hola.com

mayo, 2012

28 mayo
33

Comentar

Burdeos

¡Hola a todas!

De nuevo lunes, y como cada semana os traigo una propuesta de viaje, en esta ocasión como ya os adelanté, se trata de un viaje de una semana por el Valle del Loira que me moría de ganas de hacer.

Visitar esos maravillosos castillos e imaginarse momentos íntimos de la vida de los reyes que en ellos habitaron, su vida cotidiana y los entramados de la corte es, como poco ,una experiencia excitante para aventureras curiosas como yo.

Por la cantidad de información, fotos etc.., he decidido dividirlo en dos partes para hacer más amena la lectura y no cansaros en un solo post con demasiado contenido.

Así que comenzamos con mi primera parada: Burdeos, y la semana que viene nos adentraremos en el fabuloso mundo de estos chateaux.

Recomiendo hacer este viaje en coche por la autonomía e independencia que te da a la hora de elegir tu propia ruta, ya que hay mil opciones y dependiendo de nuestras preferencias podemos establecer el orden de castillos o ciudades que queremos visitar.

Así que, saliendo a primera hora de Madrid y haciendo una breve parada para comer en el hotel Landa en Burgos ( que por cierto está precioso con la reforma), llegamos por la tarde a Burdeos.

En la plaza de la Bolsa, famosa por el espejo del agua donde niños y adultos juegan y se refrescan. Llevo vaqueros y sombrero de Diésel, camiseta de Joo by Feeling y botas de Aldo

 

El día y medio que estuve en Burdeos fui en bici a todas partes, porque en ciudades no muy grandes es la mejor forma y mas rápida de conocerlas.

 

De paseo por la orilla del río Garona, que atraviesa la ciudad

Alquilamos las bicis en la plaza Gambetta, justo al lado de nuestro hotel, por 7 euros el día. En esta ocasión elegí un hotelito muy bien situado en pleno centro historico cerca del rio, ‘Le Boutique Hotel Bordeaux’, se trata de una casa del siglo XVIII recién rehabilitada, ideal para ir en pareja porque es muy romántico… Mirad qué detalle de la bañera…

 

 

 

Vaqueros Diesel y camiseta de Zara

El hotel tiene un patio interior con mucha vegetacion y un castaño centenario que hace muy agradables los desayunos

 

 

Ciudad de arte, cultura e historia, Burdeos conserva un excepcional patrimonio arquitectonico del siglo XVIII

 

 

La catedral de San Andrés de estilo gótico, es sin duda  un punto de referencia  de toda la ciudad. Ha sido declarada patrimonio mundial por la UNESCO.

 

Gabardina Burberry, bolso Chanel y zapatos Miu Miu

Frente al gran teatro en la explanada de Quinconces

 

La calle comercial más importante de Burdeos: la rue sante Catherine, es perfecta para recorrerla en bici

 Me encantan les macarons, siempre que voy a París vengo cargada

 

El macaron es un pastelero típico francés hecho a base de clara de huevo, almendra molida, azúcar glas y azúcar. Ya podemos encontrarlos en las mejores pastelerías de Madrid, mis favoritos son los de trufa blanca y vainilla de Madagascar.

 

 

¡En esta pastelería podría pasarme horas!

Y otra de mis debilidades: las flores, mirad qué floristería tan mona…

 

 

 

 

Y esa misma tarde partimos hacia Tours que está a unas dos horas y media en coche desde Burdeos. Tours, al igual que Burdeos es conocida por sus vinos y por la perfección del francés que allí se habla.

 

Llevo vestido de Maje y botas de American Outfiters

Es un lugar estratégico en el corazón del Valle del Loira. Lo que mas me gustó de Tours fue el casco antiguo con la plaza de las casas de madera.

Rebosante de riquezas, este valle fascina por sus pueblos y ciudades, por el río Loira y por un entorno declarado Patrimonio dela Humanidadporla UNESCO.

La semana que viene os llevaré de paseo por esta encantadora tierra de viñedos, flores y colinas verdes salpicadas con mas de un millar de castillos.

De momento estoy llegando por fin a la que va a ser mi casa durante estos días, un magnífico castillo del siglo XV, ‘Le Chateau dela Bourdaisiere’. Este viernes vuelvo a actualizar y os cuento con detalle en qué consiste esta ruta, uno de los viajes más fascinantes que he tenido oportunidad de realizar, y que como de costumbre, quiero compartir con vosotros.

 

 

Share

25 mayo
12

Comentar

Dieta de la Zona

¡Hola a todas!

El lunes publicaré un post como siempre de viajes, será un viaje muy especial con unos paisajes de cuento, ya que en esta ocasión he elegido la ruta de castillos del valle del Loira, pero no quería  desaprovechar la ocasion de contaros mi último descubrimiento.

Sobre todo porque estamos en plena operacion bikini y creo que estos consejos os pueden ayudar a conseguir vuestros objetivos de una forma saludable.

Como muchas ya sabéis, soy la imagen de la Dieta de la Zona en España y una fiel seguidora de la misma. La Dieta de la Zona me ha ayudado a alcanzar un estilo de vida saludable que me permite de manera sencilla sentirme mejor y controlar mi peso.


Hoy me gustaría compartir con vosotras en qué consiste la Dieta de la Zona y animaros a cuidaros y alcanzar vuestro peso ideal, y lo que es más importante,  manteneros. Creada por el bioquímico 

 americano Dr. Barry Sears, propone una dieta equilibrada entre todos los grupos de nutrientes. Su premisa básica es el control de la insulina a través del aporte en cada una de las comidas de hidratos de carbono (40%), proteínas (30%) y grasas (30%). Además, se apoya fundamentalmente en la importancia del aporte de ácidos grasos esenciales Omega 3.


Yo no creo en las dietas milagro que prometen grandes resultados en un corto periodo de tiempo, pero en las que luego recuperas el peso tan rápido como lo has perdido. A diferencia de ellas, la Dieta de la Zona 
permite perder peso de forma saludable, ya que perdemos grasa (no músculo ni agua) y no pone al organismo en situaciones de estrés (cetosis) como otras dietas más agresivas.Por tanto, más que una pérdida de peso, se produce una  pérdida de volumen por lo que veremos que la ropa nos sienta mucho mejor.

Os explico lo que hago. Como al menos 5 veces al día, en cada una de mis ingestas incluyo hidratos de carbono, proteínas y grasa en una proporción 40-30-30.  De una forma muy sencilla  esto sería: divido mi plato en tres partes. Una la completo con carne o pescado del tamaño de la palma de mi mano y la otras dos de verduras de color: pimientos, brócoli, acelgas, berenjena… o completo una de las partes con pasta o arroz y la otra la dejaría vacía. A la hora de incorporar las grasas utilizo grasas no saturadas como aceite de oliva virgen.


 


Y algo muy importante,  suplemento mi alimentación con ácidos grasos Omega 3. Estos tienen  muchos beneficios para la salud. Yo sobre todo lo noto en que estoy menos inflamada, me siento con más energía y más saciada.

Este estilo de vida saludable engloba además de una alimentación equilibrada y un aporte de Omega 3, la práctica regular de ejercicio físico, una ingesta de agua abundante y evitar hábitos nocivos como fumar o ingerir alcohol en exceso. En mi caso practico deporte en casa 3 días a la semana con una entrenadora personal. La idea es buscar un deporte que nos guste y con el que podamos disfrutar.


 

Y por último, me gustaría comentaros que el próximo 28 de mayo de 17:00 a 18:00 horas podréis chatear conmigo en directo y consultarme todas vuestras dudas sobre la Dieta de la Zona. Será una ocasión perfecta para compartir con otros seguidores de la Zona consejos, recetas, etc. Podéis participar en el chat a través de la página web http://www.enerzona.net/chat/index.php utilizando tu perfil de facebook. ¡Os espero!

 

Podeis seguirme en twitter @MJSuarez_MJS

Share

21 mayo
36

Comentar

Careyes

Tengo un buen amigo enamorado de Playa Careyes y me había invitado en varias ocasiones a pasar la Navidad allí, pero por circunstancias nunca pude ir. Él me hablaba de playas vírgenes, de casas maravillosas y de gente hospitalaria, como él mismo decía “con muy buena onda”. Así que este post te lo voy a dedicar a ti, Iggy, por animarme a conocer este mágico lugar.

 

 

Careyes esta situado en la costa sur del Pacífico MeXicano, una de las zonas costeras más bellas e interesantes del país. Desde la ciudad de México la mejor opción es volar al aeropuerto de Manzanillo, el más cercano a Careyes (45km). Es un aeropuerto pequeño y con muy poca frecuencia de vuelos. En  nuestro avión íbamos solo seis pasajeros.

 

Con mi gran amiga y compañera de viaje Raquel

Al llegar a Careyes sentí que era un lugar mágico. Tiene una energía positiva que te inunda nada más llegar. Ante nosotros se mostraba una playa en la que no había hoteles de lujo, ni hamacas, ni beach clubs de moda. Por no haber, no había ni una sola casa en varios kilómetros. ¡Solo la nuestra!

 

Esta es la vista desde el dormitorio principal

Este es el salón abierto al mar

Aquí desayunábamos todos los días

La arquitectura México mediterránea que predomina en Careyes tiene el sello del italiano Gianfranco Brignone. El señor Brignone, todo un visionario, llegó a Careyes hace mas de 40 años, se enamoró de este lugar y se retiró aquí a vivir. Dos de las casas más espectaculares que he visto son obra de Gianfranco, Sol de Oriente y Sol de Occidente. Sol de Oriente es amarilla, el color del Vaticano y Sol de Occidente es verde, el color del Islan. El mensaje que Gianfranco quiso transmitir a través de esta arquitectura es la unión de civilizaciones.

 

Vista desde casa Occidente a casa de Oriente

Qué estilazo tiene Gianfranco

Nada más instalarnos en la casa me puse ropa deportiva, descubrimos unos quads en el garaje y me fui corriendo a ver la playa.

 

Al volver a la casa no pude resistirme a darme un baño en una de las piscinas más espectaculares que he visto y tuve la suerte de contemplar la puesta de sol perfecta. Hice esta foto con mi teléfono que fue su única utilidad en estos cuatro días, ya que no había nada de cobertura aquí. ¡Ni falta que hacía!

 

 

Dos buenos amigos en un momento perfecto

Al día siguiente después de desayunar en un entorno único fui a dar un paseo a caballo por la playa, una experiencia muy recomendable.

 

Los caballos se pueden alquilar en el Polo de Careyes

La razón de que todo esté virgen, y sobre todo el por qué de que existan tan pocas casas es porque Jimmy Goldsmith, uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo, hace quince años se enamoró del lugar y mandó comprar las 22.000 hectáreas que rodean Careyes y la playa de Tehopa.

Después de comprarlo todo lo convirtió en reserva nacional, no lo hizo por casualidad pues en este lugar de Jalisco se encuentra una selva única en el mundo… Una selva que se seca en invierno y se pone verde en verano. En ella vive el jaguar, uno de los animales en mayor peligro de extinción.

El tercer día de nuestra estancia en Careyes alquilamos una lancha que partía desde playa Rosa y nos fuimos a la búsqueda de las ballenas grises y jorobadas que de diciembre a mayo visitan la zona… No tuvimos suerte de ver ninguna, pero el simple hecho de estar allí y pensar que podían aparecer en cualquier momento nos cargó de adrenalina.

 

Y tristemente llego el día de nuestra partida…

La unión de multimillonarios involucrados con el medio ambiente como era Jimmy Goldsmith y las locuras arquitectónicas de Gianfranco han convertido a Careyes probablemente en uno de los lugares mas exclusivos y bonitos del mundo.  Pero se  diferencia mucho de otros lugares exclusivos como St Tropez etc  porque aquí no se lleva llevar coches caros, es mas cool un escarabajo de hace 20 años.

Su gente es mucho más artística, más comprometida con el medio ambiente, podríamos llamarlos ‘millonarios hippy chic’, si es que existe una denominación para ellos.

Con esta foto que me encanta, de la cuna del pequeño Iñigo me despido de vosotros. Bueno, con la foto y con la esperanza de volver… aunque como dice Joaquín Sabina “al lugar donde fuiste feliz no debieras tratar de volver”.

¡Por cierto!, quería compartir con tod@s vosotr@s que ya tengo Twitter! Podéis seguirme en: https://twitter.com/MJSuarez_MJS

 

Share

17 mayo
34

Comentar

Biarritz

Hola de nuevo!

Esta semana se nos ha echado el verano encima sin previo aviso, así que aprovechando que el martes era fiesta en Madrid (San Isidro) me he trazado un puente de cuatro días para hacer una escapada a la playa.

Qué ganas tenía de ver el mar! Aunque estuve trabajando hace dos semanas en Marbella en la entrega de unos premios a la excelencia turística, fue un viaje de ida y vuelta y por una vez en la costa del sol, el tiempo no acompañó.

Asi que el viernes decidí poner rumbo al sur de Francia, concretamente a Biarritz, que era un destino que me apetecía mucho conocer.

 

 

Biarritz fue el centro de cita de la nobleza europea desde que en 1854 el emperador Napoleón III y su esposa la española Eugenia de Montijo compraron unas dunas frente al mar. Construyeron un palacio inmenso en 1855 y lo reformaron en 1867.

A la muerte de Napoleón la emperatriz abandonó Biarritz y vendió la propiedad. Fue transformado en el majestuoso Hotel du Palais, se encuentra en una zona privilegiada frente al mar y es un auténtico lujo.

Esta fue mi primera parada.

 

 

En este hotel que rebosa historia por los cuatro costados, todos los detalles están cuidados, desde el sutil perfume de las estancias principales hasta las flores, la decoración,etc.

Tuve la oportunidad de contemplar la puesta de sol desde la maravillosa piscina del hotel antes de irnos a cenar.

Obviamente este hotel no es apto para todos los bolsillos, pero merece la pena al menos venir a visitarlo.

Otra opción que encontré para los siguientes días, mucho menos sibarita pero con mucho encanto, es el hotel boutique Edouard VII, situado en el centro de la villa. Es de esos hoteles que te hacen sentir como en casa.

 

Esta noble casa cuenta con amplias habitaciones que nos trasladan a otra época. Fue la residencia del alcalde de Biarritz y el lugar al que acudía Napoleón III para recibir atencion médica cuando visitaba la zona.

Bonjour desde mi habitación!

 
Me he levantado con ganas de hacer turismo y aunque soleado, el día está fresquito para ir a la playa, así que después de desayunar tranquilamente en el acogedor salón-comedor de este precioso hotel , me “echo a la calle” para recorrer la ciudad a pie.

Me dirijo hacia el puerto de los pescadores y me encuentro con uno de los tesoros de Biarritz, la iglesia de Santa Eugenia (1898 neogotico).

Tengo que reconocer que tengo debilidad por las iglesias y catedrales. Es lo primero que visito cuando llego a una ciudad porque además del arte que en la mayoría de ellas abunda, siento una gran paz interior . Me enajena de mi tiempo y de mi espacio cotidiano.

 

Al salir de la iglesía me dirijo hacia la famosa Rocher de la Vierge (roca de la virgen)

Una pasarela metálica construida por Gustave Eiffel (el de la torre) permite acceder a la torre donde se encuentra la virgen.

Y bajando el paseo, llegamos hasta el puerto de pescadores, antiguo puerto ballenero, que alberga pintorescos restaurantes y es un lugar de visita obligada.

 

Me habían recomendado para almorzar el clásico chez Albert  y allí paramos.

 

Es típica la tarta de fresa, le pregunté al camarero y me dijo que hacían más de quince al día! Doy fe de que está buenísima!

 

Se ha despejado tanto la tarde que apetece un paseo por la playa. Voy al hotel a cambiarme que empieza a hacer calor.

Las playas en Biarritz son famosas por la práctica de surf.  Nadie lo diría viendo cómo está el mar hoy.

 

Qué buena tarde de playa pasamos en Milady, punto de encuentro del lujo y el glamour.

Para finalizar el día me pasé por una de mis tiendas francesas favoritas Comptoir des Cotonniers, qué alegría que las firmas francesas como Maje, Sandro o Zadig Voltaire ya han abierto tienda en Madrid y en varias ciudades españolas.

Al día siguiente fuí a visitar el Museo del Mar, otra de las grandes atracciones de Biarritz. 

 

Mirad qué especies mas raras encontré en el acuario.

 

Y ahora os voy a recomendar un restaurante para que comprobeis que también se puede comer low-cost en esta exclusiva ciudad.

En le petit chalet encontré un menú por 15 euros y estaba buenisímo!

 

El lunes fuí a un pintoresco pueblo cerca de Biarritz que no podeis dejar de visitar, San Juan de la Luz.

Situado entre el mar y la montaña, este es el único puerto protegido entre Arcachon y España. Nos encontramos tan solo a 25 kms de San Sebastian. Los edificios y sus calles conservan el sabor de otra época.

 

 

 

Me enamoré de este lugar, San Juan de la Luz bien merece un post completo pero tampoco quiero cansaros, así que me despido hasta la semana que viene que os descubriré un lugar increíble del que presumen con orgullo mis amigos mejicanos.

 

Ahh! Se me olvidaba! Para todas las fashionistas que siempre me preguntais por mis looks, aquí os lo dejo.

 

Que tengais una estupenda semana!

 

1º dia: Blusa de Zadig Voltaire,pantalón de Meet,zapatos Miu Miu y bolso Chanel. 

2º día: Pantalon Abercrombie, blusa  y botas de Urban Outfitters, bolso lo compre en Ibiza.

3º día: short y jersey de Zara. 

4º día: pantalon Meet,camiseta de John Galliano y sneakers de Ash

5º día: vestido de Forever 21 y sandalias que compre hace años en Paris, no me acuerdo de la tienda pero son comodísimas.

Muchos besos! Y de nuevo gracias por seguirme!

Share

08 mayo
36

Comentar

Arte y vinos

¡Hola a todos!

En primer lugar, quería agradeceros todos vuestros mensajes y recomendaciones, me animáis y ayudáis mucho.

¡Gracias de corazón!

Este fin de semana, aprovechando por fin el buen tiempo, decidí hacer una escapada para conocer las bodegas de los herederos del Marqués de Riscal y su fabuloso hotel, obra de Frank Gehry, el mismo que diseño el Guggenheim bilbaíno.

Desde su polémica construcción en 2006 este monumento arquitectónico situado en La Rioja Alavesa, concretamente en la localidad de Elciego, no dejó indiferente a nadie. Se trata de un edificio de líneas curvas y varios colores que según su autor trata de reflejar los colores del vino en movimiento. Según explicaba Gehry en rueda de prensa, su intención era crear algo “alegre” porque normalmente el vino lo asociamos a festejos y celebraciones. Esto ya es de mi propia cosecha (nunca mejor dicho) y es que señor Gehry, aunque no tengamos nada que festejar, el vino siempre nos pone alegres.

Y con esta alegría llegamos a este impresionante château del siglo XXI. En esta ocasión llevo poncho de H&M, camiseta BDBA, foulard de Zadig&Voltaire, pantalón Meet, botas Hakei y bolso Louis Vouitton.

 

 

 

Nada más llegar al hotel, antes de instalarnos en la habitación, nos dirigimos a tomar nuestro primer vino en el Wine bar. Y con el vino se nos abrió el apetito, así que pasamos directamente al restaurante.

 

 

El restaurante del Marqués de Riscal es poseedor de una estrella Michelín. Siguiendo la recomendación de su afamado chef Francis Paniego, nos animamos a probar el menú degustación, ya que según él, es la mejor forma de conocer su cocina. Aquí os dejo el menú y las fotos de los platos que nos preparo.

 

 

 

 
Elegimos este vino de conmemoración del 150 aniversario de las bodegas, un Rioja de 2001. Fui a darle la enhorabuena a todo el equipo de cocina y a Francis, ya que fue un acierto su elección. 

 

 

Y que mejor forma de hacer la sobremesa que en la magnífica terraza del restaurante que ofrece una vista perfecta de las bodegas, los viñedos y el municipio de Elciego. Una cosa que me llamo mucho la atención fue ver de cerca los entresijos del edificio de Gehry.

 

 

Ahora sí nos vamos a la habitación a ponernos ropa adecuada para nuestra visita guiada a las bodegas. Teníamos una habitación muy bien orientada y con unas inmejorables vistas. Digo teníamos porque me acompañó mi hermana, no os lo había dicho, luego os la presento.

 


Panorámica de Elciego y la iglesia parroquial de San Andrés al fondo

 

Y aquí estamos dispuestas a conocer las bodegas más antiguas deLa Rioja, más de 150 años de historia, tradición y vanguardia.  Llevo camiseta de The Hip Tee, chaqueta de Mango, vaqueros Levis, botas Hakei, colgantes de Gemmasu y bolso Malababa.

 

 

De camino a las bodegas nos encontramos con esta plaza central en la que conviven tres edificios de tres siglos distintos, un claro ejemplo de como adaptarse a los nuevos tiempos.

 

 

 

Tuvimos la suerte de tener una visita personalizada a las bodegas y aprovechamos para abordar a Esther, nuestra guía, con todas nuestras dudas y preguntas. Gracias Esther por tu paciencia.

 


Depósitos de acero para la producción del vino

 

 

Depósitos tradicionales en los que el vino reposa a la temperatura adecuada

 

 

Degollador de botellas para evitar que los restos de corcho de las botellas antiguas caigan sobre el vino

 

 

La catedral del vino, donde reposan caldos de más de un siglo de antigüedad

 


Botellas almacenadas en jaulones listas para el etiquetado

 

Me llamó mucho la atención la forma de tratar la uva, con un cuidado exquisito, las impresionantes instalaciones y todo el proceso de elaboración del vino, desde la vendimia y la selección de la uva a mano, pasando por la fermentación del mosto a los cuidados de los enólogos en los diferentes procesos de la evolución del vino.

Me di cuenta de la enorme cantidad de tareas que son necesarias para hacer un buen vino. Solo viviendo esta experiencia se puede apreciar este producto y el maravilloso bagaje cultural que comprende.

 

 

Que ganas de probar estos vinos

 


A mi hermana también le encantó la visita

 

Una vez finalizada la interesante visita a las bodegas nos sobró tiempo para ir a conocer el spa, otro de los grandes atractivos de esta ciudad del vino. En su maravilloso spa se pueden disfrutar de baños en barrica, exfoliaciones a base de residuos de uva, tratamientos remodeladores, faciales a base de polifenoles muy eficaces para combatir el envejecimiento cutáneo, antimanchas, nutritivos… Todo a base de uva.

 

 

La firma de cosmética Caudalie tiene la patente exclusiva sobre la extracción y la estabilización de los polifenoles de pepitas de uva que son los antioxidantes más potentes del mundo vegetal. Probé el baño en barrica, una experiencia cien por cien recomendable para terminar el día. Se trata de un baño burbujeante enriquecido con orujo de uva, ligeramente exfoliante. Un placer para los sentidos. 

Espero que os haya gustado el post, quería agradecer a todo el personal de este magnífico complejo, especialmente a Anne, su amabilidad y buen trato.

¡Que tengáis una estupenda semana!

Share

04 mayo
123

Comentar

Fin de semana en Estambul

¡Hola a todos!

No sabéis la ilusión que me hace empezar a escribir mi blog y poder compartir con vosotros mis aventuras. Cada semana os iré relatando viajes que he hecho para que os puedan servir de guía si os animáis a escoger ese destino o simplemente para mostraros a través de mi cámara mis vivencias personales.

Y voy a empezar con mi viaje de este fin de semana en Estambul.

Era mi primera vez y sólo tenía dos días  para conocer esta fascinante ciudad, así que tuve que organizar muy bien mi tiempo para aprovecharlo al máximo. Elegí el hotel Kempiski, en el Bósforo, porque es un clásico, por su ubicación y su historia, y porque me apetecía levantarme por la mañana y estar contemplando el mar que separa dos continentes, en esta orilla Europa, enfrente Asia. Y no puedo evitar recordar observando este paisaje la canción del pirata de Espronceda “…y va el capitán pirata, cantando alegre en la popa,  Asia  a un lado, al otro Europa y allá en su frente, Estambul”.

Bien es cierto que si viajáis pocos días como yo, es preferible quedarse en la parte antigua de la ciudad, ya que los principales lugares de interés turístico están ahí y el tráfico en Estambul es un caos, con lo cual los desplazamientos largos hay que evitarlos en la medida de lo posible. Pero el hotel Cirigan Palace Kempiski bien  merece el tiempo perdido en el taxi.

El palacio Cirigan fue construido por el sultán Abdulaziz. Aunque él no utilizó este palacio, sirvió de prisión para su sucesor, el sultán Murat V, que, mentalmente incapacitado para gobernar, fue destronado después de gobernar solamente un año. El palacio sirvió como Parlamento para gobernantes y senadores en 1909 pero un sospechoso incendio lo destruyó en 1910. Actualmente, totalmente reconstruido, alberga en su interior algunas suites de lujo del hotel y varios restaurantes y exclusivas tiendas.

Aprovechando que el hotel estaba muy cerca del palacio Dolmabache, decidí que esta fuera nuestra primera visita. El palacio fue el primero de estilo europeo en Estambul, y fue construido por el sultán Abd-ul-Mejid I entre 1842 y 1853 con un coste de cinco millones de libras de oro otomanas, el equivalente de treinta y cinco toneladas de oro. La mayor araña de cristal de bohemia, regalo de la reina Victoria, está situada en la estancia central.

Los sultanes trasladaron su residencia a este palacio, ya que el antiquísimo palacio de Topaki carecía de modernos lujos. Lástima que no se pueden hacer fotos en el interior para poder compartir con vosotros esta joya arquitectónica. Al salir, anexa al complejo se encuentra la mezquita de Dolmabache, muy sencilla y acogedora, nada que ver con la opulencia del palacio.

 

Después de ver tanto lujo, a una le entra la vena consumista y qué mejor momento para visitar el gran bazar, donde podemos encontrar mas de cuatro mil tiendas de lámparas, alfombras, pieles, joyas, artesanía, especias, velas, ropa… a muy buen precio, sobre todo, si sabemos defendernos en esto del regateo.

Después de casi tres horas de multitudes y bullicio, en el gran bazar necesitaba comer en un sitio tranquilo así que fuimos caminando hasta el barrio de pescadores un remanso de paz dentro de esta gran urbe.

Los platos que más me gustaron: Midye Dolma (mejillones rellenos de arroz y pasas), las Karides Guvec (gambas con salsa de queso al horno) y una de las especialidades turcas, el hojaldre relleno. Todos buenísimos, en especial el ogurtlu borek  (yogur, queso blanco e hinojo picado al horno).

La tarde la dediqué e a ir a un hamman, sería un delito estar en Estambul y no visitar uno. Una experiencia cien por cien recomendable.

El segundo día tenía programada la visita a la mezquita azul Santa Sofía y el palacio Topkapi, y por la tarde, si el tiempo acompañaba, quería dar un paseo en barco por el Bósforo, así que me tocó madrugar mucho para poder hacerlo todo.

Es aconsejable visitar el palacio Topkapi a primera hora de la mañana para evitar las interminables colas que se forman a mediodía. Aún así, mirad qué gran cantidad de turistas a las diez de la mañana…

Este palacio es el máximo ejemplo de la arquitectura turca y una de las mayores atracciones turisticas de Estambul. Es un entramado de edificios comunicados por patios y jardines con una superficie de 700.000 metros cuadrados rodeados por una muralla bizantina. Fue el centro administrativo de imperio otomano desde 1465 hasta 1853 (este año, el sultán trasladó su residencia al moderno palacio Dolmabache).

A diez minutos caminando nos encontramos con otro punto obligado de visita turística, la iglesia de Santa Sofía.

Fue mandada edificar por el emperador Justiniano y se construyó en un tiempo récord entre 532 y537. Actualmente convertida en museo, fue durante mil años la catedral más grande del mundo hasta la construcción de la catedral de Sevilla (olé mi tierra si no lo cuento reviento). Llama la atención su impresionante cúpula, se dice de ella que cambió la historia de la arquitectura.

Cruzando la calle nos encontramos con la majestuosa mezquita azul.

 

También llamada mezquita del sultán Ahmed, en honor al que la mandó construir, es la más famosa y visitada por los turistas que viajan a Estambul. Su grandiosidad se debe al deseo del sultán de construir un templo que rivalizara con los de Arabia.

 Dejé para el final el plato fuerte de mi viaje y no contaba con que mis pies ya echaban humo y ese día para la gran caminata cometí el error de llevar cuñas, que en esos momentos quería tirar al Bósforo. Así que entre en una tiendecita de un chico muy simpático a comprarme unas bailarinas.

 

Ahora sí pude disfrutar de mi visita. Como manda la tradición islámica, hay que descalzarse para acceder al interior de la mezquita. Una gran alfombra cubre totalmente el suelo, me sorprendió su gran luminosidad, los mosaicos azules que la adornan le confieren una luz especial. Por el contrario, me decepcionó no poder apreciar su magia y el ambiente religioso debido a la gran cantidad de turistas y de guías explicando (gritando) en varios idiomas. Respeto las visitas guiadas, pero por favor respeten también a los que en alguna ocasión prescindimos de este servicio y bajen la voz en los recintos religiosos, gracias.

Queda  anotado en mi bitácora personal una visita a la mezquita en un horario menos concurrido para la próxima vez.

Y para terminar el día, no quería dejar de ver la puesta de sol en el Bósforo. Desde el muelle de Eminou salen cada hora barcos que hacen un recorrido de una hora y media más o menos por solo diez euros. El muelle es un hervidero de gente, turistas, vendedores ambulantes, pescadores ofreciendo frituras en goletas que no paran de balancearse, personas por todas partes corriendo de un sitio a otro y muchas gaviotas revoloteando que suman nostalgia a esta estampa que pude inmortalizar desde el ferry.



Han sido dos días intensos y maravillosos, en buena compañía y con una ciudad fascinante como escenario. Me quedan muchas cosas por visitar para el próximo viaje, que espero poder compartir también con vosotros… Desde el aeropuerto, con el cansancio acumulado de estos días, os mando un beso muy fuerte a todos.

¡Hasta la semana que viene!

Share