Pablo DÃaz-Reixa es pequeño. Tan pequeño que uno apenas se da cuenta de que está sobre el escenario hasta que comienza a aporrear las baquetas, escondido tras su teclado y su Roland SP-404. Es en ese momento cuando Pablo desaparece y se convierte en El Guincho.
Si hay un disco que he escuchado hasta la saciedad desde que llegué a Londres ése es Algranza. Creo que no han pasado más de tres dÃas sin que bailara por la casa al ritmo de Antillas o Palmitos Park. Cuando me recordaba a mi misma que ‘yo no puedo ser como los demás’ y que ‘solo significa sin nadie alrededor’ mientras me desenamoraba, y que ‘tú eres mi luz y yo te cantaré todo lo que sé’ mientras me enamoraba otra vez.
Cada dÃa que me he despertado con lluvia tras la ventana, una vez y otra y otra. Cielos grises, charcos, viento y frÃo en pleno mes de agosto… y yo sólo necesito escuchar Kalise para, a ritmo de alana eh alana oh, viajar hasta la playa y sentir el sol en mi cara, el olor a aftersun en mi nariz, la ensalada, el gazpacho, las palmeras, la falda corta, las sardinas a la parrilla, la paella, los periquitos de colores, el calor insoportable, la sombrilla, las paredes carcomidas por la sal y la arena invadiendo mi toalla.
Que ayer maravilla fui y hoy sombra… Y por un ratito me creo que de verdad estoy allÃ, en una de esas islas menores, alejadas de los Estados Unidos.




Reino Unido
Canada
Rusia
Grecia
México
Brasil
Argentina
Hola bonita. Nos acordamos mucho de ti. Comiendo sardinas y atún a la planchita. Pringosos de bronceador y arena de la playa. Islantilla no es lo mismo este año sin tus risas. Te esperamos cuando quieras. Muchos besos
Descrito de una forma tan bella habrá que escucharlo.
¡Besos!