hola.com

 


17 mayo 12

Kimonos y Aperitivos

     Yo, que me creo muy listo, pienso que lo sé todo y luego me doy cuenta que no. Lo que pasa es que hasta que reconozco que no ostento la verdad absoluta ya ha habido tres golpes de Estado en el Mundo y Bisbal ha creado doce mil trescientos trending toppics.

     Menos mal que PITICLI sabe esperar sin enviarme directamente a la porra –sospecho que porque no sabe cocinar y yo sí- hasta contemplar cómo le tengo que dar la razón.

     ¿Existe algo más gustoso que TENER la RAZÓN? Lo dudo (excepto que estemos hablando del diario y entonces ganaría cualquier catálogo del sex shop).

     Y añadiría: ¿hay algo mejor que hacer feliz a los demás? –no respondáis libremente y decid “sí” directamente-.

     Pues PITICLI ha aunado ambos éxitos de la humanidad en mi persona. ¿Cómo? Sorprendiéndome para mi cumpleaños con un viaje a (mi) medida.

     Yo, que me quejaba de que no conocía mis gustos. Yo, que cuando me dijo que mi regalo era un viaje ME RECREÉ DICIENDO QUE HABÍA DESCUBIERTO –porque yo me creía muy avispado, recordad- QUE ERA A MALLORCA.

     Yo tuve que callar la boca cuando estuve en el aeropuerto.

     Menos mal que mientras estaba preparando la maleta me sugirió sutilmente que sacara las esparteñas y los bañadores porque “igual íbamos a un destino más urbano”. Menos mal que me fijé en la ropa que ponía en la suya (a mí ya me extrañaba que para ir a Mallorca –aunque fuera a Palma- hubiera dado tal sablazo a su VISA comprándose unos modelitos tan sofisticados).

     Y claro, cuando me dijo “por si acaso pon la ropa que usarías si te toparas con Sartorialist”me acabó de descolocar. Yo, por si acaso, preparé un maletón que ni para presentar la Gala de los MTV.

     Porque me regaló un viaje a Milán. ¡A Milán! ¡Con las ganas que YO tenía de ir a Milán!

     Y no penséis que de cualquier manera, no: había reservado un hotel estupendo y ecosostenible en una de las zonas más interesantes y alternativas de la ciudad. Había hablado con sus colegas milaneses para tener direcciones de restaurantes. Y me había comprado la guía que yo quería de la ciudad.

     Tengo que deciros que he tenido uno de los mejores cumpleaños ever. Estaba tan contento que pensaba “ay madre, voy a colapsar de tanta felicidad”. Yo, que tiendo a la acidez, pensaba que me saturaría y no podría metabolizar tanto azúcar. A punto estuve de llamar a la escritora de “El Secreto” para decirle “nena, si es por tu libro, gracias”.

     Y lo que pasa en estas situaciones: entras en un bucle. Desprendes tanta felicidad que la gente de alrededor se contagia y todo marcha no bien, sino mejor. Aunque en ocasiones me embalaba / recreaba tanto que PITICLI me decía “frénate un poco, o diles cuánto te gusta TODO cuando vayas a pagar”, porque yo, cada vez que traían un plato o me servían una bebida les soltaba  invariablemente entusiasmado y acompañado de gestos: “oh, mil gracias”, “buenísimo”, “magnífico”.

 

     Pero me tendréis que entender:

-          En el hotel nos dieron una habitación con unas vistas tan espectaculares que cuando levanté la persiana por poco los ojos me hacen como a Marujita Díaz. No pude reprimir llamar inmediatamente a recepción para agradecerla. Veíamos la catedral, las cúpulas de la ciudad, y hasta el cielo con sus golondrinas desde la bañera.

-          Acabé teniendo una exquisita comida de cumpleaños FAMILIAR -porque coincidió que la hermana de PITICLI y su marido (a los que adoro) estaban en la ciudad, menos mal que eran ellos y no alguien de quien quisiera huir-. Y por supuesto en el restaurante me sacaron tarta con vela de cumpleaños.

-          Tanto al ir a tomar el café como al ir a hacer el aperitivo a las plazoletas de la zona los responsables de los bares no me dejaban pagar el importe íntegro sino que insistían en hacerme descuento. ( Y recordad que NO hay mejor detalle Momento Aperitivopara un catalán).

 -          Durante la cena de la última noche –uy, esto suena muy Jesucristo Superstar- a los camareros (y especialmente a una camarera) les caímos tan en gracia que hasta improvisaron un mini pastel de cumpleaños con vela para que soplase.

-          Aunque empecé el día de mi cumpleaños en un Cementerio (PITICLI quería ir al cimetero monumentale) -yo no lo encontraba lo más hermoso y simbólico precisamente- pude conocer finalmente el 10 Corso Como, hacer el chorra por el cuadrilátero de la moda… y ponerme los modelitos más creativos que se me ocurrían porque “al fin y al cabo estaba en Milán”. Incluso me puse la falda escocesa una tarde pese al temor de que no me dejaran entrar de esa guisa a la catedral. Afortunadamente llevaba una medallita de la Virgen que me sirvió de salvoconducto (y símbolo de devoción).

      Ay, no he podido tener mejor cambio de lustro (en las estadísticas ya figuro en el grupo 36-40).

     ¡Gracias PITICLI! ¡Y gracias a todas las personas –incluidos mis cuñados ;-) – que nos hemos encontrado en la ciudad!

 

–> Aquí os algunas direcciones por si os escapáis a esa magnífica ciudad: 

 

Hotel Ariston. Más que bien situado entre navigli y Duomo. Zona alternativa con tiendas y cafés interesantes. Servicio encantador. ¡Buen desayuno y disponibilidad de bicicletas!

Trattoria Montina. Vale la pena salirse del puro centro –aunque no está lejos- para descubrir este bonito restaurante auténtico, sin trampa ni cartón, en el que comer platos sensacionales entre milaneses. Los dueños son unos personajes tremendos.

Cantina Della Vetra. Todo el mundo la conoce allí -y con razón-. Ubicada en un bonito lugar, con agradable decoración,  atendida por personal muy amable… ¡y qué platos! Al ladito de una de las zonas nocturnas más animadas.

California Bakery. De acuerdo, no es un restaurante italiano, pero es un lugar al que va la gente de la ciudad. En una plaza preciosa. Buena decoración. Estupendos bocadillos. Vale la pena observar a la gente que pasa desde su terraza.

Café Saint George. Un rinconcito idílico en mitad de una avenida concurrida. El responsable dice que sirve los mejores cafés (y croissants) de la zona, y puede que tenga razón. Vía Torino 56.

Bar Principe.En una preciosa plaza céntrica, pero alejada del bullicio, podréis codearos con los habitantes del barrio y otros personajes interesantes. Vale la pena probar su aperitivo casero (no es bufé) y sacar el Voyeur que llevamos dentro viendo a los habitantes de los palacios salir de sus casas. Piazza Sant’Alessandro.

10 Corso Como. Sí, es un clásico del diseño que aparece en todas las guías, pero no decepciona. Al contrario. Fascinante librería. Interesantísimos espacios. Hay que ir aunque sólo sea para tomarse un café viendo a los clientes en su magnífico patio – jardín.

 

 

¡Sed muy Felices!

 

 

 

PD. 1: no sé si a vosotr@s os sucede, pero a veces, tras unas horas, el efecto “está bien, no siempre tengo razón” se me pasa, y vuelvo a mi convencimiento primero. Claro, igual tampoco os he dicho que antes de salir de casa, siguiendo una intuición, había echado la guía Wallpaper de Milán “por si acaso”.

PD. 2: La otra cara de la moneda: no sabéis el estrés que me genera ahora el cumpleaños de PITICLI, que llega en menos de un mes.

 PD. 3: Lady Laca ha vuelto y avanza que en breve se presentará en Barcelona para grabar nuevos vídeos.


10 mayo 12

Sin Whatsapp No hay Paraíso

Soy tan vintage que no tengo Whatsapp y leo libros hechos de papel.

Y tengo unas peloteras tremendas con PITICLI y amplias secciones de mi entorno respecto al uso de las nuevas tecnologías. No sé si lo sabréis, pero yo puedo ser más dramático que Dancer in the Dark cuando quiero, y esta vez he decidido tomar la postura del casposo iPhone Inquisidor.

Sin ánimo de ofender creo que se nos está yendo un poquito la cabeza. Alucino cuando en un restaurante hay una pareja que no se habla pero que hace una foto cada uno a su plato para colgarla en internet e interactuar con sus amigos. Y van al baño y siguen tecleando el teléfono.

Me alarma contemplar en el metro que una pareja deja de besarse para responder a un mensaje.

Una conocida contaba alarmada que días atrás iba conduciendo con tres amigas más en el coche. Como ninguna le decía nada pensaba que se habrían dormido. Pero no, dos de ellas estaban hablando entre sí por whatsapp y la otra consultaba su facebook.

Resulta fascinante que pensemos que tenemos 500 súper amigos aunque a la mitad no sabríamos cómo presentarlos si nos acompañaran al Un Dos Tres. En cambio tememos y/o desconocemos al vecino.

Hay gente que dice no tener tiempo de nada (siquiera de cocinar) pero contemplas que pueden pasar horas y horas conectados. Una buena adaptación de La Bella Durmiente, a día de hoy, sería la Bella Hikikomori.

No deja de maravillarme que deseemos descargarnos aplicaciones absurdas y que nadie haya diseñado alguna que te avise cuando tu nevera esté vacía o en tu casa la porquería sólo te deje dos opciones: barrer urgentemente o alquilar el espacio para rodar Westerns.

Me chirría cuando entro en facebook y alguien ha colgado la foto de un paisaje fantástico con el siguiente pie de foto: ¡Ay! ¡Qué maravilla! ¡Cuánto necesitaba desconectar!

¿Desconectar de qué? ¿De tu red eléctrica habitual? Para mí actualmente el verdadero lujo es ir a un lugar en el que no haya wifi, 3G o 5º 2ª.

Y no hablemos de instagram. Admito que el “Efecto Chernobyl” es muy poético, pero a este paso dentro de poco creeremos que vivimos en un perpetuo septiembre Ucraniano.

Además no tenemos filtro. Hacemos fotos de TODO.

No sé qué hubiera sucedido si la despedida de soltera de una conocida hubiera sucedido a día de hoy…  Me explico: le vendaron los ojos, la montaron en un coche y la dejaron en la recepción de un hotel… ¡NUDISTA! Cuando la chica se quitó la venda, todo el mundo –incluidas sus amigas- estaban en pelotas. ¿Qué hubieran colgado? ¿Dónde hubieran guardado el teléfono?

Establecemos relaciones curiosísimas -desde grindr a los grupos de whatsapp- y pasan cosas tan particulares como que tu amiga no te pueda avisar de algo porque tú no estás en ninguno de esos grupos y ella ya no envía sms. Lo peculiar del asunto es que trabajamos juntos. Aunque si tenemos en cuenta la gente que está en el trabajo (y en clase) y no para con los mensajitos es comprensible.

En un futuro cercano la frase “te zumban los oídos” cuando alguien habla de ti se cambiará por “te atiza el whatsapp”.

Mi entorno (menos un amigo) dice que soy un exagerado –y no le falta razón-. Todos ellos hablan de las maravillas de los nuevos medios de comunicación, y de las ventajas que nos han ofrecido:

-          acceder a más información, y encima no manipulada

-          organizar revueltas árabes

-          recuperar amigos del instituto con los que montar cenas reencuentro

-          localizar amantes en un tiempo récord

-          dar con gente más afín a ti

-          etc.

Y claro, viéndolo así mis temores de abandonar el mundo “real” para pasar a vivir únicamente en Matrix –siempre me ha asustado quedar definitivamente enganchado-, o mi obsesión por establecer franjas del día (y sobre todo del fin de semana / vacaciones) libres de internet ya no parecean tan justificadas.

Al fin y al cabo he de reconocer que algunas de esas herramientas me han aportado cosas estupendas. ¡Como vosotr@s!

 No, si al final tendré que reconocer que “donde hay Facebook hay alegría”.

 

Disfrutad y… ¡Sed muy Felices!

 

P.d. 1. Hablando de desconexiones, PITICLI me ha regalado una escapadita cumpleañera. ¡OLE OLE! Pero no esperéis que cuelgue ninguna foto en instagram.

P.d. 2. Pasear por el mundo real, dejando por un momento el virtual, ofrece bonitas sorpresas, como encontrar un fantástico taller cerca de casa en el que crean piezas tremendamente interesantes. No me he podido resistir y me he comprado un colgante. ¡Merece una visita!


03 mayo 12

Por Ahorro No me Viene Nada

Basta que debas ahorrar para que te apetezca gastar aún más . O al menos a mí. Pero es que… ¿quién puede resistirse a ciertos ofertones? ¿O a determinados chollazos de letsbonuses y demás?

Y si no que se lo digan a una amiga, que anda enganchadita perdida a los bonus esos. Tú quedas a una hora, y tan ricamente puede hacerte esperar en su portal “porque está ultimando una compra increíble”.

Ella, curtida compradora internáutica, ha llegado a adquirir gangas como: ¡POR 3 EUROS unos fantásticos masajes con piedras de jade!

Claro que dicha ganga resultó ser: sentarse en un “sillón relax” de escay, en mitad de una feria de muestras, mientras el encargado te dejaba sobre el abdomen una bolsa llena de piedras ardiendo. Quemaban tanto que mi amiga corrió a mirar la etiqueta de su camiseta por si corría riesgo de deshacerse. Y todo frente al público de la feria.

Otra amiga, a la que también le cuesta resistirse ante ciertos placeres consumistas, explicó que en casa tiene dos muñecos a los que llama “TIMI” y “ESTAMPI” porque cuando los compró ya sabía que eran un engañabobos (supuestamente bailaban solos) pero no pudo reprimirse. Por eso los bautizó en honor al “timo de la estampita”.

Claro que ella a su vez tiene un increíble espíritu emprendedor que podría llevarla a conseguir una fortuna superior a la de Rockefeller. Así que puede gastar lo que quiera.

Uno de sus proyectos que más me fascina es el de “esteticista motera” con capacidad para maquillar, depilar bigotillos y demás en los atascos de las grandes ciudades. Apodamos a esa profesional “tu amiga en la ronda”. Y nos encanta. Ya estamos imaginando la franquicia.

 Yo no soy muy emprendedor. Yo soy más “gastador”. Y en mi caso creo que es genético. Lady Laca es el terror de los mercadillos (siempre encuentra gangas y prendas que customizar) e incluso su hermana –una de nuestras mayores dealers del delicioso tomate en conserva murciano- se compra tantas cosas que el otro día me soltó por teléfono “ay sobrino, si es que yo ya tengo de todo, lo único que me falta es el ataúd”. Más gráfico imposible.

Para el buen despilfarrador siempre hay algo nuevo que adquirir. En mi caso, por ejemplo, como lo mío son los “trapos”, mis últimas adquisiciones han sido: una camisa bordada hindú; un kimono japonés de segunda mano y un mono tejano que recuerda al de los obreros antiguos.

Y todo – todo por pretender ir distinto (PITICLI dice –os lo juro- que sólo me falta adquirir ropa interior hecha a ganchillo por indígenas albinos del lago Titicaca).

Claro que luego a la práctica la cosa no es tan fácil.

Ejemplo: me vestí el otro día con el mono, y para aderezarlo me planté unos calcetines blancos de tenis. MÁS MODERNO IMPOSIBLE, ¿VERDAD? Pues al ir a comer a un restaurante hindú, el camarero, que era muy majo, cuando me vio entrar, me soltó “¿qué amigo, trabajando por esta zona?”.

Creo que lo descoloqué cuando le dije que no…

También debió quedar un tanto descolocado el hombre que nos atendió en la terraza de la otra tarde…

Os cuento: habíamos quedado con unos amigos en un bar un tanto “Indie” llamado CASSETTE, pero llegamos pronto y estaba cerrado. Así que decidimos esperar en una de las dos terrazas cercanas.

La primera pertenecía a un restaurante africano y estaba llena. La segunda estaba vacía, y allí nos sentamos. Yo llevaba una camiseta de Iron Maiden y los pitillos de leopardo, y para aprovechar el rato decidí ver qué tal me quedaban las uñas pintadas (me había comprado minutos antes un pintauñas por un euro y medio y quería emular a Bunbury), así que empecé a pintármelas allí mismo.

Si nunca te las has pintado  descubres que no es tarea fácil, pero si además te percatas de que lo estás haciendo en un bar islámico (“no servimos alcohol, lo siento”) entonces te das cuenta de que si ahí mismo no empezó un conflicto religioso fue por falta de imaginación.

Quizá sea eso, la falta de imaginación, lo que me impide ahorrar.

Seguro que hay muchos conceptos en los que podría economizar y no se me ocurren. Tendré que hablar seriamente con mi compañero bailongo (Maestro del Saving) para que me dé unas clases.

Él es capaz -al descubrir que en el hotel al que ha ido con su mujer de escapada romántica no hay cobertura- de ir en coche hasta el pueblo más cercano (3 kilómetros), y realizar una microllamada a su familia (que se habían quedado con los niños) desde una cabina para facilitarles el número de teléfono del hotel para que les llamen. ¿No es brutal?

En fin, mientras no alcanzo su sabiduría me conformaré pensando que con mi actitud ayudo a la reactivación de la economía.

 Y si estáis en Barcelona y os apetece reactivar la economía, os paso los datos de algunos de nuestros últimos descubrimientos:

BOUZU. Un bar de tapas japonesas que tiene la capacidad de transportarte a Tokyo sólo con cruzar la puerta. Si habéis estado en Japón os emocionará el olor de sus kakiage udon. Brutales sus pulpitos crudos marinados en wasabi.

 

Carlota Akaneya. Otro japonés pintoresco. Su particularidad es que cada mesa integra una barbacoa. Y aunque cocinarse ahí los alimentos es muy divertido, la carta tiene muchas más opciones interesantes que vale la pena explorar. Fantástico su arroz al carbón.

 

Jule Kerala Gopal. Éste es un curioso deli vegetariano en el que no sólo puedes comprar gran variedad de productos sino que también tiene unos menús estupendísimos. Atención a sus hamburguesas de setas shiitake. Nota: si queréis ver la pasarela de tendencias en vivo y en directo, sentaos y contemplad a sus clientes.

 

Veggie Garden. Nos encanta este sitio porque: la comida está buenísima, son muy simpáticos, está muy bien ubicado y el precio del menú diario es imbatible. ¿Qué más puedo decir? Pues que todo es sanísimo.

 

La Cantonada. Me gusta mucho cómo se define este local: sin pretensiones. Está en el Born, muy cerca del Museo Picasso, en una de las placetas más bonitas y desconocidas de la zona, y siempre ofrece un menú a un precio muy ajustado (raro en el área). Pero si me tuviera que quedar con algo es con el genio y figura que tiene la responsable.

 

Disfrutad y… ¡sed muy felices!

 

 

:-) Grupo de Hong Kong Blues en FACEBOOK.

 


26 abril 12

La Edad del Pavo -Ahumado-

Sabes que te estás haciendo mayor cuando:

1. Te empiezan a gustar más jóvenes. El síndrome del viejo verde, lo llaman. A la porra el poder erótico de la experiencia, ¡viva la juventud! ¡Sigamos el ejemplo de las estrellas de Bollywood!

Y es que tengo a mi entorno revolucionado. La mitad de las Musas, por muy bien emparejadas que estén, han dejado de fijarse en los maduros para dirigir sus pulsiones a los crepusculines. La muestra masculina tampoco se ha mostrado distinta, la verdad.

- ¿Qué tal tus vacaciones de Semana Santa? –le pregunté a la Musa Tímida-

- Estupendas, el chavalín del hotel tenía un trasero impresionante

- ¿Qué tal tu día hoy? –le pregunté a la Musa 100C

- Genial, vino un padre con un hijo adolescente que estaba cañón

 2. Te da por vestirte más “juvenil” que nunca. Y a eso le añades ir al gimnasio, ponerte un pendiente, etc. etc. Personalmente, cada vez que se acerca mi cumpleaños, paso unos días en que traspaso las fronteras del mamarrachismo sin el más mínimo pudor. Puedo llevar zapatillas doradas, camisetas ajustadas con Naranjito o una falda escocesa.

El único inconveniente sucede cuando te cruzas con un alto cargo de tu empresa vestido de esa guisa. Os aseguro que los metros más largos de mi vida han sido los que separan el cuarto de baño junto a mi despacho de la parada del bus –pasado el hall principal- cuando los recorrí con el kilt el día de St. Jordi.

 3. Eres capaz de emplear sistemas de ahorro inconcebibles en otras etapas de tu vida. Ejemplo: te llevas a tu suegra de vacaciones de Semana Santa para que a la vuelta se encargue de ponerte TODA la ropa de las maletas a punto mientras tú y tu pareja os reincorporáis al trabajo. Esto lo ha hecho un conocido para mi asombro.

 4. Tus amigos ya no te preguntan por restaurantes, películas u hoteles aprovechando tus bastos conocimientos, sino que te piden cosas que les “alegren el monótono día a día del matrimonio con hijos”. Juro por Dios que el otro día una Musa me soltó: “¿oye, tú no conocerás a ningún tipo MUY SALIDO, PERO QUE MUY SALIDO, para que me haga un Streaptease gratuito?”. Por desgracia, y pese a lo que me gusta satisfacer a mis amistades, no conozco a ninguno.

5. Te da por comer extremadamente sano, o por hacer dieta potente antes del verano. Tengo a PITICLI a punto del colapso de tanto brócoli o garbanzos y mi entorno se volverá verde y kriptoniano con tanto forraje y fruta a todas horas.

Hace unos años lo que te apetecía era ponerte cuanto más ciego de Fast food mejor, y lo más exótico era quedar con tus amigos a comer unos rollitos de primavera.  No ibas a SPAs, sino a hacer deporte a la playa, como mucho. Aquí viene al caso una anécdota buenísima. La mujer de un amigo tuvo gastroenteritis después de beber un montón de agua de la piscina del SPA porque le dijeron que “era buena para el cuerpo”.

 6. Te das cuenta de que tienes un pasado. En una conversación sencilla puedes remitirte fácilmente a… ¡veinte años atrás! Y eso es llevadero si estás en una cena de amigos, pero os aseguro que genera extrañas situaciones cuando sucede una tarde que has querido “hacerte el moderno” yendo con tu flamante patinete a la plaza de los skaters, o en el vestuario de la escuela de danza donde te ha dado por apuntarte para “sacarte esa espinita clavada”.

No puedo evitar la frase tan genial que dijo una de nuestras ahijadas la otra tarde: “la vida se me ha pasado muy rápido, porque antes de los seis no recuerdo nada”. Tiene 8 años (y opina que mi pelo es de yayo).

 Ay, esto me hace pensar en la otra noche, cuando al ir a ver “Los Juegos del Hambre”, nos percatamos que el 70% de la sala eran niños y preadolescentes. Tras el “shock” inicial, vinieron las emociones “fricalor”

-          te dabas cuenta que todos los chavales conocían ya la historia menos tú –> te sentías un viejo

-          entrabas enseguida en el rollo de la sala –> espíritu joven

-          puedes hacer un análisis de las subtramas –> viejuno y aburrido

-          te emocionas con algunas escenas, incluida la del desfile –> un chiquillo todavía

-          una escena te recuerda a las cuádrigas de Ben Hur –> arcaico

-          sales entusiasmado de la sala –> alma de veinteañero total

-          te percatas de que vas vestido muy parecido al resto de la sala –> mejor no responder, o “la culpa la tiene INDITEX

  

7. Descubres que es una gozada disfrutar de los años que tienes, que nunca has estado mejor contigo mismo y que en el fondo la edad es una actitud.

 

Debo dar las gracias a las responsables de PIMP Jovellanos y de Moda India Barcelona porque han sido unas estupendas cómplices de mis últimas “locuras” pre cumpleañeras.

En PIMP no sólo di con los pantalones más punk (leopardo total) que he tenido nunca sino que se han enfrascado en la búsqueda de mis nuevas “joyas kitsch”. Por su lado, Magna me ayudó a tener, al fin, una auténtica camisa bordada hindú. ¡Y hasta me ha tentado con un turbante hollywoodiense!

 

Explorad, divertíos ¡y sed muy felices!

  

Dedicado a mi abuelo, ese gran hombre y ejemplo de vida, que a los 90 años está volviendo a caminar y que ha prometido enviarme una postal desde Benidorm si finalmente se va con los amigos a pasar allí este fin de semana.

 

:-) Grupo de Hong Kong Blues en FACEBOOK.

 

 

 


19 abril 12

Historia De Una Falda

 

Manoli es total. ¡Mirad lo que es capaz de hacer con sus manos! ¡Ni Marc Jacobs!

Pero rebobinemos un poco y veamos todo lo que ha sucedido hasta llegar aquí…

Todo empezó hace unos meses en el bucólico aeropuerto de Asturias, donde además de cantidades importantes de Cabrales y Laperal compré un ejemplar de la revista AD. En ella aparecía un reportaje de telas presentado en forma de faldas masculinas.

Cuando llegué a Barcelona Town se me ocurrió comentarle a Manoli que había visto esas fotos, y como alguna vez ya le había dejado caer que me apetecía tener una falda, ella se lo tomó en serio y me animó a que la realizáramos.

Manoli, además de una artistaza, es de aquellas personas que no necesitan comer sardinas para tener sed (vamos, que le gusta más un reto que a los de Saber y Ganar).

Yo al principio estaba un poco cohibido, pero como la veía a ella tan motivada -¡incluso implicó a su maestra de patronaje (mil gracias ^^) en el proyecto!- decidí darlo todo, igual que los chicos de Fama.

Así que le hice caso –a ver quién es el guapo que la contradice con el genio que tiene- y me fui a la tienda de telas a comprar los metros que me anotó. A partir de ese momento, ella y la patronista se pusieron manos a la obra (yo simplemente iba para tomar medidas o hacer pruebas, como Sissi Emperatriz) y fueron dando forma a una pieza tremendamente elaborada.

He aquí el proceso.

1

Eligiendo las telas

2

Manoli toma serias medidas 1

3

Manoli va haciendo su composición sobre el papel

4

Manoli toma serias medidas 2

5

¡El patrón ya está listo!

 

6

¡Esto YA va tomando forma!

 

7

Primera prueba

8

Prueba frente al espejo. Impresionado por el trabajo hecho.

9

¡Terminada! ¡Hasta tiene cierres!

  

La misma tarde que la recogí, todavía abrumado por el genial resultado, hice unas cuantas pruebas en casa. Ahora falta elegir la ocasión adecuada, y como dice Lady Laca: “a ver qué te pones debajo, vigila bien”.

Este post va dedicado, obviamente, a Manoli, que desde el primer momento se ha convertido en la mejor aliada / hada madrina de mis aventuras fashionistas. Ni una sola vez (¡ni cuando le pedí que me convirtiera un kimono en casaca!) se ha bajado del tren de mis ocurrencias.

Gracias en gran parte a ella, el chico del Poblesec de Mataró pudo ir a distinguidos bailes sin perder ningún zapato en el intento.

 ¡Desarrollad vuestras fantasías y sed muy felices!

 

P.d. 1. Quiero dedicar también este post a todas aquellas personas que nos rodean en el día a día y que se alían con nuestros sueños, nos facilitan la vida o simplemente nos acompañan con una sonrisa.

 

P.d. 2. Lady Laca está preparando material para un post dedicado a “ideas para decorar tú mismo tu hogar con ingenio y poco dinero”. Actualmente, tras realizar unas cortinas a partir de unas sábanas de raso, anda intentando aclararse con las fotografías del proceso. La cosa promete.

 

:-) Grupo de Hong Kong Blues en FACEBOOK.


12 abril 12

La Ropa puede Esperar

     El beso más efusivo que he visto dar a mi suegra ha sido a un chorizo ruso. Os lo juro. Y pese a que la madre de PITICLI se conserva fenomenal no me refiero a ningún ser humano sino a un embutido.

     Claro que quizá antes de nada debería explicaros un par de cosas importantísimas:

  1. Mi suegra es una mujer estupendísima y con un gran sentido del humor, pero a la hora de mostrar sentimientos competiría (y ganaría) a la mismísima Dama de Hierro –a su lado, Señorita de Plástico-.
  2. Mi suegra siempre había dicho que no le encontraba ninguna gracia especial a los embutidos; como mucho, le gustaba el jamón, y en un restaurante (no le gusta cocinar).
  3. Relacionado con el punto uno cabría decir que no importa lo que le regales, ya sea una foto o un viaje, ella siempre se muestra comedida y elegante en la respuesta -cual Lomana en la bañera con un Big King-.

     POR ESO CUANDO LA VI AGARRANDO EMOCIONADA EL CHORIZO Y DÁNDOLE BESOS ME QUEDÉ DE PIEDRA. Ya sabíamos que le había gustado cuando vino a Barcelona, ¡pero es que nada le había hecho tanta ilusión nunca! Lo cierto es que esa cervela (creo que se llama así) está riquísima. Lástima que no le llevásemos más… Ahora al menos ya no tendremos que rompernos la cabeza pensando qué le regalaremos la próxima vez.

     Tan contenta y agradecida estaba que incluso me vio más guapo. Desgraciadamente no compartimos estándares de belleza. Sus palabras, en realidad, fueron: “paezme que tás más guapu oh, que tienes la cara más rellenina” –disculpad mi asturiano-.

     Ni Stallone es tan demoledor de un gancho directo. Supongo que cuando volvimos de Asturias yo debía de estar ya ARREBATADOR. Me explico: decidimos pesarnos al llegar y el día que nos íbamos (tras tres jornadas y media en la Tierra de Pelayo). Resultado: ¡tres kilos más!

Claro que NO es de extrañar cuando:

-          El primer día ya te invitan (¡gracias!) a la primera ESPICHA de tu vida en el Centro Social de Les Piezes y te pones ciego de marisco, oricios (¡increíbles!), quesos, calamares, etc. etc. y sidra. MEMORABLE.

-          El día que pretendes ir al único –y estupendo- vegetariano que conoces (el Malayerba, en Oviedo), éste está cerrado y terminas en el gran Noceda, cuyo Menú del día era (os lo juro)

  • o       Primero: pastel de cabracho
  • o       Segundo: fabes con almejes (las mejores que probé nunca)
  • o       Tercero: escalopines al cabrales
  • o       Postre: milhojas de crema o arroz con leche
  • o       Bebida: sidra, claro

-          Quedas con tus magníficos amigos en Gijón y éstos te llevan al lugar donde coinciden todos los artistas y amantes de la gastronomía, el Canteli, que tiene un steak tartar beef de chuparse los dedos y donde te pones hasta las cejas de todo (porque cada plato supera al anterior) y, claro está, de sidra.

-          Realizas una escapada para conocer Santander (¡qué belleza de ciudad, si parece Niza!) y gracias a las indicaciones de unos catalanes afincados allá terminamos en el Fuente De (inenarrablemente genial) comiendo un queso azul sublime, huevos fritos con patatas, o –y menos mal- alcachofas con jamón. Para acabar de readondear la escena yo iba con un jersey de leopardo y gafas surferas de espejo (gracias a los chicos de Bassols por conseguírmelas ^-^). Parecía el hijo de Lady Gaga y Mario Vaquerizo.

 Conclusiones:

  1. El saber no ocupa lugar, la fabada sí.
  2. Operación bikini a tomar por el saco.

      Y eso que mi intención era llegar estupendo a los 36 y mostrarme en todo mi esplendor ante PITICLI y el mundo (por este orden). Nada, nada, sigamos para bingo.

     Pero como el orden de los factores no altera el producto –dicen- haré caso de una buena amiga y en vez de ponerme estupendo para realzar mi sensualidad, haré la dieta del cucurucho para ponerme estupendo.

     Matar dos pájaros de un tiro. ¿Alguien da más? Lo dudo. Y encima se cuida ese aspecto TAN fundamental (y con tanto riesgo de descuidarse) de la pareja.

     Os cuento: he hecho un sondeo entre algunas personas de mi entorno y casi todas, por un motivo u otro, reconocen tener una frecuencia amatoria con sus parejas preocupante. Cuanto menos si se compara con lo deseable, y ya no digamos con los inicios de la relación. De hecho, dejé de hacer el sondeo entre mis amistades solteras, pues ganaban por goleada en frecuencia (no sé si en calidad, no quise ya preguntar) a las arrejuntadas. ¡Horror!

     Amig@s, debemos seguir el loable ejemplo de mi compañero aquagymero y su esposa, quienes estimulados por la alta frecuencia conseguida durante las vacaciones de Semana Santa se retaron a mantener al menos un acto al día tras las vacaciones.

Lástima que no precisaran qué premio tendría el que ganara la apuesta, porque ayer ya me dijo el compañero que su mujer había cancelado uno de los actos para poder depilarse (a las 23h) y otro porque estaba agotada. Espero que haya al menos premio de consolación…

      Él, de momento, dice que no piensa tirar la toalla. Y hablando de toallas, cuando le comenté lo difícil que es a veces coincidir con tu pareja y lo que pueden llegar a condicionarte tanto los compromisos laborales como las tareas domésticas, me soltó: “pues mira, ¿verdad que me dijiste que PITICLI llegó ayer cuando tú estabas tendiendo la ropa? ¡Pues la tiendes luego y aprovechas ese momento! ¡No lo dejes para después, que tras la cena las oportunidades empiezan a desaparecer!”

     Sus últimas palabras quedaron grabadas a fuego en mi mente desde entonces: “la ropa puede esperar”.

 En fin, antes de terminar el post, y sin abandonar el tema de la ropa:

-          He de dar las gracias a mi colega Alicia Santiago, que siempre tiene palabras estupendas de ánimo y que publicó un post con fotos de servidor y sus modelitos. Afortunadamente las fotos fueron tomadas antes de pasar unos días en la Cornisa Cantábrica.

-          He de agradecer enormemente también el post sobre moda Surcoreana que me dedicó Agustín Velasco en su estupendo –y respetado- blog. ¡Qué orgullo!

      Así que ya lo sabéis: cuidaos mucho, sentíos estupendos, y gozad todo lo que podáis.

     ¡Sed muy felices!

  :-) Grupo de Hong Kong Blues en FACEBOOK.

 

 

 

 

 

 

 

 


02 abril 12

Última Hora antes de la Santa Semana

     Si una peluquera te dice “no te preocupes, sólo te retocaré los contornos” reza para que sea verdad, porque da igual que le hayas dicho que tienes intención de dejarte crecer el pelo, ella mutará en esquiladora.

      Lady Laca se ha molestado un poco porque no puse ninguna foto suya en el post anterior. “Hombre, entiendo que no pongas fotos ni vídeos de los tuppers, que eso ya está muy visto, pero ni siquiera una imagen mía…”. Así que aquí reparo mi error. Por cierto, os envía muchos saludos.

     Ciertas conversaciones difícilmente sucederían en los países nórdicos a menos que tuvieran un desfibrilador a mano. En cambio aquí sólo requieren de una cerveza. La otra tarde estábamos debatiendo lo mal que está el país y terminamos  confesando qué había sido lo más curioso que había robado cada uno. Y nadie tiró la primera piedra.

      Una colega de trabajo soltó la otra mañana “prefiero que me tiren una silla a que me orinen encima” refiriéndose a situaciones reales que estaba sufriendo durante su jornada. Ahí me di cuenta de cuán desalentador está el panorama laboral.

     No sólo hay que ser valiente, también hay que tener una mente fría y  planificadora. Ejemplo: una amiga decidió hacerse ella misma un agujero en el lóbulo, pero cuando ya había atravesado el mismo con la aguja se dio cuenta de que no le había puesto ningún hilo. Por desgracia no hubo de enhebrar la aguja en esa posición y tuvo que volver a perforar. ¡Ay!

     Aunque no lo creamos todos seguimos teniendo algo de ingenuos. Yo mismo aseguraba que tras muchas horas separados PITICLI sólo tendría ganas de verme, y que durante la cena podríamos hablar de cómo nos había ido el día. Error: ése es el mejor momento para actualizar Facebook, whatsapps y “apalabrados” (aprovecho para decir que dicho juego lo carga el Diablo. Sé de buena tinta que una amiga entra el móvil “de estrangis” al trabajo –no les dejan llevarlos- y busca cobertura debajo de las mesas –tienen inhibidores- para jugar al mismo). Lo que ha unido el hombre que no lo separe iPhone.

     Unas manos pueden generar imágenes un tanto desasosegantes. Adjunto el trabajazo de uñas de una colega y el cuadro que vi en una tienda.

     Si nunca has sido habilidoso ni te regalaron “diseña tu moda” unas tijeras te harán sentir Marc Jacobs en un santiamén. Coge unos pantalones viejos y córtalos a la altura de las rodillas. Acto seguido miente y di que son “vintage” o cualquier otra chorrada. Éxito asegurado.

     Si pasas de experimentos entonces nada mejor que tener a una modistaza como Manoli. Se le metió en la cabeza que me haría una perfecta falda escocesa y lo está consiguiendo.

     Ciertas conversaciones pueden derivar a temas realmente surrealistas sin saber por qué. La otra tarde empezamos hablando de la huelga y terminamos recibiendo los consejos de un amigo sobre como:

-          sobrevivir en alta mar comiendo plancton y bebiendo agua recogida gracias a un embudo realizado con una bolsa de Mercadona

-          capar cerdos

-          atrapar ardillas que pudieran quedar en el interior de un coche

      Así que antes de que esto tome rumbos insospechados –y de los que me pueda arrepentir- mejor lo dejo aquí y os deseo una Semana Santa Estupenda :-)

 

¡Besos y sed muy felices!

 

  :-) Grupo de Hong Kong Blues en FACEBOOK.

 


26 marzo 12

Tuppers & iPhones

Las madres tienen dos frecuencias para decir lo mismo en función de cómo tengan el día. Hay ocasiones en que uno lo ve más claro, pero en otras se hace necesario un decodificador. En mi afán pedagógico os daré unos cuantos ejemplos:

“Uy, antes tenías un aspecto más cuidado” y “¿Por qué llevas ahora esa barba tan larga?” Son sinónimos.

“A ver… mírame… sí, sí, sí, diría que tienes ojeras…” es igual a cuando te suelta “¿entonces anoche os volvisteis a ir a dormir a las quinientas, o me equivoco?”

“¿Sabes con qué se puede limpiar esto muy bien?” equivale a cuando te dice “Hace mucho que no limpiáis, ¿no? porque se ve una de polvo…”

El lenguaje materno filial, como podéis comprobar, se reduce a expresar de un modo más crudo o más dulcificado sentencias relativas a cuatro ejes troncales:

-          tu gestión de la economía

-          qué comes

-          cuán “presentable estás”

-          limpieza de tu hogar

 

Claro que en función de la madre puede tener otros bloques optativos, tales como “tu pareja, esa gran desconocida” o “tu familia extensa también existe así que da muestras que estás vivo”. ¡Ah! y SIEMPRE – SIEMPRE… ¡por TU BIEN!

Afortunadamente, como en nuestro caso, tras las lecciones pueden darse fantásticos momentos – recompensa llamados tupperware.

Lady Laca vino a visitarnos este sábado y pese a que no hicimos ningún vídeo (prácticamente no tuvimos tiempo) sí volvió a presentarse cargada con unos presentes tan preciados que hubieran dejado en evidencia a los Reyes Magos ante el Niño Dios. Esta vez incluyó aceite, paños de cocina, pasta de dientes y ambientadores a sus ya conocidas especialidades (léase boquerones en vinagre, por ejemplo). Quién sabe por qué le dio por ahí -yo sólo espero que no haya alunizado en un Mercawoman en busca de emociones fuertes-. Aunque el que tuvo más éxito fue la “Tortilla Star Treck”, que apodamos así tras comprobar que se teletransportó automáticamente a nuestros estómagos.

Este sábado hicimos un plan diferente al habitual, y nos pasamos el día de exposición en exposición (de la magnífica retrospectiva de Goya a la mediática muestra sobre el Titanic con su cachonda locución). Porque nos dimos cuenta de que nunca lo habíamos hecho con ella y porque en épocas tan locas como ésta uno lo que tiene que hacer es redecorar su vida.

¡Hagamos lo que nos apetece y también lo que no hayamos hecho antes! ¡Pensemos en positivo y visualicemos una vida estupenda!

Uy, que me embalo. Pero es cierto. En vez de dejarse arrastrar por las malas noticias, ¿qué mejor que imaginarse a uno nadando en la abundancia y representar aquellas facetas que tiene arrinconadas?

Y si no que se lo pregunten a un amigo arquitecto, que cansado del parón provocado por la crisis del ladrillo decidió ponerse a visualizar concienzudamente la llegada de encargos. ¡Y funcionó! Claro que no sé yo exactamente qué hacía o pensaba mientras visualizaba, porque el primero que recibió fue el de un mega club de alterne y hace poco el de una sinagoga.

Por mi parte yo decidí mandar grabar una placa como si hubiera recibido un premio literario, e incluso he impreso un Premio Planeta con mi nombre. Los tengo puestos en mi mesa de trabajo, y de momento lo único que he conseguido es que la señora de la limpieza no me los tire –que no es poco-. Como algunos recordaréis, cuando me dio por poner Budas en la mesa, todas las mañanas me encontraba a los mismos decapitados. Daba igual que les pegara la misma al cuerpo, al día siguiente parecían salidos de la Revolución Francesa.

Y hablando de Buda, he recuperado el yoga. Pero eso no es todo. Lo practico con la Musa Roja, y al salir nos vamos siempre a pasear y a tomarnos un té a los barrios pijos, para seguir visualizando (la otra semana teníamos a Laporta al lado). En un inicio habíamos pensado utilizar ese rato para hacer footing o caminar, pero nos gusta tanto darle a la sin hueso que lo que terminamos haciendo es ir a una terracita y ya no nos resistimos a la idea.

¡Ay, ojalá me sucediera lo mismo en casa! No quería contarlo, pero si ha de servir para que no os suceda a vosotr@s, compartiré mi pesar con el ciberespacio: no dejéis entrar un iPhone a vuestra vida, o a la de vuestras parejas. ¡Puede ser el fin de la comunicación conyugal!

Desde que PITICLI tiene uno ya no tiene ojos –ni manos- para nada más, ni se comunica si no es por whatsapp (cosa que yo no tengo). ¡Por qué a mí Señor, por qué!

Claro que si os hayáis en una situación similar o peor, siempre podréis recurrir a la maca (o como se llame). Una conocida, que andaba preocupada por su ya duradera pérdida de libido -lo que había provocado un cierto distanciamiento con su marido- empezó a tomar la maca que otra amiga había dejado de tomar al regulársele los sofocos menopáusicos. Dicho producto natural se aconseja para los sofocos, pero por lo visto es un potentísimo estimulante.

A los cuatro días el marido terminó pidiéndole a la conocida un poco de respiro, ¡pues ya no podía más! (¿también lo habría visualizado?).

 Conclusión: ¡A visualizar y a ser muy Felices!

 

  :-) Grupo de Hong Kong Blues en FACEBOOK.


19 marzo 12

Ahijados y Tsunamis

- ¡Ah! ¡Tienes pelo de yayo! ¿Es que tú tienes ochenta años?

- Pobrecillo, le ha tocado tener pelo de yayo pero seguro que aún es joven…

     Esto es parte de la conversación mantenida este sábado con dos de nuestros geniales ahijados. En concreto, algunos de sus comentarios respecto a mis canas.

     Cuando intenté cambiar de tema, preguntando por los países que querrían visitar de mayores (son gemelos y tienen actualmente ocho años) la respuesta de la niña fue:

-          Yo quiero ir a Italia y América, sobre todo a Venecia

El niño nos soltó:

-          Yo quiero ir a Hawai y ver un tsunami

-          ¡¿!¿!¿!¿!¿!¿!¿¿!!¿     ¿Pero tú sabes lo que es un tsunami?

-          ¡Sí! ¡son esas olas muy grandes que tienes que correr mucho y se lo llevan todo!

-          ¿Y por qué en Hawai?

-          Porque hay chicas que bailan así (y lo describió)

     Tengo que reconocer que fue una comida muy divertida. Anteriormente ya les habíamos cangurado durante todo un día, pero esta vez dio mucho más juego. Eso sí, con ocho años ya hablan y preguntan de TODO (y eso incluyó, oh my God, preguntas sobre sexo y condones).

-          ¿Y tú sabes qué es una prostituta?

-          -yo, poniendo “cara de aquí no pasa nada”-  A ver, dímelo…

-          Pues una mujer que hace sexo por dinero

-          O sea, una comerciante -y aquí, milagrosamente, finalizó la conversación-

     Cuando devolvimos a los peques a sus padres, a eso de las ocho (los habíamos ido a buscar alrededor del mediodía) nuestra mirada hacia ellos era de sincero respeto. Nosotros sólo los habíamos tenido unas ocho horas y parecíamos Rambos volviendo de Vietnam. En esas horas habíamos ido a la bolera (atención, les encanta), a comer, a jugar a la playa… y tanto PITICLI como yo presentábamos serias agujetas y moratones.

(PITICLI más, pero es que se pone a la altura de los peques, que yo le digo, oye tú tienes treinta y cinco años y más de metro ochenta, entonces claro que tienes ventaja a la hora de coger la pelota, así que por qué no les dejas ganar algún juego… pero PITICLI se entusiasma y no se frena, lo que a ellos al final les encanta).

     Resultado: fue el primer sábado de mi vida en que a las once de la noche estaba en la cama. Si hubiera escalado un pico de tres mil metros y bajado a la pata coja no hubiera estado más cansado.

     ¡Eso sí que es deporte y no el gimnasio! De hecho, igual que hay bares con perros y gatos en Japón para que juegues con ellos cuando no tienes mascotas, podrían montar centros deportivos donde tus contrincantes siempre fueran críos. Apuesto a que terminarías haciendo más ejercicio que en la cinta.

     Aunque mejor no entro en este tema. Últimamente parece que todo el mundo está con la operación bikini súper adelantada y nosotros, que somos plenamente conscientes de estar a las puertas de la crisis de los treinta y seis -no quiero ni imaginar la de los cuarenta-, no nos hemos puesto ni con la operación neopreno.

     Por eso aprovechamos mientras no llega el verano (esa época terrorífica en la que se trata de poner toda la carne en el asador) para  sacar partido a nuestra mejor baza: el armario (clicad aquí y entenderéis mejor por qué lo digo).

     Aunque no todo el mundo sea de la misma opinión…  Ejemplo: supuesto piropo que me soltaron el otro día “¡qué guapo vienes hoy, estás CASI tan bien como tu jefe!”. A lo que yo respondí: “mira bonita, desnudo no lo sé, pero vestido gano yo” –qué queréis que le haga, fue una respuesta cutre pero fue lo que me salió-.

     La tuve casi convencida hasta que se me ocurrió contarle que Manoli me estaba terminando de confeccionar una falda escocesa. Fue demasiado para ella…

     Puede que para animarme, la otra chica que estaba presente me contó una impagable conversación que tuvo con su novio mientras en el telediario hablaban de los cementerios nucleares. Atent@s porque es de lo mejor que me han contado en tiempo:

-          Uauh, cari, esto es el futuro. ¡Dentro de poco, ya mismo, no habrá cementerios normales!

-          ¿Pero tú qué crees que es un cementerio nuclear?

-          No sé, pues uno en que en vez de incinerarte te desintegran, ¿no?

      Brillante. No podía parar de reír cuando me lo contaba.

     Lo mismo que cuando me explicaron el siguiente chiste:

 Era un hombre tan negativo, tan negativo, que se desmayó y en vez de volver en SÍ volvió en NO.

      Mantened vuestro buen humor a salvo… ¡y sed muy felices!

 

P.d. dedicado a todos los padres.

  :-) Grupo de Hong Kong Blues en FACEBOOK.

 

 

 

 

 

 


08 marzo 12

La Mujer Trabajadora

     Hoy es el día de la mujer trabajadora. Eso me tiene un poco descolocado, ¿querrán decir de la mujer remunerada? porque no me parecen excepción. Al menos la gran mayoría de las mujeres que he conocido y conozco trabaja más que los curris (aquellos personajes de Fraggle Rock).

     En todo caso, felicidades a todas.

     Y hablando de mujeres y trabajos, os voy a contar la última que me pasó. Resulta que tras llamar a un técnico para que echara un vistazo a nuestra lavadora-secadora (de vez en cuando hacía un ruidín) ésta ya no funciona. Sí, lo sé. Gracias por vuestras palabras de consuelo. Una vida sin lavadora no tiene color, o es de un tono más triste  -por cierto que dicho electrodoméstico ha sido el encargado de mejorar, y mucho, la situación de las mujeres no remuneradas-.

     El caso es que he tenido que ir a hacer la colada fuera de casa, y como aun habiendo río en la city éste está más contaminado que el pelo de Tamara-nocambié, dejé a un lado mis ínfulas neohippies y me decanté por uno de esos sitios que tanto inspiran a los directores de cine.

     El lugar lo ha regentado históricamente una señora muy simpática y muy cinematográfica (una encantadora mujer rubia platino, repletita de tatuajes y con obesidad mórbida) que siempre nos había solucionado los temas de tintorería.

     Cuál fue mi sorpresa cuando al presentarme dispuesto a pegarme una charleta con ella mientras se hacía la colada me encuentro con una jovencita hindú -o pakistaní, al principio no supe- que me explica, con su escaso castellano, que ahora ella ha asumido el negocio. La chica era tan encantadora y quiso ser tan servicial que no se despegó un centímetro de mi lado hasta que no introduje todas las monedas, todo el detergente, todo el suavizante y TODA la ropa.

     Y ahí es cuando yo comprobé que básicamente llevaba una cantidad ingente de ropa interior + algunos de los modelitos extravagantes de los que ya habéis oído hablar (afortunadamente los pantalones de leopardo los tenía Manoli para arreglar). Mientras yo introducía las prendas a toda velocidad imaginaba que ni en las mejores películas de Bollywood ella habría contemplado semejante atrezzo masculino.

     Por suerte cuando el lavado terminó pude sacar las prendas de forma íntima, básicamente porque otra clienta estaba dándole la vara con una conversación interminable un par de metros más allá. Todos sabemos que siempre está el típico cliente o la clienta “paliza”, pero lo que yo no sospechaba es que este espécimen era capaz de tener semejante diálogo para hacerse la simpática: “oye, tú país mucho malo, mucho terrorista, ¿eh? Mucho coche bomba, entrenamiento… ¡explosión! ¡Explosión!”

     La muchacha no hacía más que sonreír amablemente y contestar: “¿Ah, sí? Bueno, también mucho bonito, buena gente…” mientras me lanzaba miradas equiparables a la de los invitados de La Noria.

     Lo que tiene ser mujer trabajadora, que hay que estar preparada para todo. Como le sucede a una amiga mía informática, que trabaja resolviendo a distancia los problemas que les surgen a los trabajadores de una multinacional. Aunque ella ya avisa a sus interlocutores que para resolver algunas de sus incidencias tiene que “conectarse” con sus terminales, éstos no suelen ser conscientes de que ella va a ver automáticamente, por ejemplo, sus fondos de escritorio. Y pese a que la empresa recomienda no poner ninguno ella ahora mismo puede decir que tiene un máster en mujeres neumáticas con habilidades gimnásticas (y en niños en un atardecer en la playa, también hay que decirlo).

     Si se conectara a Cataluña y a nuestra empresa quizá pudiera ver alguna foto del hijo de un compañero, que a sus cuatro años escasos es todo un crack. Desde que empezó a hablar el crío no ha parado de decir –y hacer- genialidades. La última que me comentó el compañero hubiera hecho las delicias de un programa de tópicos. Tras rogarles un día a sus padres ir a cenar a Mc Donald’s el niño alucinó con el Happy Meal. Pero no con los Mc Nuggets, no, sino con el juguete que traía. ¿Y esto es GRATIS, papá?

     Cuando le dijeron qué era lo que más le gustaba del menú él volvió a decir “aquello que es gratis”. Un fenómeno.

 

     En fin, disfrutad de lo bueno de la vida, que suele ser gratis, ¡y sed muy felices!

     Os adoro.

  

P.d. dedicado a las mujeres trabajadoras, a las personas que conservan su trabajo y los que lo están buscando. Héroes todos ellos.

:-) Grupo de Hong Kong Blues en FACEBOOK.

 


Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer