shine deluxe.jpgEl gloss se ha convertido en una de las estrellas del neceser femenino, pero yo no siempre le encuentro la gracia. A veces, me resulta demasiado pegajoso y untuosa. Otras, me parece que da un brillo excesivo, especialmente para un maquillaje natural. Y luego no acaba de gustarme la forma de aplicación, que no permite demasiada precisión y acaba rebosando siempre por los lados, tanto de su envase como de los labios. (Lo cual no quiere decir que no haya algunos gloss que me apasionen, como Lipglass de M.A.C., pero toda regla tiene su excepción...)

En general, me parece que las barras de labios son más hidratantes y fáciles de aplicar, especialmente si no se tienen unos labios perfectos. Y entre mis favoritas siempre han estado las barras de labios semitransparentes, esas que aportan mucha hidratación, un aspecto jugoso a los labios y ese toque de color justo para darle algo de vida a la cara sin que el resto del rostro pida más maquillaje a gritos.

Por eso quiero sacar a la palestra a una de mis favoritas de este verano, la barra Shine Deluxe de Astor. Es muy compacta (perfecta para llevar discretamente en el bolsillo); se desliza con extrema suavidad y deja el grado justo de brillo: jugoso sin ser excesivo. En doce colores y a buen precio, 8,90 €. ¡Una buena alegría para el verano!

Nieves Alvarez _Shine Deluxe.jpg
| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 
Como todo ser humano, soy un nido de contradicciones. De algunas no debo ser consciente, pero de otras, lo soy, y mucho. Una de ellas se despierta cuando llega el verano, y con él, las revistas en las que salen nuestros ricos y famosos en traje de baño. Ay, ¡cómo disfruto esas fotos! Lejos de los vestidos con cortes estratégicos; los tacones de vértigo; los escotes con aro y/o con relleno; los corsés de ballena bien disimulados; la ropa interior remodelante y el fajerío variado llega el momento de poner al sol las "carnes tolendas", como decía una amiga mía, y dejar libres lorzas y michelines. Y ahí sale mi lado más mezquino porque veo que, como tod@s, ricos y famosos tienen sus miserias y sus grandezas, su tripita y su celulitis. Vamos, que son como el común de los mortales. (Menos algunos y algunas que están aún más estupendos en traje de baño, pero esos son punto y aparte...).

Lo cual, no nos engañemos, es algo habitual: somos legión los que nos regodeamos con las miserias ajenas. ¿O no...? Pero mi contradicción llega cuando pienso en mi misma. Porque servidora no es que esté hecha un asco, no... es lo siguiente a asquito, pues en los tres últimos años me he derrumbado. Y me pregunto cómo me sentaría que alguien me sacara una foto en traje de baño, en esas posturas tan lamentables en las que uno se acaba encontrando en la playa. Mal, me sentaría muy mal. Y me pregunto si entonces tengo derecho a ejercer de mirona de otros...

Todavía no he conseguido darme una respuesta coherente. Así que, mientras tanto, seguiré sumida en mi incoherencia pensando en lo muchísimo que me alegra no ser ni rica ni famosa ni no interesarle a ningún paparazzi.

| | Comentarios (2) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 
Llevo unos días viendo las tendencias de moda de la próxima temporada. Y tengo empacho. No por lasuvi-koponen-2a.jpg moda, no, ni por los maquillajes ni el pelo, no, sino por las caras. Sinceramente, se me repiten. Mucho. Como el ajo. Rubias. Jóvenes, muy jóvenes. serafina-vakulenko-2a.jpgSin expresión. De ojos claros. Pelo lacio y largo. Sin curvas. Lánguidas. Evanescentes. La verdad, sinceramente, me cuesta distinguir una de otra. De hecho, hay veces en que salen varias juntas en un anuncio y no sé si son varias chicas diferentes o una misma chica con varios looks diferentes.

Y salgo a la calle, y miro a la gente, y pienso, ¿pero es que acaso nuestra realidad no es más diversa que todo eso? ¿Es que este mini-mundo globalizado que se nos está quedando no tiene más rostros y más colores? ¿No es mucho más mestizo y variado que todo este muestrario de pre-púberes eslavas? (Sin intención de ofender a ninguna pre-púber eslava, claro está).
lara-stone-2a.jpg
olga-sherer-1a.jpgSiento que me falta riqueza, me falta variedad, ¡me falta sangre viva y energía en estado puro entre tanto rostro pálido! Además, me siento lejana, porque ese modelo de mujer no me resulta aspiracional. Yo no querría parecerme a ellas: querría tener las piernas de Naomi; el encanto de Cindy; el melenón de Claudia; los ojos de gato de Linda; el rostro perfecto de Amber; el cuerpazo y el sexy de Giselle; la sonrisa de Heidi... Pero ese aspecto algo anémico... No, como que no, que no me tira. Y tampoco creo que a los hombres les resulte especialmente atractivo ese aire aniñado y ligeramente aburridillo de este "modelo de modelo".

Dicen que es para que nos fijemos en la ropa, y no en las modelos, pero yo sólo sé que su look no me pide a gritos que compre la ropa, los bolsos, los zapatos o las gafas que llevan, como siento cuando veo auna super-mujer luciendo esa misma ropa, bolso, zapatos o gafas. O será que me estoy haciendo mayor, que no digo yo que no, pero sí, definitivamente, me gustaría ver la riqueza de la calle subida a las pasarelas.




| | Comentarios (2) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 
LipSystem.jpgPocos cosméticos favorecen tanto como el lápiz de labios. Siempre que el color sea el correcto, claro está. Porque si nos equivocamos en el color, parece que nos borran la luz de la cara, que toma cierto tono entre verdoso y anaranjado y que los dientes parecen amarillos. Bueno, a lo mejor el efecto final no es tan tremendo, que estoy yo un pelín exagerado, pero lo cierto es que sienta mal, ¡y qué necesidad!

Pero es que escoger el color que nos va no siempre es fácil. Así que cualquier ayuda siempre es bienvenida, y en esta ocasión, la idea de Bobbi Brown no es buena, sino buenísima. Su Lip System se basa en una rueda de color que sus consultoras situan contra los labios (sin maquillar, claro está) de la mujer que desee encontrar "su" color. Hay doce tonos que recogen todas las variantes del color natural de los labios, desde las pieles negras hasta las asiáticas, con reflejos más marrones, rosas o melocotón. Y una vez comprobada cual es la tonalidad natural, en la propia paleta se presentan todos los colores de las colecciones de Bobbi Brown que le van bien a esa mujer, con intensidades que van de la más suave y de efecto "desnudo" a los colores más intensos y vivos. De esta forma, la cliente ya sólo tiene que escoger la textura que quiere (cremosa y cubriente; satinada; semitransparente) y el color final - ¡pero sin miedo a equivocarse!

Y tiene una ventaja extra: eso de comprobar el color y cotillear es muy, muy divertido, lo cual siempre se agradece, ¿no?

| | Comentarios (1) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 
Hola, hola, holaaaaaaaaaaaa...

Yo misma puedo oír el eco en mi blog, ¡ha pasado demasiado tiempo desde la última entrada! Vamos, creo que le han salido hasta telarañas cibernéticas... No sé como son las telarañas en un ordenador, pero fijo que le han salido...

La razón de mi ausencia no han sido exactamente unas vacaciones (¡ya me gustaría!) sino una combinación estelar de eventos planetarios propios.

El primero fue un viaje a Etiopía con una ONG con la que colaboro cuanto puedo. Etiopía es un país que, por diferentes razones, tiene un hueco muy especial en mi corazón y en mi vida, un lugar duro de gente amable que lucha como puede para salir adelante. Un país al que, como a todos los países pobres, la subida del precio del petróleo y la especulación con los alimentos ha llevado a una situación desesperada para sus habitantes. Para nosotros, que la comida suba es cuestión de darnos algún capricho menos o poner más patatas al guiso, pero para millones de personas es la diferencia entre comer - o no.

La experiencia fue absolutamente maravillosa. Muy dura, pero muy reconfortante, porque ver lo que se puede hacer, ver que realmente se ayuda a alguien, da mucha fuerza para hacer más y más cosas.

Pero, claro, volver... Ah, eso es otra cosa... Volver es duro, muy duro, porque pasar de situaciones extremas a nuestra abundancia te cruza bastante los cables. Con lo cual si unimos la acumulación de trabajo al jet lag emocional, no era capaz de concentrarme en un cosmético ni queriendo. Y mira que me gustan... Pero esa transición es difícil, muy difícil.

Finalmente, he acabado haciendo las paces con varios aspectos de nuestro mundo, incluida la cosmética. Porque me doy cuenta de que más allá de lo que es la industria como tal, con el frenesí marketiniano que la posee, el afán de las mujeres por estar más guapas es tan natural como la sed. En Atapuerca, Miss. Atapuerca y sus 500 mejores amigas seguro que usarían arcillas y bayas para dar color a sus labios, y desde entonces no hay cultura donde el adorno y el cuidado personal no haya formado parte vital de sus ritos y tradiciones.

Lo recordé cuando ví a una familia compuesta por una madre y sus dos hijas pequeñas, que venían a la consulta de la médico de la ONG. Sus ropas estaban ajadas, y los zapatos rotos, pero las tres llevaban las uñas de manos y pies maquilladas con esmalte. De un esmalte color verde pistacho metalizado absolutamente indescriptible, pero maquilladas. Un gesto de coquetería que me recordó esa imagen de una mujer afgana cubierta de pies a cabeza con un burka bajo el que se adivinaban unas uñas pintadas.

Finalmente, me he visto obligada a recordar que querer estar guapa, verse bien, aplicarse algo que nos haga sentir mejor en nuestra piel forma parte de nuestra propia esencia. Y eso, marketing aparte, siempre está muy bien.


P.D. Dedico este post a Trini, que puso un comentario genial sobre si me había tomado el artículo de "Elogio de la pereza" demasiado en serio... Gracias, Trini, ¡me encantó!
| | Comentarios (3) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 
Esta mañana he estado en la presentación de los nuevos productos de Bobbi Brown. (Prometo dedicarles un post, son interesantes). Era un evento en el que algunos maquilladores de la marca se ofrecían a mostrarnos sobre nuestra propia piel sus últimos productos poniéndose pinceles a la obra. La verdad es que una suerte poder contar con gente profesional y amable para ponerte guapa a primera hora de la mañana, para qué lo vamos a negar...

En pleno proceso de revoque de fachada, la maquilladora procedió a aplicarme corrector de ojeras. Que no es que no me hiciera falta, no, que me había acostado a las tantas, y encima, a las 4 de la madrugada mi hija decidió que dormiría mejor en mi cama dándome patadas en la cara que tranquila en su cuna, pero, claro, el corrector no es el tipo de producto que una se aplica fácilmente en el taxi, que es donde yo me maquillo habitualmente. (Cuando me maquillo, eso es).

Por tanto, se inició una previsible conversación sobre el corrector. "La verdad es que cambia la cara", decía ella (con razón). "Sí, pero es que por las mañanas no tengo tiempo", respondí. "Si son sólo cinco minutos", replicó.

Pues sí, son sólo 5 minutos. 300 segunditos de nada. Pero el quid está en que a mí no me basta ponerme corrector para salir de casa. Además, me ducho, intento desayunar, levanto a mi hija, me lavo los dientes, corro por la casa como gallina descabezada porque no encuentro nada... Y es verdad que todo lleva "unos minutos", pero es que se pone una a sumar, y no le dan los minutos para nada. O bien le dan para otras cosas. En mi caso, si me sobra tiempo, prefiero dedicárselo a mis rizos y a la tenacilla de Braun, que me deja una melena (casiiiii) como la de Gwyneth Paltrow. (Bueno, estoy exagerando en eso un poquito, pero es por justificarme).

Pero más allá del tiempo que lleve o no, me di cuenta de que ponerme corrector ME DA PEREZA. Entre estar 5 minutos más en la cama (o deambulando atontada por el pasillo) y el corrector, me quedo con lo primero. Porque, lo confieso, cada día estoy más vaga para eso de arreglarme.

Sí, me sé todos los trucos. Cuando me esfuerzo, hasta queda bien. Sé todas las cosas que hay que hacer para tener la piel más suave, las piernas mejor depiladas y el pelo más brillante. Pero no siempre lo hago. Porque prefiero dedicar ese tiempo a mirar al techo, a abrazar a mi hija mientras me indica que me apoye en la almohada y me dice "a-mir" (la traducción es "a dormir") o a dejar la mente en blanco. Que encima, eso me cuesta poco esfuerzo, que una ya no está pá ná...

Me parecen tan válidas las mujeres que se cuidan mucho como las que no se cuidan nada. Belleza de alto mantenimiento o minimalista, ¿qué más da? Lo importante es hacer cada una lo que quiera, cuando quiera. Tan negativo me parece la mujer que se tiene que cubrir por imposición y esconder su pelo, sus formas y su identidad, como sentirse obligada a enfundarse en una talla 38 cueste lo que cueste o estar siempre pluscuamperfecta.

La belleza es efímera, sí, pero el tiempo más. Y si tengo que elegir, tengo claro con qué me quedo: con esos segundos que se van sin darnos cuenta. Aunque sea para hacer el vago. Bueno, rectifico: sobre todo, si es para hacer el vago, ¡qué gran placer!


| | Comentarios (16) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 
Soy de esas que piensan que el maquillaje debe ser, ante todo, favorecedor. Me encantan los juegos de colores, el atrevimiento, los golpes de efecto, sí, pero para el día a día y para mi vida como persona humana real busco siempre productos que aguanten bien los rigores de la batalla diaria. Productos de lo que yo llamo "efecto buena cara" (y cuanto más mayor me hago, más me importa, porque más lo necesito), que sin dar aspecto de "maquillada" reflejen justo la imagen propia - pero un poco mejorada.

Tengo la sensación de que las creadoras de la marca Benefit se rigen exactamente por esa ley. Por esa, y por la del "truco", porque tienen una sorprendente batería de productos hechos para "parecer que". Parecer que se tiene un rubor natural... Parecer que los ojos son más grandes y su blanco, más blanco... Parecer que la boca es más voluminosa de lo que es... Bueno, básicamente, parecer más guapa, que es de lo que se trata, ¿no?

El origen de la marca está en San Francisco, en las hermanas Jean y Jane Ford, gemelas por más señas. Su lema era, "¿quién dijo que el maquillaje tiene que ser serio para ser bueno?". De ahí su pasión por los nombres con un toque de humor y su estética, que juega entre el estilo pin up y el kitsch, con un toque coqueto y, sí, ¿por qué no?, algo frívolo.

No se puede hablar de Benefit sin mencionar "su" Benetint, un producto que ha hechoBENETIN.jpg historia. Se trata de un líquido rojo, totalmente libre de aceites, que se deposita sobre la piel y sirve tanto como colorete como rojo de labios. Su tono es similar al de la sangre, y por eso parece totalmente natural. Además, al no tener rastro de grasa, dura, dura y dura. A mí me encanta, aunque es algo engorroso usarlo, pues hay que extenderlo con los dedos, sí o sí, y luego lavarlos de inmediato si no se quiere tenerlos rojos hasta la noche. Pero deja un color ultranatural- siempre y cuando no se abuse, en cuyo caso se puede acabar como una pepona. Personalmente, prefiero usarlo directamente con los dedos que con el pincel, pues no me acabo de apañar con este último. Por cierto, el origen de este producto es de lo más curioso: las hermanas Ford lo crearon cuando una bailarina de strip tease les pidió algo que hiciera que sus pezones parecieran másHighBrow.jpg sexys al desnudarse... Recientemente ha salido un tono algo más claro de la fórmula, Posie eyebright.jpg Tint, en un suave rosado para un efecto más delicado.

Otro de mis "must" es Eye Bright, un lápiz tamaño XXL para dibujar el interior del ojo y dejarlo blanco como una patena. Su color es un malva claro, lo que contrarresta el amarillo de la esclerótica y la hace parecer más blanca. Su compañero ideal es el lápiz High Brow, un beige muy claro que sirve para dibujar la parte inferior del arco de la ceja y, con ello, iluminar la mirada y que los ojos parezcan (de nuevo la palabra "parezcan"...) más grandes.

Sería injusta si me olvidara de otro de mis grandes favoritos: su maquillaje Some Kind Of Gorgeus, un compacto que se transforma en seda sobre la piel. Es curioso, peroSome Kind of Gorgeous.jpg con sólo dos tonos, uno claro y otro más oscuro, se adaptan a TODOS los tonos de piel, puesto que al extenderlo sobre el rostro se funde totalmente con él. Sólo le pongo un "pero": el packaging no es su fuerte, así que los viajes, traslados y movimientos varios de neceser en neceser no le ayudan precisamente. Y la esponja es tan finita que se acaba empapando de producto y manchando más de lo necesario. Sin embargo, realmente con él no hacen falta más que 50 segundos para maquillarse sin que se note, dejando la piel fresca y jugosa.

No quiero que falte una reseña sobre un kit sencillamente brillante: Realness of Concealness, la Realidad de la Corrección. Está formado por cinco de sus best-sellers, todos en tamaño mini. Un corrector que lo borra todo; un preparador de los párpados de un suave tono amarillo que unifica su color y tapa las venitas; un gel que reafirma los párpados; un voluminizador de labios que tapa las arruguitas del código de barras y aumenta la fijación del labial y un iluminador, High Beam, perfecto para dar un toque de luz sin esa sobredosis de purpurina tan habitual en otros productos similares.

Lento pero seguro, Benefit va abriendo nuevos puntos de venta en España, aunque por ahora sólo sean cinco, todos ellos en centros de El Corte Inglés. En Madrid, en los centros de Goya y Preciados. En Barcelona, en Paseo de Gracia. En Valencia, en Pintor Sorolla y en Zaragoza, en Paseo Sagasta.




| | Comentarios (2) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 
Estaba haciendo orden en mi mesa (que ya iba haciendo falta...) cuando me di cuenta de queAqua melissae.jpg en la serie de "Pequeñas Grandes Alegrías" faltaba algo muy especial, tanto que lo tengo justo al lado del ordenador para disfrutarlo de vez en cuanto: el Aqua Melissae de
, una marca bio aún bastante nueva en España, pero de largo recorrido en Francia. ¿Y qué día mejor que el Día del Medio Ambiente para hacerle un hueco en el blog?

Este Agua se da a conocer como la única agua antiedad del mercado, lo cual no sé confirmar o no con certeza, pero de lo que sí doy fe es de que es una gozada. Es un agua, sí, pero delicadamente untuosa, que se vaporiza sobre la piel y la deja hidratada de forma ligera y suave. Pero lo que más me gusta es su olor. Ese olor a campo y a hierbas de los productos naturales, ese aroma un poco verde de las plantas... Reconozco que siento debilidad por este tipo de productos, lo confieso. Por eso la tengo justo al lado del teclado. De vez en cuando, me la vaporizo por la cara y además de disfrutar de su olor (y mucho...) noto visual5.jpg que le ayuda a mi pobre piel a ir superando el día sin desfallecer. Tras aplicarla, se queda más jugosa, más fresca. Y eso, a la pobre, siempre le viene bien. Es un momento ultrahidratante pero sin la untuosidad de una crema, que, por ligera que sea, no deja de ser más consistente.

En general, reconozco que cada día soy más devota de los productos bio. No sólo porque sea un placer sensorial rescatar pequeños retazos de naturaleza en la urbe, y porque haya ciertos aromas a campo que me ponga automáticamente en situación de relax, sino porque creo que se inscribe dentro de un proceso de cuidar un poco más lo que nos rodea, desde los campos hasta nuestra piel. Y, hablando de eso, ¿he dicho lo gozoso que es su olor? Sí, me temo que sí, es que con los años me pongo brasa...


| | Comentarios (6) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 
070908_iai_heidi_0325.jpg Me ha llegado hace poco la noticia del último lanzamiento patrocinado por Heidi Klum. Y ya van unos cuantos, porque la modelo publicita desde golosinas a lencería sexy de Victoria's Secret, sin olvidarnos de hamburguesas o buenas causas de la Cruz Roja... Y no faltan productos con su sello, como la línea de zapatos070908_iai_heidi_0138.jpg Heidi Klum by Papillio, otra con Birkenstock, dos perfumes con su nombre; un libro con consejos sobre cómo triunfar; unas gafas de sol; su línea de joyería con Mouawad o incluso una rosa llamada Heidi Klum. Sí, como suena, una flor de pétalos de color lila intenso y que también se puede encargar a través de su página web.

Lo último de Heidi es una colección de cosmética, un programa de tratamiento para un mes que, sin haberlo podido probar, me ha parecido al menos bien concebido y mejor pensado para una piel de treinta en adelante tirando a seca o sensible. Su IAI_GroupShot.jpg set (porque de un set completo se trata) se llama In An Instant, y consta de un limpiador espumoso; un sérum reafirmante con tecnología de péptidos; un rellenador de arrugas específico e inmediato; una crema hidratante con color y protección solar 15 y un exfoliante termal, para afinar el grano de la piel. Un buen set, que contiene todo lo básico. Además, a buen precio: el tratamiento para un mes cuesta menos de 30 dólares, es decir, menos de 20 € al cambio. Aunque... por ahora, su venta está limitada a Estados Unidos y Canadá, y sólo a través de la red.
| | Comentarios (2) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 
BODEGON.jpg Hay blogs que me encanta escribir - y compartir. Este es uno de ellos. Porque se trata de hablar de cómo está llegando a buen puerto Carla Bulgaria Roses Beauty, la apasionante aventura empresarial de Carla Royo Villanova, una singladura que comenzólluvia de rosas.jpg casi por casualidad hace cinco años y que ahora levanta el vuelo.

El germen de su aventura surgió cuando, de sus numerosos viajes a Bulgaria (su suegro es Simeón de Bulgaria, de ahí su conocimiento y cariño genuino por el país) conoció los productos cosméticos hechos a base de agua de rosas. A menudo, era su regalo para las amigas. Y poco a poco, a través del boca a boca, se fue extendiendo la fama de esos productos de excelentes resultados.

Así nació la idea de crear una línea cosmética que girara exclusivamente en torno al agua de rosas. Pero no como la conocemos en España, donde los tónicos a base de esta agua contienen un 10% del producto, sino en concentraciones que no existían hasta ahora en nuestro países, de hasta el 95 %. ¿La ventaja? Se mantienen todas las propiedades regenerantes, hidratantes y antisépticas de las rosas, que no por nada son conocidas por sus inmensas propiedades cosméticas.

Estas últimas semanas, no son pocas las personas que me han preguntado por la calidad de sus cremas. Y, ¿sabéis qué? Son buenas, muy buenas. Y a buen precio, lo que no hace mhydragel+gel - copia.jpgás que sumarle puntos. Porque si el tirón mediático de Carla es innegable, lo mejor de este lanzamiento es el producto. Cremas eficaces, a buen precio, y que cumplen con lo que prometen.

Mi favorita es, sin duda, el Hidrogel. Puro concentrado de agua de rosas, ultra ligero, muy refrescante, y que sirve tanto para after shave como recuperar la piel tras un día de sol. Yo lo uso de vez en cuando aquí, delante del ordenador, en la redacción, por encima del maquillaje, y noto la piel menos tirante, más confortable.
Por todo eso, ¡enhorabuena!

P.D. Por cierto, la gama se vende en la cadena de perfumerías If y en los stands de Fridda Dorsch de El Corte Inglés...

| | Comentarios (13) | TrackBacks (0)
  • Compartir:
  • Añadir a del.icio.us
  • Añadir a marcadores de google
  • Añadir a menéame
  • Añadir a YahooMyWeb
  • Añadir a fresqui
  • buscar en Technorati


¿Qué es esto?
 

Publicidad