Nueve meses que pasan volando

El tiempo vuela, y aunque nueve meses parezca mucho tiempo, es justo el que necesitas para adaptarte a una de las etapas más maravillosas de tu vida.

Pero no os voy a engañar, el embarazo está lleno de altibajos, y no hablo sólo del peso que vamos a ganar y a perder, es más una cuestión hormonal. Esas subidas y bajadas de hormonas es a prueba de parejas con mucha paciencia… jajaja. Unos días eres la persona más feliz de la Tierra y al día siguiente estás llena de inseguridades y de miedos. Es normal. Vas a traer a un ser humano a este mundo, con todas las responsabilidades que eso conlleva y la cabeza se llena de preguntas y de deberes. ¿Seré buena madre? ¿Qué tengo qué hacer para estar sana y darle lo mejor a mi bebé? ¿Irá todo bien? ¿Cómo será el parto?

Algunas de ellas son difíciles o imposibles de responder ya que cada mujer y cada embarazo es diferente y hay muchas cosas que se escapan de nuestras manos.

Pero hoy me gustaría contaros cómo fueron mis nueve meses de espera y cómo viví cada una de las etapas. Espero que os guste y por supuesto os recuerdo que es sólo una opinión personal que nace de mi propia experiencia.

El primer trimestre:

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A primeros de abril del 2016 descubrí que estaba embarazada. Era un embarazo muy deseado y del cual Rudy y yo habíamos hablado durante mucho tiempo. Llegó en el momento perfecto y no podíamos estar más felices. Se abría ante nosotros el proyecto en común más importante de nuestras vidas.

El primer mes apenas noté ninguna diferencia pero cuando entré en el segundo mes el sentido del olfato se me desarrolló muchísimo. No tuve problemas con vómitos ni mareos pero sí que desarrollé una aversión a ciertos olores. Algunos perfumes desde entonces no los he podido usar y los ambientadores para el hogar tampoco. También el olor de mis perros, algo que normalmente no sólo no me molesta sino que me resulta hasta agradable, me causaba náuseas. Tuvimos que quitar todas las alfombras de casa porque me olían mal aunque fueran limpiadas a conciencia. En fin, que me pasaba todo el día abriendo ventanas y saliendo fuera a que me diera el aire... jajaja. Afortunadamente en el segundo trimestre dejé de tener este problema.

La primera ecografía fue muy emocionante. Es cuando realmente se confirma que estás embarazada y un torrente de sentimientos te inunda. Sólo ves un pequeño guisante de color oscuro en la pantalla pero sabes que en pocos meses se convertirá en un precioso bebé. Tuve la suerte de poder vivir todos esos momentos con mi pareja, él me acompañó a cada prueba y las vivió con la misma ilusión que yo. Qué importante ha sido para mí tenerle a mi lado.

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Después de las 12 semanas de gestación es cuando dimos la noticia a todo el mundo. Quisimos esperar a los tres primeros meses, que son los más delicados, y ver que todo marchaba perfectamente.

Segundo trimestre:

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Normalmente es el más placentero del embarazo ya que los problemas digestivos y olfativos remiten y te sientes llena de energía. En esta etapa empecé a tener mucha hambre y no me privaba de nada. Comía lo que me apetecía pero siempre intentaba compensar con un poco de ejercicio. Era verano, estaba de vacaciones y quería disfrutar de lo bien que me sentía.

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Durante esos meses me cuidé mucho con cremas, protegiéndome del sol, caminando por la tardes, paseando a los perros y nadando en la piscina. Lo único que me costó fue adaptar mi vestuario de siempre a mi cada vez más grande barriga. Al principio es difícil reconocerte en el espejo pero poco a poco te vas acostumbrando. Al final del trimestre empecé a usar ropa premamá y ya si que me sentía que estaba embarazada de verdad.

Tercer trimestre:

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Para mí ha sido uno de los más bonitos. La gente suele ser más cariñosa y amable contigo ya que desprendes mucha luz y no puedes parar de sonreír por cualquier cosa. ¡Ya faltaba muy poco para conocer a mi bebé!

En estos meses me puse las pilas y empecé a organizar todo lo que hasta ahora sólo había sido un proyecto en mi cabeza. La decoración y la preparación de todo lo necesario para dar la bienvenida a Alan me ocupó mucho tiempo. Aunque en ningún momento del embarazo dejé de trabajar, si que lo hacía más esporádicamente ya que no era fácil encontrar ropa que me entrara para las sesiones de fotos y eventos. Así que aproveché este tiempo extra para encargar los muebles, comprar ropa y complementos, hacer un curso preparto y muchas cosas más.

La energía poco a poco se fue desvaneciendo y cuando cumplí los ocho meses noté que todo me costaba el doble. Ya no era tan fácil subir las escaleras y ponerme unas medias ¡¡era toda una odisea!! Mantuve mi rutina de ejercicios con mi entrenadora personal hasta un par de semanas antes de la fecha probable de parto pero cada vez me cansaba más.

En la recta final acudía a mi ginecólogo cada pocas semanas y me realicé las últimas pruebas. Las ecografías en 4D eran mi momento favorito del mes, poder verle la cara a nuestro niño me hacía una ilusión tremenda. También me dejaba muy tranquila que el médico nos dijera que todo iba perfectamente y que Alan cada día estaba más grande y más fuerte.

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En noviembre acudí a mi último acto en sociedad, había llegado el momento de descansar y esperar. Esas últimas semanas fueron un poco más molestas ya que empecé a tener contracciones muy fuertes por la noche. ¡¡El momento se estaba acercando!!

Una semana antes de la fecha probable de parto vinieron mi madre y mi hermano a Madrid para estar conmigo por si se adelantaba. Además era casi Navidad y apetecía mucho hacer cosas en familia.

Y finalmente llegó Alan. El 22 de diciembre a las 2:40 de la madrugada. El final de este camino y el principio de una nueva vida.

Ahora todo mi mundo gira entorno a él y me asombran los sentimientos que van creciendo día a día y que hasta ese momento no eres capaz de imaginar.

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A veces me miro en el espejo y echo de menos mi barriga de embarazada a la que acariciaba constantemente. Era una barriga muy redonda, firme y suave y al final acabé encariñándome de ella. La que se me ha quedado después del parto no es tan bonita pero quiere decir que ahora puedo acariciar la carita de mi bebé. Y eso es algo que compensa todo lo demás.

    • Hola Helen! Te leo desde tu primer post pero esi la primera vez que me animo a escribirte.
      Que alegría poder leer tu experiencia, eres muy cercana y me encanta que cuentes cosas tan bonitas como éstas.
      Decirte que mi pequeña princesa nació el mismo día que Alan pero de 2012, nos toco la mejor lotería como a vosotros!
      Espero nos sigas contando cositas de tu príncipe, es precioso 😇
      Un besito muy fuerte para los 3!

  • Qué ilusión desprenden tus palabras. Cómo se nota que las escribes tú, una persona natural, con los mismos miedos, realidades y sensaciones que cualquier otra mujer.
    Suerte con la crianza y energía para pasar el sueño de los primeros meses 😉

  • Hola Helen! Yo el 20 de Octubre tuve a mi pequeñín y tengo una niña que este mes hace 20 meses, vamos que se llevan solo 16 meses y estoy encantada de la vida! Los hijos son el mejor regalo del mundo. Es verdad lo que describes que se mezclan sentimientos de felicidad con miedos e inseguridades…Y está claro que siempre vamos a estar con ellos en continuo aprendizaje… Además cada niño es un mundo y yo estoy viendo que no se puede educar ni mimar a los dos de la misma manera porque cada uno demanda su amor de diferente forma , pero lo que está claro es que intentamos hacer las cosas de la mejor manera posible y con todo el amor del mundo. Mi niño acaba de hacer 3 meses y he empezado a ir a clases de abdominales hipopresivos que dicen que son muy buenos para recuperar suelo pelvico y fortalecer todos los músculos que tanto se dan de si en el embarazo y estoy muy contenta! Pues nada, veo que te animas por el segundo rápidamente como yo, jeje, al fin y al cabo creo que al final es un regalo para ellos tener un hermanito. Un beso wapa y a disfrutar a tope de la maternidad!
    Por cierto, escribo un blog por si quieres echar un vistazo…www.eldeseodemama.com 😉

  • Qué post tan bonito!!!
    Yo también he tenido a mi pequeña hace nada, el 22 de diciembre!
    Para recuperarme, me gustaría realizar ejercicio con un entrenador, nos recomiendas alguno en Madrid??
    Muchas gracias!!

  • Hola yo estoy de 12 semanas y tb lo he pasado fatal con los olores… le cogí asco al pescado…tomates…aguacates… me cuesta mucho variar la comida… ojalá los ascos tb se me vayan pronto!

  • Precioso post.

    Me encanta leer tu experiencia durante esos nueve meses tan especiales.

    Aunque lo realmente especial lo teneis ahora con vosotros:vuestro bebé.

    Muchos besitos y felicidades por tu blog que siempre leo.

    Muaa!

  • Pero que post más bonito!!! Quien tenga el instinto maternal dormido seguro que se lo habrás despertado 😀
    Me alegra que recuerdes el embarazo con cariño porque así seguro que te animas a quedarte embarazada de nuevo en algún momento, jaja.
    Un día , si es posible, estaría bien que nos aconsejaras cremas y hábitos que te fueran bien. Ya sé que cada persona es un mundo pero bueno, bajo tu experiencia personal lo que consideras mejor.

    Un beso!!!

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