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septiembre, 2010


27
septiembre 10

Agustín Galiana y The Garbo: aptos para sordos

Hace tres meses que os lo presentaba, tres meses que él y su The Garbo se presentaban a lo grande y como los grandes: con un single, una sala y un escenario. De eso hace tres meses y ahora, tres meses después, con ese mismo esenario y en esa misma sala -la de otro grande, Galileo Galilei-, Agustín Galiana presenta esta noche lo que no deja de ser un sueño o muchos convertido en disco y que ya hemos podido disfrutar “poco a poco”, como  él le gustan las cosas, a través de un vídeo mil veces visto.

Agustín Galiana: actor, presentador y cantante, en la publicidad, en el cine, en la televisión y los escenarios... ¿hay que estar en todo o al final ese todo no es más que el reflejo de una inquietud?

Me gusta pisar la escena, la tabla, pero me siento abrumado con tantas cosas que pones detrás de mi nombre. Aunque puedan parecer muchas cosas, para mí es una sola: me siento actor, y seré actor toda mi vida.

No creo que haya que estar en todo. Son palos artísticos que, en mi caso, he ido tocando. Y sí, he elegido, y me quedo con el cine, el teatro y la televisión. Ahora, entre una cosa y otra, he jugado con la música, que es algo que también me apasiona. Es más, no sé si uno está donde quiere, o donde en la profesión "le permiten" estar.

Con The Garbo me he podido subir a un escenario sin depender de nadie. Es un proyecto que he generado yo, y eso me satisface. Y sí, es fruto de una inquietud y de una necesidad de expresar, de contar. La música me parece imprescindible en la vida, pero (y me río) jamás imaginé que podría grabar un disco. Este proyecto comenzó como un juego.

Aunque sigues siendo joven, ¿cómo se veía e imaginaba Agustín Galiana cuando era un niño?. ¿La realidad de este 2010 está próxima al sueño de aquellos años 80?

Cuando era niño sólo quería bailar. Era lo que más me gustaba, pero no me planteaba a qué me quería dedicar. La bombilla de la danza se encendió a los 14 años pero no pude ponerla en práctia hasta los 17.
Una cosa llevó a la otra y de repente me ví en Madrid trabajando en una compañía de teatro y estudiando interpretación. Y es lo que hago, y me hace feliz, desde hace ya 8 años.

Aunque el proyecto como tal viene de algo más atrás en este año 2010 hemos asistido al nacimiento de The Garbo como un proyecto musical con un single presentado antes de verano y ahora con todo un disco a dar a conocer y un vídeo como carta de presentación. ¿Qué es The Garbo y por qué ese nombre?.

The Garbo es mi música, es mi voz, mis alegrías y mis lamentos. Personalmente ha supuesto andar Pa'lante pa'lante. Es tambíen el resultado del trabajo de un gran equipo que me ha acompañado y me acompaña en este apasionado viaje.

El nombre surgió por varias razones: el look escénico que quise darle, el tipo de música con tintes antiguos y cinematográficos... además, un elemento clave en todo esto es una foto donde mi abuela posaba con sus primas en uno de sus carnavales en los años 30. De hecho está presente en todos los directos. Finalmente hice varias encuestas entre los amigos, y me decidí por The Garbo. Y sin darme cuenta me vi recordando a actores como Fred Astaire, Gene Kelly o Cyd Charisse, Frank Sinatra, etc. Siempre me gustaron sus películas.

Para mí The Garbo es música, cabaret y teatro cantado, sensualidad y distinción francesa; el gusto de aquellas cosas, las antiguas y no conocidas directamente pero no por ello no añoradas... sueños convertidos en lujo y sofisticación, como si pudiésemos aglutinar en un sólo escenario la alegría de aquellos años 20, el verdadero glamour de los 30, las ganas de evasión de los 40 de final de la Guerra y, yendo mucho más allá, el mundo onírico y sensual de David Lynch... ¿Hay un poco de todo eso o simplemente es que yo quiero ver más de lo que hay?

Me gusta que se vea todo eso en mi música y en la imagen que le he querido dar, y creo que yo no podría definirlo de mejor manera. Ahora sólo me queda poder definir el tipo de música que es, porque cada vez que me lo preguntan no se qué decir y digo: "Un mezclote electrónico con pop, rock, cabaret, chillout" etc ... Y supongo que será porque soy novato en el mundo musical y todavía no me aclaro.

Juegos de palabras, letras en francés... y lo mismo que cantaba la Minelli el "money, money, money..." Agustín canta ahora al dinero. ¿Cómo es el proceso creativo en The Garbo?

Buenos referentes... es un juego continuo... busco los sonidos, los ritmos que me sugieren algo, y poco a poco voy añadiendo, buscando sensaciones. Después de tener la base musical, solamente tengo que abrir la boca y hacer lo que yo llamo "wachu, wachu", y de repente aparece una palabra real o una actitud o un movimiento... y ahí ya descubro en qué idioma lo cantaré, y sobre qué hablará. En Maldito Bendito Dinero, me pareció divertido hacerle un guiño/homenaje a la canción de la Minelli.


Después vienen muchos días para encontrar la letra, y finalmente buscar los arreglos con la guitarra. Aunque no es tan fácil como parece.

Garbo, además de ella, de Greta, de La Garbo, es gallardía, gentileza, buen aire y disposición de cuerpo. Gracia y perfección que se da a algo. Bizarría, desinterés y generosidad... ¿cuánto de ella y cuánto de todo lo demás tiene Agustín y su Garbo?

Ojalá tuviera yo todo eso de ella. "Si no fuera actor me gustaría ser ... Greta Garbo", pues podría ser.
Mi Garbo, que no es poco y tengo para rato, es un personaje descarado, sensual, gamberro y elegante. Tal vez tengo todo eso de ella. Y del Garbo espía español que cambio el rumbo de la Segunda Guerra Mundial, también tengo algo: el descubrir y espiar en mi vida y conocerme cada día un poquito más.


Y ya para terminar, "pisa morena, pisa con garbo..." canta el cuplé... ¿dónde pisa, hacia dónde camina y qué canta The Garbo?.

De momento pisamos la Sala Galileo hoy 27 de septiembre a las 21'30 y espero que en esta andadura pisemos muchos escenarios mas.

The Garbo y yo, cantamos a la vida, a seguir hacia adelante pase lo que nos pase en ella. Cantamos para matar fantasmas y para alegrarnos el alma y sobre todo para divertirme y reirme de lo bueno y lo malo que nos ocurre a lo largo de los días. Para eso me ha servido The Garbo y espero que me sirva y ande durante mucho tiempo y por muchos sitios.

El dice que no sabe definir el tipo música que hace y yo digo que tal vez no haga falta hacerlo, que Agustín Galiana y The Garbo son tantas cosas y tan distintas todas ellas a lo ya escuchado que quizás las clasificaciones se queden cortas y sobren por innnecesarias. The Garbo y Agustín, Agustín y The Garbo, son eso: puro garbo, un signo que no hace falta poner en palabras sino en hechos, casi como él mismo hace y hará hoy en su concierto. Música vivida e interpretada apta incluso para sordos, ciegos y mudos mientras que no lo sean de corazón.


16
septiembre 10

José Miró y las princesas bailarinas

“Érase una vez un rey que tenía doce hermosas hijas. Éstas dormían todas en una habitación y cuando se iban a la cama, las puertas se cerraban bajo llave. Sin embargo, todas las mañanas sus zapatos aparecían muy desgastados como si hubiesen bailado con ellos toda la noche. Nadie se explicaba cómo ocurría, ni dónde podían haber estado las princesas…”. Éste, el de las doce princesas bailarinas, era uno de mis cuentos preferidos cuando era niño y no sé por qué fue lo primero que me vino a la mente al ver el desfile de José Miró en la pasada edición de Cibeles.

Modernas princesas vestidas para un otoño e invierno de ritmo disco en el que no importan las horas ni la climatología y  donde las gasas se fundían con el mohair y las lanas tejidas del revés con el lamé y la lentejuela. Princesas bailarinas que, a diferencia del cuento, no calzaban zapatillas que se desgastan y agujerean con el baile sino una maravillosa colección de zapatos de suelas curvas con el ante, charol y diferentes texturas y colores combinándose, zapatos con volantes… y así hasta llegar a unas maravillosas bailarinas como bailarinas eran las princesas del cuento y me imagino yo a la mujer diseñada por José Miró.

 

 

 

Cosas que tienen los cuentos, que a veces, no importa los años ni las variaciones, se convierten en realidad; quizás como otras veces ocurre con los sueños (soñados de niños o ya de adultos… ¡qué más da!) que también se transforman en hechos y así, si José Miró lleva ya dos temporadas persiguiendo el sueño amerincano hoy participa como ponente en una mesa redonda sobre los diferentes aspectos de la Moda Española en el “Fashion Institute of Technology” de Nueva York.


13
septiembre 10

Andrés Sardá: ¿quién quiere ángeles teniendo reinas?

Siempre lo digo, pero cada vez que hago una entrevista me pongo nervioso, mucho, como entonces, cuando en los momentos previos a un examen oral me encontraba en el medio del pasillo esperando mi turno… y así, nervioso, estaba yo en eso que se llama backstage, ante la puerta en la que podía leerse Andrés Sardá, esperando mi turno para entrevistar a Nuria, su hija y mi inventada examinadora aquel día.

Nervios, nervios, nervios… y sin embargo todo desaparecía en el momento en que nos mirábamos, decíamos un sonriente ¡hola! y comenzábamos a hablar de champagne y la Veuve Clicquot mucho antes que de moda, pasarelas, inspiraciones y, cómo no, la crisis…  y es que conocer a Nuria Sardá el pasado febrero fue como conocer a la felicidad o más bien a la alegre sabiduría. Una sonrisa y sentir que la persona que tienes ante ti sabe y sabe transmitir, que no vende humo ni palabras sino arte e investigación plasmadas en prendas, a veces diminutas pero a la vez gigantes en cuanto al esfuerzo, mimo y genialidad que contienen. Una sonrisa y saber que es digna heredera de la tradición e historia lencera que el apellido Sardá lleva implícito y que con eso, una sonrisa, podríamos tener una conversación como si nos conociésemos de toda la vida o, al menos, desde hace ya algún tiempo; una conversación como ésta:

Nuria, antes de nada darte la enhorabuena por la colección pasada; a parte de la puesta en escena me pareció un repaso perfecto a toda la moda de baño desde los orígenes hasta nuestros días. Fue uno de esos desfiles que uno disfruta, más allá de las prendas que ve uno está allí como en una fiesta.

¡Qué bien, muchas gracias!, la verdad es que lo preparamos todos con mucha ilusión y escuchar esas palabras es fantástico... para nosotros es muy importante realmente que sea una fiesta, que sea un espectáculo y que la gente se lo pase bien en el desfile, es nuestro objetivo. Nosotros enfocamos el desfile así, como una fiesta, algo en el que la gente se lo ha de pasar bien, ha de ser divertido, cuidando todo, desde la música al peinado pero que ha de ser eso, espectáculo.

Si em la colección de primavera/verano veíamos ese repaso por toda la moda de baño, ¿ahora qué vamos a ver?, ¿qué trae el otoño/invierno?

Vamos a ver un mundo irreal, un mundo de fantasía, un mundo de ilusión... un wonderland en el que queremos escapar un poco de esta rutina tan negra que tenemos actualmente y de la que queremos salir ya. El desfile se va a dividir en tres partes, una que será un jardín, luego un salón de té y al final las reinas de corazones.

Al principio, en el jardín, salen las chicas como animales o flores porque vamos a trabajar mucho con la organza pintada a mano, para hacer volúmenes y crear todas las flores.

En el salón de té es una estética muy dandy pero femenina, chaquetas tipo frack o levita y estructuradas pero con encaje, tranparencias... son sedas con encaje por encima que permiten ver y luego jugamos con los sombreros de copa dimutos, normales gigantes...

Y en las reinas de corazones vamos a jugar con los tres colores de los naipes: negro, rojo y blanco nácar con miriñaques y todo piezas de la baraja, las coronas... que van a darle el color.

Los zapatos nos los has hecho Dorotea con el tema elegido, va ha haber cascabeles por el sonido mágico que tienen... y ¡a soñar!.

Pues ahora, si me permites despertar cruelmente de ese sueño y volver al lado negro de la realidad, ¿cómo vivís vosotros la crisis?

Bueno, nosotros la verdad es que hemos vivido un proceso hace un año y medio en el que vendimos la sociedad a una empresa belga, familiar también, pero muy potente y hemos hecho tantos cambios en este año y medio por la fusión de las empresas que realmente no hemos sido tan cosncientes de lo que era puramente la crisis porque nosotros ya estábamos viviendo como una transformación interna muy grande.

Hemos cambiado marcas, reducido su números… ha sido como concentración para evolucionar creciendo, yo creo que muy ordenadamente y muy bien, y tenemos un respaldo muy importante con este grupo detrás y unas perspectivas de crecimiento y de hacer la marca más fuerte importantes también, pero de momento estamos en la lucha ésta de toda la reestructuración de las dos empresas por lo que no es tanto decir que nos hemos saltado la crisis sino que la hemos vivido diferente. Hemos vivido nuestra integración en este grupo y estamos muy contentos y luchando mucho para conseguir estos objetivos que creo que son importantes.

 

Y en todo lo que supone este proceso de integración, ¿se pierde algo de libertad creativa?.

No, tenemos la suerte de que este grupo es familiar también, es ya la cuarta generación también dedicados a la ropa interior pero ellos más orientados a la calidad y no moda y justamente nos han comprado por el lado moda, por lo que quieren que mantengamos esa línea. La verdad ha habido mucha mejora. Ha sido un master pagado con lo que nos han enseñado en temas de timing, programación, en cómo cumplir las fechas... incluso el departamento se ha desdoblado en dos: hemos creado una parte crreativa impotante pero que sólo hacemos eso, creación y luego nos han puesto una parte técnica al lado que nos ayuda mucho con todo el tema de calidad, tiempos, gestión empresarial, test de producto, etc... que realmente es una tranquilidad enorme, pero eso sí, hemos de cumplir los timing a raja tabla (risas) pero la verdad es que ellos nos dejan trabajar creativamente como queramos.

Ha sido un buen matrimonio, como digo yo, porque han sido una ayuda y al ser una empresa familiar nos entendemos perfectamente. Ellos tienen el mismo concepto de empresa que tenemos nosotros, el respeto por la gente... y es muy importante que las mentalidades sean similares.

¿Es más difícil hacer moda en ese campo de la lencería y ropa interior?

Yo esto lo comparo con los zapatos un poco porque yo creo que nosotros tenemos unas limitaciones técnicas y de funcionalidad en nuestras prendas, no es como una camisa que cae sino que se han de adaptar al cuerpo y han de hacer una función de aguante en la que 5mm es una talla y todo va milimetrado y además, pues lo mismo que te pones un zapato y te lastima un poco un dedo ya lo desechas, aquí es igual y también tienes unas limitaciones; el pie ha de ir ahí, se ha de mover, no se le puede caer el zapato, etc... y nosotros también tenemos esas limitaciones que nos exigen pensar mucho más pero es bonito, a nosotros nos gusta ese sacrificio.

Y hablando de esta colección en concreto, ¿la idea o proceso creativo cómo surge?, ¿es un proceso de estudio o algo que de repente surge?

Siempre se dice que la inspiración viene trabajanado y yo creo que siempre es una evolución; no paras y empiezas sino que la cabeza sigue. Nos movemos mucho por lo que nos apetece y de repente una cosa no te apetece y te apetece más otra, el por qué no lo sé, pero a partir de ahí empieza todo. Te cansas de algo y te apetece una cosa nueva.

Y lo mismo que hablábamos de limitaciones técnicas, de milimetraje... en cuanto a creatividad, ¿en el mundo de la lencería quizás hay una linea de moda menos definida?.

Bueno, yo diría que también, porque además hemos de pensar que nosotros vamos debajo de la ropa exterior por lo que hemos de estar muy en consonancia con la moda visible en colores, en cortes... y  luego, si realmente quieres innovar, has de aportar novedad, has de sorprender cada año, se nos exige y no podemos ser continuistas.

Hablando un poco de la opinión general, de esas exigencias que un poco también vienen de fuera, y entrando  en nuestra pasarela... yo creo que muchas veces pecamos de demasiado autocríticos y destructivos y hablamos muy mal de nuestra moda, de nuestra pasarela... y uno sin embargo cuando viaja y se encuentra con gente de otros paises realmente nuestra moda sí está valorada . ¿Vosotros lo veis y vivís así?

Como españoles yo creo que todos somos conscientes de que nos cuesta ser profetas en nuestra tierra, pero en todos los ámbitos: al cantante, al artista, al arquitecto... es una caracteristica española, no sé por qué pero es así y siempre es que si triunfas fuera después es más fácil triunfar aquí.

Pero luego también hay ese punto como de venganza...

Sí, pero aún así lo tiene más fácil. Mi padre tuvo la idea hace muchos años de empezar fuera y tenemos un buen mercado de exportación y creo que eso también nos ha ayudado a llegar donde estamos pero también son muchos años de trabajar de una manera coherente y sin altibajos, con tradición y el mercado sí tienen una experiencia contrastada con nosotros.

Volvamos a la colección, ¿y en cuanto a materiales?

A nosotros nos gusta apoyarnos mucho en los encajes, la seda que la trabajamos mucho... este año por ejemplo hemos querido trabajar el tul de seda con nido de abeja que ha sido como una locura porque es trabajar este bordado sobre un tul tan fino que hemos tenido que inventarnos cómo hacerlo.

Casi siempre hacemos desarrollo con nuestros proveedores para encontrar soluciones técnicas a los problemas que tenemos; les damos la idea y conjuntamente buscamos la solución y en este caso lo hemos podido hacer pero realmente ha sido casi imposible... y tiene un consumo de sea que es 3 veces lo normal.

Los bordados son suizos, el encaje francés y luego para lo que es el desfile incluimos los flecos, los pequeñitos en el sujetador, los gramdes como accesorio y este año, como decía, tenemos mucha organza de seda pintada a mano por Marcela Guitiérrez que nos ha pintado los vestidos una vez hechos. Y para toda la parte del dandy introducimos la lana fría.

 

Sé que es sólo mi opinión y que es tan minoritaria como a lo mejor sólo mía pero se lo dije a Nuria Sardá tras el desfile, ya lo escribí una vez y ahora vuelvo a hacerlo convencido de que quien puede dar ese espectáculo, arte e ingeniería lencera no necesita ángel ni ala alguna para hacer volar los sueños e incluso la moda porque ella tiene a sus reinas de naipes y séquito en juegos de color negro, rojo y nácar de la propia baraja. Miriñaques, y polisones. Alicia, el país y las maravillas… ella tiene a sus reinas y se hace lo que ordenan a ritmo de cascabel o si no… ¡qué le corten la cabeza! .


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