Supongo que en estas primeras aportaciones al blog estoy intentando esbozar un poco las líneas maestras sobre las que quiero que discurra el mismo. Hablar de belleza, sí, pero de forma real, apegada a la tierra. Una belleza asequible, tanto en tiempo como en dinero, y que aporte pequeños trucos, secretillos para estar más guapa sin complicarnos demasiado la vida.
Por eso, creo que merece un capítulo aparte el tema de los “milagros cosméticos”. Muy a menudo me preguntan sobre si tal crema hace desaparecer por completo las estrías; si las fajas reductoras hacen desaparecer la barriguita; si hay modo de adelgazar sin hacer ni dieta ni ejercicio…
No. Sencillamente, no. La cosmética puede hacer muchas cosas, pero tiene unos límites muy claros. No hay crema adelgazante que compense una dieta disparatada. No hay producto antiarrugas que deshaga los daños de una vida de baños de sol. No existe gel capaz de borrar por completo la celulitis. Y, desde luego, llevar un plástico en la tripa y sudar como loca no hace perder peso…
Por eso, la próxima vez que alguien os hable de algún remedio milagroso, un producto cuasi mágico o un secreto infalible… más vale tomarlo con grandes dosis de escepticismo. Que si de verdad es tan bueno, tranquilas: seguro, seguro, ¡seguro! que acabará siendo de conocimiento general y siempre habrá tiempo de disfrutar de sus dones.




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Algo que no está muy valorado actualmente es la honestidad y, amiga mía, tú eres una persona muy honesta. Son pocos los sitios donde te dicen las cosas con sinceridad porque siempre te intentan engañar para conseguir algo a cambio. Me parece algo maravilloso que alguien sea capaz de decir las cosas claras y directas.
Hace un tiempo yo intentaba convencerme a mí misma de que algunas cremas sí hacían milagros, pero suele pasar que los problemas que una intenta solucionar parecen más borrosos a sus propios ojos que a los ojos de los demás. Me percaté de mi error cuando lo experimenté a través de una compañera de trabajo. “¡¡He conseguido una crema anticelulítica espectacular, tenéis que probarla!!”, nos soltó. “¿Has notado resultados?”, le preguntó alguien, y su respuesta fue como un cubo de agua fría que me hizo percatarme del engaño generalizado que tenemos hacia algunos cosméticos. “Sí, tengo la piel mucho más suave”. ¡¡¿¿SUAVE??!! Se supone que era una crema para adelgazar y lo único que consiguió fue suavizar la piel. Sí, es una gran noticia, pero, querida amiga, tú has pagado para quitarte la celulitis (si es que eso es posible), no para suavizarte la piel. Para eso, puedes coger cualquier crema más económica y te dará iguales o mejores resultados.
Espero que con gente honesta y sincera como nuestra anfitriona del Blog, la gente se conciencie al fin de lo que se puede llegar a decir sólo para vender, y que no se deje sacar el dinero sin pensárselo al menos un poco, antes de invertirlo.
Tienes toda la razón del mundo, los cosméticos que prometen esos “milagros” no son más que para vender. No conozco a nadie al que le haya funcionado y casi todas mis compañeras y amigas han usado o usan cremas anticelulíticas. La verdad es que, aunque sea evidente que no funcionan, la gente los sigue comprando, ¡¡y anda que no venden!! Espero que la gente se dé cuenta de que les están estafando.
Yo creo que funcionan como un placebo, es decir, no hacen nada ni bueno ni malo. Es posible que tenga más bien efectos “psicológicos”, vamos que cuando una se lo echa piensa que sólo por echárselo ya se va a recuperar de las arrugas, grasas y demás problemas. A pesar de que no funcionan, la gente se siente bien usándolos. Allá ellos, ¿qué más dará, si son felices?
Es increíble que haya gente que crea que esas chicas y chicos que salen en la tele estén así sólo por usar unas cremitas. ¿Incluso con los musculitos marcados? ¿Cómo puede creerse eso la gente? Además, suelen anunciar las cremas chicas (y ahora chicos) jóvenes y sin arrugas. ¡Así les puede funcionar! En fin, mientras la gente sea tan ingenua, los que venden estos cosméticos tendrán asegurado el pan.
Sí es verdad que la mayoría de las cremas que prometen rápidos resultados no tienen efectos verdaderos, pero también es verdad que algunos ofrecen logros parciales, como una piel más suave y tersa. Quizá sea un comienzo y poco a poco derive en unas cremas más sofisticadas que realmente tengan buenos resultados. La ciencia avanza muy rápido y no se la puede menospreciar.
Creo de manera muy personal, que si bien es cierto que la scremas no hacen milagros tambien es cierto que ayudan “algunas” a retardar ciertos procesos de degradación celular, lamentablemente si esto no se complementan con un estilo de vida sano, muy poco se podrá conseguir…Mi madre siempre uso cremas y para la edad que tiene(51 años), son pocas las lineas de expresión que tiene, y en sus embarazos siempre se cuido con cremitas para que no le salieran las molestas estrias…y pues por lo menos a ella le funciono…ahora me toca a mi y me siento muy bien al usarlas!!! jijiji. POr lo menos hago el intento…