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julio, 2011


27
julio 11

La leyenda del Obispo Ataulfo

Seg煤n Jos茅 Filgueira Valverde, en su libro Compostela, camino y estela , 茅ste es uno de los m谩s antiguos milagros del Ap贸stol Santiago. Lo recoge el Cronic贸n Iriense y la Historia Compostelana y hay pol茅micas sobre la fecha del reinado en que tuvo lugar. Se trata de Ataulfo II, el que debe ser considerado como iniciador del episcopologio santiagu茅s (Los obispos Teodomiro y Ataulfo I, que le precedieron fueron, si bien se mira, titulares de Ir铆a Flavia, pues s贸lo en tiempos de Ataulfo II se traslad贸 en definitiva la sede a Compostela, por devoci贸n del nuevo santuario apost贸lico y temor a las incursiones de los vikingos.

Dicen las citadas cr贸nicas que algunos servidores de la Iglesia Compostelana, inspirados por los rivales del Prelado, lo acusan ante el rey de vicios nefandos. Sabemos, a pesar de lo remoto de aquel tiempo, los nombres de los infieles criados: Nad贸n, Cad贸n聽 y Ensi贸n. El rey, que ser铆a Alfonso III, El Magno, en sus mocedades, dispuso que se sometiese al obispo Ataulfo al juicio de Dios.

El d铆a se帽alado dijo misa el acusado y terminada 茅sta, sali贸 a la plaza, donde revestido de los ornamentos pontificales y ante todo el pueblo all铆 congregado, se le expuso a la furia ciega de un toro, azuzado por tumultuosa jaur铆a. Imp谩vido Ataulfo , seguro de su inocencia, espero la acometida de la fiera. Dios y su Ap贸stol le libraron de ella, probando su inocencia, porque el toro se vino a 茅l blandamente y puso, manso, su cornamenta entre las manos consagradas del prelado, que as铆 venci贸 a los falsos delatores.

脕ngel 脕lvarez de Mirando, en su libro Ritos y juegos del toro, relata tambi茅n esta leyenda tomando como fuente la Historia Compostelana escrita en la primera mitad del siglo XII. Sit煤a esta cr贸nica del milagro en la segunda mitad del siglo X (casi tres siglos antes de la redacci贸n de la cr贸nica) y en la ciudad episcopal de Santiago de Compostela. Forneas


18
julio 11

El torero gallego : “Celita”

Alfonso Cela Celita naci贸 en San Vicente de Carracedo (Lugo) el 11 de julio de 1886. Muri贸 el 26 de febrero de 1932. Hoy cuenta con una biograf铆a escrita por Juan Brasa, una semblanza de Luis Iriarte, que le incluye en su libro sobre los figurones taur贸macos de la 茅poca, as铆 como p谩ginas en el Coss铆o, en la Historia de la Tauromaquia de Fernando Claramunt, en las cr贸nicas de Gregorio Corrochano y en el recuerdo de los buenos aficionados taurinos.

A los doce a帽os, su padre le trajo a Madrid y aqu铆 aprendi贸 el oficio de carnicero. Surgi贸 su afici贸n. En la plaza de San Miguel y en la Cuesta de la Vega pasaba las tardes jugando al toro con los chiquillos. El traje de luces se lo puso por primera vez en Colmenar de Oreja. Esto fue el a帽o 1907. Qued贸 bien con los palos, pero aquel trabajo no le satisfac铆a, lo que deseaba era estoquear.

Su vida de matador de novillos comenz贸 en la plaza de toros de Segovia. Tore贸 una corrida concurso y gan贸 el premio ofrecido al que mejor quedase: un capote de paseo tasado en 6.000 pesetas (de la 茅poca) En la plaza de Tetu谩n debut贸 en 1908. Tore贸 bastantes corridas. En esa plaza le vio torear Retana, el empresario de la plaza grande y Dulzuras, que entonces era revistero de 鈥淓l Mundo鈥, escribi贸 un art铆culo elogiando su estilo de matador.

Se present贸 en la plaza de la carretera de Arag贸n e n 1910, sin ninguna recomendaci贸n y a pesar de que entonces 鈥減ara torear en Madrid se precisaba la influencia de los ministros鈥. Lo que sucedi贸 fue que una tarde en el Caf茅 Ingl茅s le dijo Retana:

鈥溌縌uieres torear el domingo?鈥

鈥淪铆 se帽or鈥, respondi贸 Celita

Retana replic贸: 鈥淭e advierto que si no te encuentras con facultades, no debes precipitarte. La plaza de Madrid da y quita. Si fracasas, te costar谩 gran trabajo volver鈥.

鈥淎n煤ncieme, don Manuel鈥, respondi贸 Celita y sali贸 con Domingu铆n y Pacomio.

Gust贸 tanto que Retana para evitar que le explotase alg煤n apoderado desaprensivo, se ofreci贸 incondicionalmente a arreglarle algunas corridas en provincias y en la Corte.

鈥淐asi todos los toreros pasaron fatigas, pero ninguno ha sufrido lo que yo, -declara Celita- porque adem谩s de ser un desconocido, nac铆 en Galicia. Y como Galicia no es tierra de toreros.鈥

En Andaluc铆a cre铆a la gente que Celita era un bicho raro. Cuenta el torero que una tarde en Sevilla, toreando Palhas con V谩zquez II y Mogino , el p煤blico de los tendidos empez贸 a tararear una mu帽eira. Le llamaban 鈥済allegaso鈥. Cuando cogi贸 los trastos para despachar al primer聽 bicho que le correspondi贸, sinti贸 un no s茅 qu茅鈥 algo as铆 como si estuviera poniendo en rid铆culo a Galicia y鈥 en cuanto se cuadr贸 el toro, grit贸 a los guasones 鈥溌iva mi tierra! 隆Vamos a ver si puedo ser matador de toros.!鈥 Hizo el mejor volapi茅 de su vida. Entonces le tocaron las palmas y le llevaron en hombros hasta el hotel. Parece que el 鈥済allegaso鈥 les hab铆a convencido.

En 1912 decidi贸 tomar la alternativa seguro de que pod铆a con los toros. La empresa de Barcelona quer铆a que alternase como matador por primera vez, pero lo hace en Galicia, en A Coru帽a, el 15 de septiembre, con toros de Flores y apadrinado por Bienvenida. La tarde de su alternativa, una tarde dominguera de sol a prop贸sito para toros o siestas, a la vera del botijo que rezuma iba Alfonso Cela por la calle de San Andr茅s, en la jardinera de los toreros, con un vestido perla y oro de los de a mil pesetas y su capotillo de paseo que era un primor. En el coche acompa帽aba al espada su cuadrilla.

Todos quer铆an estrechar la mano del torero y muchos se contentaban con tocarle los alamares del terno flamante. Desde la puerta de la capilla no dej贸 el diestro de repartir saludos a sus amigos y a desconocidos que le admiraban. El toro era dif铆cil. Alfonso, nervioso, le pasaba la muleta y en cada pase se ce帽铆a m谩s al buey que le pudo haber asesinado. La fiera rod贸 y Alfonso Cela qued贸 consagrado como un gran matador. La tarde de su alternativa fue la de m谩s emoci贸n para el torero gallego. Le miraban los ojos negros de sus bellas paisanas, y la mujer gallega, al mirar, parece que dice mimosa: 鈥淩apaz, te quiero muchi帽o, muchi帽o鈥︹ As铆 concluye Juan Brasa la biograf铆a del torero gallego Celita.

As铆 concluye Juan Brasa la biograf铆a del torero gallego Alfonso Cela, Celita. Y as铆 concluyo yo este fragmento de la conferencia que impart铆 en la Casa de Galicia en Madrid el 30 de septiembre de 2.004, con el t铆tulo de 鈥淭oros en Galicia鈥 que hoy dedico con afecto a mi buen amigo Eusebio Mangada. Forneas


8
julio 11

Tres eran tres los hijos de Chiclana

Nada que ver con las hijas de Elena. Ne refiero a Chiclana de la Frontera (C谩diz), cuya historia es digna de ser relatada y recordada.

Francisco Montes Reina, Paquiro fue un torero nacido en la calle del Santo Cristo el 13 de enero de 1805 y fallecido el 4 de abril de 1851. Era hijo del Administrador del marqu茅s de Montecorto, recibi贸 una buena educaci贸n, luego frecuent贸 la Escuela de Tauromaquia de Sevilla y tom贸 la alternativa en Madrid el 18 de abril de 1831, de manos de Juan Jim茅nez, Morenillo que le cedi贸 la muerte de un toro de Gavira. La reina Isabel II tuvo la intenci贸n de concederle el t铆tulo de conde de Chiclana y en dicha ciudad se ubica el museo dedicado a este torero rom谩ntico, donde se encuentra, entre otros muchos recuerdos suyos la Tauromaquia Completa que public贸 en 1836. Francisco Montes falleci贸 el 4 de abril de 1851 de una cornada en la pierna propinada por el toro Rumb贸n que le supuso una dolorosa convalecencia de la que no lleg贸 a recuperarse.

El planeta de los toros, todav铆a hoy se empe帽a en negarle a Paquiro la autor铆a de su Tauromaquia Completa. Este es un tema que yo he investigado con gran esfuerzo, y tengo que decir que atribuir dicha autor铆a tanto al periodista Santos L贸pez Pelegr铆n como al m茅dico Manuel Ranc茅s e Hidalgo sin presentar argumentos s贸lidos es lo que ha permitido que este legendario torero se haya convertido en uno de los mitos de la Fiesta de los Toros.

Antonio Mar铆a de los Dolores Garc铆a Guti茅rrez naci贸 en Chiclana el 4 de octubre de 1813 y muri贸 en Madrid el 26 de agosto de 1884. En ese lugar y en esa 茅poca predominaban las ideas liberales que marcar铆an toda su vida y obra. Fue dramaturgo, zarzuelista, poeta y escritor rom谩ntico.

Gran conocedor del franc茅s, tradujo comedias de Eugene Scribe y novelas de Alejandro Dumas. Muy pronto le vino el 茅xito por El trovador, drama rom谩ntico en prosa y verso que, seg煤n las cr贸nicas de la 茅poca fue el m谩s aplaudido y aclamado por el p煤blico que le hizo subir al escenario a saludar, iniciando esa costumbre que ha perdurado en los estrenos teatrales. El 茅xito de la obra lleg贸 hasta Italia donde Giuseppe Verdi hizo una adaptaci贸n oper铆stica en Il trovatore . Tambi茅n mereci贸 otra adaptaci贸n oper铆stica otro de sus 茅xitos, Sim贸n Bocanegra.

De su Chiclana natal pasa a vivir en Madrid, a donde iban a vivir la mayor铆a de los autores de 茅xito. Luego reside varios a帽os en Am茅rica y tuvo varios trabajos diplom谩ticos en Inglaterra, Francia e Italia, alternados con sus estancias en Madrid, donde fue miembro de la Real Academia Espa帽ola y director del Museo Arqueol贸gico Nacional.

Juan de Dios 脕lvarez Mendiz谩bal (originalmente 脕lvarez M茅ndez) naci贸 en Chiclana 聽(C谩diz) el 25 de febrero de 1790 y muri贸 en Madrid el 3 de noviembre de 1853. Fue un pol铆tico y economista que ha pasado a la historia por su desamortizaci贸n de los bienes de la Iglesia Cat贸lica.

La desamortizaci贸n espa帽ola , que le inmortaliz贸 a nivel hist贸rico, fue un largo proceso hist贸rico, econ贸mico y social ,que sonsisti贸 en poner en el mercado, previa expropiaci贸n forzosa, y mediante una subasta p煤blica, las tierras y bienes que hasta entonces no se pod铆an enajenar, en poder de las llamadas 鈥渕anos muertas鈥 es decir la Iglesia Cat贸lica o las 贸rdenes religiosas que los hab铆an acumulado como habituales beneficiarias de donaciones, testamentos y abintestatos. Tambi茅n los llamados bald铆os y tierras comunales de los municipios. En otros pa铆ses sucedi贸 un fen贸meno de caracter铆sticas m谩s o menos similares.聽Los peque帽os labradores no pudieron entrar en las pujas y las tierras fueron compradas por nobles y burgueses adinerados, de forma que no pudo crearse una verdadera burgues铆a o clase media en Espa帽a que sacase al pa铆s de su marasmo.

A pesar de que expropiaron gran parte de las propiedades de la Iglesia, 茅sta no recibi贸 ninguna compensaci贸n a cambio. Por esto la Iglesia tom贸 la decisi贸n de excomulgar tanto a los expropiadores como a los compradores de las tierras, lo que hizo que muchos no se decidieran a comprar directamente las tierras y lo hicieron a trav茅s de intermediarios o testaferros.

El origen de 聽Chiclana se remonta al Paleol铆tico, como lo acreditan excavaciones o historiadores como Domingo Boh贸rquez. Frente al litoral de Chiclana se encuentra el Islote de Sancti Petri, donde es probable que los fenicios construyeran el Templo de H茅rcules Gaditano, sobre cuyas ruinas se levant贸 posteriormente el Castillo de Sancti Petri. El islote fue visitado en 1930 por Manuel de Falla, buscando inspiraci贸n en 茅l para la m煤sica de su cantata esc茅nica Atl谩ntida. Las excavaciones realizadas han puesto de manifiesto un poblamiento fenicio en la ciudad, y autores cl谩sicos como Estrab贸n indican la existencia en la zona del famoso Templo de H茅rcules Gaditano sin que se pueda determinar su ubicaci贸n con exactitud.

El origen de la actual poblaci贸n se remonta al a帽o de 1303 durante el reinado de Fernando IV. El 聽15 de mayo del mencionado a帽o, el rey entreg贸 las tierras de la entonces aldea yerma de Chiclana a don Alonso P茅rez de Guzm谩n, fundador de la Casa de Medina Sidonia, bajo cuyos dominios permaneci贸 durante siglos.

Posteriormente, en el siglo XVIII, la ciudad se beneficia del comercio africano y americano de la cercana ciudad de C谩diz. Debido a la riqueza que adquiere la zona, es en esta 茅poca cuando se configura el casco urbano con la construcci贸n de grandes casas por la nobleza y alta burgues铆a dieciochesca.

Durante la Guerra de la Independencia, el 5 de marzo de 1811 tuvo lugar la Batalla de Chiclana, en la cual las tropas anglo-espa帽olas vencieron a las francesas. Es precisamente en el siglo XIX cuando la ciudad alcanza un gran aumento de poblaci贸n, as铆 como un fuerte desarrollo vitivin铆cola, concedi茅ndole el rey Alfonso XII el t铆tulo de Ciudad en el 1876.

Con este texto lo que pretendo es honrar a estos tres hijos ilustres de Chiclana de la Frontera (C谩diz) que situaron a esa bonita tierra en el mapa de la cultura universal en la 茅poca conocida como el Romanticismo.

Forneas.


4
julio 11

Junto al r铆o Spree

El r铆o Spree serpentea por buena parte de Berl铆n , se comunica por medio de canales navegables con el mar聽 B谩ltico y tiene aproximadamente unos 400 kil贸metros, de los cuales 182 con navegables. En Berl铆n, capital de la Rep煤blica Federal de Alemania y uno de los diecis茅is estados federados, el r铆o Spree tiene un protagonismo muy especial porque sus barcos de recreo suben y bajan, bajan y suben constantemente llevando a los pasajeros, nacionales o turistas que quieren tomar el sol, visitar la ciudad desde el r铆o o simplemente sentirse marineros de agua dulce. En Espa帽a, el r铆o Spree tambi茅n es protagonista, ya que los corresponsales de TV suelen env铆ar sus cr贸nicas desde聽 la orilla del r铆o y, muchas veces, con el fondo del Reichstag (Parlamento)

La Unter der Linden (Bajo los Tilos) es, para m铆, semejante al r铆o Spree. Es la calle principal de Berl铆n. Desde su inicio hasta la Segunda Guerra Mundial fue el centro neur谩lgico de la vida cultural berlinesa. Despu茅s de 1945 qued贸 en el sector oriental (Berl铆n聽 Este) como capital de la聽 Rep煤blica Democr谩tica Alemana. Con la reunificaci贸n, despu茅s de la ca铆da del Muro, ha recobrado su lugar como la calle favorita de Berl铆n. Comienza en la Plaza de Par铆s, en el lado Este de la Puerta de Brandeburgo, donde se encuentran la Academia de Arte, el m铆tico Hotel Adlon y la Embajada de Francia. Desde all铆 recorre 1,5 Km en direcci贸n Este hasta el puente del castillo Schlossbr眉cke, el cual supone la uni贸n con la Isla de los Museos (Patrimonio Cultural de la Humanidad desde el a帽o 2000) y el centro Este de Berl铆n. Es uno de los principales ejes de la ciudad, punto de reuni贸n y esparcimiento. En 茅l se encuentran numerosas instituciones y lugares de inter茅s tur铆stico y cultural.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Berl铆n fue dividida entre los aliados. Berl铆n-Este correspondi贸 a la Uni贸n Sovi茅tica y formaba parte de lo que se conoc铆a como Rep煤blica Democr谩tica Alemana. Berl铆n-Oeste se dividi贸 entre Gran Breta帽a, Francia y Estados Unidos lo que constitu铆a parte de la Rep煤blica Federal Alemana, que entonces ten铆a su capital en Bonn. Si ustedes me permiten, les dir茅 que la impresi贸n que tengo, es que los rusos se quedaron con lo mejor de Berl铆n, pero puedo estar equivocada.

Hace justo un a帽o que estuve en Berl铆n y quiero celebrar este aniversario dedic谩ndole este post a esa visita, de la cual voy a contar algunas curiosidades:

Lo primero y principal es el gran calor que pasamos. Nunca imagin茅 que tal cosa pudiera suceder en Berl铆n. Calor en la calle y calor en el Hotel Meli谩 Berl铆n sito en la calle Friedichstrasse , al pie del rio Spree. Como te sugieren que no abras la ventana porque pueden entrar los mosquitos, algo natural si tenemos en cuenta el r铆o y el calor, s贸lo te queda encender el aire acondicionado, pero en mi casa nunca hemos dormido con el aire acondicionado enchufado porque nos parece poco higi茅nico y all铆 tampoco. No nos qued贸 m谩s remedio que dormir en camis贸n encima de la s谩bana-edred贸n que se usa en Alemania.

La calle Friedrichstrasse es perpendicular a la Unter der Linden y tiene 4 kil贸metros de largo. Los bombardeos aliados sobre Berl铆n destruyeron la mayor parte de los edificios. En 1961 qued贸 seccionada en dos partes debido a la construcci贸n del Muro de Berl铆n. El sur de la calle, perteneciente a Berl铆n Oeste fue reconstruido r谩pidamente, pero con edificios populares de cemento. Con la reunificaci贸n, en la d茅cada de 1990, el resto de la calle fue reconstruido con edificios comerciales muy diferentes, entre los que se encuentran las Galer铆as Lafayette de Berl铆n.

Una foto inevitable que yo publicar铆a si supiera c贸mo hacerlo es la del trozo de muro que se conserva a poca distancia del Hotel, junto al r铆o y entre las mesas de una cafeter铆a cercana. Resultaba agradable sentarse a cenar al aire libre en los varios establecimientos situados, en el lateral, a lo largo del r铆o, y, por cierto, ni rastro de mosquitos.

Tengo que volver a Berl铆n para conocer a fondo la Isla de los Museos compuesta por cinco museos: Museo Antiguo, Vieja Galer铆a Nacional, Museo Nuevo, Museo de P茅rgamo y聽 Museo Bode. En cuanto a la gastronom铆a, puedo prescindir de Berl铆n porque la cerveza me gust贸 menos que la de Munich y menos que la vienesa, y las salchichas son decididamente inferiores a las de las localidades citadas.

Despu茅s del a帽o transcurrido, todav铆a tengo una sensaci贸n de vac铆o en el coraz贸n. Berl铆n es una ciudad que ha sufrido mucho y 聽se le nota en el comportamiento de algunos de sus habitantes, un comportamiento similar al que me encontr茅 en Budapest hace a帽os. Es como si te reprocharan algo por ser turista. Claro que puede suceder que, sencillamente, tuve mala suerte. Forneas


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