Apuntad bien este nombre, tomad nota de los tÃtulos de sus libros, y acudid a la librerÃa o a la
biblioteca; conseguid algunos ejemplares, y comenzad a viajar, a disfrutar de su lectura. Os quiero presentar, a los que no lo conocéis aún, a Ignacio del Valle, escritor asturiano, de Oviedo, para mas señas. Tiene seis novelas publicadas y seguro que otras muchas le rondan la cabeza y el ánimo. Cuenta con más de cuarenta premios de relato a nivel nacional, y una de sus novelas, “El tiempo de los emperadores extraños”, será llevada próximamente a la pantalla.
Hasta que tengáis alguno de sus libros entre manos -por ejemplo, su última novela, “Los demonios de BerlÃn”- haced boca con esta entrevista que nos ha concedido, con gran amabilidad.
- Dicen que la comida entra por los ojos. Una de las cosas que más me gustaron de tu obra, antes de adentrarme en su lectura, fueron los tÃtulos. ¿Barajas muchos antes de decantarte por uno o a medida que escribes sabes ya cómo se denominará?
El tÃtulo resulta esencial en toda novela. Debe decirte lo que te vas a encontrar y antes de empezar a escribir siempre lo tengo claro. Es igual de importante que la primera frase, que es lo que te va a enganchar, y las últimas páginas, que serán lo que pondrá la guinda a la obra, la que te deje un buen regusto.
- Para los que aun no lo conocen, preséntanos a Arturo Andrade, el protagonista de tu trilogÃa.
Es un tipo con un corazón delicado y manos de carnicero. Creo que eso lo define bien.
-¿Te queda mucho por contarnos de él?
Toda una vida.
- Cuando se califica la obra de un autor como “cinematográfica”
en su forma de
escribir o de presentar las tramas o los personajes, suele hacerse de forma peyorativa. ¿No serÃa más correcto hablar de una obra visual o, sin complejos, aceptas que tu obra es cinematográfica, en el completo sentido de la palabra?.
Por supuesto, igual que acepto que es un best seller. De la misma manera que acepto que El amor en los tiempos del colera o El Gran Gatsby son novelas muy cinematográficas y best sellers. Sin complejos.
- En tu novela “Como el amor no transformó el mundo”, escribes “Nos vamos a ver, nos vamos a gustar, terminaremos acostándonos, viviremos un tiempo entre nubes, nos diremos cosas que más tarde nos darán vergüenza…pero al final todo acabará estropeándose y nos romperemos el corazón”. ¿Las historias de relaciones personales también son del género bélico, o las historias de guerra son relatos de amor mal entendidos?.
Son las dos caras de una misma moneda. Puede haber más amor en un disparo que en un abrazo, igual que puede haber más violencia en cómo te sirven el café por la mañana que en una cuchillada.
- ¿Cuál es la principal forma de documentación que utilizas para escribir tus novelas?
Hay épocas en que prácticamente vivo en la Biblioteca Nacional, aparte de desplazarme a los lugares fÃsicos para completar mis mapas mentales, para escuchar el latido del lugar.
- El escritor peruano Federico Iwasaki tiene una novela titulada “España, aparta de mi esos premios”. ¿Es un buen consejo para el que quieres abrirse camino en el proceloso campo de la literatura o no sólo es el mejor camino, sino el único?.
Creo que los premios son un camino razonable, sobre todo si empiezas sin padrino, como fue mi caso. Te permiten publicar, ganar dinero y te dan moral, que es cardinal en una carrera tan solitaria como la nuestra, y en la que sólo vas a encontrar personal que te dice que es imposible.
- Imagina que eres bibliotecario: alguien se te aproxima: es un buen lector, devora
de todo, pero está un poco cansado de los autores de siempre; te pide que le sugieras un par de autores que te hayan llamado la atención últimamente. ¿Cuáles le dirÃas?
Meridiano de sangre, de Cormac McCarthy. Y cualquier libro de James Salter. Uno es salvaje, el otro refulge.
- Jóvenes lectores, jóvenes escritores…¿cómo ves el panorama nacional?
Nunca se ha leÃdo tanto como ahora, nunca se ha escrito tanto. La literatura anda bien de triglicéridos, a veces un poco ensimismada, pero con una tensión aceptable.
- ¿De qué nos salvan los libros, si es que lo hacen?
Muchas veces de nosotros mismos, de la ignorancia, de la fealdad, del aburrimiento…Incluso de la impiedad.
- ¿Escribir es tarea para escépticos? ¿Qué hacemos con los optimistas?
Yo no soy ni un escéptico ni un pesimista. Tampoco exactamente un optimista. Yo lo que soy es vitalista. Me gusta pensar no tanto en ganar cómo en mejorar. Puedes perder, pero si en esa derrota has mejorado, vamos por buen camino.
- No creo que para un escritor el éxito sean las crÃticas. O sÃ. ¿Qué es el éxito para ti?
Que quien lea un libro mÃo se emocione. Eso es el éxito. Indubitable.
Si queréis saber más de este interesante autor, podéis visitar:
http://www.ignaciodelvalle.es/
http://ignaciodelvalle.blogspot.com/
Garantizado. Os emocionará.
¡Un abrazo para todos desde el Marcapáginas!
