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mayo, 2012


30
mayo 12

Marcin, mi sonrisa

Me llamo Carolayn, tengo 30 años y hace seis meses estaba totalmente desesperada. Sin embargo, ahora que tengo a mi hijo, he recuperado la alegría y la esperanza.

En 2007 vine a España desde Honduras para buscar trabajo. Allí dejé a mi hija Keren, que ahora tiene 10 años. Cuando llegué, empecé a trabajar como interna y externa, limpiando casas y cuidando a niños y ancianos.

En esas fechas conocí al papá de mi hijo; era polaco, tenía trabajo y nos fuimos a vivir juntos. Todo parecía perfecto hasta que los dos nos quedamos en paro. Con lo poco que teníamos ahorrado, no tuvimos para pagar el piso y nos echaron de la casa. Pasamos meses durmiendo en la calle, en el metro y en cajeros. Para mí aquello era todo un caos, además, era invierno y hacía mucho frío. Ya no podía más y le insistía a mi novio para que nos fuésemos a un albergue.

Por suerte, en un albergue nos dejaron dormir una noche y nos dieron una tarjeta de día, que nos permitía ir allí diariamente a comer y asearnos. Seguíamos durmiendo en la calle, pero al menos teníamos higiene y algo que llevarnos a la boca.

No podíamos movernos para buscar trabajo, no teníamos dinero y la única opción de transporte era colarnos en el metro. Habíamos conocido a gente de la calle y dormíamos con ellos en chabolas. En este ambiente era frecuente la bebida, y mi pareja también empezó a beber. En esos momentos de desesperación, supe que estaba embarazada.

Cuando ya estaba de cinco meses y vi que la cosa no cambiaba -seguíamos en la calle y mi pareja con el problema del alcohol- empecé a sentirme totalmente desesperada.

Decidí entonces acudir a una Trabajadora Social, ya que no encontraba salida a mi situación. ¿Cómo podía dar a luz a un bebé en esas condiciones y que sufriese tanto como yo? En los servicios sociales me ofrecieron recursos y uno de ellos era Fundación Madrina.

Conocí la Fundación, pero no estaba convencida, pues dudaba de que me pudieran  ayudar personas que no me conocían.

Decidí no acudir más, pero los Servicios Sociales y Fundación Madrina me buscaron por cielo y tierra. Me encontraron comiendo en el albergue, hablaron conmigo y, finalmente,  me dejé ayudar.

Fui a la Fundación con una sola maleta y ellos me proporcionaron una habitación en su piso de acogida. Se convirtieron en mi familia y allí decidí alejarme de mi novio. Él no hacía nada por salir adelante y yo había decidido luchar con todas mis fuerzas.

Las cosas empezaban a cambiar y cuando nació mi hijo, Marcin, volví a sonreír. Ahora ya tiene seis meses, va a la guardería y creo que es un niño muy feliz.

Dejé el piso de Fundación Madrina para que pudieran acoger a otras chicas que se encontrasen en una situación similar y me derivaron a una residencia de otra asociación, donde vivo actualmente. Entre las chicas nos ayudamos para cuidar a los niños y yo busco trabajo, de interna o externa. Mi esperanza es encontrar algo de interna donde me dejasen tener a mi niño: yo podría hacer compañía y cuidar a personas mayores mientras Marcin y yo tenemos un lugar acogedor donde quedarnos. Igualmente considero que la formación es muy importante, por eso estoy realizando un curso de manipulación de alimentos que me permitirá ofrecerme como camarera. Espero encontrar pronto un trabajo que me permita estabilizarme y traer a mi hija a España.


16
mayo 12

El Banco Santander colabora con Fundación Madrina

Desde el día 7 de mayo y hasta este viernes día 18, con motivo del Día de la Madre estamos llevando a cabo una de nuestras “Operaciones Patuco” en la Ciudad Financiera del Banco Santander.

stand Fundación MadrinaFundación Madrina colabora con diversas asociaciones, fundaciones, entidades públicas y grandes cadenas de alimentación que donan comida para nuestras madres. Para recopilar productos infantiles, como pañales, biberones, potitos, cunas, carros, etc., realizamos periódicamente campañas de recogida denominadas “Operación Patuco” en diversas empresas. Gracias a la generosidad de sus empleados, con sus donaciones particulares, conseguimos este material destinado a cubrir las necesidades de los bebés y madres de la Fundación.

Esta “Operación Patuco” está siendo todo un éxito, por la gran cantidad de material que estamos recopilando y la gran acogida e interés que está teniendo entre los empleados del Banco Santander. Tanto es así, que la campaña, inicialmente prevista para una semana, se ha prorrogado hasta este viernes 18 de mayo, por iniciativa del propio Banco Santander.

Además de los puntos habilitados para recogida de material, la Fundación cuenta con un stand donde se proporciona información sobre nuestra labor y son muchos los que se han acercado para conocernos y consultar las diversas formas de colaboración.  

El éxito de esta “Operación Patuco” ha sido posible gracias:

  • al equipo de RSC de Banco Santander por ayudarnos con esta iniciativa, cediéndonos un espacio en las instalaciones de la empresa,  promocionándonos entre sus empleados y dándonos todo tipo de facilidades.
  • a todos los empleados, por su gran acogida y generosidad, haciendo posible que el punto de recogida de material esté siempre repleto. Gracias a sus aportaciones, muchas madres podrán disponer de productos de primera necesidad para su bebé.
  • a los voluntarios, por su dedicación y esfuerzo para hacer llegar nuestra labor a los empleados de la Ciudad Financiera.
  • a Jenny y Mashiel, dos de nuestras futuras mamás, que durante estas dos semanas han sido el alma de nuestro stand. Ellas, mejor que nadie, dan testimonio de nuestra labor y ponen rostro a todas las mamás de la Fundación. Ambas, además, nos han expresado su satisfacción por esta oportunidad de conocer más de cerca una de las principales empresas de nuestro país.

En estas dos semanas hemos vivido muchas y buenas experiencias y alguna que otra anécdota curiosa, como el día en el que un grupo de voluntarios se perdió por las instalaciones y una de las mamás consiguió, gracias a su simpatía y espontaneidad, que un  empleado les “rescatase”, llevándolos en su propio coche hasta la salida, mostrando, una vez más, la buena disposición y acogida de todo el personal de Banco Santander.

Desde la Fundación estamos realmente agradecidos por esta colaboración y esperamos poder trabajar juntos en próximas iniciativas.

patuco