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abril, 2011


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abril 11

BOCADILLOS Y EXCURSIONES

Hay mucha gente que muchas veces debe comer bocadillos, por falta de tiempo o porque no puede calentar la comida que trae de casa, o porque tiene que comer en la calle…Pero hay bocadillos alternativos que son muy cardiosaludables… 
En una ocasión, hicimos una excursión a El Pontón de la Oliva, se trata de una presa sobre el rio Lozoya, ya en desuso, situado en la Sierra de Ayllón, al Norte de la Comunidad de Madrid y muy cerca de Patones, precioso pueblo de la Sierra, aunque bastante cambiado desde la primera vez que lo vi, que tuvo rey propio, en tiempos… 
 La presa fue construida entre 1851 y 1857, bajo el reinado de Isabel II y por presidiarios prisioneros de la Guerras Carlistas, “acomodados” en un asentamiento, cuyas ruinas, todavía pueden verse cerca del aparcamiento…La presa nunca funciono’, por filtraciones en el terreno calizo, o porque los pobres prisioneros, no se esmeraron, no lo sé…Pero tuvo ceremonia de colocación de la primera piedra y lo hizo el consorte de Isabel  II, el peculiar Francisco de Asís de Borbón y también de inauguración por Isabel II y sus ministros. Siguiendo el camino a la izquierda vemos una gran pared de piedra vertical, donde muchos alpinistas entrenan su escalada…a la derecha, vemos cuevas, escaladas en la piedra, alguna de ellas, con estalactitas y estalagmitas. 
 Decidimos sentarnos al lado del rio Lozoya, para hacer cuenta de nuestros bocadillos, de una botella de vino tinto (éramos 10 adultos, aclaro… ya hablare’ de las propiedades del vino tinto) y de nuestro café en termo (nada que envidiar al Nespresso, oiga), todo con el ruido de fondo del agua, de nuestros hijos y de nuestra conversación. Hagamos recuento de bocadillos: unos eran de tortilla de patata, otro de revuelto de espárragos (original), varios de jamón con y sin tomate natural… Pero yo voy a hablar del mío: era de mejillones con aceitunas (sin hueso, claro), los mejillones, eran en escabeche, en aceite de girasol, los había escurrido, pero empapaban el pan de barra integral (bajo índice glucémico, rico en fibra…), que después de una larga caminata, saben a gloria. 
 Los mariscos de concha se recomiendan consumir con frecuencia por el contenido de ácidos omega 3 y esteroles marinos, ya que estos compiten con el colesterol a nivel de la absorción intestinal, disminuyendo por ello, los efectos del colesterol de la dieta. Por este motivo no hay razones para prohibir el consumo de marisco en personas de alto riesgo cardiovascular y si se va de excursión, ese será su bocadillo, las olivas nos dan el toque vegetal. Aunque también podemos recomendar otros cardiosaludables como el de atún con pimientos rojos asados, salmón ahumado con huevo cocido y tomate natural, sardinillas en aceite de oliva (el alimento que mas calcio aporta), sardinas en tomate, todos ricos en omega 3, como hemos contado tantas veces…. 
Al final, terminamos nuestra excursión subiendo a la Presa del Atazar, el mayor embalse de la Comunidad de Madrid, con unas vistas preciosas, que hace olvidar su triste pasado, ya que fue una de las obras mas importantes del franquismo….con su correspondiente inauguración, claro…

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11
abril 11

MOLLEJAS FRANCESAS

En una ocasión cenamos en Maxim’s, situado en el 3 de Rue Royale, muy cerca de La Madeleine, en Paris. Fue una noche inolvidable por varios motivos: porque era nuestro viaje de novios, era el cumpleaños de Enrique y porque el lugar era especial. Al entrar te llama la atención, la decoración Art-Nouveau, mezcla de elegancia y decadencia, digo, mezcla de barroco y arte japonés, dicen…. El restaurante fue terminado para la exposición universal de 1900, remodelado posteriormente por Pierre Cardin.

Nos preguntaron de donde éramos y tras la respuesta, nos pusieron un camarero que hablaba nuestro idioma perfectamente. Tras la lectura atenta de la carta y dar cuenta de unos aperitivos regados con champagne, “cortesía “ de la casa (igual que en Portugal, pero en fino, claro, hay que pagarlo), yo me decidí por un “medaillon de ris de veau”, a lo que nuestro camarero especial, me comentó, muy amablemente y con un dulce acento francés: “son mollejas, madame” (dominio del castellano, oiga). Yo, perpleja y consciente, de mi ignorancia culinaria-francesa, rectifiqué inmediatamente y elegí otro plato, cuyo nombre, no recuerdo, pero si su sabor (era pescado).

Mientras dábamos cuenta de nuestros platos, un músico armado con un violín, tocaba “Solamente una vez”, a petición nuestra. Unas cuantas parejas que habían terminado de cenar, comenzaron a bailar en el propio restaurante, todo muy romántico….y un poco desconcertante…

Todavía recuerdo, después de 19 años , la sensación de felicidad que envolvió aquel momento, esta vez, si me permitís, no fue prioritario la comida, aunque recuerdo en el paladar, aquel champán y las exquisiteces que comimos,  fue maravilloso…y también cardiosaludable, pues.. hay algo más saludable que la secreción de endorfinas?

Las mollejas de ternera, se encuentran detras del esternón y cerca del corazón, podría corresponder al timo de la anatomia humana.  No son excesivamente calóricas, pero poseen cierto contenido en colesterol. Se pueden preparar en guiso, a la plancha, fritas, salteadas, en revuelto. Se recomiendan blanquearlas antes de cocinar, bien cociendolas o bien macerandolas en vinagre. En España, es un alimento, algo denostado, sin embargo en Francia es un plato, que en algunas ocasiones forma parte de la alta cocina francesa…

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