La primera anchoateca del mundo

*Dedicado a Gonzalo, D.E.P.

Se llama La Mutua en honor a La Mutua de Pescadores que durante décadas ocupó el espacio de la nueva “anchoateca”. Un lugar que ha mantenido su esencia y estética en homenaje a la gran labor que allí llevó a cabo nuestro amigo Gonzalo.

La Mutua abrió sus puertas nuevamente como anchoateca, la primera del mundo, durante la Feria de la Anchoa del Cantábrico celebrada el pasado mes de mayo en Santoña.

Este verano ha sido la reina indiscutible de los aperitivos santoñeses. La idea era complicada: conseguir unir a las mejores conserveras de Santoña en un mismo lugar, en teoría compitiendo entre ellas, en realidad para que el cliente pueda percibir los diferentes matices de aroma, textura y sabor, tal y como hacemos los amantes de la anchoa.

Santoña es uno de los pueblos más vivos que conozco. Durante los doce meses del año sus calles siempre están llenas. Son los santoñucos gente alegre y disfrutona, de salir al vermú, al mercado, pescar o pasear por la Bahía… Gente inquieta y activa como ya lo fuera su ciudadano universal, Juan de la Cosa. De ahí que La Mutua, aún terminada la época estival, tiene ahora muchos meses por delante para seguir rodando y ofreciendo a paisanos y visitantes lo mejor de nuestras anchoas.

Durante las vacaciones, en este mi pueblo de infancia, juventud, madurez y eternamente mi Santoña, siempre organizo catas a ciegas de anchoas. Este verano fue la quinta y la primera como Cofrade de la Anchoa del Cantábrico. Unos días después, los propietarios de La Mutua me convidaron a organizar otra cata con ellos, la primera de las que a partir de ahora van a organizar en la anchoateca.

El reto era aún mayor, cata a ciegas pero también muda, no se podía comentar ninguna sensación hasta terminada la cata para no influir en las calificaciones de los demás. Tal y como hacen los cofrades. Aun siendo conocedora del producto, fue toda una experiencia.

Cofrades y amigos nos reunimos en La Mutua para degustar y aprender, con los cofrades siempre se aprende. La ganadora fue una pequeña conservera que se llama Carlanmar. Pero todas eran y son excelentes, ya que en La Mutua solo se encuentran las mejores anchoas del Cantábrico.

Como curiosidad os cuento que, si al abrir una lata de anchoas de Santoña, os encontráis un pequeño papel con un número, significa que esa lata ha sido preparada por la sobadora. Su número en este caso era el 3. Así es más fácil hacer el control de calidad y saber exactamente quién ha elaborado cada lata. El proceso de elaboración de la anchoa del Cantábrico es artesanal y muy complicada. En otro post os contaré el proceso y trucos para diferenciar calidades.

Si este invierno, los Carnavales son muy conocidos, vais por Santoña, no dejéis de experimentar una auténtica cata de anchoas. Además, todas las conserveras que ofrecen están también a la venta.

Y probad el nuevo Vino Babor y Estribor, una iniciativa de Santoñismo, un vino homenaje a los hombres y mujeres del mar.

Elaborados con tempranillo para el tinto (Babor) y Chardonnay, Sauvignon Blanc y Albariño de Cantabria para el blanco (Estribor). Además han recuperado un antiguo viñedo en el Monte Buciero para plantar viñas de Chardonay y Albariño.

Yo os espero en la próxima Feria de la Anchoa del Cantábrico.

 

 

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer

Featuring WPMU Bloglist Widget by YD WordPress Developer