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Entradas etiquetadas: Nueva York


17
julio 10

¿Compartimos un brunch?

El otro día, leyendo el blog de mi colega Adriana Icaza en
ABC, recordé lo mucho que echo de menos
los brunch
. Algo tan neoyorkino, tan simple, tan social, tan chic y tan
“exportable” a cualquier parte como puede ser un brunch, resulta que no llega a
“tocar” el fondo de nuestros españoles corazones.

eat-pastis.jpg

Durante el tiempo que residí
en Nueva York
, esperaba con ansiedad el domingo para disfrutar de esta
bonita costumbre neoyorkina. Mi
rutina era súper simple. Junto con unos colegas nos habíamos elaborado una
lista de dónde disfrutar de los mejores
brunch
de la ciudad, y allá que nos íbamos cada domingo.

El plan era perfecto; me levantaba de la cama y con la cara
lavada y ropa súper casual, acudíamos al restaurante que tocara esa semana. Para
sorpresa de muchos, mi preferido no era Pastis
-uno de los que primero probé y que tan de moda pusieron las chicas de Sexo en Nueva York-, está delicioso, sí, y aún conserva ese charm en su atmósfera parisina pero a veces resulta demasiado snob y, como todo lo que se pone de moda, masificado y tedioso.

La suerte de haber encontrado nuestro mini piso en el East Village nos hizo ampliar nuestras
miras y comprobar la cantidad de restaurantes
de moda
y con encanto que no son tan famosos como Pastis y donde puedes disfrutar de un brunch sin que tu
economía sufra en el intento. Es el caso por ejemplo de Prune, un pequeñísimo bristró con muebles del siglo XIX donde
sirven los mejores -y es de verdad- Huevos
Benedict
de la ciudad. Además puedes acompañar tu brunch con bollería
francesa, ostras o un buen Bloody Mary.
Sencillamente delicioso. Otro lugar súper agradable para hacer un brunch puede
ser The Flea Market, sus tostadas
francesas son incomparables. Situados ambos en el East Village, son lugares puramente neoyorkinos que no aparecen en
las guías (de hecho The Flea Market está en la Avenida A, un lugar que muchos
turistas ni siquiera saben que existe. Es la avenida que comienza después de la
1, hacia el este).

eggsbenedict-Blog de viajes Bon voyage.jpg

¿Y por qué no triunfa
el brunch
en España? En mi modesta opinión, el precio tiene mucho que ver.
Aparte de que la oferta de brunch sea limitada, que verdaderamente lo es, aquellos
restaurantes que lo ofrecen, cobran el plato de  Huevos Benedict a precio de caviar.

Uno de los lugares donde se puede disfrutar de un
brunch es en el Hotel Ritz, en Madrid.
La comida es deliciosa aunque, en mi opinión, pierde un poco de naturalidad y el precio es realmente elevado. El
brunch tiene que ser un acto informal, ese momento de la semana donde las ejecutivas de Wall Street se bajan de sus altísimos
tacones y los chicos pueden permitirse el lujo de respirar sin que una corbata
adorne sus cuellos. Aún así, en el Ritz se puede disfrutar de un generoso buffet -algo que no es
exactamente neoyorkino- pero que funciona. ¿El precio? 70 euros por persona.

Lugares donde se ofrece brunch a un precio más ajustado son,
por ejemplo, La Camarilla -en la
zona de La Latina y con un toque castizo, en Madrid- o Dostrece, en Barcelona. Este último es lo más parecido que he encontrado a Nueva
York. Con una carta que parece importada de EEUU, en su menú encontrarás las
tradicionales omelettes, tostadas francesas o los típicos Huevos Benedict,
servidos con cócteles como Bloody Mary o
Mimosa
.

Dime, ¿te gusta el brunch? Recomiéndanos tus sitios
preferidos.

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1
junio 10

Sexo en Nueva York: el ‘Making Of’ de la entrevista

Era un día cualquiera y a una hora cualquiera.  El pasado 6 de mayo a las 10.45pm un email desataba mi
histeria y la de mi compañera de mini piso en nuestro coqueto apartamento del
East Village (ya os podéis imaginar a dos amigas gritando y saltando como
locas) y es que Warner, gracias a
hola.com, ¡me había seleccionado para el
Junket de la peli Sexo en Nueva York 2!
O lo que es lo mismo, disfrutar de un
fin de semana completo sumergida en el maravilloso mundo
SATC (Sex and The
City) en la ciudad de Nueva York. Adjunto en el email aparecía también el
programa con los horarios, las normas, las explicaciones, bla, bla, bla… y a
medida que iba leyendo todos los puntos,
mis rodillas temblaban más y más.

Carrie.jpg

El
sábado 15 y el domingo 16 de mayo eran los días seleccionados. Primero, el
visionado y al día siguiente las entrevistas. Como os podéis imaginar, pasé esa
semana al borde de un ataque de nervios pensando en todo lo que se refiere a
SATC -¿ cuáles son las preguntas que más interesan a los lectores/fans?, ¿me
gustará la peli?, ¿cómo serán las chicas?         -alguna tiene fama de un poco
antipática- ¿y qué me pongo? Y así sucesivamente. Por supuesto
no era la primera
vez que entrevistaba
a alguien, en estos años de profesión han pasado muchos artistas,
actores, diseñadores, etc., por mi vieja grabadora, pero esta ocasión era
especial,
el atrezzo era especial: yo, mega fan de la serie, residiendo en la
ciudad, reconozco que algo menos fan de la primera película, junto con
compañeros de prensa internacional y
teniendo esta oportunidad y ¡encima en
Nueva York!

Por
fin llegó el sábado 15.
Warner nos citó a las 7pm en su fabuloso edificio de la
calle 58
, donde en su propia sala de cine, estaba previsto el visionado. Mi
primera impresión fue, al igual que pasa con toda la ciudad de Nueva York, de
grandiosidad.
Todo es enorme, lujoso… de estos lugares que entras y dices: “jo,
qué guay trabajar aquí sólo por cruzar este maravilloso umbral todos los días”.
Y así,
periodistas de todo el mundo, nos fuimos acreditando para el pase de la
peli
. No éramos muchos, así que tampoco nos costó demasiado subir hasta la
décima planta del edificio entre sus 6 ascensores disponibles. Los minutos
previos a la peli fueron  muy divertidos,
todo el mundo buscaba el mejor asiento y se percibía bastante
emoción en el
ambiente
-al fin y al cabo, éramos unos privilegiados-. Conocí a una periodista
holandesa que se sentó a mi lado, era su primera vez en Nueva York y trabajaba
para un diario de Amsterdam, ¡estábamos súper emocionadas!

Al
salir… lo mejor. Dos camareros monísimos nos esperaban detrás de una barra
repleta de
Cosmopolitan y copas de Moët Chandon a partes iguales. Mesas altas
distribuidas por la sala y bandejas de deliciosos canapés corriendo de un lado
para otro. Mi compi holandesa y yo nos sentíamos como pez en el agua y me
encantó ver su cara cuando por primera vez daba un sorbo a un Cosmopolitan
-
nunca los había probado- y su cara se transformó como si de una poción mágica
se tratase, ¡luego se tomó unos cuantos más! Y hasta aquí puedo leer porque, aunque
el día siguiente era el gran día y teníamos que estar perfectas, la noche fue
larga. Es lo que tiene Nueva York…

Apenas
pude dormir
. Los nervios no me dejaban conciliar el sueño y no paraba de
repasar las preguntas una a una ¡e incluso ensayarlas! Creo que me las aprendí
de memoria. Me habían convocado a las 2.30pm pero a las 7.30am de la mañana del
domingo 16 de mayo ya estaba en pie. Mi compi, a estas alturas ya no sé quién
estaba más nerviosa de las dos,
había preparado ya la cafetera y con un rico
café recién hecho empecé el día. A este café le siguieron otros 4 ó 5 más…

Desierto.jpg

A
las 2pm, y t
ras cambiarme de ropa 4 veces, salí de casa vestida con un look muy
primaveral. Vestido de cóctel azul petróleo de
Diane Von Furstenberg, ajustado
a la cintura y con escote discreto, pantys del mismo tono, sandalias marrones
con hebillas doradas con taconazo y bolso de
Bimba & Lola. Melena rizada y
suelta y ningún complemento que no fuera mi
inseparable reloj dorado. Correcta. Natural. Discreta.

Subida
en el taxi sólo me faltó comenzar a hacerle la entrevista al taxista. Y debí
parecerle
una loca histérica pues grabadora, libreta, boli, Blackberry, el tubo
del gloss y no sé cuántas cosas más en mis manos, me miraba con una cara
rarísima por el espejo retrovisor. “Pobre chica”, debía pensar el señor taxista.
Y tenía razón, no quiero ni pensar en la impresión que debió llevarse de mi
cuando al bajarme del taxi tuve que correr detrás de él porque me había dejado
los 6 folios de las entrevistas
 en
el asiento trasero. Gajes del oficio…

Mi
llegada al
hotel Mandarin Oriental estuvo cargada de gloria tras mi carrera
detrás del taxista. Así que con la dignidad en los tacones de mis sandalias me
dirigí
al set de prensa situado en la planta 39 de este precioso y lujoso hotel
(una vez allá casi me dieron ganas de hacer un repor del hotel también
-deformación profesional-). Ya sólo la llegada a la planta 39 fue una odisea.
Un ascensor hasta la planta 16, dar la vuelta en L y montarse en otro con llave
privada hasta la 39 y una vez allí… ¡la guerra! La verdad es que me llevé una
muy buena impresión de todo esto. Dentro de una suite en esquina con
espectaculares vistas a Central Park estaba situado el set de prensa. Llegabas,
te acreditabas y tenías a tu disposición un
delicioso catering a base de
salmón, bagels, quesos, y demás delicatessen. Una cosa curiosa es que allí
la
única que parecía estar nerviosa era yo
. Sentía como si todo aquello para el
resto de mis compañeros fuese como ir a comprar el pan, ¡y para mi era como el
día del juicio final! Así que bueno, en las casi 3 horas de espera que tuve que
hacer antes de la ronda de entrevistas, me dediqué a canalizar mi energía
positiva y a tratar de que mis piernas y mis manos estuvieran quietecitas. A todo
esto,
las locas de mis amigas -más nerviosas que yo- no dejaban de mandar sms,
emails o llamar en plan:
 “¿Ya? ¿Ya las visto? ¿Y cómo son? ¿Ay, qué te han
dicho?”
. Y así durante 3 horas…

Chicas2.jpg

Tardé al menos 5 segundos en reaccionar cuando la asistente dijo mi nombre.
¡Comenzaba mi turno! Las chicas estaban situadas en diferentes suites contiguas
de la planta 40; rodeadas de todo un equipo de iluminación, maquillaje, sonido,
asistentes, publicistas, etc., es un panorama que impresiona un montón. (Por un
momento os aseguro que hasta se me olvidó hablar inglés. Bueno, creo que se me
olvidó hasta mi nombre).
Mi primera entrevista fue a Kristin Davis -Charlotte
en la película- y el comienzo no pudo ser mejor porque nada más entrar,
estrecharle la mano y sentarme justo frente a ella con una cámara apuntándome,

Kristin exclamó “I love your shoes!!!!!”
. Bueno, en ese momento creí que estaba
en el cielo, no sólo porque le gustaran mis sandalias -que la verdad son
monísimas- sino porque
su naturalidad me permitió relajarme y romper un poco el
hielo charlando sobre mis zapatos antes de comenzar la entrevista. Ah, a todo
esto, ella creía que mis zapatos eran del diseñador español
Pedro García -del
que se confiesa adicta- cuando en realidad
son unas sandalias sin marca
compradas al 50% en un outlet de New Jersey. Dicho esto, y como las entrevistas
las habréis leído aquí en el
estupendo especial de hola.com, no os contaré más
sobre eso y me limitaré al resto de anécdotas, que haberlas, las hubo.
Kristin
me pareció encantadora
, muy sencilla, cercana, directa y con una melena digna
de toda envidia… con una cara muy expresiva, ¡y encima le gustaron mis
sandalias!. 

Una vez completada la primera entrevista y con los nervios más
calmados, la coordinadora me avisó de que
el segundo era Chris Noth. Ya tenía
ganas de conocer en persona a este apuesto actor, así que me retoqué un poco
para causar la mejor de las impresiones y me quedé blanca cuando de la suite
del actor vi salir a una compañera periodista que me dijo:
“good luck“,
mientras me ponía cara de derrota.
“¿Por qué?”, pregunté yo. Y ella no respondió,
pero su cara fue un poema.
“Uff”, pensé. Aunque la verdad es que no me dio
tiempo a recrearme en eso
porque la asistente ya había anunciado mi nombre
al actor y al séquito que les acompaña y que más que escucharte durante la
entrevista, te estudian para que todo salga perfecto. Mi primera impresión fue
la de
tener delante a un hombre guapísimo, muy caballero, con un tono de voz
arrollador y la verdad, bastante simpático. De hecho
no paró de repetir
“España, España”
en un buen rato. En mi caso la entrevista fue súper bien y
tengo que reconocer que se le iluminaron los ojos cuando le pregunté por
Penélope Cruz, tuve la sensación de que todos la adoran. Ah, como curiosidad
tengo que decir que cuando abandonaba la suite le escuché preguntar:
“Where is
she from?”
, algo que me dejó paralizada ya que no supe identificar si el pobre
hombre preguntaba de dónde era yo
debido a mi macarrónico acento inglés, o como
dice mi amigo N, será
“porque le dejaste entusiasmado por tu gracia natural”.
Yo me inclino hacia lo primero…

Cynthia Nixon
fue mi tercera entrevista
. Ya con los nervios más calmados me sorprendió la
naturalidad de esta actriz que gana muchísimo al natural y que h
a mejorado
bárbaramente su aspecto
con los años. Llevaba un vestido verde que combinaba
con sus preciosos ojos y con su natural melena pelirroja.  Pasados los 5 minutos de entrevista,
tiempo cronometrado que tenías disponible para cada entrevista, me quedé con la
sensación
de que querer saber más sobre esta interesante mujer. 


Manolos.jpeg

Kim Cattrall interpreta a Samantha Jones y tengo
que decir que me quedé sorprendida porque no sé si se parecen mucho entre
actriz y personaje o no se parecen nada.  Cuando entré al set de entrevista me sorprendió su
naturalidad al estar sentada descalza
, y al mirar al suelo, vi unos Manolos
vintage en ante negro en el suelo
(exactamente los de la foto) “Son unos Manolos preciosos, ¿te hacen
daño?”
, le pregunté. “Sí, no puedo más”, me respondió ella”. Una pena, pensé
yo, porque
me dieron unas ganas de agarrar los zapatos y salir corriendo… Aunque
claro, no era plan de jugarme mi profesionalidad y mi carrera por
Manolo
Blahnik…
¿o sí?

 

Sarah Jessica Parker cerró el que puedo decir que
fue uno de los días más agotadores de mi vida. Ya casi, casi se me habían
pasado los nervios pero como estaba a punto de conocer a la que fue mi alter
ego durante un tiempo
(lo fue cuando compraba los tomates a crédito, no ahora
que vive en un lujoso ático de la Quinta Avenida), los nervios volvieron a
hacer de las suyas al entrar en la suite. “Qué divina”, fue lo primero que pensé.
Sarah es pequeñita, muy delgada y de apariencia frágil, pero estrecha la mano
de forma muy firme y cualquier atisbo de fragilidad desaparece con la
contundencia de sus respuestas y su forma de mirar directamente a los ojos. Llevaba
un vestido precioso, blanco con un estampado floral, muy primaveral
, que dejaba
a la vista -en un estudiado look- un sujetador de encaje morado intenso a juego
con las flores de su vestido. Melena rubia y suelta y un maquillaje -de Dior, vi
las sombras y el colorete-; me sorprendió su naturalidad y su simpatía. Es
pizpireta y habla muchísimo
, así que mis 5 minutos parecieron 30 segundos. Ah,
entre pregunta y pregunta Sarah Jessica no dejó de chequear su Blackberry 8830.

 

Cuando regresé a la planta 39
tardé 5 segundos en desplomarme en el sofá de suite, tomé un vaso de agua con
una rajita de limón, recogí mis cosas y me fui con mis amigas a celebrar este
gran día al Café Habana
, donde pudimos brindar con los mejores mojitos de la
ciudad por uno de los días más interesantes de toda mi vida.

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17
mayo 10

Una noche en la ópera… en el Met de Nueva York


carrie+pink.jpg

Era una de esas ocasiones especiales para las que te
preparas con una semana de antelación. La verdad es que mis ansias eran tales
que no veía el día en que llegaría. Pero por fin llegó. Mi amiga Laura y yo nos
pusimos nuestras mejores galas para acudir a uno más de los mil eventos
culturales que se celebran día a día en Nueva York, aunque por supuesto, este
era especial, ya que esa noche -y habiendo colgado el cartel de no hay entradas
con semanas de antelación- acudíamos al Met de Nueva York a disfrutar de una de
las mejores óperas, Tosca.

Periodísticamente se me hace complicado escribir que no
tengo palabras
para expresar lo que sentí, más que nada porque me dedico a esto
y creo que estaría poniendo en riesgo mi puesto de trabajo pero, ¿cómo plasmar
en un folio en blanco uno de los días más especiales de tu vida?

Reconozco que tampoco soy imparcial. Cuando era pequeña, en
lugar de dormirme con típicas canciones de cuna, mi madre hacía sonar las
mejores arias de ópera, y claro, a mis ‘veintipico casi treinta’, puedo decir
que casi, casi, lo llevo en la sangre.

Ahora bien, es ahora cuando puedo afirmar que las puestas en escena
del Metropolitan Opera House de Nueva York, en vivo, son lo más.  Situado en Lincon Center, este teatro
es una de las mayores instituciones de ópera mundial. Fue diseñado por el
arquitecto Wallance K. Harrison y
hoy por hoy es el auditorio más grande del mundo. Conocido también como el
lugar de celebración de las mejores voces, el Met ha estado bajo la
dirección musical de James Levine desde 1976. Levine se acredita gracias a
haber creado una de las mejores orquestas y coros de la ópera del mundo.

Así que, como la ocasión lo merecía, me enfundé en un
precioso vestido negro de cóctel de Calvin Klein, del que me enamoré nada más
entrar en la tienda del diseñador en Madison Avenue y para el que sabía tenía
preparada una ocasión especial. Completé el ‘look’ con unos zapatos de salón
negros y aporté el toque de color con una enorme pulsera de cristales (que compré en uno de mis viajes a Venecia). ¿Lo
mejor?
Descubrir que además de estar en un entorno privilegiado disfrutando de
una de las mejores óperas del mundo, también te encuentras en una auténtica
pasarela de moda donde hombres y mujeres lucen sus mejores galas en una noche
tan especial.

Tosca.jpg

Tosca, escrita por Puccini, es una ópera en tres actos -lo
mejor entre acto y acto es disfrutar de una copa de champán acompañada de
fresas con chocolate- y con una gran carga dramática y emocional. Considerada
como una de las óperas más representativas del repertorio italiano, crítica y
público se fundieron en aplausos en su estreno, en el año 1900, en Roma. En
esta ocasión no era Roma, sino Nueva York, y tampoco nos encontramos en el
siglo XX, sino en el XXI, pero como hay cosas que nunca cambian, estoy segura
de que la noche de Tosca en el Met, será recordada por crítica y público como
si fuera el día de su estreno.

Y nada mejor para terminar una estupenda noche neoyorkina que aprovechar
la cercanía del restaurante P.J. Clarke’s (está situado en la esquina del
Lincon Center, sólo tendrás que cruzar la calle a la salida del Metropolitan), y disfrutar de dos de sus famosísimas especialidades: las ostras y las hamburguesas. Es el lugar perfecto para compartir con amigos o familia (si te apetece culminar tu velada romántica con tu pareja, este no es el lugar ideal). Aquí el ambiente es muy casual y divertido, pero nada íntimo. Aún así, ¡no te arrepentirás!

¿Y tú, has estado alguna vez en la ópera… y en el Met? cuéntanoslo.

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11
mayo 10

Fin de semana neoyorkino: Harlem


DSCF0501.JPG

Los contrastes constituyen la esencia de Nueva York. Para
tratar de entender un poco mejor la ciudad, es importante comprender que la
diversidad es la principal atracción. Es un error venir a Nueva York sólo para
shopping o para subir al Empire State, aquí lo mejor de la ciudad no tiene
nombre propio y tampoco se compra con dinero.

En Nueva York las mayores fortunas del mundo disfrutan de
las mejores vistas de Manhattan en sus lujosos edificios mientras tienen un Starbucks a la vuelta de la esquina en el que probablemente
en ese momento un empleado corriente sorba un café mientras piensa sobre
cómo llegar a final de mes. Los ejemplos e historias que se encuentran
cotidianamente explican la grandeza de Nueva York.

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La diversidad y los contrastes son la esencia.
En sus calles y barrios, las diferentes comunidades, etnias y grupos sociales
configuran las mil y una caras que el visitante observa mientras va caminando.
Ultraortodoxos judíos en Williamsburg, negros en Harlem, asiáticos en Chinatown,
latinos en Queens, jóvenes acomodados en el East Village y el SOHO… Cada barrio
de Nueva York obedece a una evolución distinta. De una calle a otra, entre los
rincones más recónditos, en los rostros y gestos de sus habitantes, Nueva York
crea espejismos que responden a realidades dispares. De personas felices, de
historias brutales, de gentes abandonadas a su suerte, de sueños que unas veces
se cumplen y otras se desvanecen para convertirse en pesadillas. El sueño
americano
siempre está presente en la ciudad de Nueva York.

Un plan de los que no pueden faltan en las rutas de viaje es
una mañana de domingo por Harlem, algo que, hasta el momento, yo no había hecho.
Las iglesias más visitadas por los turistas son la Abyssinian Baptist Church
(132 W 138th St), la Mother African Methodist Episcopal Zion Church (146 W
137th St) y la Canaan Basptist Church (132 W 116th St). Las colas en la
Abyssinian en ocasiones da la vuelta a la iglesia y, entre tanto turista, la
experiencia se devalúa bastante y es inevitable que pierda cierta dosis de encanto.
Afortunadamente las posibilidades de Harlem no acaban en Abyssinian. 

DSCF0504.JPG

Algunas
de las numerosas iglesias que prestan servicios religiosos son verdaderas joyas
y no se encuentran en las guías de viaje. La Rendall Memorial Presbyterian
Church
 (59 W 137th St) es una de ellas. Es pequeña pero alejada de
turistas y muy acogedora. El ambiente que dispensa su párroco y sus ayudantes,
especialmente Louise, es extraordinario y muy atento con quien la visita. Desde
el primer momento la Rendall Memorial y los fieles hacen partícipes a todos sus
participantes de la experiencia común del gospel. Como la Rendall Memorial
Presbyterian Church
existen otras iglesias en Harlem que aseguran una
experiencia similar como la Salem United Methodist Chruch (211 W 129th St) o la
Second Providence Baptist Church (11 W 116th St).

El mejor plan después de una experiencia como la vivida es
quedarse por la zona y aprovechar la mañana. ¿Lo mejor? Un brunch. El
restaurante que os recomiendo se llama Sylvia´s.  La mayoría de
cafeterías o restaurantes en Harlem lo sirve y también es una parte interesante
de la experiencia. El restaurante más conocido de Harlem
es Sylvia´s (328 Malcom X Blvd) en el que se come mientras de fondo
suenan las mejores notas de soul y jazz. Además del Sylvia´s, hay otros como el
M&G Dinner (383 W 125th St), el Amy Ruth’s Restaurant (114 W 116th St) o
el Manna´s Restaurant (486 Malcom X Blvd). Sin duda toda una experiencia en
uno de los barrios más interesantes de la ciudad.

Y tú, ¿has estado en Harlem? ¡Cuéntanoslo!

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7
mayo 10

Los consejos viajeros de… Kike Sarasola

Coincidí con él en Nueva York, durante la entrega del ‘Young
Entrepreneur’
, un reconocimiento que le ha concedido la Cámara de Comercio de
España en Estados Unidos y que premia el mérito de los jóvenes profesionales de
la comunidad empresarial. Empresario de éxito, Kike Sarasola fundó la
innovadora cadena Room Mate Hoteles y en menos de 8 años, Sarasola, junto con
su marido Carlos Marrero y su amigo Gorka Atorrasagasti, ha creado un nuevo concepto
de hotel
basado en la experiencia de sus constantes viajes alrededor del
mundo: una buena ubicación, diseño fantástico y un precio muy razonable. Hoteles dirigidos a cualquier
persona que le gusta ahorrar dinero y que ofrecen una excelente relación
precio-calidad.

“La expansión actual está diseñada para establecernos
firmemente en América, donde la meta es llegar a 5 hoteles en Nueva York”, nos
cuenta Kike, y prosigue: “así como en Chicago, Washington, Boston, Dallas,
Miami, Los Angeles y San Francisco”, ciudades para las que Kike sigue buscando oportunidades
que puedan adaptarse a las necesidades de Room Mate.

Room Mate-Bon voyage blog.jpg

Enhorabuena por su premio. Estará contento, imagino.

Mucho, muchísimo. Estoy muy feliz porque se trata de un
reconocimiento al esfuerzo y a la dedicación de todo el equipo que hacemos
posible Room Mate.


Mario, Laura, Lola, Alicia… y ahora Valentina y Carlos.

Los planes de expansión van muy bien. De momento nos centramos en capitales europeas y América.
Acabamos de abrir Miami (Waldorf), México DF (Valentina) y pronto, muy pronto, Buenos Aires (Carlos).

¿Qué viajero elige Room Mate?

Son hoteles con mucha personalidad. Hoteles únicos y con un
gran diseño. El trato es muy trato personalizado y ofrecemos una excelente relación
calidad precio. Sin sorpresas. Un hotel es para ducharse, desayunar y dormir, no es necesario ofrecer más extras que luego el cliente nunca acaba utilizando. Así que es un cliente práctico y mira por su dinero.

Empresario de éxito, sí, pero también viajero incansable…

Eso siempre. Yo me considero un viajero, me encanta y nunca
estoy más de cuatro días en una ciudad. Viajar me relaja y me renueva; en las
horas de avión soy libre, aprovecho para leer, dormir… cuantas más, mejor.

Díganos un rincón del mundo donde perderse.

Muchos y cualquiera. Siempre es bueno salir del entorno y
oxigenarse.

Y dónde se encuentra ese rincón suyo donde oxigenarse…

Para mí hay tres lugares únicos: Cartagena de Indias, Ibiza
y Nueva York. Son tres lugares mágicos de los que nunca me cansaría.

Un consejo para aquellos viajeros en crisis.

La crisis afecta a todo, y a los viajes por supuesto. Pero
yo les diría a todos aquellos viajeros y amantes de los viajes que lo importante
es salir de  casa. Si vives en
Madrid, subir a la sierra es un viaje maravilloso y perfecto para disfrutar y desconectar.
Hay mil formas de viajar y también muy baratas.

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22
abril 10

Mi encuentro casual… ¡con Obama!


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Aún me tiemblan las rodillas, pero necesitaba contároslo.
Nueva York es siempre una fuente inagotable de noticias, encuentros, anécdotas
y sucesos pero os aseguro que en la vida hubiera imaginado encontrarme con el
mismísimo presidente de los Estados Unidos
en la calle de al lado de mi casa.

Esta mañana, café en mano, cuando me disponía a bajar las
escaleras de la parada de metro de al lado de mi casa he notado muchísimo
movimiento de policías, prensa
, etc., pero como Nueva York es la ciudad más
viva que conozco, este tipo de “movimientos” son el pan nuestro de cada día.

Total, que cuando bajaba otra vez para mi casa -como 3 horas
después- y esta vez caminando, me he encontrado con una situación que ya no era tan normal; gente,
calles cortadas, bullicio, helicópteros, policía…
Un impresionante despliegue a
tan sólo 2 calles de mi casa y es que… ¡Obama estaba participando en una
conferencia en la Universidad Cooper Union!

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Así que, cargándome de paciencia y con la vena periodística
que me caracteriza, he permanecido de pie durante más de 2 horas hasta que
saliera el Presidente
. Mientras tanto, la situación a mi alrededor era
dantesca. Seguidores y detractores del presidente Obama estaban entregados durante
la espera lanzando gritos de “Yes we can, Mr. President”. He disfrutado viendo
cómo los policías se integran con el resto de la gente y comentan lo que gritan
los unos y los otros. Esto es América. Ver para creer.

Cerca de las 12.30h (hora local), una caravana de coches se
ha situado justo delante de la universidad, lo que ha desatado la locura -real-
de los que allí estábamos, cuando, de pronto, se ha visto salir a Obama e
introducirse en uno de los 10 coches que formaban la comitiva. Impresionante.
Gritos, aplausos… todo por el Presidente. Yo me encontraba más o menos a unos
300 metros de distancia y a pesar de los empujones y codazos por captar la
mejor instantánea, me he quedado con la imagen de un hombre muy atractivo, alto
y vestido con un traje de corte impecable.

A su paso, ya dentro del coche y detrás de unos cristales
tintados, ha pasado saludando a toda la gente que le esperaba.

Ha sido sin duda uno de los momentos más emocionantes de
cuantos he vivido en esta ciudad. Desde luego que
lo que no pase en Nueva York…

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6
abril 10

¡Nos vamos de shopping por NYC! (Parte I)

Nueva York es la capital de las compras. En la ciudad de los rascacielos se condensa la mayor cantidad de tiendas y grandes superficies por metro cuadrado, y aquí estoy yo para que toméis buena nota de las mejores direcciones, para todos los gustos y presupuestos. Así que chicas, por una vez hay que bajarse de los tacones y estar preparada porque la tentación, en las calles de Nueva York, está a la vuelta de la esquina.

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Marc by Marc Jacobs: la tienda de las tiendas es parada obligada  en tu ruta de shopping. Cuidado con los excesos porque aquí encontrarás toda la ropa del famoso diseñador bastante más barata que en España. No te pierdas sus originales vestidos o sus preciados complementos como diademas, pendientes y bolsos por muchísimos menos dólares de los que te imaginas. ¿Dónde? En el 403 de Bleecker St.
Century 21: este magnífico outlet es recorrido diariamente por turistas y neoyorkinos en busca de los mejores chollos. Todo aquí está rebajado. Generalmente la ropa pertenece a temporadas pasadas pero es estupendo para encontrar los básicos de tu armario. Cavalli, DKNY, Chloé, D&G o Prada son algunas de las firmas que encontrarás en este outlet. Además, aprovecha la ropa ‘made in America’ a precios de risa y no olvides pasarte por su sección de zapatería; el otro día me probé unos ‘Manolos’ que costaban 180$. Lástima que fueran dos números más grandes que el que realmente necesitaba…¿Dónde? En el 22 de Cortlandt Street. 

Shopping2.jpg

Forever 21: una de las tiendas en las que más he tardado en entrar y de las que ahora más tardo en salir. Es una especie de Zara a la americana, pero a precios de risa. Ideal para vestiditos casual, camisetas, zapatos, bolsos… ¡sácale partido a tus dólares! ¿Dónde? Tienes muchas tiendas por toda la ciudad, pero te recomiendo la que está en el 4 de Union Square.
Victoria’s Secret: reconozco que es mi debilidad. Cada vez que entro en cualquiera de las tiendas no puedo salir con las manos vacías, aunque sea para llevarme una toalla. Aquí todo es tan sexy y femenino que te sentirás una super-woman. A precios muy asequibles, aprovecha las ofertas que siempre tienen en ropa interior o date un capricho y llévate a casa cualquier producto de cosmética, ¡son geniales! ¿Dónde? Ve al 722 de Lexington Ave (con la calle 58).
Sacks: Me pierden estos grandes almacenes. No te pierdas su selección de las mejores firmas de ropa y las de cosmética con los productos recién llegados al mercado. Ah, toma nota, tienen servicio de personal-shopper. ¿Dónde? En el 611 de la Quinta Avenida.
Abercromble & Fitch: Furor es lo que causa esta cadena de tiendas en Nueva York. Si lo tuyo es la ropa casual, esta es tu firma. Sus jeans tienen muy buena fama entre las neoyorkinas y las sudaderas y las camisetas están súper de moda porque las lleva todo el mundo. ¿Dónde? En el 720 de la Quinta Avenida.

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Urban Outfitters: Es el sitio ideal para llevarte de compras a tu chico. La ropa es muy chic y las colecciones, tanto de chica como de chico, son siempre muy aplaudidas. El precio es medio-alto pero merecerá la pena la inversión en vestidos hippys, ideales para el verano. ¿Dónde? en el 628 de Broadway.
Por zonas, una de mis preferidas es el Soho. Te encantará perderte por sus pequeñas tiendas de ropa -encontrarás unos vestidos ideales de jóvenes diseñadores- y también por las joyerías. Nolita es otra de las zonas en auge en esto del shopping, a la que se suma también Greenwich Village. Recorrer la Quinta Avenida es todo un placer para los sentidos; aquí encontrarás todas las grandes cadenas y los centros comerciales. Pista, si lo tuyo son los chollos, no deberías perderte una visita a Chinatown. Pero de esto hablaremos en un siguiente post…

¿Tenéis más direcciones de tiendas en NYC? ¡Esperamos vuestros comentarios!


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30
marzo 10

Lista de restaurantes ‘cheap and chic’ de Nueva York


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Es un hecho que en una ciudad como Nueva York puedes darte la vuelta al mundo, gastronómicamente hablando, sin tener que salir de Manhattan. Cuando llegué aquí, cargada de recomendaciones de amigos y familiares, me encantó comprobar cómo lo más conocido no es siempre lo mejor, o al menos existen otras alternativas que merecen la pena ser tenidas en cuenta. Yo, en estas dos semanas que llevo de aventura neoyorkina, he podido comprobarlo. Libreta en mano y un hambre voraz, me he dejado guiar por los gurús de la gastronomía dando buena cuenta de que lo mejor, no es siempre lo más caro. Pensando en quienes próximamente van a visitar NYC, he elaborado esta lista de restaurantes donde comer bien y no dejarse la Visa en el intento. Así pues, toma buena nota porque la mayoría no aparecen en las guías.

The Holy Basil: Situado en pleno East Village, este tailandés ha sido uno de mis grandes descubrimientos. Pequeño, coqueto y muy chic, podrás degustar auténtica y deliciosa (y picante) comida tailandesa por muy pocos dólares. A tu disposición una comedida -pero interesante- selección de vinos. ¿Dónde? 149, Second Avenue.

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Lombardi’s: Como no podría ser de otra forma, este afamado restaurante italiano es un clásico situado en Little Italy.
¿Lo mejor? Es evidente, sus pizzas, elaboradas con mucho mimo y con las mejores
materias primas. Si eres de los que les gusta innovar, prueba otras especialidades de su carta porque aquí, todo está delicioso; y lo mejor… ¡baratísimo! ¿Dónde? 32 Spring Street.

La Esquina: ¿Te gusta la (auténtica) comida mexicana? Pues La Esquina es tu sitio. Aquí comerás los mejores tacos de la ciudad, te lo garantizo. Acompáñalos con una selección de cualquiera de los tequilas que tienen en su carta o si eres más comedido, con una copa de vino. Esta pequeñísima brasserie mexicana está, además, situada en pleno Greenwich, uno de los barrios de moda de la City. Es perfecta para un alto en el camino entre Shopping y Shopping. ¿Dónde? 114, Kenmare St.

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Caracas Arepa Bar: ¿A que no imaginabas probar una deliciosa y auténtica arepa (torta de harina de maíz rellena con los ingredientes que tú elijas) en pleno East Village? Pues apunta la dirección de
este bistró venezolano porque no puedes dejar de visitarlo durante tu estancia en NYC. Su decoración es genial, cálida y acogedora. Te aconsejo que acudas a
mediodía donde encontrarás el lunch menú por menos de 8 dólares. ¿Dónde? 93, 7th st.

Shake Shack: No podían faltar en esta lista las mejores hamburguesas de la ciudad. Que no te confundan, olvídate de
las grandes cadenas y pide mesa -hay muy pocas- en la hamburguesería más famosa de la ciudad. Sin duda, merece la pena saltarse la dieta por algo así,
¡deliciosas! ¿Dónde? Madison Square Park.

Casi, casi hemos recorrido medio mundo gastronómicamente. Tengo preparada también otra lista con los restaurantes más ‘in’ del momento pensados para vuestras veladas más especiales, pero eso será en un siguiente post. De momento, os dejo que disfrutéis de estos 5 deliciosos restaurantes así que… Bon appétit!

Seguro que vosotros también tenéis muchas recomendaciones. ¡Animaros a contadlas!

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23
marzo 10

Pistas para devorar la Gran Manzana

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Aterrizar
en Nueva York es como aterrizar en la capital del mundo. En realidad da igual
que sea la primera o la quinta vez que se visita la ciudad, aquí todo cambia
tan rápido que cada día, hora o incluso minuto, es una experiencia nueva.
Conocida como “la ciudad que nunca duerme”, este eterno tópico se vuelve real cuando
te das cuenta de que esta ciudad no descansa nunca. Es un continuo movimiento y
fluir de personas, coches, ruidos, luces…

Antes de llegar a Nueva York, es necesario ubicarla para poder
ubicarse.
La ciudad comprende 5 distritos diferentes: Bronx, Brooklyn, Manhattan, Queens y Staten Island. Como todo en
la ciudad, la variedad es la característica fundamental, así por ejemplo el Bronx es el único distrito dentro de
la plataforma continental de los Estados
Unidos
. Brooklyn es el
distrito más poblado y con mayor variedad de razas. Pensar en Manhattan es visualizar enormes
rascacielos, cultura, movimiento. Mención
aparte merece Queens, antes conocida como la zona más residencial, y de un
tiempo a esta parte más de moda que nunca (hasta Bill Clinton acaba de instalar
su despacho en este distrito)
. Y por último, Staten Island, un distrito suburbano a donde llegarás, entre otras
formas, gracias a un ferry gratuito y que bien merece una visita.

 

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Hay muchas
formas de vivir Nueva York y de vivir en Nueva York. La realidad es que hay
mucho de todo; la variedad cultural, gastronómica, social, etc., es enorme,
tanto, que puede parecer abrumador.
Una de las facetas más
incómodas de la ciudad es la búsqueda de la vivienda.  El alquiler de un apartamento es tan elevado que casi todo
el mundo apuesta por alquilar habitaciones en apartamentos compartidos, lo que
puede suponer al inquilino alrededor de 1.200
dólares mensuales. El precio medio de la comida oscila entre los 25-35 dólares

en sitios aceptables; y como curiosidad, aquí casi nadie cocina. La compra en
el supermercado puede costar incluso más cara que salir a comerlo fuera. De
noche, las copas rondan los 10 dólares aunque distan bastante del concepto
europeo de combinado, por eso están tan de moda los cócteles, cuestan lo mismo
y están infinitamente más ricos (aparte de ser mucho más chic).

 

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Gracias a
series como Friends o Sexo en Nueva York, zonas como el Greenwich Village o el
Meatpacking District están entre las más solicitadas para vivir.
The
Village, como lo llaman los newyorkers, fascina por su estilo
tremendamente chic con aires bohemios, como si nada de la rápida vida de la ciudad fuese con ellos, opuesto totalmente al acero y las alturas del Midtown. Rachel y
Mónica compartían casa en
Grove Street, dentro del propio
Village,  y Samantha Jones alquiló
su apartamento en Meatpacking District, más cerca del río Hudson, y a donde las
chicas de Sexo en Nueva York acudían a tomar copas por la noche y  a disfrutar de una buena sesión de
shopping en esta rehabilitada zona, durante el día. Son, sin duda, dos zonas
imprescindibles para visitar y si tienes suerte, donde quedarte a vivir.

 

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La
oferta de ocio nocturna es, como todo, enorme. En Nueva York hay de todo y para
todos los gustos. Jazz, salsa, soul, R&B
o música pop se mezclan como los ingredientes del mejor cóctel por las avenidas
de la ciudad. Para tomarse una copa relajadamente, escoge cualquier lounge o
terraza de moda (generalmente las de los hoteles son el punto de encuentro de
la ‘gente guapa’), y además la decoración es espectacular. Los mejores Dj’s del
mundo te esperan en los dance clubs o discotecas. Atención porque los códigos
de vestuario en este tipo de locales son bastante estrictos, así que ser cool,
o al menos parecerlo, es imprescindible.

Importante;
la edad mínima para consumir alcohol en Estados Unidos es de 21 años, y da
igual que tengas 30, porque tendrás que identificarte con tu ID, así que no
olvides llevarlo junto a tu Visa.

La
mejor guía de supervivencia de la ciudad es Time Out, tremendamente
recomendable si acabas de llegar a la ciudad y te encuentras, normal, un poco
perdido. Aquí todo cambia de la noche a la mañana, por lo que es importante
estar bien enterado de lo que sucede. Además, en Nueva York hay infinidad de actividades,
de todos los tipos y a todas horas, para sacarle máximo provecho de la ciudad;
pero de esto ya hablaremos más adelante…

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18
marzo 10

… y Alicia llenó el Madison en St. Patrick’s Day

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Estos tres intensos días que llevo en Nueva York me
han servido para darme cuenta de que da igual la cantidad de veces que hayas venido
a la ciudad, de turista, por trabajo o para quedarte, aquí la vida cambia cada minuto
y es fantástico estar aquí para poder vivirlo (y contároslo).

Sintiéndome más neoyorkina que nunca, me dispongo a
devorar la Gran Manzana haciéndome una agenda con los mejores planes de la
ciudad. Y la elección no se me antoja fácil. La oferta de todo es abrumadora, y
aquí hasta comerte un hot dog por la
calle puede ser emocionante. Compras, gastronomía, cultura… Ya estoy elaborando
una lista de imprescindibles para todos aquellos que tengáis pensado visitar la
ciudad, así que permaneced bien atentos a Bon voyage.

Pero ayer fue un día especial. Ayer era EL PLAN. En la celebración de St. Patrick’s Day, Alicia
Keys volvía a casa con un concierto en el Madison Square Garden que prometía
ser todo un espectáculo. Y así fue.

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Tras haberse dejado ver por primera vez con su
novio el pasado lunes, el productor musical
Swizz Beatz , la cantante neoyorquina Alicia Keys  volvió anoche a casa acompañada por los más
de 22.000 fans que llenaron el Madison Square Garden. La artista superó la
prueba con creces, haciendo de su concierto de ayer en Nueva York todo un
espectáculo de luz, sonido y una voz que embriagó a todos los allí presentes. Su
The Element of Freedom fue, sin duda, todo un éxito abrumador. Pero Keys no
estaba sola en una noche tan especial, la cantante Beyoncé apareció por
sorpresa en el escenario para cantar a dúo ‘Put it in a love song’, todo un
derroche de sensualidad y fuerza el de estas dos divas de la música. ‘Empire
State of mind’ cerró el concierto y Jay-Z (marido de Beyoncé) hizo su estelar aparición
para cantar una de las canciones que más suenan en Nueva York (el 20% de los neoyorkinos
la canta), algo que a Alicia le parece “la cosa más fantástica del mundo”, como
no podría ser de otra forma, ya que Keys nació y se crió en Nueva York; “esta canción
es para quienes están enamorados de la ciudad”, sentencia. Alicia Keys llegó
anoche a casa… por la puerta grande.

Animaros a preguntar dudas o plantear planes
interesantes sobre Nueva York. ¡Os espero en la Gran Manzana!

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