La primavera es la época de las flores, y aunque nos ayudan a decorar y poner una nota de color a nuestros rincones en cualquier época del año, es durante esta estación cuando más se utilizan para llenar la casa de luz, color y frescura. Por eso, todas las ideas que captemos para nuestras decoraciones florales nos servirán de inspiración para crear centros y composiciones utilizando diversas especies de temporada, combinándolas correctamente y recreando diseños sorprendentes y atractivos.

Hace unos días asistí a un curso de arreglos florales que la marca SIA, de la mano de uno de sus decoradores, impartió en Madrid y no he podido evitar preparar un post especial dedicado a este maravilloso taller donde nos ofrecieron ideas variadas que os resultarán interesantes. Se crearon cinco modelos, muy diferentes entre si, cada uno de ellos representa un estilo y por tanto requiere una ubicación concreta, pero para la preparación de todos ellos se intenta mantener un equilibrio
1) El primer arreglo representa un estilo elegante, fresco y delicado. Ambientado en tonos suaves de la naturaleza como tierra, verde o rosa palo y utilizando en su composición flores de tallos largos y limpios, lo cual supone un conjunto esbelto y de cierta altura, siendo aconsejable su ubicación en suelos o mesas bajas. Las flor de cerezo pone la nota de romanticismo. El macetero elegido es de base y forma cuadrada, en color gris con acabado brillante, una línea con toques de sobriedad. En la base, cubriendo la tierra, se han dispuesto unas piedras en tono claro que aportan un toque más personal y característico, impidiendo dejar a la vista la tierra.


2) Este diseño representa un carácter más dinámico y divertido, donde se ha jugado con diferentes composiciones de color, de flor y de tamaño de las mismas, es la clara representación de la alegría primaveral. Es evidente el contraste entre las flores, las hojas de verde intenso que enmarcan el conjunto representando la naturaleza mas pura y el negro de su base que se deja ver a través del recipiente, el cual es de cristal, redondo y bajo. Se han utilizado especies de tallo corto, e incluso ramilletes permitiendo que quede compacto y recogido. Puede colocarse como centro en mesas bajas, permitiendo su correcta visualización desde arriba.


3) De los cinco, fue el más rápido y sencillo de realizar. De estilo minimalista, por su limpieza y pureza de diseño, consigue resaltar cualquier rincón de forma sutil. Como soporte se utilizaron unos vasos o potavelas, y las grandes protagonistas son las amapolas de gran formato en colores vivos e intensos como el naranja o rojo, y tallo largo y rígido que le confiere clase y personalidad. Se combinan con detalles alargados verdes que complementan el color de las hojas de la flor pero sin restarle protagonismo ni en tonalidad ni en presencia. La base se cubrió con fina arena blanca.

4) Podría decirse que su diseño le hace especialmente atractivo para la decoración de bodas por su amplio uso del blanco y su relación con la novia. De aspecto romántico, elegante y fresco se convierte en la decoración perfecta para zonas exteriores y ajardinadas. Se ha trabajado con un amplio rango de flores, de diferentes tamaños y distintos intensidades de blancos, y se ha conseguido el contraste con verdes intensos que potencia, aun más si cabe, la pureza de los tonos claros. El soporte utilizado simula la piedra, en color gris, guardando un equilibrio con el resto de elementos. Requiere ser colocado en zonas bajas, desde donde se pueda disfrutar la complejidad de especies utilizadas y su coordinación.


5) El último de todos, representa el de carácter más informal, ideal para decorar y alumbrar de forma discreta, gracias al detalle de disponer de un bonito portavelas, de pequeño tamaño, e ideal para utilizar en mesas de exterior, preferiblemente por la noche para aprovechar la tenue iluminación que produce y disfrutar de las largas veladas a las que invita el buen tiempo. El soporte elegido es una bandeja en forma de hoja, diseño que guarda total relación con el conjunto e intensifica más el concepto de naturaleza. Gracias a sus variada gama cromática, sigue una línea divertida y alegre. Se han utilizado flores y hojas pequeñas, guardando la correcta armonía de tamaño con el soporte.

Os invito a que pongáis en marcha vuestra creatividad y arriesguéis en vuestras composiciones, reflejando y representando distintas sensaciones y líneas decorativas. En todos ellos se ha colocado una especie de corcho en la base, de tamaño apropiado para cubrir el recipiente y este a su vez se ha pegado, a la misma, con silicona caliente o una masilla especial que podéis encontrar en floristerías, asegurando su permanente sujección y garantizando el perfecto estado de los recipientes si alguna vez se desea retirar. Luego solo tenéis que ir pinchando los tallos de las flores en el propio corcho hasta cubrirlo.
Espero que os sirvan de inspiración las cinco propuestas que os muestro. ¿Os gusta realizar arreglos florales? ¿Con cual os sentís más identificados? Estaré encantada de conocer vuestras preferencias.
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Muchos besos!!!