Pues sí gentes y gentas de esta España camisa blanca de mi esperanza y rincones varios que me leéis, pues sí, tal y como reza el subtítulo del post de hoy (y cuando digo subtítulo, quiero decir título secundario, título entre paréntesis, título explicativo o leyenda y no tdecir título principal -main title que dicen los sajones y titre princ
ipal que dicen los franceses y afrancesados-) pues como que hace ya cienes y cienes de años que el que aquí escribe -oséase moi- empezaba esta historia de el negro y el guapo y una vez que uno ya ha ido y ya ha vuelto de esos días de descanso, relax, olvido y sueño, y una vez que ese mismo uno ya ha ido y vuelto (o más bien regresado, que no sé por qué me gusta mucho más a mí eso de regresar que lo de volver) de mis vacaciones oficiales pues como que tal y como estaba diciendo y reza el el subtítulo, título secundario, título entre paréntesis, título explicativo o leyenda del post de hoy, cienes y cienes de años después he decidido yo que hoy es buen momento para contar la segunda parte y así terminar la saga de el negro (negro anónimo) y el guapo (guapo no anónimo, claro está, porque el guapo es el que aquí escribe -oséase moi-, vamos, el mismo grelinno que viste y calza y yo, como mucho, tengo sobrenombre, alias o pseudónimo pero anónimo, lo que se dice anónimo del todo, pues como que no soy); terminar la saga -estaba diciendo yo- y así despejar (o tratar de despejar -que uno nunca sabe si al final va a resolver o no el problema hasta que pone el punto final y dice aquello del Plus, Plis, Plas.. ¡mañana más!-), la icógnita, el misterio o el secreto que se escondía y todavía se esconde tras el negro (anónimo) y el guapo (que no es por ser reiterativo, pero yo soy ese lo mismo que la Pantoja fue Yo soy esa).
Total, que
echando mano de archivo histórico nos encontramos con que terminaba aquel post con aquello de mami qué será lo que quiere el negro... que venía justo después de aquel "ey! guapo" de el negro (anónimo) y aquel otro "no, gracias" de el guapo (guapo no anónimo, porque el guapo era -y soy- yo). Pero claro, como ya decía hace cienes y cienes de años pues como que con ese absurdo "no, gracias" y siguiendo mi marcha de padre de tarde primaveral, pues como que dejaba yo (y por extensión tú querido lector y también tú querida lectora) de saber en ese mismo instante qué significaba aquella concentración en la calle, qué podría venir tras ese piropo y, sobre todo, sobre todo... mami qué será lo que quiere el negro...
Pero como de todos es sabido que mis cosas nunca terminan aquí (ni tan siquiera ahí o allí) y como con aquella duda interna yo no podía vivir pues allí que seguí, Royal Street arriba, Royal Street abajo, con mi paseo de padre de tarde primaveral, caminado y empujando la sillita de Camino (tan blanco yo y tan rosa ella) y pensando qué es lo que querría ese grupillo tan bien avenido y tan bien plantado de lado a lado de la calle cual barricada humana... y es que ya se sabe que la sabiduría es popular, el pueblo está en la calle, y la calle -además de Fraga- es de todos, así que allí estaba yo, calle arriba, c
alle abajo a ver si me empapaba de esa sabiduría popular callejera y así resolvía la incógnita; pero qué va, igual de ignorante, dudoso y dubitativo estaba hasta el momento justo en el que decidí detenerme ante los escaparates de la tienda de mi comerciante favorito para comprobar por mi mismo y en mis propias carnes (porque a veces uno es así de Santo Tomás, así de si no lo veo no lo creo y así de meter el dedo en la llaga por mucho que la llaga sea de la de uno mismo y duela) comprobar en mis propias carnes -estaba diciendo yo- no sólo aquello que ya hacía meses que él mismo me revelaba al respecto de que el sector taza está en claro retroceso, sino que más que en retroceso en mi caso estaba en vías de extinción porque de las tazas, de aquellas si no quieres caldo... ¡siete tazas!, (bueno ocho), de aquellas mis tetazas, pues como que no quedaba ya rastro alguno en el escaparate y lo único que permanecía era el stock no vendido, ya embalado y en espera de que su legítimo dueño, el que aquí escribe -oséase moi- pasase a recogerlas.
Así que allí estaba yo,
dispuesto a llevarme los restos del naufragio y de mi primera aventura como semi-empresario, e igualmente dispuesto a preguntarle a mi comerciante favorito si sabía qué era aquello de los negros, la barricada humana y en definitiva si él, cual mami, sabía qué será lo que quiere el negro... porque ya lo dije en su día, mi comerciante favorito sabe de todo y lo entiende todo y como todo la sabe y todo lo entiende pues como que es la mar de fácil y útil el poder hablar con tu comerciante de todo y lo mismo que ya sabemos que te dice que a esa lámpara mejor no meterle una bombilla de más de 60w, te comenta como va el Ibex35, el Nasdaq e incluso cómo es que ha cerrado Tokyo hoy o que el sector taza está en claro retroceso pues a ver por qué no iba a saber el bueno del muchacho lo de la barricada humana, el negro (anónimo) y el guapo (insisto, no anónimo, porque el guapo, el guapo era y soy yo)...
Total que allí estaba yo, ante el escaparate, con mi paseo de padre de tarde primaveral detenido, parado y sin empujar la sillita de Camino (tan blanco yo y tan rosa ella) cuando allí que, ¡zas!, allí que del comercio (bazar, que es que lo que mi comerciante favorito tiene es un bazar y no una tienda o un comercio cualquiera) pues que sale el susodicho comerciante favorito, allí que yo lo saludo y allí que sin querer entrar en el fracaso de las tazas más allá de un vengo a buscarlas, pues como que me dije un ¡ea! y dispuesto a zanjar el tema de el negro (anónimo) y el guapo (no anónimo) de una vez por todas allí que sin más demora
Y claro, querido lector y querida lectora, querido lectores y lectoras en definitiva, a estas alturas de post os estaréis preguntando que qué tienen que ver las dichosas gemelas, twins, gemmelle e imncluso Zwillinge, con el misterio, duda, emoción, intriga y hasta dolor de barriga
Que ya lo decía yo en el blog de Nico, Nico Abad, -el mismo Nico que antes fue NicoWiki y que pudo haber sido NicoCuatro o NicoMelosétododeTV pero que desde que él lo confesase fue Nicobikini para ahora ser simplemente Nico o, como me dice A, mi A, vuestra ya A cada vez que lo ve
en la tele: mira, tu chico- al hilo de la medalla de plata de los chicos del baloncesto español, que es que a mí ni baloncesto, ni fútbol, ni tan siquiera balonmano, no, a mí lo que verdaderamente me gusta es la natación sincronizada (bueno, y la esgrima, que ahí ando yo intentando conseguir unas clases para aprender el bonito arte de las tres armas) , la sincro de toda la vida y de esas dos medallas de plata que se han llevado nuestras chicas nadadoras (escribir ahora nuestras sirenas me parecía cursi en demasía, así que se quedan como nadadoras y punto pelota) y claro, gustándole a uno la sincronización en los movimientos no me iban a gustar a mí las Gemelas Kessler!... pero si hasta llevan coreografiados, sincronizados y acompasados los movimientos de las manos!!!!.
Así que ya véis, tantos ríos y ríos de tinta, tantos meses de espera entre aquel primer capítulo negro y éste capítulo negro final y al final pues como que quizás nunca sabremos ni desvelemos aquello de mami, qué será lo que quiere o queria el negro (anónimo) de aquí el guapo (no anónimo porque, querido lector y querida lectora, que no quepa ninguna duda, aquí, el guapo soy yo)...
Plus, Plis, Plas... ¡mañana más!


































