Un arroz puede ser preparado de mil formas. Lo único que me molesta es que se pretenda ser el más listo de la clase. Sobre si un arroz puede resultar más o menos sabroso estoy de acuerdo. Si tiene que quedar en un punto o en otro, no estoy tan de acuerdo. Claro que no. El punto del arroz no puede quedarse tan corto como muchos nos quieren decir ni por muchos congresos que se hagan acerca del tema. No señor, el grano no puede estar a punto con la raya blanca en el medio si se va a comer al momento como bien saben los asiáticos (y ellos de pan y tortitas de maÃz no sabrán pero de arroz bastante, y de mil maneras y cocciones). Un arroz tiene que ser cocido para que no siente mal y más ahora que tenemos tan de moda la idea de comer sano y renunciar a lo superfluo de antes.
¿Cuál es el mejor arroz para la mayorÃa de nosotros? El que se repite, el de segundo plato y el de después de pasar por la nevera, sobre todo cuando hablamos de arroces en paellera o en cazuela para secos. Y para otros tantos el que más gusta, el mejor entre los grandes, es el que se sirve con unos buenos huevos o “a la cubanaâ€, donde se mezcla el buen punto de un arroz con el saber hacer esos buenos huevos fritos, tomate frito y plátanos macho.
Y luego… ¿A quién no le escuchamos hablar de la grandeza de esos arroces caldosos de caza, o de los que se cocinan con maravillosas setas, por no decir del risotto?
Del buen sushi japonés uno podrÃa hacer mil pelÃculas donde igual verÃais platos donde el arroz no está al dente, sobre todo si uno lo hace bajo la batuta de un periodista gastronómico, frustrado cocinero, al cual al otro lado de la pantalla se le nota en la cara que le duele la panza por tomar arroz poco cocido. Esto puede ocurrir…, creedme.
Luego podemos hablar del arroz bomba, del de tal sitio o tal otro. Pero, ¿sabéis cuántos tipos arroz existen en el mundo? Más de 2.000. Una pasada, ¿verdad?, aunque luego en cultivo, digamos en cÃrculo industrial, sólo se usan unos pocos que casi se podrÃan contar con los dedos de la mano: salvaje, grano largo, medio y corto, glutinoso, integral, tailandés, basmati, etc., pero al final el que gusta es el que está en su punto. ¿O no?
¿A vosotros qué arroz os gusta?
Aquà os doy unas recetas con este cereal muy presente
Arroz de setas
Ingredientes (para 4 personas):
500 g de arroz
1,2 l de caldo de verduras o agua
100 g cebolla picada
600 g setas salvajes frescas y variadas (si no encontramos, podemos utilizar setas variadas de invernadero o congeladas)
2 dientes de ajo
aceite
sal
Elaboración:
Limpiar las setas con un paño suave para quitar las impurezas del sombrero, nunca lavarlas y a continuación filetearlas.
Poner la paellera o cazuela de barro a calentar, dorar el ajo y luego añadir la cebolla picada. A continuación incorporar el arroz y rehogar, cuando está rehogado añadir las setas y continuar rehogando todo y añadir a fuego muy fuerte el caldo de verduras poco a poco. Se pone a hervir mientras se va removiendo de vez en cuando.
Cuando desaparece el agua de la superficie, se baja el fuego y se deja cocer lentamente entre 8 y 10 minutos, se aparta del fuego y se tapa con una servilleta húmeda para que repose.
Macarrones de arroz a la boloñesa de atún y bonito
Ingredientes (para 4 personas):
400 g de macarrones de arroz
Queso rallado (opcional)
Para la boloñesa de atún:
100 g de zanahoria picada
100 g de cebolla picada
1 diente de ajo fileteado
80 g de apio blanco picado
2 hojas de laurel
100 g de jamón serrano picado
800 g de tomates maduros pasados por el pasapurés
1 cucharada, de las de café con leche, de azúcar moreno
200 g de bonito congelado
100 gde atún en aceite
Aceite de oliva
Caldo de pescado
Pimienta y sal
Perejil picado
Preparación:
Cocer los macarrones en abundante agua con sal. Escurrir y reservar
Rehogar el diente de ajo y la cebolla. Cuando esté transparente, hacer lo mismo con el apio y, después, la zanahoria y el laurel. Añadir y saltear un momento el jamón serrano picado. Agregar el bonito, dar unas vueltas y añadir también el atún con parte del aceite de la lata. Después añadir el tomate y el azúcar. Dejar reducir. Mojar con el caldo de pescado y rectificar de sal. Dejar trabajar a fuego lento. Por último, espolvorear con perejil
Mezclar los macarrones con la salsa y servir caliente. Si se desea, espolvorear con queso rallado
koldo@afuegolento.com













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