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diciembre, 2012


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diciembre 12

¡Qué artificial es el realismo!

CAPÍTULO XXIX

 

Uno está enamorado cuando se da cuenta que otra persona es única. Borges

 

Mientras los dramas se hacen resistibles en nuestras vidas y vamos abandonando esa manía de crear un problema para cada solución, Bobarín y Gabina cenan vivas de risa en un chigre asturiano. El chorizo a la sidra se les atragantaba mientras comentaban los por mayores de la carrera.
- ¡Qué cara se le quedó al rocín Grant cuando os quedasteis atascados en el cajón de salida!
- Porque no viste la del cajón. Lo mejor fue verte pintar el paso de cebra al paso de los que encabezaban la carrera. ¡Recursos! Lo que hay que tener son recursos y recursas.
Entre sidrina y risas Gabina fue vencida por la incontinencia.
- Me he hecho pis Bobarín.
Presta Bobarín arrojó el ron de su copa sobre el polisón de Gabina.
- ¿Pero qué haces?
- Es discreción saber disimular lo que ya no se puede remediar- dijo Bobarín mientras llamaba al camarero para que  sirviera otra copa, ya que la suya se había derramado por descuido. Junto a ellas un elegante caballero manipulaba una bolsa de castañas. Bobarín al olor de los frutos, acaso asados en su imaginación, se dirigió hacia él zascandil.
- ¡La bolsa o la vida!- le dijo guiñándole un ojo y apuntándole con la nueva y rebosante copa.
- ¡Qué generosa! Mi mujer me pide siempre las dos cosas- acuñó el caballero ofreciéndole castañas -  ¿No gusta usted ?- continuó el galán dirigiéndose a Gabina.
- No gracias, pa castaña la que yo llevo- dijo atusándose la falda, la orina y el ron.
Si no les importuna me gustaría sentarme con ustedes y compartir castaña.
- Tome asiento, si es hombre que no engaña de destilado aliento.
- No gasto en ese menester. Para servirles, Manolo el Azañas del Buen Querer.
- Pues yo soy prima de Rivera, bueno, más bien me lo bebo.
- Entonces de nada he de temer.
- ¿Qué ha de temer un ilustrado como usted? La peor peste que nos acusa es el miedo, deje, deje.
- Sí señora y así vamos, porque el temor de un mal nos hace caer en otro peor, lo que nos pudo asustar, ahora nos da terror.
- Como el que al quererlo aclarar, va y lo oscurece “more”.
- ¡Habla idiomas!
- Esperanto y fumando.
- ¡Pardiez ¡¡Y llego yo! Me recuerda a la Montiel.
Gabina continuaba asando su castaña a base de orujos.
-…Hip, caer y recaer en males peores y embrujos….mira como recaigo mientras me endiño este orujo- ripiaba y balbuceaba dándose a la bebida.
- No toda recaída es hacia abajo. ¿Verdad Gabina? A veces una cae, y atina.
- ¡Qué va! ¡Mira qué subidón da el beber!- vociferó desde el techo a una lámpara asida.
- ¿Y a qué se dedica usted?
- Depende del día, hoy soy poeta, barda, rapsoda…
- ¿Qué tipo de sorda?
- Pues de joven quería ser poetisa maldita, ahora quiero ser bendita.
- Bendita sea. ¿Y escribe usted realismo?
-  Qué género más artificial es el realismo cuando blanco y negro, son lo mismo.
 -  No se ofenda, que el surrealismo de unos es el realismo de otros.
- Pues eso digo. Visto así, si todo vale…mejor será que declame.
Bobarín sacó un cuadernito buscando uno de sus poemas.
- Declama Bobarín, declama la dama…¡Hip! Si mi copa se derrama, ¡Hip! para disimular un pis ¡Qué drama, qué drama querida Bobarín!- la jaleaba su amiga colgada de la lámpara para disimular el lamparón.
- Paciencia, que intento descifrar lo que he escrito en mi cuaderno de notas.
- Pues vaya empresa, me agotas.
- Es más divertido que jugar al Scrabbel y si me confundo en alguna palabra el error no es tan grave, el acierto por error suele ser la clave.
Manolo el Azañas la contemplaba ensimismado, no eran uno ni dos los pareados, que le habían hecho perder la razón.
- Bella y hermosa flor indescifrable, encriptada en mi corazón.
- Mmmmmm… ¡Qué guasón!
- No disimule usted, que la estoy agasajando ¡Mujer!
- No disimulo, sólo pensaba.
- Pues eso, disimula usted muy mal pensando.
- Predecía las intenciones que le aquejaban.
- Señora, pero si yo soy santo, santo y vestido.
- Lo mejor de la santidad son las tentaciones ¿Tiene usted de esas? Pues si el santo está vestido , por seguro y obvias razones, que lo divertido está en verle desnudo de hábitos y calzones.
- A doquier, aquí le juro, fértil soy en tentaciones.
- Empezamos a comprender; tiene sentido.
- ¡Qué obsequio vuestra compañía! ¡ Encendido tengo el pecho! ¡Qué grata sobremesa!
Para entonces Gabina yacía sobre la mesa en espera de la recaída que le subiera al techo.
- Decía usted tener mujer (de esta sale mal trecho…)  ¿La ama tanto que no quiere gastarla?
- Le cuento a usted los hechos,  un día me levanté teniendo mujer e hijos.
- A lo hecho pecho.
- Señora se lo suplico, reconozco que en el lecho no me hicieron suplicios pero era ella tan fértil que en pocos años me vi con cinco.
- Madre mía, no me asombre. Por lo menos tendrían nombre.
- Cinco al día los muy pijos.
- ¿Y su mujer?
- Sólo uno.
- Qué oportuno…Quiero decir si aún la desea.
- Le deseo lo mejor.
- Qué ingrato ¿Tanto la ama?
- No me interprete mal, es virtuosa dama.
- Claro y su deber… Traicionarla.
- No veo traición alguna en pretender su atención sin más intención.
- Ya no me inspira usted, deme un poco de su whisky a ver si vuelve el embrujo.
-No es whisky, es orujo. Por el orujo de mi cara que veo lo que bebo.
- Pues yo bebo lo que veo y cuanto más bebe usted más borroso le veo.
Volvieron así a retomar la conversación y los destilados.  Jugaban a inventar historias sobre el resto de clientes que ocupaban el chigre y pronto quedó olvidada la condición civil del galán.
- ¡Qué destilazo tiene usted bebiendo lo que ve! Mire a esa graciosa pareja a ver si retorna la musa.
-  ¿Acaso otro anciano acompañado por su sobrina rusa?
- ¡Qué imaginación tiene usted!
- No es vocación ni el beber, lo que tengo es poca vista, que complemento con imaginación y un toque de ilusionista.
- ¡Qué lista!
Gabina suspira. Bobarín palpa su ropa.
¡Otra copa! Que se seca el orín de mi amiga; y a mi la boca.
 
( Continuará) 

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Un drama resistible

CAPÍTULO XXVIII

 Si me hubieran hecho objeto sería objetivo, pero me hicieron sujeto. Jacinto Benavente.

En el último capítulo os dejé con los dos rocines a punto de traspasar la línea de llegada; vamos que os dejé con el corazón en un puño para hacer un poco la puñeta. Por el altavoz continúan retransmitiendo la carrera :
Bobarín adelanta a Selami montado por Fayos, les separa una pulga de chorizo; la dama sigue sacando pecho. ¡Cagancho adelanta posiciones, Selami , Grant y Cagancho pelean los últimos puestos! Parece que este es orden definitivo de llegada.
Bobarín exhausta cabalgaba frente a las gradas orgullosa de su segundo puesto. La prensa se amontonaba a su alrededor asediándole a preguntas:
- Bobarín ¿Un segundo puesto es una victoria?
- Pues si señor, porque con el segundo puesto regalan un bono para los supermercados Sánchez Romero.
- ¿No hubiera preferido quedar en primer lugar?
- Deje, deje. No se si sabría sobre llevar el éxito, tal vez terminara anoréxica, sin apetito sexual ni de chorizo.
- Pues yo creo que le sentaría muy bien la victoria.
- No señor, yo soy más bella sin sentarme en el trono.
- ¿Ha sido dura la carrera para usted?
- El camino arriba y abajo es uno y el mismo.
- ¿ Va a seguir presentándose a carreras?
- No señor, ahora asistiré como espectadora a las carreras de suicidas en el puente de Segovia.
- Ha habido momentos del recorrido en los que usted parecía al menos cuatro personas. ¿Cómo se explica esto?
- Hay que ser muchas para conseguir ser una sola.
- ¿Quiere desmentir los rumores que la relacionan sentimentalmente con su caballo?
- Me cuesta lo mismo mentir que desmentir las mentiras de otro. También me critican mucho y eso que no me han visto durmiendo.
- ¿Es consciente que hemos atendido a la carrera más lenta de la historia?
- Hasta la carrera hubiera sido más rápida si cada uno se ocupara de sus propios asuntos.
- ¿Tiene algún secreto a la hora de competir?
- Lo importante es aparentar que una va un segundo después para ganar un segundo y esto pueden aplicarlo en el día a día…
- ¿Qué puede comentarnos sobre su salida nula,cuando quedó atrancada en el cajón?
- Es que en mi comienzo está mi final. Mire para ahorrar tiempo lo mejor es escoger el momento de salida.
- ¿Qué conclusión saca de esta carrera?
- Hay que ser muy tonta para sacar conclusiones.
- Con su edad y su peso ha sido toda una proeza.
- Señor, no me falte, yo soy una niña hinchadita de tiempo.
- Me refiero a que era difícil predecir su segundo puesto.
- Señor, predecir es muy difícil siempre, sobre todo el futuro…
Volvieron a interrumpirla con más preguntas y como ocurre siempre que una está hablando de algo importantísimo y es interrumpida, se le olvidó el tema que le ocupaba. Cuando acontece dicha laguna mental hay que tener preparada una frase comodín de relleno que le salve a una del apuro, así Bobarín echó mano de su frase fetiche y continuó hablando contundente:
- …y todo lo demás de todos los países.
Tras esta afirmación que dejó a los reporteros mesándose la barba, invitó a Gabina a montar en el rocín y se fueron con sus bonos a otra parte.
Si usted está leyendo esto, es que me he perdido. Disculpen. Como os iba diciendo el público gritaba enfervorizado a su paso.
- ¡Bobarín! ¡ Bobarín! ¡Diestra amazona en su rocín!
- ¡Ay qué simpáticas son las triunfadoras!- se dirigió Gabina con retintín al entregado público y girándose hacia su amiga continuó hablando.
- ¡Ay Bobarín, qué emocionante carrera! ¿ Tu cómo la has vivido?
- Pues en la curva de las Perdices se me han ocurrido unas cosas graciosísimas, espero haberlas apuntado.
- Y yo mientras pintaba el paso de cebra he conocido a un hombre muy interesante.
- ¡Alma cándida! Cuando llevas durmiendo sola tanto tiempo, todos son interesantes.
Tras ellas caminaba a paso ligero un galán demostrando tal vez, sospechoso interés.
- ¿Dónde van señoras?
- ¡Qué hombre más completo! ¡Tiene hasta curiosidad!
Sepa buen hombre que nos dirigimos a descansar a casa- Gabina pellizcaba nerviosa a su amiga mientras le susurraba algo al oído.
- ¡Ay! Que me da un patatús. No le despaches que es mi nuevo enamorado. ¡Para por favor!, ¡Para!
Un atractivo galán de pelo cano cogió con suavidad la mano de Gabina hincando la rodilla en el suelo.
- Gabina, es usted mi media naranja, somos la pareja perfecta, usted, una mujer con pasado y yo, un hombre con futuro…- en ese momento una maceta cayó de la nada dejándolo tieso.
- ¡Pues vaya futuro!- dijo Bobarín reanudando el paso. Gabina miraba hacia tras fijando su mirada en el mal parado.
- ¿Qué ha querido decir con eso de una mujer con pasado?
No le des importancia Gabina y toma un trago- contestó Bobarín consolándola con una botella de mezcal.
- No sé chica, un día me comí el gusano que reposa al final de la botella y el gusano me comió a mí…Oye. ¿Pobre hombre no?
- Es un drama resistible Gabina, resistible…