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20
marzo 11

Gibraltar y la Costa de la Lluvia

Me fui a la Costa del Sol para celebrar un cumpleaños y me encontré en la Costa de la Lluvia. El cumpleaños se celebró en Málaga capital, en el Restaurante “El Chinitasâ€, una taberna de postín, de aire taurino, que me hizo recordar e investigar sus orígenes. No, el Restaurante “El Chinitas†no tiene nada que ver con el famoso “Café de Chinitas†que existe en Madrid desde hace 40 años y tampoco con el “Café de Chinitas†que existió en Málaga en el siglo XIX, pero sí recuerda en su decoración la canción popular recopilada por Federico García Lorca que decía así:

<<En el Café de Chinitas

dijo Paquiro (1) a su hermano:

“Soy más valiente que tú,

más torero y más gitano.â€

En el Café de Chinitas

dijo Paquiro a Frascuelo (2):

“Soy más valiente que tú,

más gitano y más torero.â€

Sacó Paquiro el reló

y dijo de esta manera:

“Este toro ha de morir

antes de las cuatro y media.â€

Al dar las cuatro en la calle

se salieron del café.

Y era Paquiro en la calle

un torero de cartel.>>

(1) Francisco Montes Reina, Paquiro, (1805-1851)

(2) Salvador Sánchez Frascuelo, (1842-1898) Nota: se trata de dos toreros legendarios.

No voy a hablar más de Málaga (capital) porque yo fui a Torremolinos para tomar el sol (en esta ocasión, la lluvia), pero quiero dejar constancia del desfile de Carnaval con que nos obsequió el pueblo (o ciudad) de Torremolinos el sábado por la tarde, aprovechando un resquicio de sol, que sólo puedo calificar de esfuerzo colectivo muy importante. A propósito, no quiero que se me olvide decir que la calle San Miguel de Torremolinos (Málaga) y Main Street (Gibraltar) tienen una cosa en común: la cantidad de joyerías que te venden diamantes (entre otras joyas) y perfumerías por metro cuadrado.

Sobre Málaga, tengo un último y especial recuerdo para Amparo Muñoz, primera Miss Universo española (1974) que ha fallecido a la edad de 56 años. R.I.P. de todo corazón.

A GIBRALTAR IRAS Y NO VOLVERAS

Fui a Gibraltar y no pienso volver, a no ser que Mr. Peter Caruana me invitase a tomar el té en su casa, cosa que no va a suceder.

Hace muchos años conocí a un gibraltareño que me gustaba mucho y hasta le saqué un ripio. <<Es rubio e inglés/ jovial y guapito/ nació en Gibraltar/ le llaman “llanitoâ€>> Pasó el tiempo y , con ocasión de una estancia en la Costa del Sol, me acerqué a Gibraltar conduciendo mi propio coche. Fue muy frustrante porque no pude o no supe encontrar un sitio para aparcar. Ahora, pensé aprovechar la oportunidad para contratar una excursión y me fui a Gibraltar en plan turista, mezclada con ingleses y franceses.

Algo que recordar

–El café con churros que desayuné. En realidad, no eran churros sino una mini rueda de porras que estaba buenísima.

–La catedral de St Mary the Crowned, en Main Street , estaba llena. Era “miércoles de ceniza†y los gibraltareños católicos, según nos advirtió la guía, son muy buenos católicos y estaban allí para cumplir con el rito de la imposición de la ceniza.

–El tiramisú que tomé en un restaurante italiano situado en Casemates Square era “de autorâ€, especialidad de la casa y en vaso.

Algo que olvidar

–La lluvia intermitente que cayó aquel día sin parar.

–La moneda de Gibraltar es la libra gibraltareña y las tiendas te hacen su propio cambio.

–La adquisición de un frasco más bien pequeño de Chanel nº 5. El comerciante tiró de calculadora y me dijo: “Por ser para usted, sesenta eurosâ€. Salté como un resorte: “Para mí y para cualquiera, digo yo†y mientras una de las dependientas se partía de risa. Me recordó un episodio que viví en el Gran Bazar de Estambul y que no voy a contar ahora; es decir, aquello me pareció un puro anacronismo. Excuso decir que no compré el perfume.

–Y como colofón: la aduana. Nos habían advertido que la Aduana española era muy rigurosa , que sólo permitían que gastáramos hasta 300 € y que ,al regresar, había que bajarse del autobús, cada uno con sus compras, y pasar la aduana a pie. Nos bajamos y recorrimos un trecho bajo la lluvia para llegar a la instalación que hacía las veces de aduana: un lugar pequeño, desolador, pero con sus accesos convencionales de “NOTHING TO DECLAREâ€, “SOMETHING TO DECLARE†etc. Y completamente vacío. No pude evitar decirle a la guía que nunca me habían tomado el pelo de forma semejante y que su empresa debía haber previsto lo que iba a pasar un día como aquel. Ella alegó que los aduaneros cuando querían miraban y cuando no querían, pues no miraban. Entonces recordé una frase de Ramón Lobo, reportero de guerra de “El País†que dijo recientemente: “Las fronteras son un invento perverso†Forneas


11
febrero 11

Arde Lucus

Arde Lucus es un gran banquete con mesas distribuidas a lo largo de la Muralla que encierra el casco antiguo de la ciudad de Lugo y tiene un perímetro superior a los dos kilómetros y una anchura de cuatro metros y medio, con lo cual es costumbre muy apreciada dar un paseo por el adarve, al que se accede por una rampa y varias escaleras. Este año Arde Lucus tendrá lugar entre el 17 y el 19 de junio próximo. Los participantes se visten de romanos porque  la fiesta evoca el pasado romano de la ciudad y recibe el nombre de comilonum.

Por otra parte, el lema “Y para comer Lugo” tuvo éxito desde el principio y hace décadas -dicen- figuraba en las entradas de la ciudad. Tras una larga etapa de ostracismo, pasa ahora por una segunda primavera de la mano de la Asociación Nacional de Hostelería y con el impulso de las instituciones. Y es que la gastronomía es , en Lugo, algo más que una fiesta , aunque las fiestas gastronómicas abunden en toda Galicia como la “Fiesta del porco celta de Sarria”, y no hablaré del “pulpo a feira” que es el leit-motive de las fiestas de San Froilan, patrón de la ciudad.

En cuanto a la historia de la ciudad, algunos expertos dicen que fue fundada el año 25 a. de C. como un campamento militar romano y que Lugo es la más antigua capital de Galicia.  Lugo, ciudad sagrada de Augusto, vio como su extraordinaria muralla monumental, éra declarada Patrimonio de la Humanidad el 30 de noviembre de 2000. Su construcción que muestra la evolución histórica de la ciudad es muy posterior al nacimiento de Lucus Augusti, su denominación original. Es hoy una ciudad agradable y tranquila donde el visitante es acogido con hospitalidad

Cuando los romanos llegaron a las tierras del Miño, conocieron las propiedades curativas de la fuente de agua caliente que brotaba en la orilla izquierda del río Miño a casi 44 grados centígrados. Sobre el manantial natural existente habilitaron un complejo medicinal, las termas romanas que fueron declaradas “Monumento Nacional” en 1921. Y pusieron en uso una tradición termal que ha llegado hasta nuestros días. “SALUTEM PER AGUA”  (SPA). “Lévame a aquela fonte cristaina…”, dice Rosalia de Castro en “Folias Novas”: agua para el espíritu y el cuerpo, masajes que diluyen las preocupaciones cotiadianas.

En la Catedral se dan cita diversos estilos arquitectónicos: románico, gótico, barroco y neoclásico. Tiene el privilegio de mantener el Santísimo en exposición permanente. El Museo Provincial, instalado en el antiguo convento de San Francisco muestra  una exposición cronológica desde el Paleolítico hasta el final de la Romanización e importantes colecciones  de cerámica y vidrio, entre ellas valiosas piezas de la Real Fábrica de Cerámicas de Sargadelos, así como orfebrería prerromana y romana, torques celtas, arracadas , brazaletes y otrras piezas en oro y plata encontradas en yacimientos de la Edad del Bronce. Por último, el Ayuntamiento, situado en la plaza mayor, es un edificio del siglo XVIII, claro exponente del Barroco gallego.

Acabo de estar en Lugo, la tierra de mis padres, y me he traído el recuerdo de una brocheta de rape con zamburiñas, algo nuevo y delicioso. Y es que estoy muy acostumbrada y me parecen algo natural las deliciosas empanadas, el queso de Arzua, el lacón con grelos, el cocido gallego, el caldo, la tortilla de patatas (con huevos y patatas de la tierra), etc. etc.

¡Viva Lugo! Forneas


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