hola.com

 

Rabietas, lloros, quejas.. y pataletas. ¿Cómo actuar?

Tener emociones y sentimientos, sean cuales sean, es parte de la condición humana. Sentir es vivir.

Es evidente que los niños no se inhiben y expresan los sentimientos fácil y naturalmente, de forma sutil o extremadamente intensa y ésto afecta a las emociones positivas (“Mami, ¡Cuánto te quiero”) y a las negativas (” Te odio”).

Pero los niños deben aprender a manejar y regular sus emociones y ENCAUZAR LA PODEROSA ENERGÍA QUE LLENA SUS SENTIMIENTOS. Para ello, los niños dependen de la información y reacciones que aportan sus padres, y comprender las emociones y ayudar  a nuestros hijos  a expresarlas positivamente, no es tarea fácil.

Cada sentimiento tiene un papel y nos permite cuidar de nosotros mismos; forman parte de nuestro instinto de auto-conservación (descargar la energía de una frustración acumulada, deseo de afecto de los demás, conseguir el aplauso y atención, seducir…).

Lo malo es que a veces aparecen sin control en forma de rabietas, lloros, quejas, pataletas… e incluso un niño enfadado puede pegar a alguien (padres incluídos). Aparece también oposición a la norma y cambios bruscos de ánimo.

¿Cuál es la explicación a todas estas conductas “deliciosas” que pueden sacar lo peor de nosotros y nosotras como madres y padres?  

Normalmente coinciden en periodos evolutivos en el que los niños están aprendiendo a esperar, no aceptan un NO por respuesta, tratan de lograr su autonomía y reafirmarse frente a padres y hermanos (celos, competitividad…), aparecen los primeros  sentimientos de miedo de pérdida o de inferioridad…. Y por ello, pondrán a prueba nuestro vínculo, aceptación y consistencia en la disciplina. En fín, que los niños piensan : “ésta es mi mamá, éste es mi papá y voy a comprobar qué límites están dispuestos a ponerme y cuánto me quieren”. Por supuesto, el chantaje emocional brillará con su máximo esplendor con un ” Ya no me quieres”.

¿Qué hacemos entonces?

Si nos agobiamos, asustamos, cedemos por culpabilidad o por pena…. ESTAREMOS PERDIDOS y estas conductas no pararán de repetirse.

La CLAVE  será ser fuertes para contener y sostener sus emociones y demostrarles que nuestra SALUD MENTAL, NUESTRO AMOR Y NUESTRA DISCIPLINA ES DE HIERRO Y CONSISTENTE. 

Algo tan difícil se traduce en las siguientes actitudes:

- No consentir lloros, rabietas, gritos y agresiones. Simplemente ignórelas o contenga físicamente al niño según sea la situación mostrando una actitud enérgica y firme.

- Muestre enfado y transitoriamente “castíguele” de algún modo basado en la retirada de la atención (mandarle a su habitación durante un tiempo). Lo importante es que ellos sientan que esa actitud les trae problemas y no merece la pena repetir la función.

- Una vez que haya desaparecido la rabieta y el enfado, hágale saber a su hijo que si está triste o enfadado por alguna razón, no ha buscado un buen modo de resolverlo. Dígale que entiende lo que siente, que haga lo que haga será aceptado y querido, pero así no se resuelven los problemas.

-Pídale que le gustaría que pidiese perdón, y por supuesto, pida perdón a su hijo en caso contrario.

Después de esta “reconciliación”, habrá tiempo para besos, achuchones y abrazos; para escuchar y comprender.

El sentido del humor es un arma magnífica en la vida … y con los hijos para relativizar los problemas y diferenciar lo esencial de lo no importante. Busque ratos de juego para  “reirse” unos con otros. Juegue a imitar a mamá cuando se enfada y grita; a imitar a papá cuando llega cansado de la oficina y “explota”  y a imitar a su hijo cuando pide las cosas llorando o monta la “pataleta”…. Y ofrezca soluciones alternativas positivas en este espacio para la dramatización.

Recuerda, que todo conflicto es una oportunidad para CRECER y no un callejón sin salida, y que todo niño tiene su PROCESO y sus propias capacidades para crecer autónomamente.

Mónica Escalona

Directora Centro Zana. Centro Psicopedagógico de Atención Global

www.zana.es 

Madrid. Tel. 91 3880927

Etiquetas: , ,

2 comentarios

  1. Un excelente articulo,gracias!!Maria H.Gonzalez

  2. Marlene Gómez Moreno

    Buenos dias Doctora,
    Estoy de acuerdo con todas esas estrategias, pero es que mi hija tiene 8 años, y aun lo hace, aun sabiendo que no sirve no funciona, lo vuelve a hacer, ha perdido todos los privilegios posibles en otras ocasiones y lo mejora, pero despues de un tiempo recae en las pataletas, es muy distraida, sin embargo sus calificaciones de conocimiento son 100 sobre 100 y no se las dan por la parte comportamental.
    Cual seria su recomendacion?

Deja un comentario


Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer