All you need is LOVE

Estamos en vísperas de San Valentín y a pesar de que sea una de las fechas más comerciales del año sí que está bien para recordar que hay que celebrar el amor.

Y es que todos necesitamos amor. Es el motor que mueve el mundo y por él vivimos y morimos. ¿Cuantas películas se habrán hecho y cuantos libros se habrán escrito sobre este tema? Pero existen muchos tipos, el amor pasional hacia nuestra pareja, el amor tierno hacia nuestros padres o el amor confiado hacia nuestros amigos. Pero sin lugar a dudas el más fuerte de todos es el amor incondicional hacia nuestros hijos.

Hoy quiero hablaros del AMOR en mayúsculas, el de las madres, sin menospreciar el de los padres pero creo que es diferente, mucho menos visceral. Y es normal, ya que al fin y al cabo somos las que los llevamos dentro durante nueve meses alimentándolos de nuestra propia sangre y más tarde de nuestra propia leche. ¿Cómo iba a existir un vínculo más grande que ese?

Hasta ahora no lo había experimentado en mis propias carnes y aunque hace poco que tengo a Alan ya me voy dando cuenta de lo que significa. Creo que el amor de una madre es el mayor acto de generosidad que existe y es por una razón: nuestra supervivencia. Las madres somos capaces de todo por nuestros hijos y forma parte de nuestra naturaleza, estamos diseñadas así.No importan las noches de insomnio, los kilos de más, los dolores de espalda o pasarse 24 horas al día con la misma persona, si esa persona es tu hijo.

img-3808

Pues a raíz de estas reflexiones me ha venido a la cabeza unas declaraciones de una famosa periodista que están dando mucho que hablar. Según ella la maternidad le ha quitado calidad de vida y no es más feliz ahora que antes de ser madre. Me parecen unas afirmaciones muy valientes y seguro que sabía, como buena periodista que es, que iban a traer cola. Al principio me quedé muy sorprendida al leer los titulares pero al fin y al cabo son para eso, para llamar la atención.

Me dejó pensando sobre ello y he llegado a la conclusión de que al igual que cada individuo es diferente, cada madre puede sentirse de distinta forma dependiendo de su estilo de vida. Y no por ello querer menos a sus hijos. Y es que al igual que hay distintos tipos de amor también hay diferentes formas de amar y una de ellas es siendo tolerante con los demás. No creo que sus intenciones fueran montar tanto revuelo ya que es un tema muy delicado. Hay muy poca gente que sea capaz de ser totalmente sincera dentro de un ámbito donde está mal visto quejarse.

Puedo entender que para una periodista acostumbrada a estar siempre fuera de casa, viajando, trabajando a deshoras y con un ritmo de vida muy especial, sea chocante ver su vida cambiada de la noche a la mañana. Lo que me sorprende es que no lo haya visto venir. Todos sabemos la gran responsabilidad que conlleva tener hijos, ¿no?

img-3774

Es cierto que hay que hacer cambios y sacrificios para el bienestar de nuestros hijos pero depende de tí decidir si compensan o no. A mí sin lugar a dudas si que me ha compensado.

Todo lo que me está aportando ser madre muchas veces no es fácil de explicar. ¿Cómo describir lo que se siente al ver a tu hijo sonreírte por primera vez o cuando sólo se calma en tus brazos o cuando reconoce tu voz al otro lado de la habitación? Son momentos llenos de vida e inocencia que tanta falta nos hace hoy en día.

Afortunadamente tengo la gran suerte de tener a mi lado una pareja con la que compartir todo esto y que vive conmigo cada uno de estos cambios con la mayor de las ilusiones. Gracias Rudy por hacerme el mejor regalo que se puede hacer, fruto de un amor de verdad, de los que se ven en las películas y se leen en los libros.

¡¡¡Feliz San Valentín!!!

PD: Este post se lo dedico a mi madre, en la que me inspiro para cuidar y educar a mi hijo y a la que comprendo más cada día. ¡Te quiero!

 

  • Tengo que confesar que, aunque leo algunos blogs, no tengo tendencia a participar, sólo en contadas veces cuándo la ocasión lo merece, y hoy es el caso…Gracias Helen! por expresar tan bien lo que sentimos muchas madres, que daríamos la vida sin dudarlo por nuestros hijos, que no nos imaginábamos que pudiera existir un amor igual.
    Cuándo leí el artículo de la periodista a la que te refieres, primero sentí indignación, después empatia, es cierto que cada persona vive y siente diferente, y al final sentí tristeza por ella…si un hijo no te hace más feliz y más completa (sea biológico o adoptado, da lo mismo), entonces…¿qué te hará feliz? ¿un viaje, un vestido nuevo, reconocimiento profesional? no lo sé…lo único que sé es que en mi casa se oye mucho “te quiero”, nos lo decimos con mi pareja, pero también nos lo decimos con mis hijas, y ellas están creciendo con la sensación de sentirse muy queridas, muy valoradas y que nos hacen muy felices…y créeme que se nota en su manera de ser y de comportarse. Sólo añadir que me ha encantado tu post, gracias por expresar tan bien tus sentimientos.

  • Buenas tardes Helen. Yo también lo leí y sinceramente, sigo sin entender el revuelo. Nadie es mas madre o menos madre, si no que hay opiniones diferentes y respetables 100%. Yo tengo hijos y capté lo que quería decir. Adoro a mis hijos, pero también me adoro a mi. Y a mi si me cambió la calidad de MI vida. Y mucho. Antes de ellos era muy feliz y ahora también, pero de otra manera. No quiere decir que no los quiera, para nada.De hecho despues del primero repetí, y repetí y repetí… Los quiero como cualquier madre, pero me cambiaron la vida y la rutina. Entiendo a las personas que decidan no ser padres, y a las que se esfuerzan de una y mil maneras en poder serlo. Y respeto a quien no quiere niños cerca cenando (y hasta los entiendo) y a los que nos juntamos con diez niños. Dicho esto, enhorabuena por Alan, es precioso. Os deseo lo mejor a la familia!!

    • Hola Sara,
      Estoy completamente de acuerdo con tus palabras. Iba a escribir para decir algo parecido (con la diferencia de que yo no soy madre, aunque llevamos casi 5 años en procesos para serlo) pero creo que tus palabras lo explican a la perfección.
      yo también leí el artículo, es más, vi la entrevista. Y me pareció una entrevista muy necesaria, que rompió muchos tabúes con respecto a la maternidad. Me gustó, y no entiendo como la gente la crítica. Ser madre no es ser más mujer que una que no lo sea.
      un saludo!

      • Hola Alba!! Me alegra encontrar mas gente con un pensamiento coherente y de respeto total por todas las personas. Es precioso ser madre (a veces) pero también es precioso ser mujer y tener tu espacio para ti. Y los peques cambian, y mucho, la vida. Ojalá se cumpla pronto tu deseo de ser madre y siento tanto tiempo de espera por vuestra parte. Te envío todas mis buenas vibraciones para que en nada podáis conseguirlo y estoy segura que así será. Un saludo!!

        • Muchísimas gracias por tus palabras de ánimo Sara! Gracias de corazón!, es un proceso largo, muchas veces tedioso, pero lo mejor sé que está por venir, y que tanto esfuerzo, tanta espera, tanta hormona jaja, tendrá su fruto! Y en caso de no ser así seguiré siendo una mujer, toda yo.
          Un saludo!!

  • Mi madre siempre decía: “Madre no hay más que una” y ahora mi hija muchas veces le dice a su padre: “es que la mami, es la mami……”; sin duda, toda la razón a todo lo que dices.
    A disfrutar de esta etapa tan bonita.

  • Hola Helen. Me ha encantado tu reflexión sobre la maternidad, y también sobre el amor. Se nota que la has escrito con el corazón. Soy madre de tres hijos adultos y, además de darte la razón, ya llevo muchos años de experiencia en esto de la maternidad. Añadir también que, aunque los hijos sean mayores, viviendo su propia vida independiente, seguimos ejerciendo el papel de madres al cien por cien, y manteniendo esa sensación de alerta continua ante los posibles incidentes en la vida de nuestros hijos, de la que nos ha dotado la naturaleza, tan inteligentemente, para asegurar la protección y supervivencia de la especie humana.
    Yo también respeto cualquier forma de amar a los hijos y todos los puntos de vista sobre la maternidad. Respeto a los que deciden hoy en día tener hijos, a pesar de los problemas con que nos enfrentamos, y a los que deciden no tenerlos por propias y personales razones. Toda opción es válida siempre y cuando surja del corazón y se siga el camino que éste señala.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.