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Entradas etiquetadas: hijos


1
diciembre 10

El éxito de poner a los hijos por delante cuando los padres no están juntos

 

 

Mis peques después de decorar nuestro arbolito

Ayer mis hijas y yo decoramos nuestro arbolito de navidad como hemos hecho todos los años. Sin embargo, esta vez me puse melancólica al darme cuenta de que nos preparábamos juntas para una celebración que – por primera vez desde que nacieron – no compartiremos.

¿El motivo? Su padre viaja desde Florida a España para las fiestas y el pasado verano (mientras llevábamos a nuestra hija de 9 años al aeropuerto para su primer viaje sola a España), me preguntó qué me parecía que se llevara a las niñas con él estas navidades.

Mi primera reacción fue de duda – porque como a cualquier mamá, me encanta tener a mis peques conmigo en navidad -  pero enseguida me di cuenta de que ese viaje sería un regalo para mis hijas y un regalo para el resto de su familia – tanto la mía como la de mi ex.

Mi respuesta final, dos minutos más tarde, fue que sí. De modo que en dos semanas llevaré a mis niñas al aeropuerto de Miami para que crucen el océano y se reúnan con su otra cultura, con sus raíces y con su familia. Para que puedan pasar la Navidad en un clima frío y posiblemente ver nieve. Para que puedan viajar en avión con su papi – los tres solos por vez primera. Sé que lloraré después de dejarlos en el aeropuerto, y cuando escuche villancicos y cuando piense en mis hijas abriendo sus regalos de navidad sin mí, a miles de kilómetros, pero me emociono pensando que tanto su padre como yo les estamos dando algo mucho más grande que regalos físicos: memorias entrañables de por vida.

La forma en que pasarán sus navidades – tres semanas lejos de mí en otro país – no está escrito en nuestro plan de custodia compartida.

Lo que hacemos es procurar poner a nuestras hijas por delante. El que tenga la actividad más  enriquecedora entre manos es el que se las lleva durante el tiempo que todos decidamos. Así que este año pasaron Halloween con su padre al otro lado del estado para que pudieran disfrutar tiempo con sus primitas y luego Acción de Gracias con mamá en otra ciudad para pasar las vacaciones con amigos, y ambos enviamos al otro fotos para disfrutar de las sonrisas y felicidad de nuestras hijas.

Ay, a pesar de eso, me limpio ahora alguna lagrimita. Tengo que prepararme para llevar a mis nenas a ver la cabalgata de navidad. Luego pasarán la noche con su padre, porque así lo quieren.

No conseguimos llegar a buen puerto como matrimonio, pero a pesar de lo que otros puedan pensar (siempre hay alguien con una opinión), creo que no lo estamos haciendo tan mal en cuanto a compartir la custodia de dos niñas adaptables, felices y seguras de sí mismas.

Al final, nuestras hijas son las que salen ganando, y así es como debe ser.

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17
agosto 10

Cómo mantenerte a flote emocionalmente en momentos duros

A una buena amiga la ha dejado su marido después de casi 20 años juntos y está sola con sus hijos y con una depresión. Otro amigo ha perdido el empleo y su relación de pareja en la misma semana. A otra persona le han diagnosticado cáncer de piel …

¿Cómo sobrevivir los momentos duros?

Yo también he atravesado ese tipo de situaciones y compartiré lo que me ayudó a superar lo que parecían interminables noches oscuras del alma:

- Aceptar la situación y pasa el luto que necesites, sin importar lo difícil de tu situación. No son solo palabras. Yo lo hice, y me ayudó llorar y sentir dolor y desesperación antes de poder abrirme a aprender de ello y seguir adelante.

- Hacer una lista de agradecimiento cada día. Si no tienes dinero ni empleo y estás enfermo, posiblemente tu lista incluya cosas tan aparentemente insignificantes como que alguien te sonrió o que fuiste capaz de levantarte de la cama. A veces, eso es más que suficiente.

- Buscar el equilibrio entre tu tiempo de soledad y tiempo de apoyo. Yo me convierto en ermitaña cuando necesito recuperarme de un golpe de la vida, pero descubrí que también es necesario pedir ayuda. Algunas veces, sólo necesitaba desahogarme.

- Hacer sesiones de brainstorming, tú solo y con otras personas, para encontrar maneras de salir del problema. Ten la mente abierta. Ahora no es el momento de ser tozudo.

- Cuídarse. Aunque no tengas dinero para pagar un masaje profesional, caminar en la playa o el parque es gratis. Dedica tiempo a leer, meditar, rezar o lo que te reconforte.

Puede parecer manido y obvio, pero recuérdate que todo es pasajero. Siempre lo es. Un día mirarás atrás, como yo lo hago y te preguntarás cómo pudiste sobrevivir aquello. Y te sentirás más fuerte que nunca.

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22
julio 10

En tiempos de crísis ¡hay que reinventarse!

 

El otro día alguien me preguntó cómo se puede tener éxito siendo freelancer con dos hijas de corta edad y en mitad de una grave crisis económica global. Pues bien, por un lado, en mi caso he tenido que reinventarme y cambiar el enfoque de los servicios que ofrezco. Antes me ganaba muy bien la vida como traductora e intérprete, hasta que ese campo experimentó un bajón. Después escribí para un periódico durante casi cuatro años, hasta que en Estados Unidos pegó fuerte la recesión y los periódicos prescindieron de los colaboradores externos.

Ahora escribo contenido para páginas web, hago alguna que otra traducción y edito y corrijo textos en inglés y en español. Lo de las páginas web no fue una ocurrencia mía, sino que alguien que tenía un negocio me pidió que le escribiera el texto. Le gustó el resultado y corrió la voz, y ahora tengo clientes esperando a que escriba el contenido para su sitio en Internet. También sigo escribiendo libros y se publican, aunque los editores siempre dicen que ese terreno está muy mal. Pero, eso lo han dicho siempre, y además, es difícil (no imposible) vivir sólo de royalties.

Agradezco tener suficiente trabajo para cubrir gastos en tiempos en que mis amigos están perdiendo sus empleos. Es cierto que no trabajo 8 horas diarias, porque además es verano y mis hijas pasan más tiempo en casa y esto conlleva más trabajo que un trabajo, valga la redundancia, así que tampoco puedo quejarme si mis ingresos son menores. Pero al final de la semana, de alguna manera logro sacar adelante un proyecto para pasar luego al siguiente. Todavía no estoy al nivel de trabajo e ingresos que antes de la recesión, pero ahí voy, poco a poco …

Lo que puedo humildemente sugerir a otras personas que estén teniendo que equilibrar hijos con trabajo por cuenta propia y la crisis:

- Haz una lista de todas tus habilidades, mira el mercado y cambia el enfoque de los servicios que ofreces. No te encasilles desde el principio. Conozco alguien que se está forrando diseñando páginas web y antes se dedicaba a la hostelería.

- Si ganas al menos el dinero suficiente para cubrir gastos, date con un canto en los dientes, y disfruta del tiempo libre que puedes pasar con tus hijos

- Si no ganas suficiente dinero, entonces reduce tus gastos y pide ayuda con tus nenes para poder dedicar más tiempo a promocionarte y trabajar

- Toma ejemplo de los americanos, que siempre están dispuestos a hacer cosas diferentes en épocas de crisis. En USA hay ingenieros trabajando de camareros ahora mismo o montando empresas de servicios. Saben que es temporal.

- Procura relacionarte con otras personas que estén en tu misma situación, para proporcionaros ayuda, apoyo e ideas.

- Aprovecha para emprender algo nuevo, que te guste y que siempre quisiste hacer, pero no te atreviste … El momento es ¡ahora!

Si tienes alguna idea más … por favor ¡compártela!

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16
junio 10

Tus hijos – Khalil Gibran

 

Me encanta este poema de Khalil Gibran:

“Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de sí misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.”

Y aún así es nuestra responsabilidad ayudarlos a que se conviertan en la mejor versión posible de sí mismos, guiarlos por la vida y ayudarlos a que – ojalá – tomen las decisiones correctas y persigan sus sueños.

Mis hijas son biculturales (España y los EE.UU. además de algunas mezclas más en su sangre – Argentina, Suecia, Inglaterra y Hungría) como lo somos sus padres. Quizá porque desde que nacieron ya las subía a aviones conmigo para visitar familia y amigos en diferentes países, sobre todo a la mayor parece que le ha picado el bicho viajero.

Vivo en Florida y una de mis mejores amigas en Sevilla, donde nacieron mis dos churumbeles, se ofreció hace unos meses a pagar el billete de avión de mi hija de 9 añitos para que pudiera pasar parte del verano en España. Pregunté a la nena si le gustaría ir y le avisé de que viajaría sola. Hablé con su padre y los dos pensamos que si ella estaba dispuesta a dar ese paso, nosotros también. O al menos debíamos mentalizarnos, ¡por el bien de ella!

Así que ayer, continué con lo que dice Khalil Gibran en el poema:

“Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos,
pues ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.”

Tuve que calmar a las tías, a los tíos, abuelos y amigos de mis hijas, que estaban preocupados porque una niña tan jovencita cruzara el Atlántico sin uno de sus padres. No dejé que mi hija supiera que pensé que quizá lloraría cuando la viera cruzar la puerta de embarque. Ella pensaba que todo ese ajetreo era normal y si albergaba algún temor, lo convirtió en un espíritu de aventura.

Ha ido a España para absorber su otra cultura, para mejorar su español, para pasar tiempo con sus amigos y familia, para divertirse y para hacer lo que hay que hacer en la vida: vivirla como si fuera solo una, que probablemente lo es.

Y bien, mi nena de 9 años me llamó por teléfono cuando aterrizó en Madrid y luego en Sevilla, para decirme que había hecho amistad con otros nenes que viajaban solos, que se había divertido aunque perdió el vuelo de conexión, me habló en español (como solía hacer antes), y al escuchar su tono de aventura y emoción, supe que había hecho lo correcto al dejarla ir.

Como concluye Gibran:

“Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.
Porque incluso aunque El ama la flecha que vuela
también ama el arco que es estable.”

De modo que aquí estoy, siendo una roca para mi hija, pero también su arco, y estoy orgullosa de que a los 9 años ya tiene más experiencias de vida de las que tuve yo a los 20. No tengo planes para ella, más que darle alas para volar. Le ayudaré a hacer un mapa de vida, pero la elección de su destino será en ultimo caso, suya.

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30
mayo 10

Para tus hijos, un ejemplo vale más que mil palabras

 

Primero, quiero aclarar que no me considero una madre perfecta. Tengo la misma sensación de culpa y tantas dudas como cualquier otra madre. Me siento culpable por trabajar demasiado o no lo suficiente, dependiendo del día. Dudo de si les doy a mis hijas bastante tiempo, ropa, atención y mil cosas más. Ser madre es convivir con estos sentimientos contradictorios y muchos más.

Sin embargo, me siento orgullosa cuando veo a mis nenas comportarse de cierta manera y quiero pensar que tuve algo que ver con ello. También sé que las pequeñas victorias que consigo como madre no son el resultado de darles aburridas charlas, sino de predicar con el ejemplo. Desde luego que no todo lo que hago está diseñado para contribuir a que mis hijas se conviertan en la mejor versión de sí mismas. Pero, como quiera que vivo cada día procurando evolucionar, veo que eso es exactamente el ejemplo que les doy a ellas.
Los niños y jóvenes no siempre escuchan lo que les dices, ¡pero desde luego observan lo que HACES! Sus valores, te guste o no, son los valores que han aprendido de ti. Si no los diriges bien mediante el ejemplo, que sepas que los dirigirá la sociedad y muy probablemente eso no arrojará los resultados que buscas.
Mi hija de 6 añitos me sorprende a menudo con afirmaciones que me demuestran que observa cómo afronto la vida.

- Las mamis tienen que hacer ejercicio para sentirse mejor (sentí gran alivio porque no dijo “para verse mejor”).

- Eso lo hiciste porque eres una buena amiga (me detuve para ofrecer ayuda a otra mamá de la escuela que se quedó tirada en la cuneta con el coche).

- Las mamis leen mucho para aprender.

Hace poco fui de compras con mis hijas. Nos probamos ropa, miramos mucho y lo pasamos bien. Mi hija de 9 años quería gastar los $15 que llevaba en el bolsillo. Cada vez que elegía algo, le preguntaba si realmente lo necesitaba. No le hacía gracia alguna, claro, y se enfurruñó cuando yo elegí una camiseta para mí. Finalmente decidí no comprarla. Me preguntó por qué no me la llevaba. Respondí: “porque no la necesito”. Mi hija dejó lo que fuera que había elegido comprar y anunció que quería invitarnos a su hermana y a mí a cenar con su paga. Quedé agradablemente sorprendida.
Mis nenas son lectoras porque a mí me gusta leer, disfrutan de la naturaleza porque es algo que yo celebro, y les gusta la soledad porque disfrutarla forma parte de mi vida. No les digo que tiene que ser así. Simplemente actúo y ellas miran – y me imitan. Pero claro, yo soy lectora porque mi padre lo fue antes que yo (también me atrevo a decir que soy escritora porque mi padre y mi abuelo lo son), disfruto del ejercicio porque empecé a practicar deporte junto a mi padre cuando era una niña y me parecía lo normal. Aprendí de mi padre que la soledad es una gran maestra.

Claro que hay cosas que quisiera que mis hijas no emularan: la mayor es muy sensible y emotiva como yo. La peque es una dormilona, igual que su madre, y le gusta hacer las cosas a su manera, como a mí.
En realidad no puedes decirles a tus hijos con autoridad que no coman chucherías si tú te alimentas mal. Si tienes la televisión encendida todo el día para darte compañía, tus hijos aprenderán que el silencio no es cosa buena y además absorberán la información – buena o mala – de la que tú te nutres. Si tienes ataques de ira o no sabes controlarte delante de tus hijos – no esperes que ellos tengan temple y buena educación.
No soy perfecta y sigo cometiendo errores, claro, pero he aprendido que cuando tienes hijos pequeños, hay que tener en cuenta que siempre te están observando, aunque tú creas que no es así.
Procura ser cada día mejor persona que ayer y tus hijos te imitarán, procurando hacer lo mismo. Realmente es así de sencillo.

¿Qué buen ejemplo das a tus hijos?

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