Las tecnologías culinarias, mediante el cual transformamos los ingredientes en el plato final, son variadas y se clasifican según las temperaturas a las que se realizan. En el capítulo I hemos hablado de los tratamientos a temperatura ambiente, en esta entrada hablaremos de los tratamientos térmicos con calor seco.
Su característica principal es la elevada temperatura a la que se ven expuestos los alimentos, dando lugar a la formación de una corteza superficial que actúa como barrera entre el interior del alimento y el medio externo. Estas técnicas, se pueden dar en medio no líquido y en medio graso, en el que se usan aceites que transfieren el calor al alimento. Hoy voy a comentar sólo la primeras.
Técnicas culinarias en medio no líquido
- Cocción en horno o asado: el calor se produce en un recinto cerrado donde se realiza la cocción del alimento por convección o radiación. Para mí es la mejor forma de cocinar el pescado, además de ser una técnica limpia. El pescado puede ser cocinado sin apenas necesidad de aceite, sobre todo si se trata de un pescado azul, rico en grasas no saturadas. Por supuesto también la carne, como la ternera, el cordero, el pollo y el pato, mucho menos cardiosaludables que el pescado, sobre todo las dos primeras.
Tanto las carnes como los pescados, pueden ser regados por vino, que si es tinto, es rico en polifenoles, que nos ayudan a disminuir nuestro colesterol (paradoja francesa).
- Asado en papillote: variante del asado en horno, donde se envuelve el alimento en papel de aluminio para que se cocine en su propio jugo, con el acompañamiento de una verdura, que se cocina de la misma forma. Ideal para cocinar salmón, quedando muy jugoso. El salmón es el segundo pescado (el primero es el atún) que nos ayuda a disminuir nuestro colesterol HDL o “bueno”. Cuanto más alto el HDL, más eliminamos el LDL, que es el colesterol “malo”.
- Cocción en parrilla o en plancha:técnica en la que alimento recibe el calor directamente de una superficie calentada mediante radiaciones. A mí me gusta cocinar así el atún y el bonito, cuando nos los preparan en filetes y los maceramos con ajo, perejil y salsa de soja. También podemos cocinar así la ternera, si nos gusta, pero no por ello, no ingerimos la grasa de su músculo, aunque sí lo haremos menos que si la freímos, por ejemplo. El salmón cortado en lomos a la parrilla y acompañado por una maravillosa ensalada, es un plato único y más cardiosaludable, imposible.
- Gratinado: tratamiento que consiste en un acabado por tostación superficial. Por ejemplo la pasta que cocinamos con salsa de tomate y luego tras espolvorear con queso, lo introducimos en el horno, dejando que se derrite éste último. Mejor que la pasta sea integral, menor índice glucémico y mayor ingesta de fibra, la salsa de tomate es la reina de las salsas de la dieta mediterránea, aderezada con albahaca es única.
Otro ejemplo son los calabacines gratinados, tras vaciarlos, se rehoga este contenido con cebolla y se bañan en bechamel, rellenamos los calabacines y los horneamos tras cubrirlos de queso.
- Baño María:cocción que se realiza sumergiendo el alimento en un recipiente introducido, a su vez, en otro que contiene agua. Ideal para realizar atún en conserva, nosotros mismos.
Bueno, eso es todo amigos, pero seguiré….















