudar a crear buen ambiente en la boda relacionándose no sólo con los conocidos. También con el resto de invitados. Los novios lo agradecerán.

-       Facilitar información a los novios, con antelación, sobre cualquier tipo de alergias referentes a la comida.

-       No cancelar la asistencia a la boda con muy poco tiempo de antelación a no ser que sea por causa de fuerza mayor.

-       Dar la enhorabuena sincera a los novios por la organización de la boda y por supuesto no abandonar el lugar sin despedirme de ellos.

-       No montar números ni beber en exceso. Puede crear situaciones muy incómodas.

-       Tener un comportamiento que no nos haga avergonzarnos al día siguiente. No es nuestra fiesta.

-       Evitar hablar de temas conflictivos en la mesa, que nos puedan llevar a tener enfrentamientos verbales fuertes.

-       Ponernos en el lugar de los novios e intentar ponerlo todo de nuestra parte para ayudar a que todo salga perfecto.

-       No acaparar el micrófono del baile ni pedir demasiadas canciones al dj.

-       Ser respetuoso con todos los invitados.  Podemos formar  parte de un grupo muy heterogéneo.

-       Para los chicos: no os quitéis la chaqueta durante el almuerzo o cena. ¡Aunque haga calor!

-       Tener cuidado con el material de la boda: vajillas, centros de flores, sillones, decoración, manteles, etc.  Cualquier desperfecto será responsabilidad de los novios y por tanto serán penalizados.

-       Si los novios ponen neceseres en los baños para uso y disfrute de sus invitados, usar lo que se necesite y volver a dejarlo como estaba.

-       Tener muy presente en todo momento quienes son los protagonistas del día y no hacer la fiesta al margen de ellos.

-       Cumplir los horarios estimados.

-       Restringir el uso de teléfonos móviles. Cuidado en la ceremonia, ¡por favor!

-       Cuidado con subir fotos de la boda a las redes sociales sin pedir permiso a novios e invitados.

-       Si los invitados preparan sorpresas a los novios, consultad al WP o maître el mejor momento para llevarlas a cabo.

-       Respetar el lugar de celebración de la boda. No es nuestra casa.

 

No se me ocurre ninguna otra regla de oro para ser el invitado perfecto.

¿A vosotr@s?

 

Bss!

Rocío.


8
octubre 12

PETICIONES

¡HOLA!

Para embellecer la ceremonia religiosa me parece una buena idea personalizar las peticiones (se leen después del rito del matrimonio). Creo que se tienen que leer con sentimiento, mirando a los ojos de los novios e invitados. Leídos por parte de un familiar allegado o amigo hará que sea aún más emotivo.  Ojo, tienen que ser 6.

Ejemplo de unas peticiones creadas por la hermana de una novia:

-       Por     y     que hoy comienzan juntos una nueva etapa, para que sepan mantener el amor por encima de las dificultades de cada día.

Roguemos al Señor

-       Para que sepan ayudarse el uno al otro, potenciando lo mejor de sí mismos. Que su amor sea comprensivo, paciente, no lleve cuentas del     mal y goce de la verdad.

Roguemos al Señor

-       Por     y      para que su proyecto de vida en común crezca desde lo cotidiano al interior de la pareja y siempre abiertos a todos nosotros que les queremos y queremos acompañar su camino.

Roguemos al Señor

-       Por todos los familiares, amigos y compañeros de      y       que hemos sido testigos de este matrimonio para que participemos de su felicidad y los veamos crecer como familia.

Roguemos al Señor

-       Por nuestros familiares que ya han sido llamados a la casa del Padre, y que han sido tan importantes en nuestras vidas, para que nos acompañen desde el cielo e intercedan por nosotros.

Roguemos al Señor.

Si preferís leer las que indican en la Iglesia, son éstas:

-       Por    y    , para que apoyados por la fuerza divina, hagan de su casa un hogar acogedor, sereno y alegre.

Roguemos al Señor.

-       Para que no se sientan en soledad los que hoy se comprometen a vivir en compañía.

Roguemos al Señor.

-       Para que a lo largo de su vida no les falte la alegría, la felicidad y el apoyo de sus padres, hijos y hermanos.

Roguemos al Señor.

-       Para que traten de comprenderse en los momentos de mutua dificultad y sepan perdonar y perdonarse.

Roguemos al Señor.

-       Para que compartan la felicidad de este día con amigos y familiares y ello sirva para aumentar y compartir su compromiso de amor.

Roguemos al Señor.

-       Por todos los familiares y amigos ausentes que gozan, con Cristo, de la vida eterna; para que permanezcan por siempre en nuestro recuerdo e iluminen nuestra vida en la Tierra.

Roguemos al Señor.

¿Os animáis a escribirlas vosotros mismos?

¡Buena semana!

Rocío.