Tras los inevitables excesos del verano hay que recuperar la buena imagen ya que el sol, el tabaco, los aires acondicionados y otros muchos factores perjudiciales han hecho estragos en nuestra piel.
Para acabar con la cara de cansancio, recuperar la juventud y revelar la luminosidad de la tez, la prestigiosa esteticista Carmen Navarro nos ofrece la Celuloterapia, un tratamiento médico de revitalización celular basado en las teorías más avanzadas sobre el ADN, que tiene como ingrediente estrella las Células Frescas.
Este tratamiento mezcla sabiamente las propiedades del calor (piedras y toallas) con las del frío (células frescas) y está destinado a rejuvenecer la piel, alisar los rasgos, e hidratar a fondo. Muchos famosos y famosas de todo el mundo han recurrido a esta medicina preventiva para conseguir un aspecto más joven y saludable.
Os explico en qué consiste paso a paso:
1. Mioactivo: un revitalizante masaje facial que se realiza por medio de pellizqueos, utilizando los dedos en forma de pinza. Comienza en el cuello y lentamente asciende en sentido vertical y horizontal hasta llegar a la frente. Su actuación va dirigida a recolocar todos los músculos del rostro, ya que se trabajan uno a uno, remodelando y oxigenando los tejidos. En la zona del contorno de labios, los músculos se trabajan desde dentro de la boca (se utilizan unos guantes esterilizados).
2. Mascarillas reconfortantes: su función es múltiple, pero siempre intentan la mayor penetración de una serie de activos, que nos aportan la máxima hidratación, el relax, la desaparición de impurezas cutáneas y un aspecto de la piel con poros menos abiertos.
3. Piedras y toallas calientes: el calor de piedras negras basálticas está especialmente indicado contra la ansiedad y el estrés. Se sitúan en puntos energéticos, como el plexo solar y las palmas de las manos. Estas piedras consiguen relajar la tensión muscular, ralentizar la respiración y estimular el metabolismo cutáneo, logrando activar ciertos puntos llamados ‘meridianos’, responsables de unir los distintos órganos por los que fluye la energía vital. También es muy recomendable la utilización de toallas calientes, de tradición japonesa, que mediante sabias presiones en los puntos precisos, abren los canales energéticos.
4. Masaje de pies y manos: destinado a relajar, a eliminar tensiones y a canalizar el flujo energético ya despertado.
5. Células frescas: se deben aplicar con una gran maestría. La técnica consiste en depositarlas cuidadosamente, mediante pequeños toques para que no pierdan ni una sola de sus propiedades al entrar en contacto con el calor de la piel, ya que solamente se conservan en un medio muy frío.
6. Oxígeno u Ozono: para proporcionar bienestar, relax y desintoxicar el organismo.
La duración del tratamiento es de una hora y cuarto. Cada sesión cuesta 96 euros, lo ideal es darse unas 10 sesiones (2 cada semana) y luego 1 o 2 al mes como mantenimiento.