Estoy casi sin palabras. Me lo temía cuando por aquel entonces en la facultad de periodismo hablábamos del conficto árabo-israelí. Desde siempre supe que lo haría, cogería una cámara en mano y trataría de exprimir hasta la última gota de realidad para retratar el que es para mi, y seguro que muchos colegas en comunicación coinciden en ello, uno de los puntos más magnéticos del mundo, donde la cámara parece tomar vida propia y pedir a gritos estar desenfundada 24 h al día.
Podría hablaros de datos, de estadísticas, de bajas, del conflicto y de política. Lo cual es extremadamente necesario para conocer, y así entender y concienciar de lo importancia de la lucha.Pero de momento, solo me atrevo a decirlo en forma de imágenes y en una sola percepción: “Falta de esperanza”. Es quizás lo que para mi define el sentimiento de cada una de las personas que hemos entrevistado para nuestro documental. No importa el bando. No importa su religión. Puede que este sea el único sentimiento y el verdadero lazo que rompe ese muro, que a muchos niveles y significados les separa. Aquí nadie se formula la pregunta siguiente, la del después. Pues no les queda esperanza. Ni siquiera a los más luchadores.
Etiquetas: Conflicto





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[...] aún estáis a tiempo! Y para terminar esta pequeña “vuelta al mundo”, nos quedamos con una “Postal de Guerra desde Oriente Medio” de Eva Torres y su Australia no es país para viejos. Un relato tan real como impactante sobre la [...]
Qué duro, difícil e indignante. Ojalá alguien pueda dar un giro real a la situación, por encima de tantísimo odio acumulado.
Un abrazo.
Totalmente de acuerdo. Demasiados pecados ocurren en nombre de Dios, God o Alá, en Tierra Santa…