1990. Yo era un niño que tenía que dejar de serlo y descubría a David Lynch a través de su Twin Peaks y dos frases: “¿Quién mató a Laura Palmer?” y aquel “Fuego, camina conmigo”. Más tarde, con el niño convertido en Peter Pan y pese a no habernos perdido de vista, nos volvíamos a encontrar en Mulholland Drive, en su universo de elegancia, sutil decadencia, juego y erotismo en el que se baila como sostenido por las caricias de un sueño… y no, no es mi intención hablar hoy de David Lynch, de Twin Peaks ni tan siquiera de la pobre Laura Palmer sino de The Garbo; pero es que The Garbo para mí es eso, David Lynch en estado puro y su mundo onírico en el que todo es posible y uno puede flotar entre las notas. 
Así se lo dije a Agustín Galiana, voz y alma de The Garbo, nada más conocerlo y poder escuchar a The Garbo: David Lynch, sin duda alguna, deberías enviarle la maqueta. Él se reía y me retaba a conseguirle la dirección. Dirección conseguida y ahora, un año después, tras varios conciertos, The Garbo vuelve a la Sala Galileo Galilei, a trasnformarla en cabaret posmoderno para presentar su single en una noche que, si bien no es la de S. Juan, no dejará de tener la misma magia, donde los sueños pueden hacerse realidad y donde se asegura que nadie saldrá de allí con las manos ni el alma vacías.
Vamos poco a poco… dice The Garbo pero no hay que creerles ya que sin saltarse ningún peldaño está claro que su escalada no ha hecho más que comenzar. Es solo un juego y te muerdo un poco… y casi exhibiendo la yugular para ser modido he de llevarles la contraria y decir que su proyecto no es fruto del juego o del azar, sino de eso que no puede denominarse más que de otra forma que “alma de artista” con la que está dotado Agustín Galiana, capaz de echar mano de todos sus recursos y fuentes para crear este nuevo estilo, electrónico pero a la vez tan Belle Époque, tan cabaret e internacional que no deja de ser eso, Agustín:
David Lynch. Un sueño en el que todo es posible, un sueño teatral, cantado y escenificado que transporta e hipnotiza y en el que el único juego está en las palabras y en los límites y reglas que cada uno esté dispuesto a imponerse, quebrar o saltarse al escucharlos.
Dicen que hablan de mi un poco. Cuando pregunten tu diles poco y no te creas que será poco, son malas lenguas, escucha poco… y de nuevo hay que contradecirles porque mañana todo cambia: no habrá malas lenguas y de The Garbo no se hablará poco, sólo poco a poco.
(Sábado 26 de junio, Sala Galileo Galilei: The Garbo en un concierto lleno de sorpresas en el que estará presente la LSE (lengua de los signos), con la intérprete Ruth Arroyo Fernández y en el que además de regalarte un cd con los dos primeros SINGLES entras en el SORTEO de una CENA para dos en el restaurante Public de Madrid)

Grelinno, de la Town de toda la vida pero con alma de Capi, Capi, Capital del Reino. Fascinado por los musicales hasta el punto de que intento que mi vida sea un poco eso, un musical, una sucesión de acontecimientos que pueda recordar a golpe de canciones y en los que pueda introducirlas como algo natural. Enamorado de Audrey Hepburn y de A, mi A, vuestra ya A.
Por eso esta lluvia en Sevilla no es solamente un guiño a Audrey y los musicales, es un mosaico, un puzzle en el que se van encajando pistas de la banda sonora de mi vida, con recuerdos, moda, decoración, comida, amigos, vivencias y palabras que, al final, unidas y enlazadas, terminan formando ese “La Lluvia en Sevilla es una Maravilla”… frase realmente estúpida que todo el mundo conoce y lleva en su subconsciente... pero que, en definitiva, resume una gran parte de mí.
También puedes seguirme en 


Reino Unido
Canada
Rusia
Grecia
México
Brasil
Argentina
Me encantaría ir, parece muy interesante. Pero como bien sabes soy una mujer de provincias.
Un beso.
Tomo nota, tomo nota.
Increible … estuvo increible. Que buena recomendacion!!
Interesantísimo blog! Qué descubrimiento
Very enlightening and beneficial to someone whose been out of the circuit for a long time.
-Murk