A la playa con mi bebé

¡¡Hola a todos!!

Seguimos en Mallorca disfrutando de muchas “primeras veces” de Alan. Este último mes nos hemos dado cuenta del gran salto que ha dado y es que de los 6 a los 7 meses pasan muchas cosas que cambian por completo su mundo y el nuestro.

Ha empezado a comer sólidos, le han salido sus dos primeros dientecitos y, por si eso fuera poco, ya se pone de pie el solo agarrándose de las barras de la cuna, del sofá o de mi pierna. Así nos pasamos todo el día, él queriendo demostrarme sus nuevas habilidades y yo diciéndole que no corra tanto que me voy a quedar sin bebé demasiado pronto. 🙁

Así que es una época de grandes cambios y adaptaciones tanto para él como para nosotros.

Una de las “primeras veces” que más ilusión nos ha hecho es el de ir a la playa. Le hemos enseñado la inmensidad del mar, el frescor del agua y el sabor de la arena… jajaja. Inevitable pero cierto, los niños de esta edad se lo llevan “TODO” a la boca, así que hay que estar con mil ojos.

Al principio no le ha hecho mucha gracia, pero poco a poco se ha ido acostumbrando al sonido de las olas y a estar completamente rodeado de azul. Ahora está feliz dentro del agua, no sólo en la playa sino en la piscina también, tenemos un pequeño delfín en nuestra familia. 😉

Pero una de las cosas que más debemos tener en cuenta este verano es el cuidado y protección de su blanca y delicada piel. Por eso he querido compartir con vosotros algunos consejos para llevar a los mas peques de la casa a la playa.

Es muy importante elegir las horas de sol donde menos calor hace: entre las 9 y las 11 am y después de las 6 pm.

Yo siempre elijo las primeras horas para ir a la playa y las últimas para estar en la piscina. Además es una gozada llegar a la playa sin prisas, sin gente, sin problemas de aparcamiento…

En la foto acabábamos de llegar a Es Trenc y no había nadie, las 8 de la mañana y la playa sólo para nosotros. Aquí le quité el gorrito sólo para hacerle la foto. 😉

No se recomienda exponer al sol a menores de 6 meses y después de esta edad con mucha precaución y protegiéndoles con barreras físicas, como ropa fresca y holgada y un gorrito con visera. Siempre con tejidos como el algodón o el tencel que son transitables e hipoalergénicos.

La ropa de color claro es ideal para que no pasen calor ya que reflejan los rayos infrarrojos, pero la de color oscuro (azules, rojos) es la que verdaderamente protege de las radiaciones ultravioleta, que son las que queman la piel.

Fuente: @cambrass_spain en colaboración con la pediatra Paloma Muñoz.

Aplicar crema solar sin parabenos, específico para niños y de 50 spf, 20 minutos antes de la exposición al sol y repetir cada 2 horas.

Me encanta ponerle desnudo sobre la toalla y embadurnarle de arriba a abajo, ¡¡desde la punta de los pies hasta las orejas!! Afortunadamente está acostumbrado a que le dé masajes y se queda bastante quietecito. Luego simplemente le pongo un bañador ya que el pañal de baño lo uso solo para la piscina.

Por lo general hay que estar el mayor tiempo posible en la sombra así que lo ideal es montar una sombrilla o iglú que tenga filtro solar, los venden en grandes superficies y supermercados. Nosotros solemos montar un campamento de toallas para estar todos juntos y pasar la mañana.

Así le proteges del sol, del viento y de la arena que puede ser bastante molesta (y por lo visto bastante apetecible para comer). 🙂

Y en cuanto se pueda, después del baño, es aconsejable darle una ducha o baño con agua dulce para quitarle la sal y la arena.

Y ya sólo queda disfrutar de todas estas nuevas sensaciones para él. Entrar poco a poco en el agua, hablarle y explicarle como es el mar, abrazarle y susurrarle cosas al oído… Hacer que la experiencia sea relajada, agradable y que se quede con ganas de repetir.

¡¡Un beso a todos y hasta el siguiente post!!!

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.