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2
febrero 12

Son Siurana, otro lugar exquisito en Mallorca. Y receta de la tierra: Sopas mallorquinas

Uno no deja de sorprenderse en Mallorca. Aunque lleve media vida aquí os aseguro que sigo descubriendo parajes y rincones maravillosos.

 

¿El último? El hotel agroturismo Son Siurana , que está por el norte de la isla, entre Pollença y Alcudia (Ctra. Palma – Alcudia Km. 42,8).

 

 

¿Os ha pasado que veis sitios preciosos en las fotos de los folletos turísticos y luego llegáis y no son ni parecidos? Bueno pues éste sí es tan bonito como parece, es de “los de verdad”. Un lugar donde conocer y sentir la vida tranquila del campo alojados en una casa típica mallorquina pero, eso sí, con todas las comodidades que buscamos tener hoy en día cuando salimos de casa para pasar unos días de relax; ya sabéis a lo que me refiero: aire acondicionado, televisión, mini-bar, etc.

 

Casa principal

 

La finca, y su casa principal (del año 1784), ha estado siempre en manos de la familia Rosselló Jaume que hace unos años decidió reformar para convertir en hotel.

 

Salón común

Originariamente fue una explotación para usos agrícolas y ganaderos y hoy en día ofrece un alojamiento de calidad y con mucho encanto.

 

Son Siurana tiene pequeñas construcciones anexas que garantizan por encima de todo la intimidad de los huéspedes ya que son totalmente independientes unas de otras.

 

Hay varias casas: cinco para 2 personas, otra para 4, dos apartamentos y una junior suite. Y es curioso, cada dependencia tiene un nombre y una decoración diferentes, aunque todas mantienen el mismo estilo rústico con mobiliario antiguo y su característico solado cerámico.

 

Son acogedoras, te hacen sentirte “como en casa”.

 

Dormitorio

 

Patio

 

Con jardines y huerto ecológico

 

Por los exteriores los propietarios también han conservado la autenticidad de la finca manteniendo prácticas agrícolas tradicionales, con campos de almendros, higueras, pinos, un pequeño huerto ecológico e incluso un rebaño de 200 ovejas que podréis ver pastando a sus anchas.

 

Caminos

 

Tomaos un tiempo por la mañana para pasear por sus jardines, caminos y terrazas. Si el tiempo acompaña podréis disfrutar de la magnífica piscina o de rutas de senderismo que hay detrás de las casas si sois más deportistas. Como podéis comprobar en las fotos que os muestro, las vistas desde este lugar son impresionantes y desde las colinas de alrededor se pueden divisar las bahías de Formentor, Puerto de Pollença y Puerto de Alcudia.

 

Para completar, una hermosa piscina

 

Monsina Roselló y su hermana Sofía, propietarias y directoras del hotel, me cuentan que visitan Son Siurana tanto parejas en escapadas románticas como familias de vacaciones, pero que además la amplia finca se ha convertido al final en un espacio tan multifuncional que pueden acoger todo tipo de reuniones, eventos y celebraciones, como ya han puesto en práctica en muchas ocasiones.

 

 

 

Fácil aparcamiento al llegar a las cuevas

Del campo a la cueva

 

Y otra cosa os quiero decir. Cuando salgáis de Son Siurana o hagáis una escapadita, acercaos a ver las cuevas de Campanet, que están a 5 minutos en coche desde el agroturismo y son una maravilla de la naturaleza. Bajo el suelo que pisamos en Mallorca hay numerosas cuevas y ésta es una de las pocas que se pueden visitar. Os sorprenderéis de la cantidad de estalactitas y estalagmitas de distintas formas y tonalidades que el agua ha formado a lo largo de millones de años.

 

Están abiertas todos los días a partir de las 10 h. Las visitas son guiadas y tienen un precio de 11 euros. Más información: 971 51 61 30

 

 

 

Sopas mallorquinas

 

Aquí con María Salom, presidenta del Consell de Mallorca, con quien hice unas estupendas sopas

 

Cada vez que guiso un plato tradicional se me pone la carne de gallina porque existen muchas recetas de sopas mallorquinas que, pese a seguir la misma filosofía, son discretamente diferentes. Este plato tiene el toque del cerdo y del pimentón tan típicos en esta isla, que aportan un aire tan diferente a un plato repleto de verduras, así como las rebanadas de pan en el fondo de la cazuela.

 

El pan de sopas es especial y uno de los mejores es el que hace J. Sastre de Binissalem, está  cortado muy, muy fino, y hecho de farina de blat. Además, según me cuenta mi amiga María Salom, una de las cosas que se tiene que hacer, lo ideal, es dejar secar el pan, de esa forma el poco líquido que queda lo absorbe el conjunto de ingredientes. Estas sopas son una comida sana y nutritiva a la cual podemos cambiar las verduras dependiendo de la temporada. Es sin duda un plato diferente y especial, ¡de las pocas sopas secas del mundo!, y además si se le suprime el cerdo será un magnífico plato vegetariano.

 

Receta:

 

Sopas mallorquinas

 

 

Ingredientes para 4 personas:

 

Pan de sopas mallorquinas

1/2 coliflor

1 repollo pequeño

1 kilo de alcachofas

2 manojos de espinacas

1 manojo de espárragos verdes

1/2 kilo de tomates colorados rallados

500 gr magro de cerdo

2 butifarrones

1 cabeza dientes de ajo

1 un manojo de sofrito

2 cucharadas de pimentón dulce

1/2 manojo de perejil

media hogaza (300 gramos) (‘pa de sopes‘)

agua

aceite de oliva virgen extra

manteca de cerdo

pimienta recién molida

y sal

 

Preparación:

 

Cortaremos la cebolleta, el puerro y los ajos, y la carne y el butifarrón en trozos menudos.

 

Para estas cantidades echaremos en una cazuela de barro 1 cucharada colmada de manteca de cerdo y 3 de aceite de oliva, si no tenéis manteca echar en total algo menos de medio vaso de aceite de oliva. Dorar la carne y salpimentarla. Una vez esté ligeramente dorada, echar la cebolleta.

 

A los minutos echar el ajo picado e ir rehogando, echaremos los tomates rallados con algo más de sal y de pimienta. Limpiamos y cortamos las verduras, el repollo lo picamos eliminando las partes muy duras. Preparamos la coliflor separando las pellitas o ramitos de las ramas. Añadimos el repollo picado a rehogar. Cuando pasen unos 10 minutos añadimos los espárragos en trozos, dejamos trabajar y añadimos el pimentón y damos unas vueltas.

 

Mojamos con el agua y cuando empiece a hervir añadimos las alcachofas, cortadas en cuartos, y la coliflor. Dejamos trabajar y a continuación ponemos las espinacas. Dejamos trabajar a fuego lento y cuando estén ya en su punto en otra cazuela pondremos abajo el pan y cubriremos con las verduras, y así otra vez. Luego las pondremos unos cinco minutos al horno que tendremos caliente a 180 grados.


6
abril 10

Ágora, el restaurante que vela por los 100 años de la Gran Vía


Vista desde la terraza del restaurante en plena Garn Via .jpgPasear por la Gran Vía madrileña es disfrutar de toda una obra de arte al aire libre, en la que encuentras todo tipo de gentes y todo ello arropado por la espectacular arquitectura de todos sus edificios a lo largo de dos kilómetros. Nunca duerme y nunca esta vacía, la Gran Vía de Madrid cumple 100 años desde que el 4 de abril de 1910 fuera el rey Alfonso XIII el que diera comienzo a las obras frente a la Casa del Ataúd, actualmente el Edificio Metrópolis, uno de los más emblemáticos de la ciudad. Durante sus cien años, artistas, políticos, personajes de la vida social nacional e internacional han otorgado a esta vía la fama que tiene. Uno de los grandes reclamos de esta calle son los teatros, copados sobre todo por la exhibición de grandes musicales, que han convertido a la avenida en una especie de ‘Broadway madrileño’. Ha sido, es y será la Gran Vía el escenario escogido por varios directores españoles para rodar algunas escenas de sus películas, todos recordamos una impactante imagen de la Gran Vía totalmente vacía gracias a la película “Abre los ojos”, de Alejandro Amenábar, o al actor Santiago Segura, en la película “El día de la bestia”, colgado del emblemático luminoso de Schweppes situado en uno de los edificios de la calle.

Tal es la importancia que se le concede a la Gran Vía -parte de la cual fue denominada calle de José Antonio durante el franquismo-, que el Ayuntamiento madrileño la utilizará como imagen en su nueva campaña turística que se exhibirá en España, Europa y el continente americano.

La Gran Vía de Madrid se ha convertido en el lugar por el que cada día pasan miles de personas para disfrutar de un espectáculo musical, hacer compras, ir al cine o a los musicales, pasear y, de paso, degustar alguna tapa o disfrutar de la gastronomía. Os quiero proponer celebrar este centenario de la Gran Vía de una forma espectacular y es estando en ella desde un sitio privilegiado en el que además podéis disfrutar de buena cocina. Os hablo del restaurante ÁGORA del Hotel Ada Palace, ubicado en la última planta del hotel situado en plena Gran Vía de Madrid. La magia está en su ubicación y en su gran edificio de bonita arquitectura, que nos permite tener unas vistas espectaculares de la Gran Vía. Disfrutar desde una habitación con vistas hacia el Círculo de Bellas Artes, el edificio Metrópoli o el Banco de España en la capital es todo un privilegio.

La cocina que dirige el chef francés David Millet es una fusión de buena cocina, buen ambiente y un enclave privilegiado. Nos propone una cocina francesa-mediterránea muy personal, a través de una carta breve pero bien confeccionada para todos los gustos, por un precio aproximado de 45 euros -sin vino- podemos comer o cenar a la carta, también a mediodía nos ofrece una alternativa de menú con un entrante, plato principal y postre a un precio de 22 euros, algo realmente interesante en los tiempos que corren.

El hotel ofrece también un servicio de cafetería con una pequeña carta para picotear disponible prácticamente durante todo el día. Este hotel cuenta con dos espacios espectaculares que son sus dos terrazas, en las que podemos disfrutar tanto de la cocina de David como de su carta de cócteles. Todos sus platos son muy interesantes con una cocina cuidada y mimada. Podemos disfrutar, por ejemplo, de un rico foie con gelatina de Oporto, o unas espectaculares vieiras con setas.

Qué mejor manera para celebrar los 100 años de la Gran Vía que estando en ella misma disfrutando de buena gastronomía con unas vistas espectaculares y a un precio muy interesante. Feliz cumpleaños, Gran Vía, y que cumplas muchos más!!

Hotel Ada Palace
C/ Gran Vía, 2 (entrada por Marqués de Valdeiglesias, 1) – Madrid

Texto: Quique Rodríguez
www.afuegolento.com


9
febrero 10

Mi viaje a Shangai (III parte)


En la zona de Cheng Joan Miao, de Shangai, Aves.jpgcuando salgáis a la calle fijaos bien a ver si veis un sitio donde para mucha gente y hace esquina. Es un sitio muy feo, donde se come en dos mesitas que hay en la calle… Bueno, pues es el mejor sitio de la ciudad para tomar las mejores sopas… Animaros a probarlo. Ya sería mala suerte que os vaya a tocar el plato malo a uno de vosotros… Jajaja… Esa fue mi primera reflexión cerca del puente de las 9 esquinas cuando miré y lo que me parecía una manzana de feria que todo el mundo comía era en realidad golondrinas fritas… Me puse a la cola decidido a probarlas. No son malas, pero para mí, demasiado fritas y se quedan muy secas (¡Cuidado amig@s!, se comen con la cabeza y todo… a lo mejor hay quien no lo soporta…). Alrededor del puente hay muchas tiendas y salones de te. Os aconsejo que paréis y toméis uno. Fijaos también al pasar sobre el puente: el agua esta atiborrada de carpas rojas y es difícil ver occidentales. ¡Parece que todos los chinos de China están ahí! Sabed que trae buena suerte y hay que hacerse una foto…

 

Otro consejo que os doy: comprad también flores de té. Veréis qué bonitas y será un buen regalo para traer; no ocupa nada en la maleta… y eso es importante porque ¡querréis traer un montón de cosas! Yo sigo a lo mío, hablando de mis comidas… En esta zona hay varios restaurantes chinos vegetarianos. Fijaos en sus verduras y en los guisos de tofu y en los platos de caracolas… Sí, amigos: ¡sólo comen hierba! y nada de carne… Este tipo de dieta se llama “tian luo”.

Torre de la Perla.jpgOtro día, para echar un vistazo a los restaurantes europeos, fuimos a comer al restaurante ‘The Kitchen’ de Salvatore Cuomoun. Es un local nuevo muy moderno y con la cocina vista; al entrar recuerda a un japonés, pero no lo es. Sabed que esta franquicia es de un empresario japonés, que empezó en Tokio, y ahora ha abierto al borde del río Huangpu un local, casi debajo de la torre ‘Perla de Oriente’ (por cierto que se puede subir a ella y ver las impresionantes vistas… Y en su subsuelo está el museo de Shangai, que es muy interesante para conocer la historia de la ciudad y que en 30 minutos se puede visitar. Subir a la torre y visitar el museo es una buena excursión que os llevará una hora y media, os lo recomiendo). Pero dejadme que siga con el restaurante… Los camareros, muy simpáticos. Recuerdo a Luna y Nicola, que me atendieron, por no decir de Kenny y Wataru… El restaurante tiene dos cartas (echad un vistazo en www.yestable.co.jp). Es algo muy típico en Shangai. La del mediodía incluye dos menús: uno, el ‘napoli’ (de 128 RMB) y otro, el ‘salvatore’ (de 166RMB). Ambos con café y carta de vinos completa de todo el mundo, incluidos españoles. Al cambio, son 13 euros y 17 para redondear. Como podéis ver por el nombre la carta es típica italiana y no faltaban ni los antipastos ni las pizzas. En resumen, a precios de España, allí tenéis un buen italiano en un lugar idílico con una terraza muy buena… ¡Otra cosa! No dejéis de visitar el baño, seguro que no querréis salir de él… Por cierto, muy cerca está un restaurante español nuevo, pero sin ningún interés especial… A lo mejor tendré que pensar en cogerlo yo…. Jajaja…


¡Ah! Si queréis ver una de las cartas más largas del mundo… Tenéis que ir a comer debajo del hotel Hilton (en el 250 de Huashan Rd.): un elegante restaurante con más de 150 platos y cosa curiosa, salen rapidísimamente… En este viaje no pude ver la cocina, pero la próxima vez quiero entrar para contaros qué se siente. Debe dar un mareo de vértigo verlos trabajar a tanta velocidad y también contar los cocineros… El restaurante tiene buen marisco y buen pescado. Yo comí carpa frita de varias maneras, muy rica. Y después a las 23h30 me llevaron a tomar un típico masaje de Shangai… Como os contaba este es otro lugar que no tenéis que dejar de visitar. Es muy curioso: al entrar sólo ves ejecutivo@s, desconectándose del largo día a un precio muy bueno. Además podéis comer o tomar un café mientras lo imparten. Echad un vistazo a la página: www.macauregency.com y veréis qué cantidad de cosas encontráis.

Como veis, cada día de mi viaje fue una auténtica aventura culinaria. Al día siguiente comí en el restaurante del hotel (marriott.com/property/propertypage/SHAJW). Estuvimos en el California Grill. Yo opté por el menú del día para ver cómo funcionaba y me pareció bueno, pero muy sencillo… La verdad es que esperaba más del sitio. Y el resto de la carta tampoco es para tirar tiros… Por cierto, lo que sí que os recomiendo es que vayáis a tomar un café a su magnifico bar JW´s lounge o al ‘Marrito Café’, que me gustó mucho por su elegancia y sus vistas. Ya tengo ganas de volver y quitarme la espina comiendo en el Wan Hao que tiene muy buena fama. Esa noche cené con una española, Mari Cruz, y un grupo de embajadores en el restaurante español ‘El mesón de carmen’ (comida clásica) en la calle Yuan Road Suzhou, New District Suzhou. Su dueño se llama Alberto Zhan y es también exportador de vinos españoles (para quien le interesen los negocios con China, os dejo su e-mail: fzs666@gmail.com). Allí sirven una buena cocina, hecha con ganas. Además es que ¡el mundo es un pañuelo! El jefe de cocina es un amigo cocinero que estaba en el Palace de Madrid hace más de 20 años y nos ¡encontramos en China!

 

Al día siguiente volví a comer en el CJW Restaurant (www.cjwchina.com) para comparar… Es allí donde tengo previsto hacer mi carta y quería tomar el pulso al local. La verdad es que comimos muy bien y además las vistas son fantásticas, recomendable. Por la noche tuve ocasión de ir a cenar a uno de los locales más famosos de la ciudad que es el ‘Three on the boun’. Es un sitio muy bonito y que ha guardado ese estilo Art Déco, con luces muy tenues y al fondo una gran cocina acristalada. El lugar tiene una barra muy bonita que está en el centro del local (echad un vistazo a su web: www.threeonthebund.com, os gustará). Fui a cenar con Tin, mi guía Victoria y el chef de CJW. Los tres tomamos el menú degustación. La comida me gustó, muy clásica francesa y los postres muy buenos. Hay que decir que el cocinero es un famoso cocinero americano, David Laris, que no falla. Os aconsejo que por lo menos vayáis a conocer el lugar.

Otro lugar que no podéis de dejar de visitar es el hotel Grand Hyatt. El hotel empieza en la planta 50 del edificio (su web: http://www.shanghai.grand.hyatt.com/hyatt/hotels/index.jsp ) Entrad y conocerlo. Si podéis, pasad por allí, sentaos en la recepción y mirad hacia arriba: es como estar dentro de una caracola. Y luego subid arriba, a los restaurantes, y asomaros, pero si sufrís de vértigo, mejor no lo hagáis porque no lo podréis soportar. El hotel tiene seis restaurantes de diferentes estilos. Sugiero que os toméis una copa en el piso 87, en el ‘Cloud 9′ y para comer, ir al ‘Club Jim Mao’, donde os servirán una cocina de Shangai de alto nivel.

Calle comercial de Shangai.jpg¿Qué más?… Bueno, otro sitio típico y de buen precio, visitado sólo por locales, donde si va un europeo pasa casi desapercibido entre tanto chino, es ‘Mega Bite’. Lo probé cuando fui a conocer Carrefour. Allí compras un ticket y lo cambias por comida recién hecha. Está muy bueno y además te integras con la gente local. Te suelen mirar y se ríen… Jajaja… ¡Y tú te ríes con ellos! Os doy las señas: en la 1ª planta de Carrefour, 268 South Shuicheng Rd., Gubei. Y podría hablaros de muchos más sitios… Pero ¡preparaos para la vuelta de mi segundo viaje!

Pero, antes de marcharme, no quiero dejar de daros dos recomendaciones más. Uno es el hotelazo JC Mandarin de Shangai (su web: www.jcmandarin.com), donde os aconsejo que os deis un paseo y subáis a la primera planta para ver las cocinas abiertas de los restaurantes. ¡Es una locura! En este hotel disfruté de una de las mejores cenas del año 2006. Fue en el restaurante ‘Jade on 36′ bar-restaurante. El lugar es muy europeo y cuenta con un jefe de cocina francés, Paul Paret, y su segundo de a bordo de origen australiano, que hacen una cocina súper divertida, atrevida y muy técnica. Tenéis varios menús degustación para elegir y cada uno diferente. Si vais varios, cada uno puede pedir uno diferente y no ponen pegas, por lo menos en mi caso. Disfrutaréis de muy buenos aperitivos y de la entrada de la comida, con muchos platos con fruta; los postre sin embargo, son todos de verduras… Y sabéis, en el próximo viaje me voy a animar a probar el de zanahoria, a ver si es mejor que el mío… Jajaja… Sí amigos, fue la mejor de las cenas en europeos de Shangai. Y para terminar, recuerdo como otra buena cena la tomada en Bai Cao Chuan Qi, enfrente de JCW en Xintiandi. Es un restaurante de cocina curativa, donde dicen que se equilibra el ying y el yang. Sin duda, es un sitio donde merece la pena comer. Está todo muy bueno: sopa de cerdo con ginseng, ternera salteada al wok con pimientos secos (al principio te asustas porque parece que todo va a picar mucho, pero no es verdad, muchos ni pican!), ajo y cilantro; setas salteadas con soja; cabeza de pescado frita algo picante (es para chupetear); pollo con ajo y soja; empanadas de trigo rellenas de espinacas y frutos secos o rellenas con pasta de soja negra y comino, todo acompañado de té y agua de arroz.

Y antes de despedirme, la gran pregunta seria… ¿Por qué en todos los aeropuertos del mundo se come tan mal en los restaurantes? Y lo digo también por el de Shangai. Lo quise probar, pero nada, no hay forma. Todo lo que se salga de un sandwich de jamón y queso… lo estropean. Pero ocurre igual en todas partes: en Barcelona, en Madrid, ¡hasta en París! Me gustaría que alguien me lo explicara y me dijera por qué son tan caros… Pero me parece que no tiene remedio…

Hasta aquí la crónica de mi primer viaje a Shangai. Espero que os haya gustado y si os animáis a conocer su cultura aprovechad el tiempo al máximo. ¡Pasadlo bien!

(Fotos 2 y 3: www.turismodechina.org/galeria/principal.php)

¿Os ha gustado mi aventura por Shangai?

koldo@afuegolento.com

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14
agosto 09

De tapas y más vueltas por Madrid

Primero, poneos unos zapatos cómodos y recorred la ciudad, porque Madrid es una ciudad para andar. Deleitaos con lo que veáis y de la gente con la que os crucéis, pero os despistéis de vuestra cartera, porque estamos en una ciudad grande. Con lo bueno y lo malo. Adentraos por la Plaza Mayor, y acercaos hasta Atocha nº 34, en la segunda planta encontraréis un peculiar restaurante, Casa María, gastaréis unos 34 euros, quizá menos.

 

Como lugares para dormir, tenéis a buen precio el hotel Aristos de nuestro amigo Juan Pablo Felipe, está en Pío XII (www.hotelaristos.com). Tampoco dejéis de tomar unas tapas en su restaurante, por ejemplo, la anguila ahumada y mascarpone o el tartar de atún. En realidad, podéis elegir cualquiera porque todas están buenísimas. Si queréis un hotel más céntrico, el hotel Velázquez, en la calle del mismo nombre nº 64 (a su lado también veréis unas cuantas vacas). Otra muy buena opción es ir al hotel Puerta de América, donde además de dormir no deberíais dejar de entrar a tomar las tapas del Lágrimas Negras, preparadas por José Luis Estevan y su equipo de cocina: gran calidad, modernidad y un precio inmejorable. La coca de anchoas y el foie a baja temperatura, ¡de muerte! De verdad, merece la pena, y si no dormís en él por lo menos llegad hasta allí, os gustará tomar una copa en la parte alta del hotel y ver Madrid desde las alturas.

 

Siguiendo por Castellana, cerca de Colón, tenéis un veterano, el Embassy. Merece la pena entrar y no dejéis de comprar las pastas de té para llevar de vuelta a la familia. Allí podréis encontraros a un ministro, a un actor o al mismísimo gastrónomo Carlos Capel en la barra disfrutando de su maravillosa tarta de limón. Dicen que los tés y gin tonic son de los mejores de la capital, aparte de que es un buen sitio para picotear tapas tradicionales o cenar. Al lado está Castellana 8, otro buen bar de copas.

 

En la zona de Chueca podemos encontrar mil locales para tomar una chuleta como en www.lamanducadeazagra.com, con insuperables verduras y carnes y un trato familiar. Ahí podéis ver comiendo a Juan Echanove, Pedro Almodóvar o a mí mismo, sin ir más lejos, jaja. Está en la calle Sagasti 14 y la media es de 60 euros. Uno de los mejores menús del día de Madrid lo podéis tomar en restaurante El padre, en Serrano nº45. Y ya que estoy por la zona propongo un chino: El pato laqueado, de los mejores de la capital (c/ san benito 3); y un japonés, el restaurante Kabuki, (Hotel Wellington). Si estáis por el centro, entrad a tomar unas lentejas en la Cava Baja en el www.restaurantelucio.com, casi podríamos decir “El Clásico”, bueno y sabroso. Y si hace buen tiempo sentaos en una terraza de las buenísimas cervecerías que hay en la plaza Santa Ana.

 

No dejéis de ir a ver la Fundación La Caixa (está al lado) y el Museo del Prado, ahora hay unas buenas exposiciones. Por último, aprovechad para ir a la Gran Vía y entrad a ver algún musical, si no lo hacéis, mañana os pesará.

 

Bueno, podría contaros más sitios pero no quiero que salgáis de Madrid como una bola, así que unas recomendaciones por último para tapear: Estado Puro, de Paco Roncero en el hotel NH, cerca de Neptuno, Kulto al Plato en c/ Serrano Jover, nº 1, y Gastromaquia, en c/ Pelayo 8 (Chueca).

 

Y para los que no vayáis a viajar y os hayáis quedado con ganas de tapear, el martes os daré unas recetas mías de tapas.

 

P.D. Si tienes alguna sugerencia gastronómica sobre Madrid, cuéntamelo en:

koldo@afuegolento.com

 

www.afuegolento.com


13
julio 09

Un viaje diferente a San Sebastián (II parte)

Lo primero de todo, gracias por los correos recibidos diciendo que os ha gustado mi viaje relajado por Donosti. Seguiremos hablando de esta ciudad tan bella…

 

Vamos a adentrarnos por el centro de San Sebastián, por la Avenida de España, hoy llamada Avenida de la Libertad, porque tanto en ésta como en las calles perpendiculares que la cruzan encontraréis tiendas de ropa para todos los gustos y bolsillos, desde Gucci, o Massimo Dutti, a H&M…, por poner unos ejemplos. En este recorrido ya os habréis dado cuenta de que ésta es una ciudad donde la gente viste bien arreglada por la calle, tanto para salir de copas como para ir al mercado. También es verdad que el clima ayuda y no es, por ejemplo, el caso de Palma de Mallorca que invita a ir de modo informal con más frecuencia.

 

Koldo Royo, de pequeño, en el Bar Antonio.jpgHay una calle que cruza con la Avenida, la calle Bergara, que es donde nací yo a nivel de oficio, en el bar Antonio, fundado por Antonio y Jose Luis Royo, mi padre y mi tío. En ese lugar es donde me puse la chaquetilla por primera vez, de la mano de Pedro Chicote. Cuando mi padre traspasó el local lo dejó en muy buenas manos; así que si pasáis contadles que os lo ha recomendado Koldo. En este bar es donde nacieron los primeros gin tonics en copas. Mi tío Jose Luis era de los mejores cocteleros y juntos hacían un tándem especial. También promocionaban los primeros montaditos, tan famosos hoy en día, y buenas gambas a la gabardina, en las que la gente no encontraba únicamente masa y utilizaban langostino en vez de gamba. ¿A que se os está abriendo el apetito…? Seguiremos…

 

Tenéis que ir hacia el Hotel Londres, que está al lado de la playa, en pleno Paseo de La Concha. Aunque no os alojéis aquí merece la pena que lo veáis y desayunar en su cafetería. Otro que hay un poco más barato, también en el paseo, es el Hotel Niza. También tenemos cerca la pensión alemana, muy bien de precio y magnífica. De todos modos, os aconsejo mirar la web de turismo de San Sebastián y que os fiéis de las pensiones, hay de todos los gustos y precios, como las tiendas…, y os puede salir un viaje de fin de semana a muy buen precio. Y recordar una cosa: a veces no hace falta gastarte todo el dinero para dormir en un sitio, podéis alojaros en una pensión y, por qué no, ir a desayunar a los hoteles.


 
Platillo de boquerones.jpg


Bueno, vámonos de pintxos y tapas. En la calle Urbieta, a la derecha, tenéis La Espiga, que es un sitio magnífico, actualmente en obras, pero al lado hay otro estupendo, el San Marcial. Y saliendo de esta calle, enfrente del mercado de la calle Urbieta, tenéis el Aurrera, dirigido por el equipo de La Espiga. ¡Ah! y en la calle de atrás, está el mejor bar para comer patatas bravas, Ciaboga. Riquísimas.

 

Si seguimos avanzando ciudad adentro llegamos a la catedral del Buen Pastor, preciosa. También podéis aprovechar para entrar a la biblioteca pública de la Fundación Koldo Mitxelena, igual hasta tenéis suerte de ver una buena exposición. Bueno, ya que estamos aquí entramos a una de las calles de más ambiente y bares que se abren tanto por la mañana como por la tarde. El Nido o el Billar son dos de los mejores. Para salir por la noche también os recomiendo El Albocar. Y por supuesto, no dejéis de ir a comer al Vallés uno de los mejores sitios para tomar jamón, sus tapas, callos, sopa de pescado… Continúa con su cocinero de toda la vida. Un sitio entrañable. Otro sitio que os puede encantar es Divinnum, un bar de vinos y buenas tapas (c/ Isabel II. Amara Nuevo).

 

Otra zona magnífica donde encontrar bastantes bares buenos de tapas es Gros. El Bar Bergara, Aloña Berri y el Garbola son tres claros ejemplos. Pero si ya os apetece dejar de ‘tapear’ y ‘patear’ e ir a comer sentados, indudablemente hay otros clásicos como Casa Nicolasa, donde ejerce el buen amigo y cocinero Jose Juan Castillo ofreciendo una cocina tradicional pero sabrosa.

 

Bueno, y para quienes se animen a hacer una pequeña excursión pueden llegar hasta Getaria y entrar a Elkano, donde Pedro Arregi nos va a deleitar con un excelente rodaballo, chipirones, kokotxas, tarta de manzana… Dejaros aconsejar por Pedro. Y otro lugar para comer rico es Fagollaga, en Hernani. El amigo Ixak Salaberria, junto a su hermano Xavier en la sala, os hará pasar de un momento bueno de cocina de campo moderna.

 

Y no penséis que me olvido de mis amigos: Juan Mari, Pedro, Martín, Hilario… De ellos hablaremos otro día. Y para dejaros con buen sabor vasco, aquí está la receta de la gilda, un pintxo tradicional de mi tierra

 

Ingredientes:


Tapa pincho gilda p.jpg 

4 aceituna sin hueso

4 cebollita  en vinagre

8 guindillas

4 filetes de anchoa en aceite

 

Elaboración:

 

Envolver 2 guindillas con cada anchoa.

En un palillo pinchar la cebollita, las guindillas con la anchoa y finalmente la aceituna verde. Repetir la operación con el resto de ingredientes y servir.

 

 

¿Tenéis alguna pregunta sobre el itinerario?:

Contádmelo en: koldo@afuegolento.com

www.afuegolento.com


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