De “Sálvame” el más letrado,
Kiko Matamoros es
tambien el más musculado
y el que siempre hace puré
a quien se le ha atravesado
porque Kiko tiene un léxico
aceradamente tóxico,
repelentemente fétido
y abiertamente despótico.
Tiene Kiko la tendencia
de hablar con tanta vehemencia
que sus palabras son dardos
que estallan como petardo
cargados de virulencia.
Su discurso es turbulencia,
que deja un aire dogmático
que, entre tanta efervescencia,
disimula hasta lo errático.
Mas lo dice desde un prisma
que no logra ni aquiescencia
ni la menor anuencia
porque le falta carisma
y le sobra prepotencia.
Llamar tonto, memo, idiota…
es en Kiko algo normal:
a la hora de insultar
suele ponerse las botas
y es que tiene la manía
de rendir culto al insulto,
y, al mínimo error de bulto,
sale a ladrar su jauría
de epítetos insultantes,
fruto de su factoría-
-de escasa categoría-
que suenan amenazantes.
Y, cuando de pie se pone,
aún más que por su sapiencia
por su corpulencia impone
a toda la concurrencia.




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Argentina
De “Sálvame” sigo a tu lado,
Kiko H. “Matacristianos es,
también el más chulazo
y el que, si puede hace paté,
con el hígado del entrevistado.
Y el hecho de pedir perdón
y ser hijo de buena madre,
no le salva de ser un pendón
de tomo y lomo y cochambre
Tiene el “doberman matón” una consorte, antaño, ambos se paseaban por los plató.
Con mucho odio, piropeándose.
A su manera, los dos comiendo de esa mujer… ya muerta.
El, su representante; “matamoros” por mas señas, cuidando de su salud, sin perder programas ni fiestas.
Ella, la asistenta en vida, sin pudor y con mala uva hablando “muy bien” de ella.
Desaparecidos los dos un tiempo de la escena televisiva “Sálvame”, pasando por el INEM de la indecencia, recuperó, entre otros, a estos parásitos, por aquello de las “audiencias”. Rebajando el “paro”, por algo más, que por las tardes, darles la merienda.
Y ahora los dos, -pelillos a la mar- él como “dóberman fiero” y ella como su “garrapata” que cabalga sobre sus lomos, quizás, sin tatuar. La “tele-estercolero” los alimenta. Y no están solos.