Como muchas veces os digo para estar guapos por fuera hay que estarlo también por dentro. Por eso hoy os propongop un libro muy interesante que os puede ayudar a encontrar esa belleza interior de la que os hablo.
Se llama “Una mochila para el Universo”, y es una obra donde su autora Elsa Punset nos propone una especie de guía para manejar nuestro nivel emocional. Para ello se sirve de 21 rutas. En cada uno de ellas habla de distintos sentimientos: el miedo, el amor, la mentira, la risa, el llanto, la inseguridad, el cerebro, la imaginación, las supersticiones, la creatividad, la buena suerte..
El punto de partida del libro está en un fin de semana cualquiera en el que la autora se encuentra ordenando viejos documentos en su despacho en compañía de su hija Alex. A partir de ahí empieza a plantearse diferentes cuestiones. Os dejo unas pinceladas de cada una de ellas…
- ¿Cuánto amor necesitamos? En la primera ruta la autora destaca la importancia del abrazo, e incluso especifica la duracion mínima que ha de tener para que pueda consolidarse el proceso químico correspondiente en el cerebro que son exactamente seis segundos.
- La segunda ruta emocional habla de los gestos que expresan y consolidan el amor, de la explicacion cientifica de la química de un primer beso, los trucos para mantener viva una relación a largo plazo, e incluso de los consejos para acertar con el regalo perfecto para la otra persona.
- Ruta 3: Los valles del desamor y de las pérdidas. ¿Sabíais que el 99 por ciento de las personas han experimentado las consecuencias del desamor? Digamos que el enamoramiento se parece a una adicción en toda regla: genera buenas dosis de norepinefrina, de dopamina, de serotonina y de testosterona.
- Ruta 4: Los laberintos de la mente. Estamos atrapados en nuestra visión subjetiva del mundo. El cerebro humano está diseñado para interpretar de una cierta manera las señales que recibe de los sentidos. Cuando la retina se fija en un objeto, no capta cada detalle, sino que es el cerebro el que decide que es más importante en esa información.
- Ruta 5: Tormentas y borrascas: la gestión de las emociones negativas. Las emociones negativas, como la tristeza, el desprecio o la ira, no son buenas ni malas: son útiles o son perjudiciales, y todas ellas tienen una razón de ser evolutiva. La ira es, en realidad, una especie de autosecuestro. La parte maás emocional de la mente se apodera de nosotros en detrimento de la racional. Si el cerebro cree que hay un peligro, envía toda la información directamente a la amigdala, despreciando el cerebro racional.
- Ruta 6: ¿Quieres cambiar de rumbo? Los seres humanos necesitamos estabilidad, aunque demasiada puede significar que hemos renunciado a utilizar nuestras capacidades y nuestra creatividad, y que nos encerramos en un papel y en un guión aprendido en la infancia que tal vez no nos hace felices.
- Ruta 7: Los vientos que me mueven. Las emociones son el resultado de como experimentamos, física y mentalmente, la interacción entre nuestro mundo interno y el mundo externo. En esta ruta encontramos las herramientas para manejar la diversidad emocional y la empatía.
- Ruta 8: Un mundo enorme para tan poca cosa. Según el psicólogo de la Universidad de Tel Aviv Carlo Strenger, hay una epidemia moderna que podriamos llamar ≪miedo a la insignificancia≫, a no ser nada a los ojos de los demás.
- Ruta 9: Pequeños refugios para retomar fuerzas ¿A qué podemos recurrir para ayudarnos a alcanzar la meta de plantarnos cada día con una visión positiva de la realidad? Sin duda, a la sonrisa. Según los científicos, sonreir ayuda a ser feliz, incluso a aquellos que no tienen ganas de hacerlo. Otro gran refugio es el sueño. En este apartado, Elsa Punset realiza un listado con las técnicas para conseguir conciliarlo (fijar un horario, hacer ejercicio, tomar una ducha caliente antes de irse a la cama…)
- Ruta 10: Sombras en la niebla: el lenguaje secreto de las personas. ¿Qué pistas deja el mentiroso? Al explicar una mentira, se liberan unas sustancias químicas que inflaman el tejido interno de la nariz, esta se hincha un poco y sentimos la necesidad de rascárnosla. ¡Nos ha literalmente, crecido la nariz! Entre ellos y ellas, las mujeres suelen ser algo más habilidosas con las mentiras.
- Ruta 11: Salir a la luz del día. Hablar en público es algo que a casi todo el mundo asusta. El motivo que algunos estudiosos han hallado es que, al convertirnos en el centro de atención, el cerebro se vuelve particularmente rápido a la hora de reconocer determinados tipos de caras en la audiencia, sobre todo aquellas que podrían desvelar pensamientos poco amables hacia nosotros. Un detalle, ¿sabéis cuánto se tarda en causar una primera impresión? La respuesta es 15 segundos.
- Ruta 12: Señales de humo para llamar la atención del resto del mundo. Incluso nuestra forma de dar la mano revela datos importantes sobre nosotros. Hay formas de saludo más agresivas que otras. En este apartado sabremos cuales son las reglas de oro para lograr que encajar las manos nos deje en el mejor lugar posible ante nuestro interlocutor.
- Ruta 13: La felicidad por dentro. Existen diversos elementos que ayudan a inclinar la balanza de la felicidad hacia un lado u otro: el sexo, (si se es mujer, se tiene tendencia a ser un poquito más feliz); el estado civil (la gente en pareja suele ser más feliz); el trabajo, el dinero, la salud…
- Ruta 14: El viaje interior. La mayoría de los estudios indican que las personas son más felices cuando se centran en vivir el presente. Algunas pautas que se podrían seguir para lograr centrarse en el presente pasan por no hacer movimientos inútiles, caminar diez pasos descalzo y a conciencia o comer algo que nos guste prestándole toda nuestra atencion.
- Ruta 15: La felicidad por fuera. Durante la infancia desarrollamos patrones emocionales, en función del entorno y la genética, con los que nos relacionamos con el resto del mundo y que determinan nuestras creencias y reacciones frente al amor, la curiosidad y el miedo.
- Ruta 16: Atajos para vencer los cambios y la pereza. No es fácil aprender a ser más abiertos a los cambios de parecer, si la situación lo requiere. Nuestros cerebros están diseñados para tomar atajos y adquirir informaciones que les permitan aferrarse aun mas a sus creencias. Además, nuestra mente siempre buscará excusas en el momento de ponernos manos a la obra con cualquier actividad. Para lograr cambiar esta dinámica hay que vencer esa especie de reticencia inicial de nuestra propia mente.
- Ruta 17: Alcanza las cumbres de la creatividad. En esta ruta Elsa Punset nos ofrece diez rápidos trucos para llegar a ser creativos: utilizar el color azul,que fomenta el pensamiento asociativo, soñar despierto, buscar estímulos en el lugar en el que vives…
- Ruta 18: Caminos directos para encontrar la suerte y alcanzar tus metas. Muchas veces el ser humano tiene una sensación de impotencia frente a los vaivenes de la vida. En esos casos, culpar de todo a la suerte nos resulta muy sencillo. ¿Por qué hay tantos supersticiosos? Pues porque recurrir a la fortuna nos parece que puede ayudarnos a controlar el factor suerte mediante rituales o magia.
- Ruta 19: Abrirse paso en la maleza. El estres es la manera física y emocional con que respondemos a las presiones diarias. Vivimos en una época en la que parece que el estres se ha convertido en algo parecido a una epidemia mundial.
- Ruta 20: Los recursos de la naturaleza abundante. Saber valorar lo que uno tiene es fundamental para poder desarrollar una existencia en positivo. ¿Cómo sentir más gratitud en la vida? Hay que agradecer tanto lo que a uno le gusta de la vida como lo que no te gusta tanto.
- Ruta 21: Un viaje ligero de equipaje. Vivir el presente es el verdadero reto, y, aunque haya que asumir que puede resultar difícil, la mente humana tiene el potencial para salir del círculo vicioso de las programaciones inconscientes negativas. La última intención ha de ser la de vivir con atención plena, con la capacidad de centrarse en el momento presente, gestionando la tendencia de la mente a divagar hacia el pasado o el futuro.
Dicho esto creo que es un gran libro que nos puede enseñar a hacer de nuestra propia vida una mochila ligera y guardar todo aquello que nos ayuda a comprender y a gestionar mejor la realidad que nos rodea.