Mi padre…estuvo un tercio de su vida intentando llenar su barriga y el resto intentando disminuirla…Fue un niño de la guerra o mejor de la postguerra, época terrible para España y que marcó a toda una generación. Sus relatos sobre la manera de conseguir comida en ese tiempo son estremecedores…quedó huérfano de madre cuando solo contaba 4 años.
Mi abuela Emilia Nevado falleció con tan solo 27 años, en un medio rural y debido probablemente, a un Carbunco, enfermedad que hubiese curado si hubiese accedido a la penicilina, pero no pudo ni acceder a ella ni a un médico, inimaginable pensar en aquella época que muchos años más tarde una nieta suya sería médico… Mi padre sobrevivió con mi abuelo Rafael Cortés en un medio rural hostil, vendiendo cal cargada en un burro, recorriendo los 15 kilómetros que separaba su pueblo de Cáceres.
Su vida se abrió al mundo cuando fue a la mili, se quedó en el ejército…allí tenía comida y aprendió a leer y a escribir, incluso llegó hasta Bachillerato, gracias a su tesón, ganas de aprender y superación. También, participó en una película con óscar al mejor actor: Patton (George C. Scott) y otra cuyos protagonistas fueron Chartlon Heston y Sofía Loren, titulada El Cid, cuando el ejército era utilizado como extra para rodar escenas masivas. Impresionante curriculum cinematográfico… ![]()
Mi padre es un gran amante de la comida y claro, con los años la cintura empezó a crecer…La grasa perivisceral es un factor de riesgo cardiovascular, que se agrava cuando se da en diabéticos, en hombres debe medir menos de 101 centímetros y en mujeres menos de 89. Si vemos un corte longitudinal de un abdomen con gran cintura, vemos las vísceras aprisionadas por la grasa, es muy ilustrativo del por qué es un riesgo tener este perímetro.
Ahora mi padre, que además de ser un gran padre, es un buen paciente, ha hecho caso a su médico y aunque no ha conseguido un abdomen plano, lo tiene en cuenta siempre que se sienta a la mesa a comer y si se le olvida un poco, se levanta de ella para cumplir el tercer pilar fundamental del tratamiento de la diabetes: ejercicio, lanzándose a sus horas aeróbicas: caminar y caminar…ya sabéis que los otros dos pilares de tratamiento de la diabetes son la dieta y los fármacos. Pincha aquí y verás el plato preferido de mi padre y mío cargado de elementos cardiosaludables, mediterráneos e imprescindibles en nuestra dieta: el cocido madrileño .
Próximamente va a ser el cumpleaños de mi padre y no puedo estar más contenta y orgullosa por él y de él, por la buena salud de la que disfruta, por la calidad de vida que tiene y porque el sufrimiento de su primer tercio de vida lo ha compensado con el resto, arropado por toda su familia. Te quiero papá…Felicidades.




