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EXTRAORDINARIAS COINCIDENCIAS

Hace unos días, una importante persona que yo conocía dejó este mundo. Cómo es habitual, la familia organizó todos los rituales destinados para decir adiós a ese ser con el que tuvimos la oportunidad de coincidir en el mismo espacio y tiempo.

Elegantes trajes sastre de Chanel  y maxi gafas negras desfilaban por la sala. Gucci, Prada, Oscar de la Renta, modelos maravillosos e ideales para esconder la mirada de la tristeza.

Mientras el elegante e infalible color negro invadía la escena, una pregunta flotaba en el aire…¿por qué se fue?

Un gran hijo, un buen padre, un profesional admirable, un ser humano increíble. Tal parece que son las personas más especiales las que se van antes, cómo si de alguna forma vinieran a cumplir una misión específica en
este mundo y al completarla deben irse.

Empecé a pensar si acaso son requeridos allá arriba para ser aún más increíbles de lo que ya eran…nunca llegaré a saberlo.

Lo que me queda clara es una cosa: “cualquier día todo puede cambiar”

La gente caminaba hacía la familia para expresar su más profundo pésame y cariño, entre lagrimas, palabras de apoyo y gestos, la mayoría de los presentes decían…LO SIENTO.

Me quedó con esta expresión tan típica y que se dice tan a la ligera. Las personas la mencionan todo el tiempo cuando irónicamente nos pasamos la vida evitando hacerlo, no queremos sentir, huimos al dolor. Somos
víctimas de un pánico terrible y muchas veces nos alejamos de esos seres que nos hacen darnos cuenta que el amor y el desamor pueden llegar a percibirse incluso como sensaciones corporales.

Ese pinchazo en el corazón cuando ves su llamada, ese dolor de estómago cuando le recuerdas, ese sudor en las manos cuando está por llegar. Los sentimientos encuentran siempre la forma de manifestarse por más que racionalmente queramos negarlos y jugar a que no existen.

De pronto una especie de ansiedad me invade en medio de todas esas caras tristes, se hace paso a través de todos los recuerdos que convergen en la persona que se fue. Me percato, que cualquier día puedo irme yo también:

Y si no le dije a esa persona que lo quería…

Y si jamás mencione a esa otra su importancia en mi vida…

Y si olvide darle un abrazo a ese amigo cuando sabía que lo necesitaba…

Y si no le dije a mi amiga que se veía increíblemente bien en aquella fiesta en la que todo le salió mal…

Y si no hice esa llamada…

Y si no tuve esa mirada…

Y si no pedí perdón…

Y si ese alguien especial se convierte en  un recuerdo por miedo….

Y si ese recuerdo me atormenta toda la vida…

Y si toda la vida pienso “y si hubiera”…

Como si se tratara de una escena en un programa de televisión, hice un paneo de todos aquellos rostros. Me pregunté en quien estarían pensando, a quién añoran, qué se lamentan. Estoy segura que en la cabeza de todos ellos, existía una pregunta, que empezaba con: ¿Y si tan sólo hubiera?…cuya respuesta en la mayoría de los casos era: “ya es demasiado tarde”.

Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, y de pronto la ansiedad que sentí unos minutos atrás cambió por una especie de euforia, por unas ganas terribles de decir y hacer millones de cosas.

Empecé a ponerme inquieta, la silla me estorbaba, de esas veces que el cuerpo es un obstáculo, y tu alma necesita salir corriendo a hacer lo que tienes que hacer.

Un hombre mayor, de aspecto entrañable, se dio cuenta de mi nerviosismo, y me volteó a ver sonriendo.

Con su mano arrugada y llena de pecas tomo la mía delicadamente y me dijo:

“Estas cosas son infinitamente tristes, pero existe otra manera de verlas”. Intrigada,  pregunté: ¿cómo la partida de alguien que nos importa puede verse como algo positivo?… El respondió:

“Mi esposa falleció hace cinco años, y todos los días en lugar de recriminar a Dios su falta, le agradezco enteramente haberle conocido. Ella me eligió a mi… eso es una suerte”

Aquel hombre me dió una de las lecciones más valiosas que he oído jamás. Coincidir con un ser extraordinario es increíble, tener la suerte de que alguien haga brillar tu día aunque sea un segundo, es una bendición.

Inmersos en nuestra absoluta y egoísta cotidianeidad no nos tomamos el tiempo a pensar con cuantas personas valiosas hemos coincidido y eso, (como decía el hombre mayor) es una suerte. El simple hecho de que alguien deje en tu memoria un recuerdo que te haga sonreír, es extraordinario.

Existen personas que viven buscando esa chispa adecuada en alguien sin encontrarla jamás y otros que la tienen en frente y deciden no apreciarla. Lo que escapa a la normalidad, a lo cómodo, suele atemorizar. Da miedo que un ser extraordinario aparezca en tu vida, acostumbrarte a su presencia y que de pronto se vaya, que cambie el rumbo de tus días y que sin su presencia, no te veas capaz de seguir.  Da pánico la idea de jamás volver a toparte con alguien igual o parecido.

Algunos tienen tanto miedo a cuestionarse esto siquiera, que eligen el camino de la comodidad y se rodean de seres que vibran en la misma frecuencia gris que ellos mismos. Mirarán la vida pasar desde la ventana…y nunca vestirán de rojo, tampoco reirán demasiado alto, y usarán gafas para tapar su llanto y pretextos para cubrir su corazón.

A través de este post, agradezco profundamente los seres a quienes considero extraordinarias coincidencias. Le doy gracias a la vida, por ponerme en su mismo camino. A mi familia, a mis amigos, a quien he amado y quién amaré…gracias. Por todos los que han dejado en mi una palabra, un recuerdo, una risa, un baile, un viaje, una lagrima, una pelea, por los que están y los que se han convertido en una estrella más del cielo que me mira de vez en cuando…gracias. Ha sido:

UN PLACER COINCIDIR EN ESTA VIDA!


10 comentarios

  1. Mucha gente también esta feliz de coincidir contigo en esta vida, un beso y felicidades

  2. Me has sacado una lagrima…muy emotivo.

  3. Me encantó tu artículo… y todo es muy cierto.

  4. Conmovedor en verdad, enhorabuena por un blog que toque así las emociones de las personas.

  5. Itziar! Cada blog es mejor que el anterior!!! enhorabuena!!

  6. impresionante!

  7. Buenos Días;
    Es la primera vez que entro en el blog, primero he leído el post de los bolsos de imitación, y me h gustado tanto que no he podido resistirme a leer una entrada más antigua. A partir de hoy estaré atenta a cada psot que publiques.
    Me encanta la forma de expresarte, es sentimiento puro y escribes verdades “como puños”.
    Sólo puedo decir, olé! y olé!
    Me ha encantado

  8. Itzi, tienes toda la razón, que poco nos preocupamos de las personas que amamos hasta que es demasiado tarde! Me encanta la gente que de todo saca un aspecto positivo, es la gente que consigue ser feliz.

  9. Querida Ici, no se si leeras mi comentario porque acabo de leer tu artículo y ha pasado mucho tiempo desde que lo escribiste, pero quiero que sepas que hay algunas frases que me han llegado al corazón. Es cierto que tuvimos la suerte de coincidir en la vida con un ser extraordinario, que nos acostumbramos a su presencia y que no hay manera de hacerse a la idea de que ya no está físicamente a nuestro lado. Pero también es verdad, y ambas lo vivimos día a día, que nos sigue cuidando desde el cielo.
    Gracias por tus reflexiones. Eres una persona muy buena, muy especial y me alegro de coincidir contigo en esta vida!

  10. Hola,,
    Q bueno para mi tb coinsidir con tu block,,, me he identificado mucho y conmovido todo lo q pones… expresas muchas cosas q yo siento … saludos y muy buenas energías

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