hola.com

 

YO FUI AMIGO DEL MAYOR FALSIFICADOR DEL MUNDO

 

Fui al Cículo de Bellas Artes de Madrid para ver la exposición de cuadros del famoso falsificador Elmyr de Hory.


La sala estaba llena de cuadros pintados “a la manera de” los pintores impresionistas más importantes del mundo. Elmyr no los copiaba. Elmyr era un génio y se inventaba los cuadros.

Yo conocí a Elmyr, en Ibiza, cuando tenía 18 años, durante unas vacaciones de Semana Santa. Ángeles de la Vega, una excéntrica conocida de mi familia, propietaria del bar “La Sirena Gorda” (luego llamado “The Black Sheep”), me presentó a Elmyr.

Cuando, años más tarde, me instalé a vivir en Ibiza, me convertí en uno de sus asiduos amigos. Elmyr vivió en Ibiza 16 años.

En la foto estamos en la terraza de la discoteca PACHA, en 1973, año en que colaboré en su inauguración.

Picasso.

Matisse.

Modigliani.

Degas.

Léger.

Dufy.

Monet.

A Elmyr le encantaban la vida social y las fiestas. (Esta foto forma parte de la exposición de Madrid).

Yo estaba en esa fiesta de la galeria de Yvan Spence. Soy el del kaftán morado.

 

Orson Welles llegó a Ibiza, en 1974, para filmar “F FOR FAKE” (F de Falso), documental basado en la obra de Clifford Irving. 

Clifford y su esposa Edith Sommer eran entonces mis vecinos en una finca de Sant Jordi, que yo compartía con Maria Sheriff y Juan Carlos Herrera (hermano de Mario, el que vendió su casa de Barcelona a los Duques de Palma).

Orson Welles puso su cámara delante de un lienzo en blanco y Elmyr, en menos de 10 minutos, se “inventó” un Matisse, con la misma facilidad que inventó su pasado, sus apellidos, y sus orígenes familiares.  

Creo que Elmyr, judío húngaro, se llamaba Elemér Hoffmann.  Utilizó unos 6 nombres distintos, para eludir a la justicia internacional.

Por casa de Elmyr pasaban muchas personas conocidas. Allí conocí a John Derek y a Ursula Andress, por ejemplo.

En la foto superior puede verse a  Smilja Mihailovitch, que se autocoronó Princesa, y a la entonces Vizcondesa Jacqueline de Ribes, actualmente Condesa. 

Con Smilja, que era yugoslava, se hablaban en una lengua que nunca llegué a detectar. Pero era cómico y evidente que ambos se insultaban, burlándose de sus montajes y falsos pasados.

Por aquel entonces, Jacqueline de Ribes compró una urbanización en Cala Salada, donde tiene ahora la casa la Duquesa de Alba. (Foto, años más tarde en PACHA).

El retrato de la Condesa de Ribes, aquí junto a José Luis de Vilallonga, Marqués de Castellvell,  no es un Elmyr

Lo pintó Ricardo Macarrón, el famoso pintor de Reyes.

En Paris, en los años 50, Lady Cambell, vio un dibujo de Elmyr, parecido a este de arriba y, confundiéndolo con un Picasso, se lo compró, pagándolo muy caro. Ese fue el principio de una carrera en la que Elmyr llegó a falsificar unos 1.000 cuadros “a la manera de”.

Una pareja gay compuesta por Fernand Legros (en la foto) y Real Lessard, que Elmyr había conocido en Miami, se dedicaron a colocar los falsos cuadros impresionistas por galerías, museos y colecciones privadas de medio mundo. A Elmyr le pagaban solo unos 400 $ por cuadro, y ellos los vendían por auténticas fortunas.

El escándalo se destapó cuando el magnate del petróleo Algur Hurtle Meadows, que había comprado 44 cuadros a Legros (en la foto), convencido de que eran auténticos, descubrió que eran falsos.

Legros estuvo varias veces en la cárcel.

Organizamos, en PACHA, una fiesta bernéfica para el Cáncer. Elmyr donó un cuadro para ser subastado. Este hombre era fantástico imitando a pintores impresionistas, pero cuando pintaba a su aire era muy mediocre. Recuerdo que ese cuadro de flores no tenía ninguna gracia.

 

Incluí esa foto de Elmyr en el libro El Baile, de PACHA, que hice con Toni Riera.

Elmyr adoraba a su perro Moody.
Cuando Elmyr cortó el suministro de cuadros falsos a Legros, y le amenazó con dar un listado de las imitaciones vendidas, el perro Moody apareció colgado de una rama, como este peluche, con un mensaje que decía, en francés: “El proximo serás tú”. 

 

Este es Mark Forgy, su amigo y heredero.  

Elmyr decía que si un día acababa en la cárcel le matarían. Cuando le llegó una orden de extradición, para ser juzgado por falsificación y otros delitos, Elmyr tomó una decisión tajante.

La terraza del Hotel Montesol era el punto de encuentro en aquellos años. Elmyr, con su monóculo y su inseparable capazo ibicenco colgado del brazo, se despidió de mí y de muchos otros amigos con la frase: “Adiós. Me voy a suicidar”. Algo que fue interpretado como una broma.

Pero no fue una broma. El 11 de diciembre de 1976 Elmyr se suicidó. Hay una versión muy turbia sobre este suicidio, que prefiero no contar.

En mayo de 1977, se expusieron sus cuadros en un local de Dalt Vila. Y yo hice este reportaje fotográfico. 

En la foto superior, el Sr. Hoeller, ex-embajador de Austria, contempla un falso Picasso. Debajo, junto a un Modigliani, Montserrat Fábregas, propietaria de la colección expuesta.

Arriba: José Viader, propietario del local en que se expusieron los cuadros, con Sandra Gordon. Al lado Vicentita Llobet.

Debajo: Erika Fishe y Ana Lucarella.

El precio de los cuadros era de un millón de pesetas. 

 Picasso.

Elmyr se llevó a la tumba el listado de sus cuadros, que son admirados como auténticos impresionistas en muchos museos del mundo.

En mi adolescencia, yo también pintaba “a la manera de” Picasso, como este arlequín que se suicida de una certera puñalada en el corazón. 

Share

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer