De repente un día, te despiertas y tu sueño ha llegado.
En la fábrica de Lotus Renault todo esta preparado para partir de Inglaterra a Francia. Mi asiento, y el Fórmula 1 R29 me esperarán a pie de pista.
Mi padre, Emilio, no quería venir, el siempre quiere ser muy discreto y evitar que el equipo piense que corro en coches por el. Pero a mi eso no me importa, se que no será el típico padre nervioso y quiero que esté presente para poder compartir el resto de mi vida lo que allí sucedió con el. Además, se que es muy sincero conmigo y eso me gusta, al final del día me dirá exactamente lo que piensa sobre mi primer test en F1, sea bueno o no.
Cuando un momento tan feliz/importante/esperado pasa en tu vida no puedes dejar de pensar en los tuyos, así que al no poder llevármelos conmigo, subí al Fórmula 1 al resto de mi familia con sus iniciales grabadas en mi casco.
Y llego el momento, y lo mejor es que tenía la sensación de que todo iba a salir bien. No se por que, pero lo sentía. Y así me escuchó decírselo Eric Boullier a Gerry, mi entrenador, antes de subir al F1.
Muchos me preguntáis las sensaciones, ahí va una lista:
- - Dentro del Fórmula con todo el procedimiento de salida es como si te vieses a ti mismo en una peli, hasta que no aceleras y el F1 responde, no terminas de creerte que eres finalmente TU
- - Las primeras palabras que te cruzas con el ingeniero por la radio rompen tu silencio mental y el ritmo del motor con el cambio de marchas hacen que empiece la música, el ritmo, ¡¡¡¡subidónnnnn!!!
- - Pronto me sentí cómoda gracias al trabajo y al feedback tan bueno del equipo
- - Empecé a tirar y la frenada me sorprendía cada vez mas, pero la aerodinámica era incluso mejor de lo que imaginé
- - Me fueron quitando todos los controles y cada vez el baile dependía mas de mis pies y de mis manos
- - Y me animé tanto que me olvidé de la presión, del momento y del futuro
- - Lo mejor de pilotar un F1 no es la velocidad, ni la frenada ni hacer una curva a 300 a fondo. ¡Aunque es la pera!, lo mejor, es poder estar al limite de agarre, sentirlo y poder lidiarlo sutilmente. Esa sensación es la mejor que he tenido pilotando en mi vida y no quiero ni pensar, porque me emociono, lo que sería mientras te disputas tu posición en carrera en un GP.
El test salió mejor de lo que yo misma imaginaba. Mi padre estaba feliz y el equipo también. En estos momentos estas a dos palmos del suelo y te acuerdas de todo el mundo que te ha ayudado a llegar ahí.
Gracias a todos, ahora a seguir luchando para disputar un GP pronto.
Os despido esta entrada con una frase firmada por un anónimo que siempre me ha gustado y mi foto favorita de este día
“Como no sabían que era imposible, lo hicieron”
















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