¿Miedo a volar? Esta es mi experiencia

No me gusta mucho volar. Pero tengo que volar y hacerlo con bastante (mucha) frecuencia. Los vuelos largos me gustan más que los vuelos cortos (¡!), el momento del despegue siempre me inquieta y el aterrizaje me hace muy feliz porque obviamente, ya estoy en destino. Entre medias y dependiendo de la duración del vuelo, una peli, una playlist (Música para VOLAR) creada específicamente para hacerme volar, una copa de Chardonnay o el cansancio acumulado hacen que me entretenga y la verdad, salvo que haya turbulencias –y sí, siempre las hay-, puedo decir que, ahora, hasta disfruto volando.

Alpes-BlogBonvoyage¿Cómo empezó esta inseguridad al volar? Pues no sabría qué decir, creo que nunca me ha gustado demasiado coger aviones (y ojo porque la aviación me encanta), pero como siempre he tenido que hacerlo… Luego, tras caer un rayo en el avión aterrizando en Costa Rica, experimentar fuertes turbulencias cruzando el Atlántico, un despegue te-rri-ble regresando a Barcelona desde Ámsterdam (de esos en los que la gente grita y se santigua; el horror) y alguna que otra anécdota más (no pienso mencionar la contaminación mediática a la que nos hemos sometido en 2014), hicieron que me volviera, si no más miedosa, sí más insegura (más de un 25% de la población que viaja en avión tiene algún tipo de miedo a volar y la fobia supera el 5%). Así que hace poco más de un mes decidí apuntarme a uno de los cursos para superar el miedo a volar que existen y me decanté por el de Air Europa (www.perdiendoelmiedoavolar.com) que está dirigido por uno de sus comandantes, Alfonso de Bertodano, psicólogo y #aerotrastornado total (sólo es necesario seguir su cuenta de Twitter, @alf_bertodano), a quien tuve la oportunidad de conocer previamente en una entrevista sobre fobias y miedos para otro medio (y en dicha entrevista salieron a relucir los míos). Me animó a hacer el curso y eso hice.

VolarTe estarás preguntando si verdaderamente estos cursos funcionan. Si en apenas 48horas se pueden disuadir años de pánico, si es posible (re)aprender un comportamiento… Pues sí, funcionan. Supongo que no existen dos miedos iguales, así que por eso mismo supongo que mi respuesta no es extensiva a todo el mundo, pero a mí me ha funcionado por el simple hecho de que he conseguido mi objetivo: ya que tengo que pasar tantas horas en el aire, al menos disfrutarlas. Y hombre, obviamente prefiero estar de cañas con mis amigos, pero puedo asegurar que no estoy tan inquieta como antes. Ni que decir tiene que debes poner mucho de tu parte, aprender a gestionar tu ansiedad y ser consciente de que “el modo en el que pienso afecta al modo en el que siento”. Como en la vida misma, vaya. El curso consiste en la enseñanza de unos conocimientos esenciales sobre aviación (¿sabías que un avión solo necesita velocidad + aire + alas para volar?) y unas técnicas psicológicas que permiten el control y la reducción de la ansiedad hasta un nivel que hacen que volar sea posible llegando en muchos casos hasta desaparecer. Para ello, un equipo con pilotos, psicólogos, técnicos de mantenimiento, auxiliares de vuelo y controladores aéreos te acompaña durante los días del curso, te cuenta de qué va su trabajo, lo desmitifican, hablan de las medidas de seguridad, etc., algo fundamental para aquellas personas que no están muy familiarizadas con la aviación. Aluciné cuando me enteré de que a estos cursos acude gente que tal vez no ha volado en 10 años o que ha renunciado a una carrera profesional por no volar. Y alucino aún más cuando ahora les veo volando.

Bertodano lo tiene claro a la hora de aconsejar a alguien cómo gestionar su pánico a volar: “es importante que elimine toda la ansiedad añadida al vuelo. Evitar trabajos estresantes los días de antes, los conflictos, no llegar con prisas al aeropuerto, embarcar en último lugar cuando la pasarela esté ya vacía y, sobre todo, comunicárselo a la tripulación auxiliar a la entrada del avión. Saben cómo ayudarle y estarán más pendientes de su estado y sus necesidades.”

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=9JziR9HQGNU[/youtube]

Pues lo dicho, buen vuelo.

  • Felicidades por este estupendo artículo, Lorena.

    La verdad es que mi vida también está llena de viajes y de aviones. Siempre me ha gustado viajar.

    El avión es la manera más rápida y más sencilla pero sí he pasado miedo en algunas ocasiones. No me gustan las turbulencias y prefiero aterrizar que despegar, aunque creo que es un momento bastante crítico. Es igual, no puedo evitar alegrarme por estar de nuevo en el suelo.

    Los consejos sobre los cursos son muy interesantes. Por supuesto, había oído hablar de ellos pero nunca he pensado que funcionasen. Después de leer tu artículo creo que estaba equivocada.

    De todas formas, pienso seguir viajando y disfrutando de cada viaje. Espero que tú también.

    Un saludo y gracias por compartir esto.
    Livia

  • Qué buen artículo! La verdad es que me ha llamado la atención no porque me dé miedo volar, sino por todo lo contrario. 😉 A mí me encaaaanta volar y se me hace raro pensar que haya gente que le dé miedo. Aunque lo comprendo y conozco muchos casos…

    Saludos! 🙂

  • La verdad es que me parece interesantísimo todo este tema sobre el miedo a volar. He estado viendo por otros blogs y al parecer un 25% de la gente padece este miedo de alguna forma. Desconocía que esto fuera tan extendido. Es algo así como el miedo a las arañas, que lo tiene mucha gente.
    Creo que artículos como éste son de una enorme utilidad para muchos que aman viajar pero temen subir a un avión.
    Un saludo y enhorabuena por el post 🙂

  • El artículo es pasado, pero es genial. Si te gusta los viajes hay que acostumbrarse al avión, es el transporte más rápido y seguro… pero es verdad que me pongo muy nerviosa 😀

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