Han pasado tres meses excelentes. No sólo he aprendido a alimentarme correctamente, sino que lo he hecho ante un público de excepción (y no se crean que no impone enfrentarse a la masiva audiencia de Hola) y me he divertido narrando aventuras y desventuras. Además, logré uno de mis principales objetivos: bajar de 80 (¡Ya estoy en 78,8!), sin apenas esfuerzo e innovando en mi recetario particular.
Todo gracias al método on-line de entulinea, que se reveló como un gran compañero de viaje y una guía fiel en casa. De hecho, si hoy me preguntaran qué cosas me llevaría a una isla desierta, estoy segura de que un portátil para conectarme a Internet y anotar mis ProPoints (porque seguro que en mi isla desierta habría un gran catering como de hotel de lujo) para no pasarme y lucir mi bikini como God only knows.
Efectivamente, tal y como estoy dejando entender, esto es una despedida. Pero no del todo. Seguiré estando activa en Zelestina y también podréis leer mis avances pesísticos y ProPointeros en Twitter. Pero la aventura de “El verano en que por fin adelgacé” toca a su fin. Los focos hacen su fundido a negro y Lina Morgan vuelve a entonar la clásica, la única, la inimitable: Gracias Por Venir.
Ha sido un placer (y ya, que se me cae una lagrimita).









Mi nombre es Paloma Abad, tengo 28 años y soy periodista. Desde que tengo memoria no ha pasado un sólo año en el que no haya estado a dieta. Siempre es el mismo cuento en dos etapas: primero la sigo a rajatabla (con todo el furor que se puede esperar de una groupie adolescente) y a los pocos días acabo por descartarla alegando infinitos inconvenientes: paso hambre, sólo como verdura, proteínas o ¡alcachofa!. Por fin he llegado a la conclusión que los términos dieta o régimen no conjugan en mi diccionario, así que he decidido agarrar el toro por los cuernos y apostar por un concepto bastante más sencillo y eficaz: llevar un estilo de vida más saludable de la mano de entulinea. Valga este blog como testigo de cada uno de mis logros (y muy probablemente baches) en este pequeño reto. Ya sabéis, un pequeño "peso" para el hombre, un gran paso para la humanidad...