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Hoteles


29
octubre 14

Viaje a Malta: 24 horas en Valletta

Viaje a Malta-BlogBonvoyageLa semana pasada tuve la oportunidad de, ¡por fin!, visitar Malta. Lo hice gracias a que el itinerario de mi crucero por el Mediterráneo hacía escala en este bonito país, aunque de esto ya os hablaré la próxima semana y os contaré todos los detalles. Es cierto que en poco menos de 24 horas realmente no tuve tiempo de conocer esta preciosa isla del Mediterráneo (en la que por cierto también se encontraban Brad Pitt y Angelina Jolie rodando), pero sí que lo tuve de empaparme, y mucho, de su capital, Valletta. Tengo además una íntima amiga que lleva viviendo en la isla desde hace 4 años (¡hola Bea!), así que no pude buscarme una mejor guía que ella para descubrir los encantos, que no son pocos, de esta histórica ciudad, justa merecedora del título de Capital Europea de la Cultura 2018.

Valletta es, desde luego, el lugar idóneo desde el que poder adentrarse en la atractiva historia de este archipiélago, con monumentos tan fascinantes como la Concatedral de San Juan donde verás “La decapitación de San Juan”, la obra más importante del renombrado pintor italiano Caravaggio. Aunque para mí la verdadera joya de la ciudad es el Teatro Manoel, muy siglo XVIII, y un lugar tan mágico como pequeño que ostenta el privilegio de ser el tercer teatro más antiguo de Europa que sigue en funcionamiento hoy día. Acércate a verlo aunque solo sea por entrar en su patio de butacas, parece un teatro de juguete.

Viaje a Malta-BlogBonvoyage 2En la Rocca Piccola, una casa-palacio que data de 1850, puedes regresar al pasado y a la forma de vida de antaño, además cuenta con un refugio utilizado durante la Segunda Guerra Mundial. El Malta Siege Bell pretende honrar a las 7.000 víctimas maltesas de la Segunda Guerra Mundial, lo que representa una pequeña y fiel muestra de la actitud de los malteses, que de guerras saben un rato.

No te pierdas la vieja puerta de acceso a la ciudad,  recuperada por el arquitecto y ganador del Premio Pritzker, Renzo Piano, con el proyecto City Gate. Resulta especialmente significativa la recuperación de esta puerta de la ciudad, todo un símbolo maltés. Además, está conectada al foso que la rodea a través de una escalera y tiene un ascensor panorámico -abstenerse quienes padezcan de vértigo-, para visualizarla desde las alturas. El ascensor, dicho sea de paso, resulta un fantástico comodín para evitar las empinadas cuestas de subida a la ciudad al módico precio de 1€ el trayecto de subida y bajada.

Viaje a Malta-BlogBonvoyage 3No sé vosotros, pero yo después de tanta historia y tanta belleza necesito un respiro. En Valletta esto se soluciona sentándose en cualquiera de sus populares terrazas -como la del Café Cordina (donde un cheescake cuesta 0,60€) y es el más antiguo de la ciudad- o tan solo contemplando las hermosas vistas desde el Gran Puerto, donde se identifican perfectamente las “tres ciudades” (Senglea, Conspiscua y Vittoriosa). De Valletta, además, destacaría sus decadentes locales y letreros (¡tengo mil fotos de rótulos y carteles de tiendas!) y sus muros y fachadas de piedras doradas, que todavía aportan un mayor valor histórico a la ciudad.

Reconozco que me sentí bien en Malta. Fue como dar un paso atrás en el tiempo en un destino que encara el futuro con muchas ganas de hacer las cosas bien. Y se nota.

 

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14
octubre 14

3 hoteles donde alojarse en la Provenza

Si hay una escapada que nunca me canso de repetir es a la Provenza. Reconozco que el hecho de vivir en Barcelona es una suerte, puesto que en poco más de 3 horas de coche me planto en Arles o Nimes, dos de mis ciudades preferidas del sur de Francia. Me gusta acudir a la Provenza en busca de desconexión, de hecho es curioso, porque suelo utilizar este destino como refugio cuando estoy un poco melancólica o cansada o por el contrario también cuando tengo un subidón y me apetece celebrar algo. En fin, que siempre es un buen momento para visitar la Provenza.

Provenza en Bon voyageHay múltiples opciones en cuanto a qué recorrido hacer. Yo, tal vez por deformación profesional, lo que suelo hacer es elegir los hoteles que quiero visitar y conforme eso, me momento una ruta. Procuro seleccionar siempre hoteles que más o menos estén cercanos entre ellos, ya que esta prolífica región del sur de Francia no es precisamente pequeña y tampoco es que me encante pasar todo el viaje conduciendo. Mi consejo viajero es que mires, busques, compares y te decidas por una de las zonas, dependiendo del tiempo. Lo primero que aconsejo visitar son ciudades como Arles, Nimes o la mágica Aix-en-Provence. Empaparse bien del estilo de vida provenzal, pasear, observar y perderse por sus estrechas callejuelas y después optar por un hotel maravilloso de esos que te hacen olvidarse del mundo. La Provenza no es cara, vamos, no es París, pero tampoco es barata. El truco es viajar fuera de temporada (mi mejor consejo extensible a múltiples destinos) y tratar de encontrar buenas ofertas, que las hay. La última vez que viajé a esta preciosa región fue en mayo, por mi 33 cumpleaños, y tuve el placer de descubrir nuevas regiones y 3 nuevos hoteles de los que os hablo hoy en este post. Son buenos ejemplos del arte del buen vivir en la Provenza, aunque insisto en que hay muchos más, no sé si mejores, pero seguro que igualmente especiales.

- Situado a poco más de 5 minutos de Avignon, me decidí por el Hotel Le Prieuré (leprieure.com) precisamente por eso. Me aportaba la comodidad para visitar la ciudad de Avignon, que no conocía, y por otro lado la calma y el lujo propios de un Relais & Chateaux. Me gustó, lo recomiendo y repetiré, porque este hotel me aportó muchas cosas chulas; la posibilidad de tomar una copa de champagne en su jardín rodeada de mimosas y flores frescas, una cena romántica y decadente por un precio más que razonable y los mejores croissants de la Provenza, no es broma. Tiene 25 habitaciones, que para ser un hotel de este tipo son bastantes, pero sinceramente ni se nota. Todo es tan tranquilo y equilibrado que apenas te topas con nadie en las zonas comunes, ni siquiera en la piscina. Aquí la calma es una máxima.

Hotel de lujo en la Provenza

- El hotel donde se casó la actriz Keira Knightley, el Chateau de Mazan (chateaudemazan.com), fue el segundo hotel dentro de mi ruta por la Provenza. La verdad es que tenía unas expectativas muy altas antes de alojarme en él y sinceramente, todas se cumplieron. Es un lugar superromántico y cuenta con un punto de decadencia que lo hace aún más atractivo. Muchas veces os he dicho que un hotel debe tener alma, y desde luego esta mansión perteneciente al Marqués de Sade la tiene. Es como si acudieras un par de días a tu segunda residencia en Francia, porque verdaderamente te hacen sentir como en casa desde el momento del check in, donde todo es tan relajado que puedes instalarte sin necesidad de registrarte antes. Un plus en este hotel es la terraza de su restaurante, perfecta para las interminables noches de verano con una copa de Chablis en la mano.

Chateau de Mazan-Guía de la Provenza

- Y aunque en el Domaine de la Baume (domaine-delabaume.com) no se haya casado nadie famoso (o al menos que yo sepa), sí que os puedo contar que esta maravillosa mansión provenzal fue, hasta hace muy poco hogar del reputado artista francés Bernard Buffet. Creo que puede ser el lugar más especial que haya visitado. Por bonito, por mágico, por estiloso. Una típica mansión del siglo XVIII donde desperté el día de mi 33 cumpleaños acompañada de una botella de champagne y un exquisito pastel de chocolate. Mi habitación, además, tenía chimenea y todo lujo de detalles como una bañera inmensa donde relajarse y sencillamente, disfrutar. La finca donde se ubica es enorme y además de su bucólico jardín cuenta también con hasta unas cascadas naturales, piscina, pista de tenis y spa. Durante tu estancia en el Domaine podrás además, degustar el aceite que se produce gracias a los olivos de la finca y el vino que dan sus viñedos. ¿En serio se puede pedir más?

Domaine de la Baume-Guía de la Provenza

¡Nos vemos en la Provenza!

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27
agosto 14

El hotel que vino con una baguette bajo el brazo

Entras a una panadería a por una baguette recién hecha y sales con una habitación doble con vistas al característico Eixample barcelonés. Este ha sido el resultado de uno de los hoteles con el concepto más novedoso de Barcelona, el hotel Praktik Bakery, que integra una panadería dentro del hotel. Y aunque sea a través de un breve post en Bon voyage-Blog de viajes, no he querido dejar pasar la ocasión de contaros mi breve experiencia en el hotel Praktik.

Praktik Hotel Panadería barcelona

Un ejemplo más, que no cualquiera, de la tendencia cada vez más en alza de hotel temático. Además, el Praktik Bakery ofrece un plus, y es hecho de poder despertar cada mañana con el aroma de pan recién hecho. Y, no nos engañemos, no sé a vosotros, pero a mí se me antoja como una experiencia de lo más apetitosa.

Por si os estáis preguntando donde se encuentra este curioso hotel en Barcelona de estética un tanto neoyorkina, lo encontraréis mimetizado entre la arquitectura típica del del Eixample barcelonés y a un paso del Paseo de Gracia. El prestigioso diseñador Lazaro Rosa-Violán (premio AD 2013 ) se ha encargado de dar su toque particular a las 74 blancas y pulcras habitaciones de diseño y por supuesto a su, absolutamente original, panadería.

Praktik Hotel habitaciones barcelona2

Y así de bien y de bonito se podría definir este novedoso concepto hotelero, en palabras de Anna Bellsolá, dueña de la prestigiosa y tradicional panadería Baluard. “Porque no hay dos panes iguales, tampoco hay dos hoteles iguales. Cada pan es una pieza única, artesanal y casi artística, llena de texturas, colores, formas, y de igual manera cada hotel es único, con su encanto, su olor, su trato y sus sensaciones al entrar en él”.

Praktik Hotel Panadería barcelona2

Parece que el tema del hotel temático triunfa y Praktik Hotel ya tienen pensada su segunda apertura de hotel temático en Barcelona, el Praktik Vinoteca, para el 30 de octubre, un hotel temático enfocado en el mundo del vino. Pues, ¡salud!

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11
agosto 14

5 desayunos por los que merece la pena reservar un hotel

Si hay algo que me gusta de un hotel, son sus desayunos. Bueno, eso, y las sábanas que son suaves, las bañeras infinitas, los lobbys animados, el room service… Pero volviendo al principio, sí, los desayunos son algo que verdaderamente me encanta de los hoteles. Despertarse sin prisa, agarrar un periódico y escoger una mesa escondida donde disfrutar de ese momento único del día: café recién hecho, tostadas, zumos naturales y una rica tortilla.Un desayuno de manual, vaya.

Estos son los 5 desayunos que, de momento, más me han conquistado en este 2014. ¡Dentro vídeo!

palazzo margheritaPalazzo Margherita: Mes de junio en Bernalda, un coqueto pueblo perdido de una nada turística región italiana. ¿Mi hotel? En realidad no es un hotel, sino la casa que Francis Ford Coppola tiene en este pueblo, de donde era originaria su abuela. Hoy es un impresionante palacio de tan sólo 9 habitaciones restaurado con todo el mimo del mundo que una o dos veces al año también visita la familia Coppola, no obstante aquí se casó su hija Sofía Coppola, y hasta yo me volvería a casar porque es tan romántico que roza la locura. Pero como aquí hemos venido, entre otras muchas cosas, a desayunar, os diré que este ha sido uno de los mejores, o tal vez el mejor, desayuno del año. Sencillo, rico y servido en una de esas vajillas que dan ganas de meterse en el bolsoEl desayuno perfecto existe, vaya que sí.

Desayuno hotel Only YouOnly You: Es, con permiso del resto, uno de los hoteles más bonitos de Madrid. Y además de ser famoso por sus excelente servicio, su cuidada decoración y su brunch, yo me quedo con sus desayunos. Tanto si estás alojado como si no, puedes disfrutar de un excelente desayuno a la carta (no hay bufé) con ingredientes de primera calidad, no es broma, que no en todos los hoteles se puede desayunar jamón ibérico cortado al momento. El zumo, natural, como debe ser. Y para un día de caprichos, también tienen churros (de los ricos, no de los refritos).

Les Hamaques: Ya os he hablado con anterioridad de este precioso hotel de la Costa Brava. Además de que no puede ser más bonito, lo cierto es que en Les Hamaques se come -y se bebe- muy bien, también. El desayuno es otro de los puntos fuertes de este bonito hotel en el Empordà. Sus dueños se esmeran en servirte cada mañana un desayuno sencillo pero compuesto por alimentos de primera calidad donde todo son productos de cercanía. ¿Lo mejor? el lugar donde lo disfrutas, en el romántico invernadero de la casa, y con la puerta de la cocina siempre abierta a sus huéspedes. Tu propia casa en la Costa Brava.

Hotel CarusoBelmond Hotel Caruso: Un bufé tan infinito como las vistas de las que se goza mientras desayunas. Así de único es el desayuno en uno de los hoteles más bonitos del mundo, el Belmond Hotel Caruso. Más de siete clases de pan para elegir, mermeladas caseras -ese lujo-, embutidos y deliciosos platos para escoger a la carta entre los que yo me quedo con sus huevos revueltos (no lo pregunté, pero tuve la sensación de que podían llevar una gotita de mantequilla que los hacía aún más deliciosos, claro, qué fácil es la vida con mantequilla). Aunque siendo sincera, podríamos desayunar un simple café que tan solo por la ubicación, con la Costa de Amalfi a tus pies, el recuerdo de la primera comida del día sería, sin duda, inolvidable.

Domaine de la BaumeDomaine de la Baume: Estaréis de acuerdo conmigo que cumplir 33 años en uno de los hoteles más bonitos de la Provenza y con un desayuno así (ver foto) servido en la cama, no es fácil de olvidar. Y os aseguro que vosotros tampoco olvidaréis el sabor de ese bizcocho de chocolate y naranja. El Domaine de la Baume es por muchos motivos, además de por sus desayunos, un  hotel de obligada visita en cualquier viaje por la Provenza. La que fue la casa del artista Bernard Buffet hasta 1999 es hoy un idílico hotel donde alojarse para olvidarse del mundo. Por tener, tiene hasta cascadas naturales dentro de la propia finca, además de una piscina, un spa, pista de tenis y todo el encanto del mundo reunido en no sé cuántos, pero muchos, acres de terreno. El desayuno es memorable, pero el aperitivo tampoco se queda corto; aunque de esto, ya hablaremos otro día.  

Y por cierto, buenos días.

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8
julio 14

Hatha Yoga y zumos detox en las alturas de Barcelona

Cuando el otro día recibí una invitación del hotel Majestic proponiéndome acudir a disfrutar de una de sus sesiones matinales de Hatha Yoga en la terraza situada en la planta 10 del emblemático edificio de Paseo de Gracia, no me pensé ni un segundo la respuesta: “Sí, quiero, claro“. Hotel, yoga y relax nunca habían combinado mejor.

Yoga hotel majestic 1

Como muchos ya sabéis, practico yoga desde hace bastantes años, aunque siempre ha sido un yoga mucho más de meditación (kundalini) y desde hace unos meses me he pasado a una opción bastante más física como es el Vinyasa. En cualquier caso, una clase de yoga, sea cual sea la disciplina, siempre es bienvenida, además de necesaria, cuando lo pruebas engancha. Si a esto le sumas la privilegiada ubicación de la Dolce Vitae, la fantástica terraza del Majestic y un desayuno saludable tras la clase, el plan no puede ser más perfecto.

Yoga en barcelonaAsí pues, y a pesar de haberme tenido que levantar a las 6:30am, a las 8 estaba más que preparada al borde de la piscina de la terraza junto con otras invitadas a la clase. Una vez aquí,  madrugar es lo de menos. Nunca había tenido el placer de asistir a una de las clases de Nicole Anderer, que con más de 15 años de experiencia en la práctica y enseñanza del yoga, es una profesional muy reconocida en el mundillo y la verdad es que no me extraña. Me ha gustado mucho cómo te va guiando a través de la respiración y las posturas. Tú vas tranquilamente haciendo tus ejercicios, respirando cada vez más profundo y desperezando los músculos mientras en total armonía mientras sientes cómo poco a poco va despertando la ciudad y los sonidos del exterior (coches, comercios, peatones…) se hacen cada vez más intensos. Pero en verdad a ti te da igual. Estás ahí, por encima de todo eso, empapándote de la energía del sol y la ubicación privilegiada. Y a pesar de que son clases de 1 hora, lo normal en yoga, es más que suficiente para comenzar el día con las pilas cargadas.

Tras la clase, y servido también en la terraza, el aroma del café recién hecho acompañado por un zumo detox (naranja, zanahoria, apio y piña) y un sandwich vegetal, entre otras muchas opciones, son la guinda del plan para comenzar un día perfecto.

Desayuno healthy Majestic2

Acudir a una de las clases de Hatha Yoga en el hotel Majestic cuesta 69€  (89€ si incluye el desayuno healthy) y está abierto no solo a huéspedes sino también a gente que, como yo, no está alojada en el hotel y quiere disfrutar de una buena experiencia.

Namaste. 

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18
junio 14

36 horas en Roma

Hace un par de semanas estuve en Roma. Fueron solo unas horas, pero lo suficiente para darme cuenta de lo mucho que me gusta esta ciudad y que con tanto viaje alrededor del mundo casi había olvidado. Roma es muchas ciudades es una, no os descubro nada nuevo seguro. En mi caso hacía muchos años que no la visitaba y gracias a que mi plan era embarcar desde Civitavecchia en un crucero por el sur de Italia, aproveché para volar un día antes y disfrutar, aunque solo fuera durante unas horas, de esta ciudad de la que me he (re)enamorado.

Jumeirah

Mi primer pensamiento cuando organizaba este viaje a Roma fue darme cuenta de que si quería aprovechar las pocas horas que iba a pasar en la ciudad, debía encontrar un hotel céntrico donde me hicieran sentir mejor que bien y que me permitiera acceder a casi cualquier rincón del centro de Roma.  Encontré todo esto en el Jumeirah Grand Hotel Via Veneto, un oasis en mitad del caos, un lujo discreto y sin estridencias de los que hacía tiempo que no experimentaba. Es un hotel relativamente pequeño, tan solo 116 habitaciones, sencillo y muy acogedor. Aluciné, literalmente, cuando recorría con la boca abierta la espléndida colección de arte que cuelga de sus blancas paredes. Impresionantes obras de Picasso, Dalí o Guttuso que se pueden admirar por todo el hotel, desde el lobby hasta el pasillo de cualquier planta. ¿Es o no un lujo? Las habitaciones, yo estuve en una Open Suite, son amplísimas y los baños de mármol cuentan con bañera y ducha (¿hay algo mejor que un buen baño con sales tras una jornada maratoniana por las calles de cualquier ciudad?). Destacaría, por supuesto además de su ubicación, la comodidad de sus camas, me hubiese quedado el día entero en la mía, y su magnífico desayuno donde, además del bufé, puedes seleccionar platos a la carta. Yo elegí, soy una chica de principios, unos ricos Eggs Benedict que estaban, como todo en este hotel, en su perfecto punto.

Fontana di TreviComo no tenía mucho tiempo, reconozco que tampoco me planteé recorrer toda Roma en 5 horas, así que fui casi a tiro hecho a dos de mis rincones preferidos. Uno de ellos, es, claro, la mágica Fontana di Trevi, a donde debes tirar una moneda si quieres regresar a Roma. En mi caso había tanta gente que por poco tengo que tirarla desde el balcón de la casa de enfrente, pero desde luego mereció la pena. Así que una vez tomada la foto de rigor, de aquí me fui hasta la Piazza Navona sin olvidar lo mejor del trayecto, el ambiente romano que puebla las estrechas y empedradas callejuelas, los restaurantes y tiendas de la Roma más auténtica. Por el camino, traté de encontrar una de las sucursales que la Officina Farmaceutica di Santa Maria Novella tiene en la ciudad, pero para mi sorpresa, cuando llegué a la dirección, ya no existe (qué rabia, encima de lo que me costó orientarme y encontrarla. Me oriento fatal, soy capaz de perderme en el Corte Inglés).

Restaurante Etabli Roma

De noche, mira que pasa rápido el tiempo, y tras haber recorrido algunos de los lugares más míticos, tenía mesa reservada en Etabli, una monada de restaurante en Roma con cierto aire neoyorkino donde sirven, prometido, el mejor tiramisú de la Restaurante Etabli Roma 2ciudad. Da igual lo que comas, pide postre, es una orden. Está lleno de gente local, reconozcamos que esto ya es un punto, y aunque la carta es sencilla, es bueno y no es caro (en Roma no hay nada barato, eso ya lo sabemos todos). Etabli es también famoso por el brunch del domingo aunque yo no tuve oportunidad de probarlo, así que lo apunto para la próxima.

A 20 metros de este restaurante se encuentra el Bar del Fico, punto de partida de la intermiable noche romana y donde te aconsejo que te tomes una copa porque el sitio es único. Un poco canalla, un poco ruidoso… pero sencillamente genial, como todo lo que sucede en la maravillosa ciudad de Roma.

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11
junio 14

3 razones parar ser feliz en la Costa Brava

Siempre hay motivos para ser feliz, y un viaje por supuesto es de los más importantes, al menos para mí, claro, que me paso la vida de aeropuerto en aeropuerto y de hotel en hotel. Mi vida es lo que pasa entre el check in y el check out, y yo encantada de que así sea. En cualquier caso, y gracias a los casi 4 años que llevo viviendo en Barcelona, he tenido la oportunidad de descubrir auténticas joyas perfectas para escapadas cortas. Una de mis preferidas es siempre la Costa Brava, lo que para mí representa una perfecta combinación entre las azules aguas de sus calas, los verdes paisajes del Ampurdán y por supuesto la deliciosa gastronomía basada en platos sencillos y de calidad. Y a pesar de que ya he enumerado unos cuantos, aquí van 3 motivos para lograr ser muy feliz en la Costa Brava.

Hostal de la gavina-Blog Bon voyage

Sus hoteles: alojamiento para todos los gustos, desde pequeños hoteles rurales donde evadirse del mundo como Les Hamaques, hasta grandes hoteles que rezuman lujo y solera como el Hostal de la Gavina. Este precisamente ha sido uno de mis últimos descubrimientos, un histórico alojamiento de lujo en pleno corazón de la Costa Brava, en S’Agaro, un privilegiado rincón del Mediterráneo. La historia de La Gavina, además, tiene miga. Este lujoso hotel lleva más de 80 años recibiendo a lo más granado de la sociedad nacional e internacional, y celebrities de medio mundo se han alojado en muchas de sus 74 habitaciones, que en su origen fueron tan solo 11. Mucho ha crecido desde entonces, claro, aunque lo ha hecho sin perder ni un ápice de ese encanto que aporta el lujo clásico a conceptos de hotel hoy prácticamente inexistentes. Lo mejor del hotel es su cercanía al mar, su atentísimo personal de servicio y por supuesto su impresionante piscina, donde se puede disfrutar de unas excelentes vistas a la playa y la bahía de Sant Pol. Tampoco se me antoja un mal plan cenar a la luz de las velas en su restaurante Candelight, donde degustar ricos platos en un ambiente de lo más refinado y romántico. Cuando te alojes en La Gavina no olvides contemplar la puesta de sol desde el Camino de Ronda, un idílico paseo que bordea el hotel y la lujosa urbanización a la que pertenece y desemboca en la que para mí es la playa más bonita de la Costa Brava, Sa Conca. Sin duda un lugar donde ser muy muy feliz.

hostal_la_gavina BlogBonvoyage

Sus restaurantes: he repetido hasta la saciedad, lo sé,  que uno de los mayores placeres que se pueden sentir en esta vida es comer con los pies en la arena. Pues bien, aunque en la Taberna del Mar, el restaurante donde ser feliz en la Costa Brava, no se puede comer con los pies en el mar, su privilegiada ubicación y su ambiente marinero lo suplen con creces. Yo nunca había oído hablar de la Taberna del Mar hasta que descubrí La Gavina (hotel y restaurante están muy cerca), pero según me cuentan, este restaurante en la Costa Brava es todo un icono gastronómico de la zona, sobre todo ahora que acaba de reabrir sus puertas tras una minuciosa remodelación. El resultado, obra y gracia del interiorista Lázaro Rosa Violán, no ha podido ser más bonito, dando vida a un nuevo restaurante sin perder la esencia marinera que lo ha hecho famoso. ¿Qué pedir? Pues una paella o una buena fideua, sin lugar a duda. Y un consejo, mejor reservar con antelación porque lo interesante es conseguir una mesa en su terraza, aunque el interior, en este caso, resulte también de lo más atractivo.

La Taberna del Mar

Sus mercadillos: no hay fin de semana que no se pueda encontrar en la Costa Brava un buen mercadillo. Aunque no lo busques, siempre acabas dando con alguno recorriendo sus serpenteantes carreteras. En mi escapada a la Costa Brava coincidí con el mercadillo de Pals, por cierto, uno de los pueblos más bonitos de la zona, y con un tan pequeño como interesante mercadillo en Corcà. El de Pals es bastante caótico y puedes encontrar casi de todo; antigüedades mezcladas con utensilios del campo  y hasta ropa adlib. Ya me he aficionado a los dos, claro, pero sobre todo al de Corcà, donde cada dos sábados del mes montan puestos de comida ecológica: frutas, verduras, huevos, miel, pasta casera… y hasta un señor haciendo una paella al aire libre que comprar en pequeñas raciones. Sencillo y encantador. Lo de barato, regular, quedan pocas cosas baratas por esta zona, aunque sí puedo afirmar que son buenas.

Y ahora, a ser feliz y a disfrutarlo.

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1
abril 14

Una escapada ‘très chic’ a Biarritz

He pasado unos días de relax en Biarritz. Lo cierto es que necesitaba hacer un pequeño descanso después de una agitada temporada y el plan no ha podido resultar más placentero, tanto, que en un principio pensaba quedarme solo 3 días que acabaron siendo 6, no os digo más. Y es que esta magnífica ciudad francesa es una de mis preferidas para huir de vez en cuando, y el hotel du Palais es el mejor refugio donde conseguirlo.

Hotel du Palais edificio

Biarritz en Bon voyageEste lujoso palacio reconvertido en hotel tiene historia, y mucha. Napoleón III se lo regaló a su amada Eugenia ante la negativa de la española a mudarse a París. Para que ella no tuviera que estar tan lejos de su patria, España, el Emperador mandó construir este maravilloso edificio cuya planta tiene forma de “E” para que su Emperatriz disfrutara durante 6 meses al año justo al lado de la frontera española, en la preciosa ciudad de Biarritz. Desde entonces, Biarritz es uno de los destinos preferidos por la jet set además de por surfistas de medio mundo y cómo no, amantes de la buena gastronomía. Una exótica mezcla de turistas que hacen de Biarritz una deseada ciudad de vacaciones.

Suite Hotel du PalaisA mi llegada al hotel du Palais todo fueron atenciones. El servicio es impecable y además la mayoría habla español, cosa que ayuda bastante si viajas a la vecina France. Pero lo mejor de todo fue hacer el check-in, subir a mi habitación y descubrir que la suite ‘Sissi Emperatriz’ iba a ser mi casa durante los próximos 3 (que luego fueron 6) días, y por supuesto, con unas impresionantes vistas al Atlántico. Esto sí que es un lujo.

De entre los mil fantásticos detalles del hotel, me sedujeron sobre todo dos; el delicado aroma floral del hotel en todos sus pasillos y su increíble oferta gastronómica, en especial, todos los maravillosos quesos de la región, y del resto de Francia, que tuve oportunidad de disfrutar cada noche. Sí, cada noche. Y hacerlo en un entorno espectacular como su restaurante La Rotonde, una media circunferencia con espectaculares ventanales donde se sirven los desayunos y las cenas, lo convierte en una experiencia increíble.

Gastronomia en BiarritzUn spa de donde no apetece salir nunca, tienda, peluquería con los exclusivos productos de Leonor Greyl y una carta de tratamientos para convertirse en una auténtica Emperatriz hacen el resto.

El hotel du Palais es uno de los hoteles más completos y acogedores que he visitado, y aunque es cierto que alojarse es todo un capricho, es mucho mejor si lo haces en temporada baja, ya que el hotel no cierra nunca. Y aunque no te apetecerá salir ni para tomar el aire, estamos en Biarritz y hay que disfrutarlo, así que aquí os dejo mis direcciones preferidas donde reservar mesa o salir de compras.

 

Restaurantes en Biarritz:

Chez Albert BiarritzMe encantó probar el famoso Chez Albert, el lugar donde comer pescado y marisco fresco en Biarritz. Es bastante cutrón, esa es la verdad, y las copas de vino son ya opacas de todos los lavados que llevan encima, pero la materia prima es deliciosa; mejor pedir un entrante y plato que postres, que son buenos pero sin más, y la carta de vinos es aceptable, sobre todo en precios.

Para algo más casual, la zona más de moda ahora en Biarritz son los alrededores del nuevo Mercado, que por cierto solo abre hasta las 13.30h. Se trata de una opción bastante similar a lo que tenemos en España, más bares de tapas donde las bravas se sustituyen por el foie mi-cuit. De todos ellos, me gustó mucho el Bar du Marché.

De compras por Biarritz:

De compras en BiarritzHay tres visitas que son imprescindibles. Bueno, cuatro. La primera es a la mejor tienda de quesos de la ciudad. El dueño no puede ser más encantador y te aconseja y prepara con esmero todos los pedidos para que te lo lleves cómodamente de viaje. Se llama Mille et un Fromages y está situada en la misma calle, y casi enfrente, de la Maison Arosteguy  donde encontrar productos gourmet de primerísima calidad como el delicioso pimiento del Espelette o los tés de la marca Dammann (la infusión de verbena es mi preferida). Por supuesto hay que hacer parada en Helena para comprar algún juego de toallas o manteles, yo me llevé un albornoz y de mi cuarta recomendación, Les Sandalies d’Eugenie, unas preciosas sandalias de esparto (que luego descubrí que están hechas en La Rioja).

Y un imprescindible…

Miremont-Biarritz

Deja hueco tras una comida para tomar un café en el mítico salón de té Miremont, por donde se ha paseado media realeza europea desde su fundación en 1872. Cuenta con unas preciosas vistas al mar y algunos de los pasteles más ricos que he probado nunca, como el sabrosísimo milhojas. Ahora entiendo la debilidad de Alfonso XIII por esta pastelería…

Por todo esto y por muchas otras cosas que no caben en un post, en Bon voyage entonamos bien alto… Vive la France!

 

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13
febrero 14

Un nuevo hotel en París y una cena con Ducasse

En realidad sería más fácil escribir sobre qué no hay de nuevo en París, ya que la capital francesa es un continuo devenir de cambios y novedades. En mi caso volé a bordo de Air France hasta la ciudad de la luz para visitar un nuevo, novísimo, hotel recién inaugurado y probar un delicioso restaurante, que aunque no fue una reciente apertura, sí que tenía ganas de, por fin, poder visitarlo (y degustarlo).

Chavanel

Un hotel boutique en París

Chavanel amenitiesEl hotel Chavanel es todo lo que cualquier persona que viaje a París necesita. Es pequeño, es tremendamente chic y está perfectamente ubicado (no exagero, lo encontrarás en Madeleine, Saint-Honoré). Además, es nuevo, llevará como tres meses abierto. Si bien es cierto que tuve la gran suerte de que me dieran una junior suite para mi fin de semana en París, tuve también la oportunidad de visitar otras habitaciones de inferior categoría y puedo confirmar cualquiera de ellas son una opción estupenda como alojamiento. Ninguna es realmente pequeña, algo tan popular en hoteles en Europa y EEUU, y todas están fantásticamente decoradas con detalles que ni te imaginas. Mi suite, con vistas a los maravillosos tejados de París, tenía hasta cafetera Nespresso, una cama king, y un precioso cuarto de baño diseñado por Ronan y Erwan Bouroullec, con bañera de hidromasaje y amplia ducha a la italiana. Sí, bañera, algo que tanto agradezco tras un día de intenso turismo y caminatas. No hay nada mejor que un buen baño relajante antes de irse a dormir.

El desayuno del hotel Chavanel se sirve en el sótano del hotel, una coqueta habitación abovedada. Si bien no es un súper desayuno, no puedes escoger platos calientes como huevos o tortilla, me gustó su apuesta por alimentos orgánicos 100%. No probé, y mira que siempre suelo hacerlo, el desayuno en la habitación, aunque viendo las características del hotel, estoy segura de que estarán a la altura.  El hotel Chavanel es una apuesta segura para Sophie Charlet, su propietaria responsable, muy sensible a su oficio.

aux lyonnais Bon voyage

De cena con Alain Ducasse

aux lyonnais Bon voyage 3Me costó conseguir la reserva en Aux Lyonnais, un fabuloso bistró de 1890 en el centro de París cuya gastronomía está inspirada en la región de Lyon. Reconozco que me fui a lo fácil y aposté por el menú de cena (35€, bebidas aparte). Si bien no es barato, sí que es estupendo. A veces me canso un poco de modernidad y estamos en París, me encanta encontrar lugares con ese encanto tan… francés. Aux Lyonnais es otro más de los restaurantes de Alain Ducasse, uno de los cocineros más famosos del mundo, y su socio Thierry de la Brosse, que  a su vez es dueño de otro restaurante, L’ Ami Louis, en el Marais, muy interesante también y es una alternativa muy razonable a las exageradas propuestas de tres estrellas Michelin que Ducasse luce en el Plaza Athénée u otros lugares de renombre.

aux lyonnais bon voyage 2Consulta con su sumiller el vino más acertado para tus platos, un tipo que además de simpático, habla español. Y ya sabemos lo que nos gusta eso a los españoles…

Por lo demás, y si te apetece innovar más allá del menú, entre las especialidades de este coqueto restaurante se encuentran platos tan míticos como fricasé de pollo, el cochinillo y el foie gras de pato, con el inconfundible sello Ducasse. Da igual lo lleno que estés, ni se te ocurre irte del restaurante sin probar cualquiera de sus deliciosos postres (esto es Francia, claro); el que se traduce algo así como ‘isla de merengue flotando en salsa de vainilla’ es simplemente sublime (suspiro).

Bienvenue à Paris!

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22
enero 14

Dormir a pie de pista en Grau Roig

Como reza el título, dormir a pie de pistas es, sin lugar a dudas, el sueño de cualquier esquiador, y aunque parezca mentira, tampoco es tan fácil de encontrar. Hoy comparto con vosotros un pequeño secreto invernal que descubrí durante un viaje a Andorra el mes pasado; un encantador hotel a pie de pistas en Grandvalira donde, tras dormir en la más absoluta quietud, sólo tienes que recorrer 20 metros para subir en un telesilla y comenzar a esquiar. Hoy hacemos check in en el hotel Grau Roig, en Andorra.

Hotel de lujo en Andorra

Era viernes, hacía mucho frío y estaba nevado en Grandvalira (uno de mis resorts de esquí preferidos), así que todo hacía presagiar que estaba ante un fin de semana perfecto de esquí. Además, tenía reservada una habitación en un pequeño hotel del que tanto había oído hablar pero que nunca había tenido oportunidad de disfrutar, así que el plan de viaje no podía ser más perfecto. Situado en Encamp, sector Grau Roig, este hotel de lujo en Andorra tiene todo lo que un viajero pueda desear. Y desde luego no hace falta ser esquiador para disfrutarlo, aunque si lo eres, qué duda cabe que mucho mejor.

Sin parar de nevar y nada más entrar en el hotel, todo fueron atenciones, definitivamente creo que además de todas las instalaciones de lujo del hotel o lo cómodas que son sus habitaciones, el verdadero valor añadido de Grau Roig reside en la amabilidad y predisposición de su personal, que te hacen sentir como en casa desde el momento que cruzas la puerta de entrada del hotel. También tiene chimenea en la entrada, así que los que sois habituales lectores de Bon voyage, sabréis que conmigo, en ese mismo instante en que la vi, ya tenían muchos puntos ganados.

Habitación hotel Grau Roig

La crónica de mi fin de semana se resume en disfrutar de 48 relajantes horas entre los gruesos muros del hotel Grau Roig, ya que la nevada fue la intensa ese fin de semana que apenas pude hacer un par de bajadas en pistas, eso sí, con la mejor nieve virgen sobre la que he esquiado en mi vida. A pesar de que estaba en mitad de la nada más blanca que uno puede imaginar, resultó ser un fin de semana de lo más entretenido, no sólo porque tuve la suerte de alojarme en una de sus modernas suites con una enorme bañera (bañeras grandes sí, por favor) de donde no hubiese salido ni para desayunar, sino porque el todo el hotel está enfocado por y para el viajero.

Tiene spa, una estupenda carta de masajes, un saloncito con chimenea donde leer, jugar o sencillamente pasar un rato charlando con Dúnia, la directora del hotel que vive por y para cubrir las necesidades de sus huéspedes. Además, si como yo, eres un amante de la buena gastronomía, te aconsejo que reserves mesa en cualquiera de sus tres restaurantes (sí, tres, cosa que me impresionó muchísimo al tratarse de un hotel tan pequeño). Los probé los tres, claro, y aunque el concepto del Teatro del Vino (un sincero homenaje al vino maridado con alta cocina) me encantó, reconozco que fue en La Vaquería donde más disfruté. Pequeño, muy coqueto y de inspiración suiza, este restaurante de montaña donde se sirve comida tradicional andorrana, es uno de los mejores que he probado últimamente. Nadie debería irse de aquí sin haber probado sus deliciosos canelones o compartido una rica fondeu; además, su carta de vinos es impresionante -y bien de precio- y el sumiller, un tipo encantador con el que poder charlar y de quien aprender muchísimo sobre maridaje.

Restaurante de montaña en Andorra

Lo bueno que tienen los hoteles como Grau Roig es que consiguen hacerte olvidar el verdadero objetivo del viaje, un fin de semana de esquí, y logran convertirlo en un fantástico fin de semana en la nieve. Queremos viajes así, donde el propio hotel es la experiencia.

Hotel grau roig

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