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Oficios de joyería

26 marzo
17

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Descubre la última obra de la orfebrería madrileña

Quiero compartir con vosotros una noticia muy especial; Manuel Carrera Díaz junto a su hijo Manuel Carrera Cordón ha llevado a cabo una obra faraónica. Un proceso de elaboración y trabajo en el tiempo, prolongado durante muchos años, con el fin de exaltar el trabajo orfebre español, quedando para la posteridad como un tributo en forma de arte sacro de manera altruista en la catedral de la Almudena. Os cuento la historia…

En 1992 la Fundación Villa y Corte encarga a mi tío, Manuel Carrera, reconocido como el orfebre español más internacional de este país, fundador y propietario por entonces junto a mi padre de la firma internacional Carrera y Carrera, crear una obra excepcional en homenaje a la patrona de Madrid, santa María la Real de la Almudena, para su catedral.

Muchos años después y tras un gran esfuerzo, todo este trabajo ha obtenido su fruto, podemos contemplar La Estela de la Almudena, un conjunto escultórico en forma de estela o columna con el mejor arte orfebre.

 1 Recorte Manuel Carrera 500La Estela recoge toda la simbología imaginable: los momento bíblicos más transcendentales, los patronos de nuestra ciudad, la propia ciudad, la construcción de la catedral desde sus orígenes hasta su consagración, la presencia en la catedral de dos papas y dos reyes e incluso la reina doña Mercedes que fue la verdadera promotora de la construcción de la catedral.

Os muestro las distintas partes de La Estela para que podáis admirar el impresionante trabajo realizado por estos orfebres españoles.

En la foto anterior podéis ver La Piedad, una bellísima escultura de plata que corona la obra y que tiene a sus pies una corona de espinas también de plata. La corona abraza la columna como un símbolo del dolor y el sufrimiento que nos ofrece la vida.

El Capitel, que representa la ciudad de Madrid y nos sitúa ante dos acontecimientos históricos: la colocación de la primera y la última piedra de la catedral de la Almudena.

2 Capitel Madrid 500

El Fuste, la parte central de la columna, está realizada en sodalita, una bellísima gema azulada, con vetas blancas. A su superficie se abraza en espiral una franja de plata de casi cuatro metros de longitud, espectacularmente labrada y cincelada por los mejores orfebres del momento. En esa cinta están representadas veinte escenas bíblicas; las más representativas para la cristiandad.

3 Fuste escenas 500

La Base, la parte más baja de La Estela con cuatro frontones; el primero centrado en la figura de santa María la Real de la Almudena. En la segunda está el escudo del papa Benedicto XVI y los escudos de monseñor Suquía y de monseñor Rouco.

Base escudos 500

En el tercero aparecen san Isidro y santa María de la Cabeza.  Y en el cuarto, simbólicamente, san Eloy, ilustre platero y patrón de los joyeros, trabaja su oficio en un rincón de las calles de Madrid.

Base San Eloy 500

Como reconocimiento al protagonismo de la juventud como motor esencial de la Iglesia, en la base de La Estela  están representados esos jóvenes católicos del mundo, religiosos y seglares.

Manuel Carrera y su equipo han puesto la mejor orfebrería posible y todos con un espíritu altruista ¡¡que no es de esta época!! Como reconocimiento a su generosidad, oculto en un espacio del interior de La Estela de la Almudena, hay alojado un dispositivo que recoge los nombres de los profesionales que han participado en este proyecto de forma desinteresada.

Creo que se trata de una obra de arte única e irrepetible, ¡¡ha tardado casi 10 años en su elaboración!! Tal vez la última que pueda ser producida por la orfebrería madrileña y el máximo exponente de un arte que desgraciadamente desaparece por falta de una demanda que permita la supervivencia de estos maravillosos artesanos.   

¿Estamos a tiempo de cambiarlo? A mí me da mucha pena que desaparezcan estos artistas, y a vosotros ¿qué os parece? ¡¡¡Espero impaciente vuestros comentarios!!!

 

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04 abril
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La orfebrería en la Semana Santa

Un año más, las calles del norte al sur de España y ¡muchas zonas al otro lado del Atlántico! Se impregnan de devoción y cantares envueltos en olor a vela e incienso.

Seas creyente o no, a nadie deja indiferente contemplar un paso de Semana Santa, el movimiento de unos tronos que pueden llegar a pesar ¡¡¡más de 5.000 kilos!!! ¡Y parecen deslizarse por las calles más estrechas mientras la gente contiene la emoción!

En esta tradición tan antigua la orfebrería cumple un papel fundamental para que su vistosidad y belleza alcancen su máximo exponente.

Desde este post quiero rendir un más que merecido homenaje a estos artesanos orfebres que en su mayoría permanece en el anonimato. ¿Sabéis que gracias a ellos en Viveiro, Galicia, hay un paso de hace más de 800 años?

Términos como achotes, custodias, faroles de guía, de trono, coronas, cruces, llamadores, guardabrisas o incensarios… ¡Todo un mundo detrás de cada Virgen y cada Cristo que hoy recorren nuestras calles!

¿Os habéis fijado en esos maravillosos bordados de oro de muchos mantos? ¡Y no olvidemos esos alfileres que sostienen las mantillas, las cruces, las imágenes o los rosarios que pasean en las manos!

Las procesiones aúnan pasión, arte  y tradición. Tienen un atractivo único y despiertan en mí ¡¡un cúmulo de sensaciones!! Os deseo a todos que las disfrutéis y ¡¡¡Feliz Semana Santa!!!

 

 

 

 

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26 julio
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El esculpidor de cera: el oficio desconocido de la joyería

Seguimos buceando en los oficios del mundo de la joyería y nos encontramos con el esculpidor en cera.
Así desarrolla su creativo trabajo.
A partir de un dibujo, el esculpidor o prototipista (joyero de formación) esboza una figura en plastilina y modela un prototipo de cera.
 

El esculpidor emplea las herramientas comunes a su labor: buriles, fresas, limas, pinzas, hierro de soldar… Se basa en la documentación, en diseños y fotos para reproducir la pieza de la manera más próxima a la realidad. El modelado de una joya necesita algunas veces más de una semana de labor.

Anthony esculpiendo “Animal World Collection”, colección de Alta Joyería de Chopard, creada para conmemorar en 2010 los 150 años de la empresa.

Todos los prototipos de cera son validados por el director creativo de cada firma. Después son moldeados en yeso y luego fundidos.

La etapa de la escultura en cera es fundamental pues la maqueta sirve de base a la fabricación final de la pieza. No se tolera ningún defecto. Tras verter el oro, el esculpidor “limpia” y hace salir el metal. Perfecciona y cincela la pieza de manera insistente para hacer aparecer los ínfimos detalles que la cera, demasiado frágil, no permitiría esculpir. La pieza está ya lista para las siguientes etapas de la creación.

Como veis, cada oficio es importantísimo y realizar un buen trabajo es fundamental para que el resultado final de la joya sea perfecto. Vuelvo a resaltar la importancia de la mano del hombre, que, en este caso, tiene que ser casi tan fina como la de un cirujano.

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06 mayo
23

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La fundición del oro. ¿Cómo se consigue oro amarillo, blanco o rosa?

Durante varios post (no consecutivos para no cansaros) voy a hacer un recorrido por los oficios de la joyería y la relojería. Empecemos por la fundición. ¿Os imagináis haciendo oro? Este es el proceso. 
 

Algunas importantes firmas de joyería o relojería (como Chopard, que me ha cedido este material) poseen su propia fundición de oro: cada casa realiza sus propias aleaciones a partir de lingotes de oro fino. El oro de 18 quilates o 750 milésimas (es decir 750 gramos de oro puro por un kilo de materia) es muy apreciado en joyería pues, a diferencia del oro de 24 quilates, demasiado maleable, representa el mejor equilibrio entre resistencia, destellos y contenido de oro puro. Ideal para el engaste de piedras preciosas, soporta igualmente el paso del tiempo y los pequeños golpes de la vida cotidiana. 

 

El oro se fabrica respetando al pie de la letra un proceso extremadamente preciso. En función de la aleación que se desea obtener (oro blanco, rosa o amarillo), el fundidor coloca los metales finos necesarios en un crisol de grafito y arcilla. Para producir oro rosa, por ejemplo, necesitará una cierta cantidad de oro fino de 24 quilates, plata y cobre, mientras que para el oro blanco añadirá paladio. 

Ahora entenderéis por qué con el paso del tiempo, conforme se va desgastando la pieza de oro blanco, aparece el tono amarillo del oro base. El blanco vuelve a ser el inicial al rodiar la pieza.

El proceso de fundición empieza cuando el recipiente está en el horno. El calor de éste varía en función del tipo de aleación. El oro rosa, por ejemplo, exige una temperatura de 1000°C. Los materiales entran en fusión. TODO UN ESPECTÁCULO!!! En menos de treinta minutos, un líquido rojo resplandeciente palpita en el corazón del crisol. Al final del horneado se vierte, como si fuese lava, en una masa de acero.

 

El lingote obtenido siempre está compuesto por 750 gramos de oro puro, el peso que indica la norma. Seguidamente el oro es laminado por los artesanos en una larga y gruesa banda de 12 mm. En este momento se recorta una muestra llamada “zanahoria”, que se pesa y numera para ser enviada al Control Metales Preciosos de cada país, a fin de que se analice la aleación. 

 

Sólo después de haber recibido el certificado de control de metales, se puede emplear la aleación. Pero para ello, el metal debe ser horneado varias veces a una temperatura promedio de 600° para devolverle al lingote su estructura inicial.

Entonces puede ser laminado por última vez, para darle el grosor exigido por los usos a que estará destinado.

Aparecen nuevas tecnologías en el oficio pero el savoir-faire humano sigue siendo fundamental. Estos alquimistas del siglo XXI hacen que podamos seguir soñando con oros de colores. ¿Cuál es tu favorito? ¿Crees que el amarillo favorece más que el rosa? ¿El oro blanco se ajusta más a tu estilo? Espero vuestros comentarios impaciente.

 

 

 
 

 

 

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