En una ocasión, hace casi un siglo
, mis padres decidieron pasar una semana de camping en Cádiz, acampando nada más y nada menos que en la misma playa….(impensable ahora)
Recogimos a mi primo Santi en Zafra y nos dirigimos hacia la provincia de Cádiz, mis hermanas, mi primo Santi, mis padres y yo, siete personas en total en un 4 Latas, os acordáis?. La playa elegida fue El Rinconcillo en Algeciras…el viaje era largo, no había autovía y nos tomábamos nuestro tiempo…mi padre en las paradas que realizábamos, sacaba el asiento de atrás del coche, forrado de skay rojo, para podernos sentar plácidamente bajo la sombra de un árbol y tomarnos un bocadillo.
Llegamos a Algeciras, paramos en un mercado, para preguntar por el camino hacia la playa, vimos a muchas personas de raza negra y eso nos asustó, no habíamos visto a nadie de ese color, salvo a José Legrá por la tele…
Y llegamos a El Rinconcillo, recuerdo una playa muy extensa, sin pisos en su orilla, con arena fina. Mi padre, se puso con mi primo a “construir” la tienda, que le habían prestado, era militar y tenía innumerables barras metálicas y mucha, mucha lona, de color anaranjado, les costó hacerse con ella, pero al final, lo consiguieron…(ríete tú de las de Decathlon).
Recuerdo las noches bajo el techo de lona de la tienda, escuchando el mar….y recuerdo los días a mi madre, cocinando allí mismo, en un infiernillo de gasolina, que se apagaba con frecuencia, lo mismo hacía arroz que atún con patatas…y de postre sandía, recuerdo el zumo pegajoso de ésta en mis piernas y abdomen, las pepitas, había muchas, a veces guardaba para sembrar luego en casa, a ver si salía tan rica y dulce…luego a esperar a hacer la digestión, muuucho tiempo… y al agua…
Un día, mis padres compraron muchos kilos de sardinas en el puerto, comimos varios días sardinas asadas, será por ello por lo que no he vuelto a probarlas?. Bueno, pero eso sí que era comida cardiosaludable! http://blog.hola.com/cocinacardiosaludable/2009/05/caldereta-de-pez-espada.html
Mi infancia son recuerdos de una playa de Cádiz, mis hermanas, mis padres, el Sol… nos pelábamos, después de ponernos rojos…
Años más tarde regresé a Cádiz, no recordaba su belleza, la capital con un restaurante fantástico llamado El Faro: http://www.elfarodecadiz.com/cadiz_rest.asp , con un trato exquisito hacia los niños, el clima tan fresquito por la noche, Tarifa, la punta de Europa, con su viento y su historia, Vejer de la Frontera tan especial, Jerez de la Frontera, con sus bares para picar, Jimena de la Frontera, las playas de Conil y Chiclana, el Peñón desde Algeciras, esos langostinos de Sanlúcar, bienmesabe, menuda tapita: cazón macerado con pimentón,vinagre, orégano y sal, se enharina y luego frito!
Precioso Cádiz…y qué bien se come…




