¡Adiós 2017!

Sí…

Este es el último post del año y tengo dos opciones o me pongo sentimental y hago una reflexión desde lo más hondo del corazón o bien tiro de ironía sutil, opto por la salida de lo positivo y hago una reflexión real de lo que de verdad le debemos de pedir a este 2018.

Salud, dinero y amor. Son los tres tópicos más típicos y más reales. Partiendo de este base lo que tenemos que tener claro es lo que no queremos. Una vez logramos saber esto el camino es más fácil aunque para llegar a comprender lo que uno quiere y no quiere en la vida realmente no es tan sencillo.

Para este 2018 busquemos la verdad, lo real frente a lo irreal, los amigos que valen la pena, los compañeros de viaje que están cuando las cosas no van bien. La familia frente a la familiaridad, el amor frente al simple cariño y lo positivo frente a lo negativo.

Es importante dar las gracias y ser agradecido ya que lo bueno abunda y para encontrarnos aún más gente buena en el camino debemos de alimentar a los que nos quieren.

Nada en la vida es perfecto y en muchos casos la imperfección es la perfección más maravillosa pero tenemos que intentar hacer las cosas bien por mucho que su resultado no sea perfecto.

Cuando cada uno de mis hermanos y yo tuvimos la madurez de leer las cosas sabiendo lo que leíamos aunque no lo entendiéramos del todo mi madre nos regalaba a cada uno de nosotros el Poema de Rudyard KiplingPremio Nobel de Literatura en 1907. 

El sí de Kipling, es uno de sus poemas más conocidos y que en este caso utilizo de manera especial para daros las gracias por leerme todos estos años y dar las gracias a la vida, que aunque muchas veces duela siempre hay un sí… por el que seguir luchando para vivir.

Si puedes mantener la cabeza cuando todos a tu alrededor 

pierden la suya y te culpan por ello; 

Si puedes confiar en ti mismo cuando todos dudan de ti, 

pero admites también sus dudas; 

Si puedes esperar sin cansarte en la espera, 

o, siendo engañado, no pagar con mentiras, 

o, siendo odiado, no dar lugar al odio, 

y sin embargo no parecer demasiado bueno, ni hablar demasiado sabiamente;

Si puedes soñar-y no hacer de los sueños tu maestro; 

Si puedes pensar-y no hacer de los pensamientos tu objetivo; 

Si puedes encontrarte con el triunfo y el desastre 

y tratar a esos dos impostores exactamente igual, 

Si puedes soportar oír la verdad que has dicho 

retorcida por malvados para hacer una trampa para tontos, 

O ver rotas las cosas que has puesto en tu vida 

y agacharte y reconstruirlas con herramientas desgastadas;

Si puedes hacer un montón con todas tus ganancias 

y arriesgarlo a un golpe de azar, 

y perder, y empezar de nuevo desde el principio 

y no decir nunca una palabra acerca de tu pérdida; 

Si puedes forzar tu corazón y nervios y tendones 

para jugar tu turno mucho tiempo después de que se hayan gastado 

y así mantenerte cuando no queda nada dentro de ti 

excepto la Voluntad que les dice: “¡Resistid!”

Si puedes hablar con multitudes y mantener tu virtud 

o pasear con reyes y no perder el sentido común; 

Si ni los enemigos ni los queridos amigos pueden herirte; 

Si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado; 

Si puedes llenar el minuto inolvidable 

con un recorrido de sesenta valiosos segundos. 

Tuya es la Tierra y todo lo que contiene, 

y —lo que es más— ¡serás un Hombre, hijo mío!

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer