Dormir es una necesidad. Dormir es un placer. Un incordio y una pérdida de tiempo. Una preparación y un descanso para aprovechar mejor el día siguiente. Una vida paralela, un mundo de fantasía donde todo lo que deseamos se puede cumplir. Una irrealidad que nos sume en la confusión y nos trastorna.
Sin lugar a dudas son muchas las maneras de ver el sueño y muchas también las maneras de dormir. Einstein por ejemplo dormía como una marmota y no estaba contento y descansado con menos de 10 horas diarias. Edison sin embargo se saciaba con solo cuatro. Dos genios que se comportaban de manera bien distinta a la hora de dormir.
Pero sin duda la palma de las genialidades se la lleva Dalí que dormía sentado con una cuchara entre las manos y un plato de hojalata entre los pies. Así cuando el sueño le embargaba y relajaba todos sus músculos, la cuchara al deslizase entre sus dedos y caer sobre el plato realizaba el suficiente estruendo para despertarle. Quizá de esta manera su desbordante imaginación permanecía siempre entre el mundo real y el de los sueños.
No existe ningún estudio científico que establezca unas cantidades de sueño de manera generalizada. Desde el punto de vista médico el mínimo debe estar alrededor de las 4 horas y el máximo en no más de 10. Sin embargo se trata de una cuestión personal que debe ser considerada siempre de manera muy particular.
Alguno de los síntomas que indican una mayor necesidad de cantidad o calidad de sueño son: dificultad para levantarse por las mañanas, problemas para mantenerse despierto ante actividades aburridas o monótonas, tendencia a ser demasiado irritable con los familiares, amigos o compañeros de trabajo y tener dificultad para concentrase y recordar las cosas.
En definitiva lo importante es estar descansado, para lo cual sin duda hay que dormir. ¿Cuánto? : cada uno lo suyo, ni más ni menos.



















Realmente y fuera del ámbito literario y de ficción, diagnosticar con solo dar la mano y mirar a un paciente es algo realmente dificil. Podría decirse que es medicina a primera vista u ojo clínico del bueno.






HELLO!
Canada
Rusia
Grecia
México
Comentarios Recientes