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17 enero 10

¿Se puede vivir sin hombres?

Estoy harta de encontrarme este tipo de artículos en revistas de mujeres. El último que he leído es ¿se puede vivir sin hombres? Uff, qué pereza me dan. No me extraña que cuando un hombre se acerca a una de estas revistas, mal llamadas “de chicas”, salga corriendo.

A ver, ¿cómo que si se puede vivir sin hombres? ¿es que alguien necesita una respuesta a esa pregunta? desde luego que quien haya tardado más de 5 segundos en contestar, ya ha contestado…lo mismo digo para aquellos que piensan en ¿se puede vivir sin mujeres?
En mi (modesta) opinión, en esta vida se puede vivir sin muchas cosas, lo que pasa es que nos hemos vuelto tan materialistas, consumistas y posesivos que pensamos que no podríamos vivir sin cosas que, en realidad, son totalmente prescindibles.

No quiero desviarme del tema que ahora nos ocupa y que no es otro que “si se puede o no vivir sin hombres”. Para quienes no tengan la oportunidad de leer el artículo del que hablo, diré que se trata simplemente de una exaltación de la figura femenina como una mujer independiente, inteligente, segura de sí misma o, según Carmen Alborch y su definición de los “Neosolteros” que “son profesionales muy calificados, desenvueltos, competentes, seguros de sí mismos, y con un alto nivel cultural. No tienen por referente social la pareja, no quieren sufrir experiencias dolorosas o que los defrauden en el terreno del amor. Ahí queda eso.

Leyendo esto me doy cuenta de la cantidad de prejuicios que tenemos hoy en día ya que ahora resulta que es incompatible ser listo y tener pareja o tener éxito profesional con tener hijos o…En fin, que a lo que voy es a que me parece ridículo preguntarnos en pleno s. XXI si se puede vivir sin hombres o no (lo mismo para las mujeres). Otra frasecita tremenda del artículo es: “Y es que actualmente una mujer soltera tiene todo el mundo por delante”. Y ahora digo yo: ¿y la casada? ¿qué hacemos con ella?¿la matamos? total, la pobre, para lo que sirve…
Me considero una mujer independiente, culta y segura de mi misma y puedo decir que no necesito un hombre en mi vida para seguir viviendo (bueno, a ti sí Paco), pero…¿es que acaso hay alguien que no se sirva y se baste por sí mismo para seguir adelante?

Venga, para terminar, aquí os dejo los 10 consejos para aprender a vivir sin pareja que recomienda el artículo, y allá cada uno. De todas formas, esto me recuerda a los seminarios americanos en los que se reunen las mujeres solteras ansiosas por encontrar a su “yupi” perfecto:

1. No pierdas el tiempo deseando algo que no tienes en este momento.
2. Trátate como desearías que te tratara tu amante.
3. Abandona la idea de sentirte incompleta sólo por el hecho de no tener compañero.
4. Nadie te podrá quitar el amor que tú misma te puedas dar.
5. Buscar pareja es un hecho adictivo que suele conducir a relaciones insatisfactorias e incluso abusivas. Aprovecha el momento.
6. La soltería no es sinónimo de soledad o sufrimiento. Empieza a considerar un regalo el tiempo a solas.
7. El amor de nuestra vida comienza por nosotras mismas.
8. Vivir sin pareja no significa vivir sin amor. Se puede sentir amor por las personas que te rodean.
9. Vivir sin pareja no significa tampoco renunciar al sexo. Hoy en día se puede elegir tener una pareja sexual y no marital.
10. Y recuerda que aunque la soledad implique también carencias, es mucho peor la soledad en pareja.

Chicas: ¿podríais vivir sin hombres? Chicos: ¿podríais vivir sin mujeres? 

Todos: ¿no os parece ridículo?


21 octubre 09

¿En qué piensan los hombres?

 
 
Hombres.jpgEl otro día, en una de esas charlas profundas que de vez en cuando puedes mantener con un hombre, hablaba con mi amigo I., sobre el tema de las relaciones y cómo puede ser posible que, con lo sencillo que parece, hombres y mujeres estemos condenados a no entendernos.

Él, claro, por su visión masculina de todas las cosas, me planteó un argumento que así, a  priori, tiene toda la validez del mundo. “Lorena, querida, los hombres somos puzzles de dos piezas“. Yo, que adoro a mi amigo I., y que además es uno de esos hombres que suele ser bastante crítico con sus visiones sobre la humanidad en general y sobre el género masculino en particular, me daba de bruces por no haber caído antes en averiguar que la culpa de todo la tiene esa simpleza masculina que todo lo complica.

No, no me he vuelto loca. Aunque de aquí a unos cuantos artículos ya veremos… Pero en  realidad, creo que mi amigo I., así una tarde de lunes cualquiera, sentó precedentes en lo que a las relaciones hombre-mujer se refiere (o al menos esto es lo que parecía). Su máxima, esta: los hombres son simples (y no busques, porque generalmente tampoco piensan mucho).

Con un argumento de tal valor en mi poder, no pude evitar convocar una sesión de terapia con las chicas para plantearles lo que acababa de averiguar en la materia, por supuesto, necesitaba saber qué opinaban ellas sobre esta nueva teoría acerca de esa simpleza masculina que todo lo complica.

Yo creo que las chicas aún deben estar riéndose. No cuela. Este argumento masculino de yo-soy-súper-simple así que no-me-líes-nena, no coló con las chicas. ¡Ja!

En realidad yo no pude evitar sentirme como en mitad de un círculo vicioso de teorías conspirativas sobre los géneros y las relaciones. Entiendo a I., cuando dice que, en un hombre, “generalmente lo que ves es lo que hay, Lorena, no hay dobles lecturas“. Y también entiendo a esas chicas que en un momento de lucidez le sueltan a un hombre aquello de: “ni de broma me enamoraría de ti” y en el fondo la chica está colada hasta las trancas. Simpleza verbal contra las dobles lecturas tan típicamente femeninas. Ya estamos en el punto de las eternas batallas de sexos.

No quiero caer en los tópicos esos que hablan de que cuando una mujer te dice “” en realidad está pensando en que es que “no“, o que cuando dice “me gustas, pero no estoy enamorada“, en el fondo lo que piensa es que se muere de ganas de mirarle a los ojos y decirle “creo que me estoy enamorando” (pero que no lo hace porque sabe que si lo dices, él pensará que le estás condenando a la represión sentimental de por vida), así que tan simples no serán, digo yo.

Tampoco quiero caer en tópicos sobre hombres; vamos, que no quiero ni hablar de esos que no expresan sus sentimientos por miedo a lo que pueda pasar… Pero esto también es sólo un tópico. ¿No?

En cualquier caso, saber lo que piensa un hombre es casi tan difícil como saber lo que  piensa una mujer, pero en nuestro caso, yo no digo que seamos más simples, pero al menos sí que somos muchísimo más ingeniosas.

¿Qué pensáis chic@s?


13 julio 09

Las edades del hombre

hombreperfecto_sexoenmadrid.jpgLos tiempos están revueltos. Tengo una amiga de 28 años que sale con un hombre de 49 y tengo una de 37 que se muere por los adolescentes huesos de su universitario de 22. A mí el tema me resulta de lo más curioso, la verdad, con esto de las edades del hombre nunca se sabe.

Personalmente siempre me ha dado igual la edad del hombre con quien estuviera saliendo (aunque reconozco que siempre han sido mayores que yo). El caso es que eso de las edades en las parejas siempre ha sido un tema un tanto comprometido; si un hombre maduro se enamoraba de una de 25, ella era una lagarta y él un gentleman, en cambio, si la madura era ella y él un jovencito, la mujer es una aprovechada de narices. Afortunadamente las cosas han cambiado y este tipo de tópicos ya no lo son tanto, pero aún resulta curioso ver, por ejemplo, a mi amiga de 37 con su chico de 22, y no tan curioso ver a mi amiga de 28 con su hombre de 49.

Cuando trabajaba en Madrid, tenía una amiga que siempre comparaba a los hombres de verdad con los vasos de leche. Solía contar una anécdota en esas típicas ‘reuniones de chicas’, y decía que una vez quedó con un ex profesor de la carrera, que le gustaba muchísimo, para tomar una caña. El caso es que cuando se sentaron en una resguardada mesa del pub, ella pidió una cerveza en botellín y él un vasito de leche tibia, por favor. A partir de ahí, ella dejó de salir con tipos mayores con el argumento de que estaban ya de vuelta de todo, y a sus 33 años prefirió darse a la vida del adolescente, por aquello de que el botellón le ponía más que un vaso de leche tibia. No es necesario contar que esa fue la última vez que mi amiga y el profe se vieron.

Luego está ese pequeño segmento de hombres que se niega a hacerse mayor. Ya pueden tener 25 ó 33, que ellos creen que viven permanentemente en los 20. Es su edad feliz. Tradicionalmente este segmento no tiene un gran atractivo para las mujeres, pero suele coincidir en ser perfiles de hombres que tampoco están dispuestos a comprometerse con otra cosa que no sean los botellones en la playa y las timbas de poker los viernes por la noche con los colegas.

Y es que, como he dicho antes, con esto de los hombres una no sabe a qué atenerse. Lo mismo te buscas uno maduro porque te pone eso de que están más curtidos, tienen experiencia y no necesitan que les hagas un mapa de tu propio cuerpo para encontrar determinados objetivos y resulta que luego te sale rana con el rollo del vaso del leche o, por el contrario, te enamoras de un jovencito que lo más romántico que hace por ti es regalarte un anillo, pero no uno cualquiera… pero de esos que se llevan ahora. Menudo drama. Y es que con los hombres nunca se sabe… y no precisamente por su edad.

¿Qué pensáis vosotr@s? ¿Cuál es vuestra mejor edad?


08 mayo 09

Agonía y éxtasis


Agoniayextasis.jpgSí, ya lo sé, los nombres de los capítulos de la serie ‘Sexo en Nueva York’ siempre son un buen recurso para los artículos de este blog. Como sabéis, ‘Agonía y éxtasis’ es el título de uno de los capítulos de la exitosa serie. Y mira que yo soy una de esas personas que siempre se está quejando de las traducciones que se realizan del inglés al castellano, pero en este caso, lo clavaron. Me encanta el título. Creo que define muchas sensaciones.Y sobre sensaciones va este nuevo artículo.

 

Acabo de llegar de comer con una amiga a la que hacía tiempo que no veía, uno de estos planes que surgen de pronto y que salen redondos. Nos hemos puesto al día en una buena sesión de cotorreo, y además he aprovechado para invitarla a la fiesta que próximamente celebraré en mi casa (por aquello de que pronto es mi cumple).

 

El caso es que Marta, que así se llama mi amiga, me ha contado una historia con la que ha estado un tanto traumatizada; afortundamente poco a poco va remontando, pero pobre, ha experimentado aquello del éxtasis y la agonía.

 

Marta se reencontró de la forma más tonta a un amigo a través de internet. Él era director de una agencia en Madrid y ella justamente buscaba una agencia para poner en marcha un interesante proyecto en su trabajo, en Palma. Ambos se conocían de antes, como ya he dicho, pero sólo virtualmente, de otros proyectos en los que ambos habían estado involucrados.

 

Como era de esperar, el reencuentro fue genial y ambos encajaron de maravilla. Hablaban prácticamente a diario, primero a través de email y luego por sms y teléfono. Tanto en lo profesional como en lo personal tenían muchas cosas en común, y eso que ni siquiera se conocían físicamente. De ahí, y por resumir, por fin un día se pusieron cara. La iniciativa salió de él, cosa que a Marta le pareció perfecta. La química fue brutal.  A pesar de que entre ellos había un muro, por diferentes motivos personales, los dos sabían que sólo con un pequeño salto, podrían atravesarlo sin problemas. Y así fue. Se liaron. Y esto supuso el principio  del fin. Según Marta, nunca debió haber pasado, pero la química era tal que se hicieron una concesión, tenía que ocurrir, y así fue. Éxtasis.

 

Una situación complicada o el peor de los momentos hicieron que entre ellos volviera a aparecer el muro que consiguieron derribar, y hombre, no es por caer en los tópicos más feministas, pero no creo que sea muy bueno que haya hombres que se empeñen en comportarse como si aún tuvieran 20 años. Agonía.

 

A día de hoy Marta sigue reponiéndose del desengaño…Y claro, mi vena más periodísitica ha hecho su trabajo con un claro “¿Y qué crees que pasó?”.“Pues ni idea”, me ha contestado ella hoy. Y así, entre nosotros, no deja de asombrarme cómo habla ahora de él. Sin gota de rencor e incluso guarda un recuerdo bonito de esa historia, a pesar de que no sabe nada de él. Supongo que lo que él nunca sabrá es todo lo que ella hubiera hecho por él -confesado por ella misma-, así como creo que ella nunca sabrá qué pasó por la cabeza de él para actuar así. Es el momento del éxtasis. ¿O no?

 

¿Qué opináis vosotr@s?

 


22 marzo 09

Las amistades peligrosas

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Siento que mis musas me han abandonado. Tenía clarísimo cómo iba a empezar este artículo, pero entre que acabo de llegar de unas merecidas vacaciones, una productiva tarde de compras y que tengo a Woody Allen en la tele con Granujas de medio pelo, no consigo concentrarme.

Empiezo por el principio. Mi amiga Laura y yo hemos salido de compras esta tarde. Tras una semana complicada, post vacacional -no digo más-, desde luego que no hay nada mejor para la “depre” que una buena tarde de compras a golpe de Visa, a mi me sienta que no veas, es como un orgasmo, pero XXL. Ya hasta se me ha olvidado por qué estaba deprimida.

El caso es que en un descanso entre tienda y tienda, nos hemos sentado en una terracita a tomar algo; yo, un cortado con leche de soja (soy así de rarita) y Laura un Coca-Cola Light. Mientras estábamos sentadas, Laura y yo no hemos podido evitar escuchar la conversación que justo en la mesa de al lado mantenían otras dos chicas. Ya sé que es una indiscrección, pero ya he dicho que no hemos podido evitarlo. Así que, llegados a este punto, me introduzco en el tema: entre dos amigos, ¿cómo se sabe cuándo una relación deja de ser una amistad para convertirse en algo más?

Confesaba una de las chicas que llevaba un tiempo sintiéndose un poco incómoda con un amigo ya que notaba que entre ellos había dejado de existir una mera amistad, dando paso a algo que ella calificaba como algo más. Y yo me pregunto, ¿es posible que dos amigos sigan siendo sólo amigos si ambos saben que entre ellos existe algo más? Menudo lío.

Si me tengo que mojar…yo voto porque sí; Sí se puede ser amigos, aunque reconozco que debe  resultar complicado estar pensado en el montón de cosas que te gustaría compartir con esa persona o en lo bueno que debe ser en la cama…¿cómo se sobrelleva una situación así? Pues hombre, hay muchos factores que pueden influir, como por ejemplo la situación personal de ambos; ¿solteros, casados?, sobre la amistad ¿merece la pena martirizarse por mantener la amistad? o si realmente el tipo merece la pena. Uf! cada persona es un mundo, y hay tantas vidas como personas, así que me temo que resulta imposible homogeneizar la situación.

Según mi amiga Laura es literalmente imposible que dos personas que se atraen físicamente (además de otras atracciones) puedan mantener una relación de amistad estable, y lo dice una persona que se acuesta con su mejor amigo sábado sí y sabádo también. Y se queda tan ancha.

A pesar de que me he pronunciado a favor del sí, nunca se me ha planteado una situación semejante. Afortunadamente, mi amistad de más de 10 años con Nacho está a salvo de cualquier tipo de atracción. Pero, ¿y si algún día quisiera ser amiga de alguien por quien me siento atraída? sinceramente, no sé lo que haría, pero estoy segura de que nunca saldría por la puerta de atrás.

¿Y vosotros? ¿Qué opináis de las “amistades peligrosas”?


22 febrero 09

Cuando un hombre ama a una mujer

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Me cuesta creer eso en lo que últimamente se han empeñado todas la mujeres en pensar, lo siento, no me convencen. No me creo que el romanticismo haya muerto. Tal vez pasado de moda, pero no muerto.

Modas a parte, yo sigo siendo de esas personas a las que le encantan las tardes de cine lluviosas (y no me importa mojarme los pies, salvo que lleve mis ‘manolos’, claro), una persona que no se cansa de ver una y otra vez Casablanca, que sigue llorando cada vez que disfruta de La Traviata, en definitiva, una mujer que todavía cree en que, cuando un hombre ama de verdad, no hay nada que le detenga.

Una de las características que nos distingue a las mujeres del siglo XXI es la necesidad de no endulzar nuestra vida con ¿tonterías? semejantes a las anteriores citadas. Las mujeres de hoy en día nos hemos creado un papel en que no necesitamos que un hombre esté a nuestro lado para querernos, respetarnos y cuidarnos. Nosotras ya no necesitamos eso. Pero, yo me pregunto, ¿hemos acabado por conformarnos con una existencia desnatada? tomamos sacarina en lugar de azúcar, intercambiamos emails en lugar de cartas e historias tontas en lugar de poemas. Es por esto por lo que cuando nos encontramos con el romanticismo, no podemos digerirlo, pero…¿seríamos capaces de volver a sentir como propios esos romances de película o sufrimos de intolerancia al romance?

Quiero que quede claro que con todo esto no me estoy refiriendo al romanticismo de rosas, corazones y anillo en el dedo. Me refiero a la forma de amar y respetar que tenían esos auténticos caballeros de las pelis de los años 50. Creo que no me equivoco si digo a que a todas nos gustaría que Cary Grant nos mirara como a Ingrid Bergman en Encadenados (Hitchcock, 1946) o como Spencer Tracy adoraba a Katharine Hepburn en La Costilla de Adán (George Cukor, 1949), y estoy más que convencida, de que a esas mujeres que creen  tener alergia al romanticismo, también están incluidas en el lote.

Las mujeres siempre estamos pensando en que deberíamos tener trabajos perfectos, vidas perfectas y maridos perfectos pero, ¿cómo distinguir lo que podemos hacer de lo que debemos hacer? ¿por qué nos supera tanto lo que “debería ser”?

La otra mañana logré escaparme de la oficina y desayuné con un grupo de amigos que hacía tiempo que no veía. Os podréis imaginar cuál fue el tema entre café y café. Pero lo cierto es que tras una densa conversación entre mujeres, hombres y viceversa, está claro que, en cuestiones de romances, estamos condenados a no entendernos. ¿Será que las historias más reales son sólo las que vivimos en le cine?


15 febrero 09

Cuidado con el perro

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¿Cuántas veces habéis comparado a un hombre con un perro? Que nadie se me ofenda, que no es para tanto. Me explico. 

Esta mañana, aprovechando los rayos de sol en Palma, he quedado a desayunar con mis amigas en una terracita al borde del mar, además he aprovechado para hacer un poco de deporte -pero esta es otra historia- y para ponerme al día en algunos temas ‘de chicas‘ de los que estaba un poco perdida. Cuando hablo de temas ‘de chicas’ es obvio que siempre, de una manera u otra, esos temas tienen que ver con hombres. Y supongo que debe ser por aquello de vivir en una isla y disfrutar de un clima mediterráneo por lo que ahora resulta que a todo el mundo le ha dado por tener un affaire de verano, salvo que cambiándolo de estación.

Esto es como todo; idealizar algo tan pasional como efímero es tarea fácil y desde luego a quién no le gusta darse un homenaje de vez en cuando, ahora bien, el problema de tener un amante o un affaire es que no puedes perder el norte o estarás perdida en los cuatro puntos cardinales, y la caída será dura, muy dura. Y si no que se lo digan a mi amiga Laura, pobre, que lleva un mes con un hombre con el que han pasado de vivir ‘días de vino y rosas’ (ya empezamos con los tópicos…) a un ‘si te he visto, no me acuerdo’. La pobre está destrozada y le ha dado por decir a todo el mundo -ahora es una abanderada de mujeres desengañadas por un hombre- que nunca más volverá a enamorarse, a partir de ahora sólo querrá sexo, aunque de momento, ni eso. “Claro, querida, una nunca debe enamorarse de sus amantes“, ha comentado María muy segura ella, cuando Laura contaba su historia entre café y café.

Y yo me pregunto: “¿cómo es posible que alguien pueda sufrir un drama emocional o un desengaño amoroso con un tío al que apenas conoce desde hace un mes?” ¿”Por qué jugar con el perro peligroso de sus vecinos?”. Desde luego, en cuestión de hombres, daría igual que fuese un doberman sin bozal y entrenado para morder hasta hacer suya la presa, todas caeríamos, incluso María -tan digna ella yonomeenamorodemisamantes-.

Entre drama y drama, hemos continuado ojeando una revista  bastante antigua y nos dimos de bruces con su foto (la de John John Kennedy, no la del amante). Estaba saliendo del mar con un bañador rojo. Era como la versión homoerótica de la primera aparición de Ursula Andress en 007 contra el Dr. No. Durante unos segundos hemos permanecido en silencio, con la mirada en la imagen. “¿Tú crees que John John Kennedy se lo tenía creído?”, ha preguntado Laura. “Tenía motivos, ¿no?”, he contestado. Y he añadido: “Ernesto Sábato decía que la vanidad era el motor del progreso humano. La vanidad es el combustible que nos empuja a crear, inventar, decidir, intervenir,…”

Un planeta de creídos vanidosos… ¿puede existir algo peor? ¿Hasta cuándo seguiremos las mujeres sufriendo desengaños amorosos?

 


25 enero 09

Las mujeres casadas ligan más

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Me da que últimamente paso demasiado tiempo con las chicas. El tema del viernes fue de lo mejor: las mujeres casadas ligan más.
Esto es como todo, desde luego que habrá mujeres que liguen siempre y habrá otras que ni casadas ni solteras, que no hay tu tía, vamos. Y es que todo empezó con un lío que se ha montado mi amiga Laura, una de las pocas, poquísimas casadas del grupo. La verdad es que hacía tiempo que no le veíamos el pelo, debe ser que esto del matrimonio absorbe mucho…Pero ¡ja! ahora sabemos que el matrimonio no es lo que le tenía tan ocupada, sino un amante que es el que le soluciona sus más y sus menos… La tía está encantada (y no es para menos). Y claro, para eso quedó con nosotras, si es que tantas ganas de vernos no eran normales.

Laura se casó hace un par de años con un hombre tan rico como aburrido y desde el mismo día en el que pronunció “sí, quiero”, no le hemos vuelto a ver el pelo. Hasta el viernes. Nos invitó a cenar en su súper casa de la sierra (sí, en Mallorca también hay montañas) y para cuando nos quisimos dar cuenta, ya llevábamos 3 botellas de vino, y éramos 5. Desde luego que la ocasión lo merecía porque fue sentarnos a la mesa, empezar a servir el vino, y escuchar: “chicas, tengo un amante, y es poeta”. ¿Amante?¿poeta?¿qué? yo no sabía ni dónde meterme y el resto obviamente tampoco. ¡Pero Laura, si sólo llevas casada 2 años! -dijo Cata (que es la conservadora del grupo)-, ya, ¿y?, me aburría como una ostra y me apunté a un taller literario que daban en el Club (de golf), y allí conocí a Armando. ¿Armando?, qué poético el nombre, pensé yo. Laura me miró con carita de pena…(en ese momento me temí lo peor) “Ruth, tú seguro que me entiendes”, ¿perdona?¿cómo que yo te entiendo? quería que la tierra me tragara, así que agarré la botella de Marqués de Murrieta reserva 2002, y decidí que, por esa noche, el tal Marqués y yo íbamos a ser inseparables.

Mi respuesta fue que yo creo que cada persona es libre de hacer lo que le dé la gana. Además un amante está como muy de moda ahora, ¿no? ¡Y encima poeta! ¿Quién soy yo para juzgarte? Laura, si es lo que quieres y lo que necesitas, adelante. La indignación de Cata crecía por minutos…¡es que no me puedo creer que tú felizmente casada (bueno, ya no tanto) te busques un amante porque tu marido ya no te satisface y yo que estoy deseando encontrar a un hombre, no lo encuentro! ¡Tú dos y yo ninguno! Desde luego que mi teoría cada vez es más cierta,¿y cuál es tu teoría reina? -pensamos todas-, pues que las mujeres casadas ligan más. ¡Toma ya! ¿Cómo que las mujeres casadas ligan más Cata? sí, deben tener como una especie de radar que las hace más atractivas o yo qué sé! lo mismo son los hombres, que se creen más hombres ante una mujer casada porque saben que están ganando un trofeo que no es suyo! ¿Un trofeo? -pensé yo-más vino, por favor.

El otro día leí en un dominical una entrevista a Isabel Allende en la que decía que el estado ideal de la mujer era casada y con un amante. Matizaba en que la figura del amante hacía subir la autoestima femenina que al parecer, y según Allende, descendía tras casarse.

Por ahora en mi mente sólo hay dudas y más dudas pero si algo tengo claro es que las mujeres no sólo son más prácticas que los hombres, sino también más divertidas.


16 enero 09

¡Loca por las compras!

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¡Tres días llevo sin que me vean el pelo ni en mi casa ni en el trabajo! ¡tres! y claro, yo imagino que como que ya se irán preocupando…bueno, para preocupación la de mi Paco, en cambio mi jefe, para que vamos a decir preocupación cuando queremos decir… cabreo.

Y es que desde que han empezado las rebajas ando como loca de un lado para otro con mi Visa en la mano y sin parar de comprar.

Yo no podría vivir sin las rebajas. Son mi medicina, me paso 6 meses pensando en las de invierno y otros 6, en las de verano. Si hasta tengo un calendario puesto con un imán de telepizza en mi frigorífico y voy tachando los días que quedan hasta el pistoletazo de salida de las rebajas…y un día antes me planto en la cola del Corte Inglés y de ahí no hay quien me mueva,  ya soy una histórica en esto de la carrerita cuando abren la puerta de los grandes almacenes.

El otro día tuve hasta taquicardias cuando leí un artículo que decía que este año, con la crisis, las tiendas sacaban a rebajas el 70% de su stock; ¡Dios mío! el 70%!!! no me lo podía ni creer, mi Paco el pobre tuvo que coger un abanico para darme aire porque me estaba mareando, me volvió a bajar el potasio.

Pero por otro lado, me siento un poco triste. Las rebajas ya no son lo que eran. Durante estos tres días, no he visto a nadie ni discutir ni tirarse de los pelos. Decepcionante. Las rebajas hay que vivirlas y hay que lucharlas. Así es como se consiguen las cosas, luchando. Yo, en estas rebajas he conseguido muchas cosas a base de sudor, como por ejemplo:

1. Tres pares de zapatos, 6 camisas, 2 faldas, 2 pantalones y un set completo de bolso y neceser: todo al 50% en Gucci. ¡Vaya chollo!

2. Cosas de casa: mira, estoy que lo tiro, es que está la sexta planta del Corte Inglés que parece que lo regalan!! las mantelerías a 6 euros, pues he comprado 30, que seguro que algún día me hacen falta. Además, un jarrón con los colores de la bandera de Polonia que me parece lo más. Ya verás como en algún momento se pone de moda, ¡y yo seré la primera en tenerlo!

3. Aparatología: un secador, una plancha muy moderna que funciona sin agua ni nada (es que mi Paco, que es el que plancha, ya se quejaba de que la nuestra no quitaba las arrugas como antes), una máquina para depilarme, otra para que se depile mi Paco, un cepillo de dientes eléctrico, una licuadora, un dvd grabador, un radiador, una robot con regalo de un recetario de cocina al vapor…

¡Y un montón de gangas más!

 Estoy pensando ahora que tal vez debería llamar a mi jefe para darle explicaciones porque como me despida no sé cómo voy a pagar todo lo que he comprado en estas rebajas. Bueno, mañana le compro algo y se lo llevo en la hora del desayuno, que seguro que se pone contento.

¿Qué tal vuestras rebajas?


26 diciembre 08

2009, el año de los viajes

Aún no ha terminado 2008 y ya estoy pensando en la cantidad de cosas que me gustaría hacer en 2009 y ¡atención! casi, casi tengo ocupados los 6 primeros meses del año. 

El caso es que estoy segura de que 2009 va a ser el año de los viajes; para empezar, por todo lo alto. En enero nos vamos una semanita a Riviera Maya, un paraíso mexicano que seguramente muchos de vosotros conocéis. 

Paraisodelabonita1.jpg

 

¿El hotel? una auténtica maravilla, todo un lujo para los sentidos. Después de la cantidad de trabajo que hemos tenido durante estos meses y de los excesos de Navidades, nada mejor que una semana de relax para tratar de desintoxicar cuerpo y mente. Estoy convencida de que en el Zoëtry Paraiso de la Bonita (www.paraisodelabonita.com zoetryresorts.com) Encontraremos nuestro pequeño paraíso personal.

Elevando el nivel de exclusividad entre los Resorts Sólo-Suites frente al Mar en Riviera Maya, Zoëtry Wellness & Spa Resorts representa el más alto nivel de lujo caracterizado por brindar experiencias holísticas (mmmm… me derrito con sólo pensarlo) y de romanticismo (eso, eso, mucho romanticismo) sin igual, con un enfoque de prácticas socialmente responsables, una arquitectura en acorde con la naturaleza que le rodea y un servicio excepcional dentro de un ambiente espectacularmente natural.

El hotel me lo recomendó mi amiga Valeria, una experta en paraísos perdidos, no sé cómo lo hace pero descubre cosas ¡alucinantes! Desde luego cuando me comentó que deberíamos ir a esta maravillosa hacienda mexicana, no lo dudamos ni un momento. Dicho y hecho. Ya os contaré qué tal por México, sin duda merecerá un post entero.

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Os adelanto que el hotel cuenta con una privilegiada ubicación en Cancún porque está situado dentro de un espacio superior a los 5.66 hectáreas frente a su propia de playa privada. ¡Estoy deseando que llegue enero!

También tengo pensados otros viajes. Os adelanto que uno será a esquiar y otro a un punto europeo. De momento no os doy más pistas, ya os iré contando en los siguientes post pero, ¿y vosotros?¿ya tenéis planes para 2009?¿conocéis Cancún?

Espero vuestros comentarios. Besos y Feliz 2009.


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