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ODIO, ODIO, ODIO…


Odio tener que soportar a seres humanos, siendo una divinidad superior
(Grupo de Facebook)

Es muy posible que cuando termines de leer esto, acabes pensando de mí que soy una amargada y que no merezco estar en este mundo de estupendos. Pero nada más lejos. Sólo soy una enamorada de ese lado oscuro llamado odio.

Es verdad que dejar de fumar (otra vez) ha podido ayudar a que me encuentre en este estado tormentoso. Se me pasará, no hay de lo que preocuparse. Aún no he llegado al punto en el que tengas que compadecerme por ser una infeliz. No lo soy, pero permíteme que me autointoxique. En el fondo me gusta.

Si lo que quieres es algún ejemplo de cómo una persona, aparentemente encantadora, puede atormentarse sin ayuda de nadie, no te preocupes, yo te los daré. No te pido que me comprendas, pero sí te pido que no me juzgues. Si vas a hacerlo, lárgate de aquí, nadie te dijo que entraras a un lugar cuyo título es “odio, odio, odio”. Puedes imaginarte de qué va la vaina.

Como es muy probable que sepas (me encanta vender mi intimidad), de un tiempo a esta parte he cogido un extraño “gusto” a eso de ir al ginecólogo. Qué le vamos a hacer, están empeñados en revisarme lo revisado. Tan habituada me siento ya en ese ambiente, que el otro día fui capaz de mantener una deliciosa conversación con mi médico sobre literatura contemporánea mientras que mis bragas, medias y pantalones seguían colgados de un perchero. Y no, no estaba en la camilla. Y no, no me acuesto con él.

El caso es que, curiosamente, lo que me resulta duro de ir al ginecólogo no es el hecho de que me metan todo tipo de artilugios por mi partes nobles (una se hace a todo), lo que no puedo soportar, es la maldita e insufrible sala de espera.

Casualmente, cada vez que tengo que ir al ginecólogo, todas las embarazadas del planeta tienen que hacerlo conmigo. Hace tiempo que llegué a la conclusión de que lo hacen para mortificarme. Sólo tengo que mirar sus abotargadas caras para darme cuenta de ello.

Te juro por mis bajos fondos que no soy especialmente neurasténica pero, qué quieres que te diga, cuando una tiene su útero remendando y lleno de parches, no le gusta juntarse con mujeres a punto de estallar. Manías personales.

Bien saben los dioses que esos especímenes conspiran en mi contra y que me tratan como un bicho raro. Cuchicheando, las muy embarazadas, puedo oírlas decir: bah, ni te fijes en ella, es una infecunda contagiosa que no merece vivir.

Después hacen su particular aquelarre y me miran por encima del hombro mientras hablan de vómitos y grietas en los pezones a sabiendas de que yo no tengo opinión sobre esos temas (si ellas supieran… probablemente tenga más experiencia que cualquier de ellas en lo que a vómitos se refiere, aunque sobre lo de los pezones no tenga mucho que decir, bien es verdad que podrían darme la oportunidad de poder documentarme con alguna técnica masoquista).

En resumen, que aún yendo preparada como voy (auriculares y libro enciclopédico muy grande para no verlas) ellas se empeñan en hacerse notar. Son las mismas que luego traen al mundo a Belcebú y se preguntan que es lo que han hecho mal en la vida: ¡ser un auténtico tostón en las salas de espera, eso es lo que hacéis mal!

Entonces es cuando me salto esa norma tácita que todo el mundo conoce de no detestar a las mujeres embarazadas y me regodeo odiándolas con toda mi alma y mi ser. Y mientras sostengo una gota de odio en el lagrimal, no puedo más que rezar para que todas y cada una de las anestesias epidurales desaparezcan como por arte de magia del país. Y ya puestos, del planeta.

El odio te lleva a segregar más odio (mi experiencia personal me lo dice), y cuando una está metida en ese círculo de hostilidad, le coge el gustillo y, como deporte nacional, se dedica a odiar a todo quisqui. Es un círculo vicioso.

Pero si lo que quieres es escuchar algo sorprendente y contradictorio, escucha esto que te voy a contar: mis ansias de odio llegan tan lejos que entre mi grupo de “amigos” de facebook, tengo gente a la que odio y a la que, en el mejor de los casos, les deseo que les retuerzan los brazos y les den de comer sus propios excrementos.

Sin embargo, no puedo negarles mi amistad, necesito tenerles cerca para tener muy claro qué tipo de persona es en el que no quiero convertirme.

Odio a quien se declaran adicto a la moda sin declararse adicto a nada más (aunque sólo sea para compensar su simpleza). Odio a los hombres que odian a las mujeres y odio a las mujeres que odian a los hombres. Odio los coches tuneados y a los ositos de peluche. Odio a quien no escucha y a quien no para de hablar de sí mismo. Odio la mediocridad, la insuficiencia y la estupidez. Odio los tirantes transparentes y los zapatos sucios. Odio a los gorrones, a la gente tacaña y a quien escribe “jajajajaja” cada vez que termina una frase.

También odio a la gente que arrastra los pies.

Y así, podría pasarme el día entero… odiando sin parar…

NOTA 1: Si vas a ponerme un comentario de aliento, de ánimo, hablándome del zen, de la ley de la atracción o del karma, ahórratelo. Lo borraré sin ningún tipo de piedad. Odio los comentarios dulces y positivos en posts amargos.

NOTA 2: En mi defensa diré que cuando amo, lo hago con la misma intensidad que cuando odio.

NOTA 3: Si quieres, puedes unirte al grupo de facebook de Pastelitos Envenenados pinchando aquí.

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33 comentarios

  1. No te preocupes amiga, ahí estaré yo por si te despistas y se te ocurre convertirte en algo que no queremos. bs.

  2. uerida;
    Comparto totalmente tu amor por el odio. Es sumamente práctico y consolador. Y fíjate, también comparto tu odio hacia las embarazadas. De hecho, mi ex-ginecólogo no atendía embarazos así que estupendo. Pero claro, me tocó a mí y tuve, con pesar, que abandonar su consulta para aterrizar en uno de esos ginecólogos -horrorízate, amiga- que tienen la pared de la consulta tapizadita de fotos de churumbeles sonrientes. Cuando me tocaba revisión también iba pertrechada con un “libraco” o periódico, que tapa mucho más, escondiendo mi barriga a salvo de los comentarios ajenos porque no sabes qué perezón tener que responder a las típicas preguntas bobas que te hace cualquiera por estar embarazada. Mucha gente cree que porque estés embarazada, tu panzota se convierte en patrimonio nacional y te tocan -argggggggghhhhh- y te hablan como si te conocieran de siempre o te importara muchísimo su opinión… Yo he pasado por eso pero te juro que me importaba un pito cuánto vomita la otra, si es niño o cabra, y si pares en el agua o en vino. Una borde total, ya te digo… Así que desde aquí, mi total apoyo a los odios estos, tan sanos para nuestra salud mental, darling…

  3. yo a ti te quiero, te quiero, te quiero!

  4. Vaya si te está afectando esto del tabaco, prometo no dejarlo! la teoría de vasos comunicantes es universal: a – nicotica + odio, otra variante es – nicotina – odio + peso. Aun así yo te animo a que perseveres en tu juego de suma cero, pues no es lo mismo un encaje de negro de 2 metros que te la encaje un negro de 2 metros.
    Jorge

  5. Querida Kiku:
    Me pasa lo mismo cuando voy al ginecólogo.
    Siempre rodeada de embarazadas que te miran como si fueras un bicho raro por no estarlo también.
    Odio cosas parecidas a las que tú odias, y creo que si me pongo a odiar me puedo llegar a sorprender a mi misma de todas las cosas que odio, tú lo has dicho por el post, es un círculo vicioso…
    Y finalmente vuelvo a estar de acuerdo con una de las últimas cosas que dices, yo cuando amo también lo hago con la misma intensidad que cuando odio…
    Besos

  6. Pues yo odio que alguien publicite su grupo de facebook en su blog.
    Odio la gente que tiene un blog y no se acuerda de él más que tres veces al año y cuando lo hace, publicita.
    Odio a la gente que pone una foto insulsa como comienzo de post y la deja ahí para desesperación y hartazgo de sus lectores por meses sin término.
    Odio a la gente que habla de dejar de fumar como si hablara de empezar la dieta de la mandarina verde.
    Odio a la gente que escribe blogs y a los que comentan en ellos.
    Dicho esto, hola de nuevo, gracias por quitar al bicho aquel de la cara roja y hasta el próximo.
    Saludoss y silbidoss..

  7. Patty Bouvier Lo sé amiga… y lo sé porque tú siempre estás. A las duras y las maduras. Besos
    Tribeca : no sabes cuánto me gusta volverte a ver en activo. Y me consuelas y me alegras la vida (la verdad es que tampoco esperaba menos de ti)… porque además te imagino y me parto de la risa :D Cuídense, queridas.
    Veruca Salt no te borro porque eres tú y porque te quiero e idolatro. Sólo a ti podría permitirte un mensaje de amor así. Eres tremenda. Eres la number one.
    [Ge]: Miaaau ;)
    Jorge: Deja de fumar ya, que lo estás pidiendo a gritos ;) Yo, por mucho que fume o no fume, seguiré odiando (un poquito aunque sea)
    Mónica: Me alegra saber que también compartimos odios. Odiar es sano, digan lo que digan… No hacemos mal a nadie y reconocer nuestra animadversión por las cosas/personas no puede ser malo. Me encanta tenerte siempre aquí. Un besazo.
    Anónimo: se te olvidó poner que eres Sibidos de Serpiente. Primero, decirte que sin lugar a dudas, es usted mi comentarista/lector que más me intriga. Enhorabuena. Segundo, ¿le digo yo a usted con qué frecuencia limpiar su casa, cuándo cocinar o de qué color pintar la paredes? Pues no lo haga usted en mi blog. Tercero, me alegra saber lo gran odiador que es. Sin duda tiene aún peor carácter que yo. Y ya es decir. Cuídese, a pesar de todo, no le quepa ninguna duda de que me encanta leerle.

  8. creo que encuentro cierto placer en los desastres ajenos , y como negarlo si soy humano, relamente disfrute tus odios y y desventuras y hay uno que en especial llamo mi atencion ….
    odio a las mujeres embarazadas
    no puedo conceder la idea de que en nueve meses una mujer,que de por si ya es de un caracter y personalidad hormonal, le emocione la idea de engordar al doble de su tamaño original, que los pies se le hinchen como globos a punto de estallar, que les duela todo el tiempo alguna parte del cuerpo(lease pezon,cadera,cabeza,piernas,etc.)
    que esten ansiosas todo el dia por hablar de su futuro hijo o hija, de como sera,que nombre le pondra, a quien se va a parecer, que va a estudiar,y con quien se va a casar.
    ay en fin en mi particular situacion aun no tengo hijos ni los planeo por un tiempo, pero cuando una de mis pocas amigas llega y me cuenta muy emocionada que esta embarazada!!!, solo con la mas cruel de las sonrisas le doy las condolencias y le digo que nos vemso dentro de 10 meses, cuando su hijo haya nacido, voy lo conosco y hasta no vuelvo hasta que el chiquillo cumpla 5 años y ella este deciosa de mandarlo al kinder garden .
    en definitiva me facina odiar y no por eso soy infeliz, lo msimo para ti.

  9. ueridísima Kiku:
    Las mujeres embarazadas se creen el ombligo del mundo sólo porque pasan por algo que una, que no ha tenido hijos, no ha experimentado. Presumen de todos sus achaques simplemente porque vieron en alguna película hollywoodense de tercera que son las sufridas responsables (?) de asegurar el futuro de la humanidad (como si se trataran de Pandas rojos encinta)y que la Virgen María también fue Madre y parió a Cristo.
    Este estado de enajenación se extiende hasta que los críos van a la escuela y entonces te echan encima la SUV en todas las calles y estacionamientos posibles, pensando “aquí viene una madre con sus críos, apártense”.
    En conclusión, sólo queda aguantar…
    Un besazo,
    Aldonza
    P.D. Odio que me marque error y odio reescribir mis comentarios!

  10. Siento no haber dejado mi rúbrica, no fue intencionado ya que la marca de mis colmillos de leche y mis silbidoss y saludoss llegaron de todas maneras.
    La intriga es mutua, querida.

  11. troncaaaaaaaaa, qué voy a decir con semejante amenaza de censura?

  12. Bueno, nuestra historia empezó con el odio y tan mal no nos ha ido, ¿no?… y por si alguien se lo pregunta sí, estoy en su grupo de amigos de facebook jajajaja.
    Y dicho esto… ¡coñe, Silbido de Serpiente!, si a ti te intriga a mí me intrigó, me visitó varias veces al mudarme aquí a hola.com, luego (supongo que la aburrí hasta el hastío) desapareció.

  13. Adorada Kiku: ¿Para ESO te lees El Secreto? Jajaja (y que conste que no lo pongo como final de nada, que sigo con la respuesta).
    Yo a ti te lo perdono todo. Es más, toleraría que vomitaras sobre mi perfil de Facebook, pues sabes que adoro lo Trash.
    En cuanto al tema embarazos-partos-hijos, me uno al suplicio -que no al odio-. Porque yo sí estoy por lo ZEN. Y por ti.

  14. Grelinno! No recuerdo por qué desaparecí y eso indica que no debió ser por ningún mal sentimiento. (Ese tipo de sentimiento rara vez se me olvida.)
    Dicho esto, voy a aprovechar el link para recordarle.
    Silbidoss y saludoss

  15. Si, kiku, para mi hay algo peor que una embarazada la sala de espera del ginecólogo: una embarazada con su hijo de dos años y el marido en la consulta del ginecólogo… O la misma embarazada con el niño chillando y correteando por la consulta del médico…o la misma mujer ya habiendo parido, con el bebé, el cochecito, la sillita, la bolsa de los pañales y el sonajero en la consulta del ginecólogo…¿No se pueden ir el maridoel bebé, el cochecito y el niño o niños al parque a jugar un ratito? ¿No pueden dejar al niño con la abuela o la vecina? ¿Porqué ese afán de llevar al bebé/niño a la consulta del ginécologo? No se dan cuenta que eso no es un parque de atracciones…..Es algo que nunca he podido entender… lo odio!!! Tendría que estar prohibido (con letrerito incluido) dejar entrar bebés y niños en la consulta del ginecólogo…. si las post-parturientas quieren lucir niño, con dos fotitos del susodicho va que chuta… En fin… que a gusto me he quedado… ;-) )

  16. Joder, qué mal rollo. Yo ahora que por fin he perdido de vista a mi jefe puedo decir que ya no odio a nadie. Bueno, no le odiaba, más bien sentía pena, lo que es muuuuucho peor que que te odien.
    En fin, nunca me había dado cuenta pero yo termino las frases (o las comienzo) según como venga el viento con jajajaja. Pero es que es verdad, me parto y mi forma de transmitirlo es esa, jajajaja ;-)
    Creo que tendré que buscar una onomatopeya menos vulgar y que te no saque tanto de quicio…
    Besos!!

  17. Mi querida Kiku.Toda mi comprensión y mi compasión por ese dificil trance de dejar algo que gusta.
    En mi trabajo tengo la desgracia de que todas (15) seamos mujeres y todas en edad fértil. Me he tragado nosecuantos embarazos y créeme, estoy harta.
    Yo no tengo hijos por decisión personal, pero no veas lo hipócrita que me vuelvo cuando una (otra más) anuncia que está embarazada.
    Concretamente ahora hay ¡¡¡3!!! a la vez. Una vez más toca sonrisa y pensamiento de “más niños a un mundo donde sobramos millones”.Dios, lo odio. Y odio los 7 meses que siguen, oyendo mientras comemos el “parte informativo” del día.
    Llego a echar de menos las conversaciones de fútbol…bueno no, me he pasado. Pero cuanto daría porque algún señor pusiera otro tema de conversación sobre la mesa…por poder tener a alguien que me hable de algo más que temas “femeninos” que me suelen importar un bledo. Porque cuando nacen, la historia siguen en forma de anécdotas de sus retoñitos sin igual…LO ODIOOOOOOOOOOOO…Vaya, que ancha me he quedao…
    Besos y salud mi querida Kiku. Te echo de menos, y estoy segura de que todos aquí, también.

  18. Adoro tus odios. Qué bien leer aire fresco y un poco de mala leche.

  19. Yo creo que simplemente has tenido un mal dia querida Kiku….aunque el anterior post tampoco era muy zen que digamos!!!;-). En cuanto a tu odio por las embarazadas, lo entiendo perfectamente porque muchas de ellas se creen seres superiores ante las no embarazadas como si la única aspiración y objetivo de las mujeres para estar orgullosas fuera parir, y esa sensación de prepotencia no la soportas como tanta gente( yo entre ellos! )…Odiar, odiar dentro de mi vocabulario no existe, no me gusta perder el tiempo con ese tipo de energias aunque reconozco puede ser terapeutico!!!. yo soy directamente más del grupo “No soporto”.

  20. Teniendo en cuenta que el mundo se creó con mucho odio en seis días (el séptimo, lejos de ser de descanso, lo fue de depresión post-maníaca), nada es más natural que odiar. Pero el odio a uno mismo sigue resultando un misterio.
    (Esa nada indefinible de alguna forma nos motiva).

  21. Pues yo odio ver un aparcamiento u cuando llegas hay un coche pequeño que no se le ve asta que estas encima!!!!
    Así que odio los coches pequeños!!
    También odio que tardes tanto últimamente en publicar!!!!

  22. Si empiezo a relatar todo lo que odio desbordamos el blog así que sólo diré que quiero más post de estos…de los de verdad (ahora pondría un “jajaja” pero no tendría sentido).
    Mis felicitaciones.
    A las que tengan Belcebús…el que avisa no es traidor.
    Me he reido mucho!
    GRACIAS!

  23. Uhm parece que no soy única en el mundo, yo hay días que también odio a todo lo odiable, y a lo no odiable también.
    Y sí, las embarazadas son un poco “especialitas”, decía la madre de una amiga mía que “todas las embarazadas pensabas que la única barriga que existía era la de ellas”, y no le faltaba razón a la buena mujer.
    Probablemente si algún día estoy embarazada piense igual, que la única barriga que existe es la mía, pero mientras prefiero seguir mirándome el ombligo!!!.
    Saludines!!!!

  24. Yza Aguilar… ¡justo! Diste en el clavo.. somos humanos, y los humanos también sentimos odio… por mucho que me quiera convencer de lo contrario… Esta vez tocó a las embarazadas (por razones antes explicadas), pero todos los días me encuentro con algo odiable a lo que odiar. Y eso, me convierte en un ser humano. Quizá mezquino, pero no hago daño a nadie. En todo caso, a mí misma. Beso
    Aldonza: Chica, sólo puedo decir AMEN. Recuérdame que la próxima vez te pida a ti que me escribas el post. Eres única!. Besos y ánimo con los comentarios… ya sé que últimamente es desesperante colgar uno, pero no está en mi mano. Si lo estuviera, ya estaría solucionado.
    Silbido de Serpiente: Es usted un buen intrigante.. por lo que veo/leo, mi querido compañero de blog, también opina lo mismo. No nos abandone, por favor. Al fin y al cabo vivimos de lectores como usted. Intrigantes o no.
    suziemoi Tú prueba…! ;)
    grelinno: Algún día deberíamos coontar nuestra historia. Aunque ese trabajo, creo que te lo dejaré a ti, que lo harás mucho más glamouroso y mejor. Aún recuerdo (partiéndome de la risa) eso de “la de la laca que iba vestida como Minie Mouse”… ja ja ja!!!! (o algo así). Besos corazón, espero que estés mejor.
    Hong Kong Blues: Te quiero. Lo sabes, verdad? Eres tan zen que rozas justo el extremo contrario. Eres único. Contigo sólo podría vomitar a causa de una borrachera conjunta. Sólo y exclusivamente en ese caso. Bssss
    Gemma, te diré que me has sorprendido muy gratamente! Nunca imaginé de ti un comentario así y me encanta!!! :D Te juro que he vivido esa escena tal y como la describes (te lo juro por lo más sagrado). No puedo más que suscribir para palabra y coma que dices. ¡¡Bravo!!
    Lorena G. Díaz, prueba poniendo emoticonos de esos… a veces, como sustitutivos del “jajajaja” van bien. Aunque el exceso de ellos también puede ser muy odiable, ten cuidado no caigas en la trampa… ;) Besos!
    Inés Perada, ¡ozu! ¡¿quince??!! ¡15?! Eso sólo puede ser un castigo por haber hecho algo terrible en una vida pasada. Yo tengo a mí alrededor unas 4 ó 5 y ya creo morirme. Con lo que tú… no quiero ni pensarlo…. Hubiéramos sido grandes compañeras de trabajo para, al menos, nivelar tanta hormona y tanta batallita infantil insoportable. Besos querida, no sabes como me gusta leerte de nuevo.
    Anonymous, otra cosa no será, pero mala leche, siempre la habrá aquí muy fresca ;) Gracias y beso!
    Anonymous No, en serio, no hace falta que tenga un mal día para llegar a odiar. De hecho, puedo hacerlo en un buen día. Eso sí, estoy totalmente de acuerdo contigo, decir “no soporto” quedaría mucho mejor. Pero, sinceramente, entre tú y yo… entonces quedaría muy light para ser un Pastelito Envenenado, no? ;) Un besazo!
    fnv, ¡pero yo no me odio a mí misma! Más bien todo lo contrario, yo me quiero toda, así como soy… Me alegra que vuelva a comentar, aunque sé que lo odia por resultar tan complicado!. Besos
    Esteban No puedo compartir ese odio contigo pues hace mucho que deje de conducir para dejar de odiar. Ahora soy una simple peatona que se mueve en transporte público y/o taxi. En cualquier caso, sí, es verdad, eso es muy muy odiable. No me regañes tanto y no dejes de pasarte por aquí. Un besazo
    Anonymous Esa era la idea, que te rieras… Si tú te has reído, yo ya me doy por satisfecha. Besos enormes y especiales! Gracias a ti.
    Mo, ¿qué le pasa a tu blog que me sale todo en blanco?. Querida, si un día nosotras nos quedamos embarazadas entonces sí, nuestra barriga será única, pero mientras tanto… odiemos las demás barrigas y, sobre todo, sus actuaciones! Besos! (por cierto, esa mujer era una mujer sabia)

  25. Pues a mi blog le pasa que está de vaguitis aguda, vaya que no sé porqué hoy tarda un montón en cargar.
    Besos
    Pd.- y sí la madre de mi amiga era una mujer sabia y encantadora.

  26. Odio tener que escribir en este blog, pero no puedo evitarlo, odio la idea de tener que reclamar lo que no puedo y lo que no debo, en fin, odio tú rosa en tu blog, y peor aun que límites en escribir…
    Pero no podría estar más de acuerdo contigo que las mujeres embarazadas son tan nefastas como agobiantes, incluso; llego a la conclusión que entre más las conozco más afirmo que no quiero ni casarme ni tener hijos…
    Sobre fumar no tengo opinión, ya que no lo hago, pero algún día podríamos juntarnos y mostrarte que un vodka es mejor que sacar humo por la boca….

  27. Hola a todos q se toman la molestia de leer los comentarios. Pues q decir .. yo he sido una embarazada y no he tenido esos pensamientos despreciando a las q no lo estaban.. no se como se siente.. pero si se de muchas madres o embarazadas q tb sienten envidia de aquellas de las q no lo estan talves en algun momento lo estuve pero no lo recuerdo ahh y mas q hacer parecer al consultorio un parque de diversiones, pasa q hay veces q no tienes en donde dejar a los crios que no te queda mas q cargarlos.. pues como dicen la vaca no se acuerda cuando ha sido ternera … y olvidamos q tb fuimos niños gritones, meones y pesados.. y q x cierto seremos viejos y tb seguiremos siendo, meones, gritones y pesados… jaja
    Apoyo con un cartel que somos humanos y lo que te pasa es parte de… hay q respetarnos y aceptar nuestras emociones cada quien es libre y necesita expresarlo a su manera mientras no afecte a otros… imagino lo de dejar el tabaco ademas de el sobrevivir no es fácil para ningun terrestre.. Pero me gustan mucho tus respuesta a los comentarios son los que reflejan realmente como eres y es por eso que aun me dan ganas de seguir leyendote… ademas de tener esa peculiaridad florida de exagerar q es divertida y cualquier tema lo hace entretenido. Y si me anulas este comentario despiadadamente lo tomare con gracia.. saludos .. Ah por cierto me uní a tu grupo del FB, somos mas!.

  28. ¢ᴙᴉᴤ: Mira, tenemos algo en común, yo también odio escribir en este blog pero tampoco puedo evitarlo ;) El rosa? Tampoco lo elegí yo… aunque he de reconocer, que no me desagrada del todo. En cualquier caso, yo que tú no haría afirmaciones tan tajantes con respecto a tu futuro. Créeme si te digo que no hay que escupir hacia arriba.. que luego pasa lo que pasa. Mi experiencia me lo dice. Beso grande!
    Caroh, no… no podría borrar tu comentario. Supongo que lo que dices es un poco en contestación al comentario de Gemma. Yo, sin embargo, sigo estando de acuerdo con ella. Las que no somos madres tenemos que aguantar a cientos y miles de niños malcriados (por supuesto culpa totalmente de los padres) en salas de espera, restaurantes, hospitales y un largo etc… a mí no me molestan los niños, me molestas las fieras indomables con padres pasivos que no se dan cuenta de que viven en sociedad. En cualquier caso, este es un tema difícil de debatir entre comentarios.. sería mejor hacerlo tomando cañas y fumando SIN niños delante ;) Un beso Caroh, espero seguir viéndote por aquí.

  29. No se puede ir por la vida odiando casi todo, tienes que tener un poco de asco por algunas cosas que son odiosas.
    Relájate un poquito que semana santa esta cerca.
    Un beso y no me odies.

  30. Tienes un premio en mi blog ;)
    Te dejo el enlace por si tardas en entrar… que lo encuentres…
    http://tonteriasjustas.blogspot.com/2010/03/and-winners-are.html
    Besossssssssssss

  31. estoy embarazada y odio estarlo todos hablan lo maravilloso que es y aun no lo veo, me escondo en mi casa y trato de no salir, odio ir al ginecologo y que todos te miran me carga roderme de las embarazadas y que hablen del bebe al cual yo llamo engendro por esta situacion no puedo tuve que congelar de estudio no e podido trabajar, carga no poder salir fumarme y cigarro o tomarme una vaso de cerveza todas esas cosas que deberia hacer a mi edad, y lo que mas odio es cuando te jusgan por estas cosas cuando uno si uso un condon de buena procedencia y este no funciono, todos los dias pienso que vivo una pesadilla y espero despertar de ella, tan solo espero matar mi fertilidad luego y las mujeres que no lo tienen que mala por ellas al contrarios de ellas yo si pienso que tienen suerte

  32. He entrado por casualidad buscando información sobre dejar de fumar y no me he podido resistir a leer esta entrada, el título me ha llamado mucho la atención y después de leerlo solo quería que supieras que me he sentido extrañamente identificada contigo, tu forma de hablar y tu manera de ver las cosas. Me ha encantado encontrarme esto por internet!

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