CAPÍTULO VI
No fue Botín quien hiriera el fandanguero corazón de Bobarín, sino aquella descarnada y fugaz historia de amor con Godoy el del Farias, un amor que nunca llegó a superar. Aquello casi termina con su vida, la cual salvó gracias a su vecino que no se llamaba Díos pero llamó a un médico que le aconsejó que se muriera lo mínimo posible y se tomara una aspirina.
Bobarín,que no se fiaba de los médicos,se puso dos rodajas de pepino en los ojos para verlo todo más claro ( he de recordar que por aquel entonces los pepinos no eran asesinos) y con aquellas rodajas calidoscópicas se le ocurrió ser campeona olímpica, que era una idea muy sencilla que se le ocurría todas las mañanas. Esta idea le surgió exactamente estando sentada en un banco con Teresa, una señora mediana de mediana edad, con la que solía hacer haikus que era otra cosa que hacía mucho y le sentaba muy bien en la silla.
“ La gallina pone el huevo
y yo me lo como,
la gallina, bueno ,
pues yo voy y lo pongo
que es muy zen”
Escribió Teresa, la señora mediana de mediana edad, haciendo su haiku.
-Eso no es un haiku, más parece una cosa de esas que hacía Pepín Bello que se llamaban anaglifos y él debía de ser fontanero chino- Añadió Bobarín que no estaba para haikus – A mi lo que se me ha ocurrido con los pepinos es inventarme las Olimpiadas, toma esa Teresa, para ser campeona olímpica – dijo mientras le saltaban los pepinos de los ojos. ( Entonces Gallardón ya estaba en la cola de las Olimpiadas) Teresa felicitó a Bobarín y a los pepinos por la gran idea y se fué de este capítulo.
Como las Olimpiadas no se habían inventado ni un poco, esta idea mantuvo a Madame Bobarín muy ocupada y le distrajo de su mal de amores.
Para empezar tenía que inventar los países, que eran muchos y le salieron con nombres muy raros, luego las medallas de oro, los anillos de colores, el lanzamiento de jabalina ( que en un principio era de jabalí pero siempre ganaban los vascos),el atletismo, las vallas…Desde luego era todo un invento.
Un día cuando lo tenía todo bien inventado llegó un señor que se llamaba Delfín y se le ocurrió inventarse las Olimpiadas. ( Toma esa Teresa) Bobarín que estaba muy cansada de inventarse cosas se enamoró de él, ya no quería ser campeona olímpica, solo quería casarse con Delfín, porque se había inventado todo lo que ella se había inventado y encima lo había patentado, a demás estaba segura de que con ese nombre iba a ser el último y definitivo amor de su vida.
Por desgracia Delfín tenía una mujer que se llamaba Jacinta y una amante que se llamaba Fortunata y un biógrafo que se llamaba Benito Pérez con dos galgos que nunca le dejaría casarse con Bobarín.
Bobarín desesperada raptó a Delfín que finalmente le agradeció el haberle sacado de tal engorro y se casó con nuestra dama en sus segundas nupcias y en Benidorm.
En Madrid los amigos íntimos se cambiaban con demasiada frecuencia así que Bobarín llamó a su amiga de toda la vida, Gavina, para que fuera testigo en su boda.
-Querido, te llamaré querido, para no confundirme, eres mi querido Querido quinto- le decía melosa a Delfín.
- Muy bien mi querida Bobarín pero tengo que decirte, eso si, muy cariñoso te lo digo, que sólo en tres días te has gastado mi sueldo de todo el año en sombreros-
- ¿ Hubieses preferido que me lo gastara en medias de hilo?-
- No mi amor, pero tenemos que hacernos unos análisis de sangre y de paso unos de cuenta bancaria- decía Delfín mirándose sus burbujeantes venas.
- Qué poco romántico eres Delfín, parece mentira- (eso ya sabéis quien lo decía)
- Además Zapatero ha recomendado recortar gastos y como sigamos así vamos a tener que divorciarnos-
Pero esto último Bobarín no lo oyó porque no le daba la gana.
Después de este bonito diálogo se fueron a pasear por la playa de Benidorm en el mes de agosto. “ Querido” se despistó un momento y perdió de vista a las dos amigas que iban hablando de sus cosas y sobretodo de las de otros que les entretenía más. Delfín buscó sin éxito a Bobarín entre aquél arco iris interminable de toallas, focas, mujeres, otros queridos y otras focas, pero como no la encontraba, le dio por morirse.
Bobarín cuando le echó de menos le echó de menos, luego lloró en el hombro de su amiga un rato y secó sus lágrimas con una hoja de su libro de Victoria Holt. Como buena adicta a las novelas románticas decidió que su extraviado esposo era un auténtico delfín que se había adentrado en la mar una vez habido conocido el verdadero amor, que era ella.
Etiquetas: Clorata de Potasa, Guillermina Royo-Villanova, Madame Bobarín, Olímpiadas


Soy Clorata de Potasa, la negra de Madame Bobarín, no la que le aprieta el corsé , eso ya se lo llevó el viento, sino la encargada de escribir la autobiografía que ella firmará y será traducida a quince idiomas incluido el swahili. Hoy por hoy Madame Bobarín es famosa entre otras cosas por haber inventado el método "voilá" (wualá) que consiste en quitarse el sujetador sin desprenderse de la camisa, chaqueta, tirantes y/o auriculares. Así como la técnica de aprovechar el hipo para cantar zarzuelas como La Revoltosa.
Podéis encontrar más sobre los amigos de Clorata y Bobarín en la 


Reino Unido
Canada
Rusia
Grecia
México
Brasil
Argentina
Muy bien, muy olímpico.
Estimado Newtron, como sabe aunque fuera de las Olimpiadas, este verano se celebrará la mítica carrera de Newtrones, por supuesto sin carga, en un quark-to de hora. Espero que participe, gane y nos lo cuenta. Atentamente, Clorata de Potasa
Que fácil resulta todo con Bobarín, voy a ver si me invento algo…
Estimas Luca, qué ganas tenía de conocerle ¡ El último antepasado común universal ! LUCA (last universal common ancestor). Para usted siempre ha sido fácil inventarse cosas, póngase a ello y envíenos sus inventos, cuando se aburra invente otro, puede usted inventarse a si misma y remitirnos una foto. Atentamente con la emoción en el genoma, Clorata de Potasa
Estimada Dona Clorata, usted se merece una medalla amarilla y bien brillante por la nueva entrega sobre nuestra admirada Bobarín! Sabio el consejo del médico al que llamó el vecino sobre intentar morirse uno lo mínimo posible. Por lo que a mi me concierna voy a intentar seguirlo al pie de la letra. Pasaré el dato. Muy agradecido, E.V.
Estimado Edgar Vintage el pié de la letra está debidamente tratado por los mejores podólogos y hará usted bien en seguirlo, eso si sin pisarle los talones que le agobia un poco. Gracias por la medalla brillante que espero sea de esas de chocolate que me gustan tanto. Mis mejores deseos a toda la familia Vintage. Atentamente su Clorata de Potasa
Estimada Dona Clorata, en mi pais el chocolate no suele ser amarillo ni brillante sino marrón oscuro, marrón algo mas claro y a veces blanco si contiene mucha leche. Así pues siento defraudarla si esperaba que su medalla fuera pues un manjar pastelero. De todos modos como anfitriones de las próximas Olimpiadas London 2012, en honor a su persona, utilizaré toda mi influencia para intentar complacerla esperando al mismo tiempo que Bobarin se anime a participar. Suyo, Edgar Vintage
Es oliímpicamente correcto aunque el señor Delfín haya pasado olimpicamente de Madame.
Los análisis de cuentas suelen ser buenos sobre todo si los números no son rojos, aunque no que tienen de malo los nºs rojos. Digo yo que a Madame la hay que atar bien corta porque en una de estas se despista y se nos caso con la estatua de la libertad, porque esta si que no se le escapa porque está bien anclada!
Pero Regueiro Del principio al Fin ( Delfin), ellos pasan, porque ella más. Fíjese usted en lo que llora y en lo que tarda en inventarse algo o alga.
En cuanto a su memoria histérica, los números rojos hoy por hoy son más positivos que los nacionales, pero no lo tengamos en cuenta, o si, en la mía que está incandescente. Si atamos a Bobarín me guillotinan los dedos. Al final se casará más bien con el Estatuto de la Libertad! Como todo hijo de vecino, el que lo tenga, hijo o vecino, que ya no es como antes. Mis más bordados abrazos en todas sus regiones,olímpicamente correcta, espero, Clorata de Potasa.
Cuánto siento que la historia con Delfín terminara así, entre focas y Benidormes. Claro que entre focas un@ siempre se siente más estilizad@ y eso ayuda a sobrellevar pesos.
Espero que ahora pueda llevar a cabo su Proyecto Olímpico. Y que disfrute de grandes momentos de felicidad.
¡Besos!
Desde luego Hong Kong lo que no se lleva el viento es el blues y las focas. Me da a mi que el Proyecto Olímpico de Bobarín se quedó como el de Madrid. Osculos para usted, Clorata.