Tener emociones y sentimientos, sean cuales sean, es parte de la condición humana. Sentir es vivir. Es evidente que los niños no se inhiben y expresan los sentimientos fácil y naturalmente, de forma sutil o extremadamente intensa y ésto afecta a las emociones positivas (“Mami, ¡Cuánto te quiero”) y a las negativas (” Te odio”). Pero los niños deben aprender a manejar y regular sus emociones y ENCAUZAR LA PODEROSA ENERGÍA QUE LLENA SUS SENTIMIENTOS. Para ello, los niños dependen de la información y reacciones que aportan sus padres, y comprender las emociones y ayudar a nuestros hijos a expresarlas positivamente, no es tarea fácil. Cada sentimiento tiene un papel y nos permite cuidar de nosotros mismos; forman parte de nuestro instinto de auto-conservación (descargar la energía de una frustración acumulada, deseo de afecto de los demás, conseguir el aplauso y atención, seducir…). Lo malo es que a veces aparecen sin control en forma de rabietas, lloros, quejas, pataletas… e incluso un niño enfadado puede pegar a alguien (padres incluídos). Aparece también oposición a la norma y cambios bruscos de ánimo.
Normalmente coinciden en periodos evolutivos en el que los niños están aprendiendo a esperar, no aceptan un NO por respuesta, tratan de lograr su autonomía y reafirmarse frente a padres y hermanos (celos, competitividad…), aparecen los primeros sentimientos de miedo de pérdida o de inferioridad…. Y por ello, pondrán a prueba nuestro vínculo, aceptación y consistencia en la disciplina. En fín, que los niños piensan : “ésta es mi mamá, éste es mi papá y voy a comprobar qué límites están dispuestos a ponerme y cuánto me quieren”. Por supuesto, el chantaje emocional brillará con su máximo esplendor con un ” Ya no me quieres”.
¿Qué hacemos entonces?
Si nos agobiamos, asustamos, cedemos por culpabilidad o por pena…. ESTAREMOS PERDIDOS y estas conductas no pararán de repetirse.
La CLAVE será ser fuertes para contener y sostener sus emociones y demostrarles que nuestra SALUD MENTAL, NUESTRO AMOR Y NUESTRA DISCIPLINA ES DE HIERRO Y CONSISTENTE.
Algo tan difícil se traduce en las siguientes actitudes:
- No consentir lloros, rabietas, gritos y agresiones. Simplemente ignórelas o contenga físicamente al niño según sea la situación mostrando una actitud enérgica y firme.
- Muestre enfado y transitoriamente “castíguele” de algún modo basado en la retirada de la atención (mandarle a su habitación durante un tiempo). Lo importante es que ellos sientan que esa actitud les trae problemas y no merece la pena repetir la función.
- Una vez que haya desaparecido la rabieta y el enfado, hágale saber a su hijo que si está triste o enfadado por alguna razón, no ha buscado un buen modo de resolverlo. Dígale que entiende lo que siente, que haga lo que haga será aceptado y querido, pero así no se resuelven los problemas.
-Pídale que le gustaría que pidiese perdón, y por supuesto, pida perdón a su hijo en caso contrario.
- Después de esta “reconciliación”, habrá tiempo para besos, achuchones y abrazos; para escuchar y comprender.
- El sentido del humor es un arma magnífica en la vida … y con los hijos para relativizar los problemas y diferenciar lo esencial de lo no importante. Busque ratos de juego para “reirse” unos con otros. Juegue a imitar a mamá cuando se enfada y grita; a imitar a papá cuando llega cansado de la oficina y “explota” y a imitar a su hijo cuando pide las cosas llorando o monta la “pataleta”…. Y ofrezca soluciones alternativas positivas en este espacio para la dramatización.
Recuerda, que todo conflicto es una oportunidad para CRECER y no un callejón sin salida, y que todo niño tiene su PROCESO y sus propias capacidades para crecer autónomamente.
Mónica Escalona
Directora Centro Zana. Centro Psicopedagógico de Atención Global
www.zana.es
Madrid. Tel. 91 3880927

Hola, me llamo Mónica Escalona y soy licenciada en Pedagogía y Psicología, Logopeda y experta en Dificultades de aprendizaje. Llevo muchos años trabajando en la atención a niñ@s y adolescentes con problemas de aprendizaje o en su desarrollo, realizando tareas de Diagnóstico y Tratamiento, además de Orientación y Asesoramiento a familias sobre diversos aspectos relacionados con la educación de sus hijos (cómo actuar en un momento de crisis; aplicación de normas, premios y castigos; padres adoptantes; problemas de conducta; educación afectiva y de la autoestima….). En este blog escribiré sobre temas educativos o pedagógicos dirigidos a padres, madres, familias o educadores, con el objetivo de informar, guiar y compartir mi opinión y experiencia con todos los que estáis "conectados".


Reino Unido
Canada
Rusia
Grecia
México
Brasil
Argentina
Un excelente articulo,gracias!!Maria H.Gonzalez
Buenos dias Doctora,
Estoy de acuerdo con todas esas estrategias, pero es que mi hija tiene 8 años, y aun lo hace, aun sabiendo que no sirve no funciona, lo vuelve a hacer, ha perdido todos los privilegios posibles en otras ocasiones y lo mejora, pero despues de un tiempo recae en las pataletas, es muy distraida, sin embargo sus calificaciones de conocimiento son 100 sobre 100 y no se las dan por la parte comportamental.
Cual seria su recomendacion?