Hay cosas duras pero hay que hacerlas y el estar en forma y cuidarse si no tienes el apoyo adecuado puede ser una de ellas. Por eso quiero que conozcáis a fondo la figura de un “personal trainer” que no es un entrenador al uso, sino una persona que además de coaching enseña a ser muy egoísta y a pensar mucho en uno mismo. Es la única forma de no tirar la toalla. Conmigo lo ha conseguido por segunda vez, hace 4 años fue la primera y ahora otra vez.
Los gimnasios están bien pero muchas veces no damos con una persona indicada que nos explique bien cómo hacer las cosas y vamos tan perdidos que tardamos mucho en notar los resultados. Al final toda esa desmotivación hace que dejemos de ir. Sin embargo para mí existe un nuevo concepto que va más allá de ir al gimnasio. Y es precisamente gracias al personal trainer. En EEUU de hecho es muy común. Es como un brujo del deporte y la alimentación. Sus conocimientos van más allá de los de un simple entrenador o un nutricionista normal, pero no es eso lo más importante sino la forma de transmitirlos. Chicas es un poquito duro y he de reconocer que busco mil excusas para no hacer lo que me dice, pero el mío siempre sabe encontrar la fórmula para que sea disciplinada. Y os puedo asegurar que me siento físicamente como nunca. Con más energía de la que tengo habitualmente. Lo he entrevistado para vosotras y si queréis podéis aprovechar el blog para hacerle cualquier consulta. Estará encantado de contestar a todas las preguntas que formuléis después de este post. Y ojalá como a mí os ayude a alcanzar ese sueño de que tod@s podemos estar bien y en forma. Se llama Juan Tréllez, por si queréis dirigiros personalmente a él. Tiene 30 años y como os digo va más allá de una simple monotonía.
Su método se basa en el entrenamiento, la alimentación y el descanso. “En cuanto al ejercicio es importante hacer un circuito de peso libre para ejercitar todos los grupos musculares. Lo ideal es empezar por las pesas, basta con unos 45 minutos en diferentes series de unas 12-13 repeticiones con un descanso de 30 segundos entre cada una. Es el ritmo perfecto para que el metabolismo esté acelerado y esté siempre quemando calorías. Luego hay que pasar a unos 30 minutos de cardio, donde podemos combinar por ejemplo 10-15 minutos de elíptica y 10-15 minutos de cinta”, explica.
Sigo preguntándole qué se debe comer y cuáles son los alimentos prohibidos para perder peso y me confiesa que “el ejercicio no sirve de nada si no se acompaña de una buena alimentación. Eso sí, no me refiero a las dietas milagro sino en aprender a comer bien al mismo tiempo que quemamos calorías, porque para perder peso nunca hay que dejar de comer. Son importantes los carbohidratos, las grasas y las proteínas, si bien hay que tener en cuenta que las cantidades varían en función de lo que cada uno quiera conseguir. Pero lo que está claro es que una dieta sólo a base de proteínas tiene muchas posibilidades de producir un efecto rebote. El cuerpo necesita todos los nutrientes, de hecho si queremos eliminar grasas hay que tomar más proteínas que otra cosa pero nunca eliminar los hidratos ni las propias grasas, sino ingerirlas aunque sea en pequeñas cantidades para que el cuerpo no las almacene”.
Asegura que “otra regla básica es hacer 5 comidas al día con un intervalo de no más de 3 horas entre ellas. Por ejemplo en este caso que estamos a la vuelta del verano y queremos ponernos a punto en poco tiempo este sería un ejemplo de alimentación. Siempre es bueno tomar un batido proteico en ayunas para coger energía y servirse de todos los nutrientes que el cuerpo necesita. Eso y un yogurt de fibra y muesli 0% ya sería un desayuno completo. A media mañana hay varias opciones ya sea otro yogurt o una pieza de fruta (ojo, que no todas valen. El plátano por ejemplo está muy bien después del ejercicio pero entre horas son mejor otras más ricas en agua y con menos azúcares como la sandía, la pera, incluso la manzana verde). Para comer se puede elegir entre carbohidratos (unos 100 gramos al día, a poder ser antes de las 18:00 para que dé tiempo a digerirlos y que el cuerpo esté perfectamente preparado para el entrenamiento) y proteínas. Éstas se consumen bastante bien, a pesar de que hay algunas de las que es mejor no abusar por la noche ya que el cuerpo tarda más en asimilarlas como es el caso del pollo. Las ensaladas son más recomendables para la cena pero teniendo presente evitar algunos ingredientes como el maíz o la remolacha. También para la cena se puede escoger ternera, algo de pescado o cualquier cosa cocinada al vapor o a la plancha. Para la merienda se puede tomar lo mismo que a media mañana. Otras opciones son 100 gramos de patata cocida, una lata de atún natural, una tortilla francesa de clara de huevo (aquí la proporción es de 4 claras por una yema) o algún fruto seco (son muy buenas las nueces y las almendras porque nos proporcionan grasa saludable)”.
Por otro lado dice que siempre hay unas normas de alimentación. “Se puede utilizar una cucharada sopera de aceite de oliva para cocinar o en las ensaladas. Si se come pan es preferible que sea sólo unos 20-30 gramos y a poder ser siempre integral, no porque engorde menos sino porque al tener fibra se elimina mejor. También es muy importante eliminar o reducir lo más posible la sal y sustituir el azúcar del café por la sacarina o el edulcorante. Si nos gusta mucho alguna bebida gaseosa podemos recurrir a la Coca Cola Zero o al Trina sin azúcar, que no tienen calorías. Lo que está terminantemente prohibido es el alcohol, pues se trata de calorías vacías que consume el músculo y no se terminan de eliminar y como comida la fritura ya que lleva las llamadas “grasas trans” y son las más perjudiciales”.
También es muy importante el agua. “Se debe beber 2 litros al día, y si es fría mucho mejor porque en el proceso de ponerla al nivel de la temperatura corporal utiliza calorías. Normalmente es mejor tomarla antes de las comidas para engañar al estómago, pero no pasa nada nada si bebemos comiendo, el rumor de que en ese caso engorda no es cierto”, cuenta.
Para terminar me explica que el descanso es primordial. “De hecho es el momento en que más calorías perdemos, tanto ahí como mientras comemos aunque suene raro. ¿Por qué si no cuando nos levantamos tenemos el vientre plano?”
Estoy a punto de terminar la entrevista pero no sin que antes nos confiese algún secreto. “Hay varios, pero uno muy eficaz para perder rápido es el té verde. En ayunas elimina un 40% de líquido. Otra ingesta muy importante de este té es la de antes del entrenamiento ya que al llevar teína hace que estemos más activos” revela.



